Se cree que los tiburones martillo de Galápagos viajan a las costas de América del Sur y América Central para dar a luz a sus bebés.

Investigación para la Protección de las Crías de Tiburón Martillo
Científicos de la Fundación Charles Darwin han implementado una estrategia innovadora para desentrañar los misterios de la reproducción del tiburón martillo de Galápagos. Marcando a 15 hembras preñadas con dispositivos satelitales, buscan identificar los sitios exactos donde nacen las crías. El objetivo principal es proteger estas cruciales zonas de crianza.
Los tiburones martillo (Sphyrna lewini) enfrentan un crítico peligro de extinción, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En un esfuerzo colaborativo, la Fundación Charles Darwin (FCD), la Dirección del Parque Nacional Galápagos, la Universidad de las Azores en Portugal y la Universidad Nova Southeastern en EE.UU. se han unido para investigar la hipótesis de que las hembras de tiburón martillo de Galápagos migran hacia las costas de América del Sur y América Central. Se sospecha que eligen los manglares de estas regiones para dar a luz a sus crías.

Metodología del Estudio y Desafíos en la Marcación
Para poner a prueba esta teoría, un equipo de científicos dedicó días a las aguas de las islas Wolf y Darwin. Allí, llevaron a cabo la delicada tarea de instalar un dispositivo satelital en la aleta dorsal de 15 tiburones martillo hembras preñadas. La complejidad de esta operación no debe subestimarse.
El Dr. Salinas explica el proceso: "La marca va justo en la base de la aleta dorsal que tiene unos rayos de cartílago que se extienden hacia el lomo. La idea es meter este dardo de titanio entre esos rayos para que estos lo bloqueen y no se salga”. El procedimiento requiere que los científicos desciendan en apnea a 15 metros de profundidad, una tarea que exige precisión y control.
Los tiburones martillo son notoriamente tímidos y se asustan con facilidad. Incluso el sonido de las burbujas de los tanques de oxígeno puede ahuyentarlos, lo que obliga al equipo a trabajar en apnea y a extremar las precauciones para evitar espantarlos.
Cinco tiburones martillo en Galápagos son marcados para estudiar su movimientos
Las Islas Galápagos como Centros de Alimentación y Cuidado
Las islas de Galápagos, específicamente Darwin y Wolf, no solo son puntos clave para la alimentación de los tiburones, donde se congregan para socializar, sino también hábitats donde abundan los peces limpiadores. Especies como el pez mariposa (Johnrandallia nigrirostris), el pez ángel-bandera (Holacanthus passer) y el juvenil de la vieja mexicana (Bodianus diplotaenia) son fundamentales en este ecosistema.
Estos peces limpiadores se especializan en eliminar parásitos, bacterias y células muertas de la piel de los tiburones. El científico bromea al respecto, describiendo la interacción como un "servicio de spa gratuito" para los tiburones.
El experto detalla cómo el tiburón comunica su disposición a ser limpiado: "lo que hace el tiburón con su cuerpo es decirle al pez que está listo para ser limpiado", modificando su natación a una más tranquila y ladeándose ligeramente. En ese momento, el tiburón entra en un estado de "éxtasis de los sentidos", receptivo al placer de ser limpiado, lo cual es el "momento clave" para la interacción.

Migración y Amenazas en las Zonas de Alumbramiento
Durante los meses de marzo y abril, las hembras preñadas de tiburón martillo abandonan las aguas de las islas oceánicas de Galápagos (Ecuador), la Isla Coco (Costa Rica) y Malpelo (Colombia). Lamentablemente, estos mismos lugares son también zonas de pesca activa para las comunidades costeras. Esto resulta en la captura de numerosos tiburones pequeños, que son vendidos en los mercados locales, según reporta Salinas.
El profesor Mahmood Shivji, director del Centro de Investigación de Tiburones de la fundación Save Our Seas y del Instituto de investigación Guy Harvey de la Universidad Nova Southeastern, advierte sobre las consecuencias: "la eliminación de un gran número de crías nacidas de los tiburones gestantes migratorios puede afectar la salud de la agregación icónica de Galápagos".
Seguimiento Satelital y Análisis Genético
El experimento de marcación satelital está en marcha. Los tiburones han iniciado su migración, y el dispositivo instalado en sus aletas tiene el propósito de transmitir su ubicación al satélite. Esta señal solo se transmite cuando el animal emerge a la superficie, activando un sensor que detecta la ausencia de contacto con el agua.
"Ahí comienza nuevamente la lotería", comenta Salinas. La efectividad del seguimiento depende de la cobertura satelital en la zona y el momento en que el tiburón sube a la superficie. Si la conexión se establece, el transmisor enviará al satélite un paquete de datos con la localización del tiburón.

Investigación Genética Paralela
Complementando la información satelital, se ha iniciado otra línea de investigación centrada en el análisis genético. Mahmood Shivji informó a Mongabay Latam que se recolectaron 311 muestras de tejido de pequeños tiburones martillo comercializados en 12 mercados a lo largo de las costas de Ecuador, Colombia, Costa Rica y Panamá. El objetivo es cruzar los datos genéticos de estas crías con los de 165 hembras martillo de Galápagos previamente analizadas genéticamente.
Salinas describe esta tarea como "buscar una aguja en un pajar", dada la magnitud del esfuerzo. Actualmente, los científicos están inmersos en la recopilación y análisis de la información proveniente tanto de las muestras de tejido como de las señales satelitales.
Características Generales y Ciclo Reproductivo del Tiburón Martillo
La partenogénesis, un fenómeno reproductivo en el que las células sexuales femeninas se desarrollan sin la intervención masculina, ha sido observada recientemente en una hembra de tiburón martillo que no había tenido contacto con machos en tres años. En escenarios de cambios ambientales desfavorables, los individuos con nuevas combinaciones genéticas resultantes de la partenogénesis podrían ser cruciales para la continuidad de la especie.
La característica más distintiva de los tiburones martillo es su cabeza en forma de martillo, conocida como céfalofolio. Aunque su función exacta aún es objeto de debate científico, se especula que podría mejorar el campo de visión y la capacidad olfativa. La amplitud visual que proporciona este rasgo permite un campo de visión cercano a los 360 grados.
Los tiburones martillo son vivíparos, lo que significa que dan a luz crías vivas. A diferencia de los mamíferos, no poseen placenta; en su lugar, los embriones se desarrollan en el útero dentro de una membrana individual, alimentándose de la yema hasta el nacimiento. Las crías nacen cuando alcanzan el tamaño y la madurez necesarios para sobrevivir de forma independiente.
El periodo de gestación puede variar entre ocho y dieciséis meses. Al nacer, las crías miden entre 50 y 70 cm de longitud.

Vulnerabilidad y Amenazas a la Población
Según la Lista Roja de la IUCN, el tiburón martillo se encuentra amenazado y en peligro de extinción. Las principales causas son la alta demanda de sus aletas, la mortalidad significativa debido a la captura incidental en artes de pesca y su baja tasa reproductiva (una vez cada dos años), lo que los hace vulnerables a la sobreexplotación.
Al ser animales solitarios, la reproducción es un evento poco frecuente. Aunque los datos específicos son escasos debido a que las capturas incidentales a menudo se agrupan bajo la denominación genérica de "tiburones martillo", se estima una disminución poblacional de al menos el 80% desde 1980, basándose en la casi desaparición de reportes de capturas incidentales.
El Tiburón Martillo Gigante (Sphyrna mokarran)
El tiburón martillo gigante (Sphyrna mokarran) es otra especie de elasmobranquio de la familia Sphyrnidae. Alcanza una longitud promedio de 4.6 metros, con máximos registrados de 6.1 metros. Habita aguas tropicales y templadas cálidas a nivel global, prefiriendo zonas costeras y la plataforma continental.
Se distingue de otras especies de tiburón martillo por su cabeza ancha, con un margen frontal casi recto, y su primera aleta dorsal alta y falciforme. La característica cabeza en forma de martillo (céfalofolio) con los ojos y orificios nasales en los extremos, proporciona un campo visual casi de 360 grados.
La contracoloración, un patrón de coloración oscura en el lomo y clara en el vientre, es común en esta especie y actúa como camuflaje. Vista desde abajo, se confunde con el brillo de la superficie; vista desde arriba, se mimetiza con el fondo marino oscuro.
El tamaño medio de un adulto oscila entre 3.7 y 4 metros, aunque se han registrado ejemplares de hasta 6.1 metros y casi media tonelada de peso. Los machos maduros miden entre 2.3 y 2.7 metros, pudiendo alcanzar los 3.4 metros.
Al igual que con otras especies de tiburón martillo, la función exacta del céfalofolio es objeto de investigación. Algunos biólogos sugieren que mejora la detección de presas, mientras otros apuntan a beneficios en la flotabilidad. Su agudo sentido del olfato, potenciado por lóbulos olfativos desarrollados, le permite detectar una gota de sangre a gran distancia.
El tiburón martillo gigante es un depredador activo con una dieta variada que incluye invertebrados (cangrejos, langostas, pulpos), peces óseos (sábalos, sardinas, meros) y tiburones más pequeños. Se ha observado que son caníbales y se alimentan de forma oportunista.
Su periodo de gestación, al igual que otras especies, dura entre ocho y dieciséis meses, con crías que nacen midiendo entre 50 y 70 cm. La especie también se encuentra en peligro de extinción según la IUCN, enfrentando amenazas similares de pesca y captura incidental.

Estudio Reproductivo del Tiburón Corona (Sphyrna corona)
Se han evaluado aspectos reproductivos del tiburón corona (Sphyrna corona) a partir de 283 individuos (156 hembras y 114 machos) capturados en faenas de pesca artesanal e industrial en el Pacífico colombiano. Las hembras tienden a alcanzar tallas (Lt 119.5 cm) y pesos (0.94 Kg) mayores que los machos (Lt 111.5 cm; 0.68 Kg).
Las hembras alcanzan la madurez sexual alrededor del 46.4% de su longitud total máxima, con una talla mediana de madurez (Lt50) de 56.9 cm Lt. Los machos maduran al 51.8% de la Lt máxima, con un Lt50 de 57.6 cm Lt.
En hembras maduras se han observado paquetes de esperma en las glándulas oviducales, y en hembras preñadas se identificaron compartimentos uterinos y la presencia de la tercera membrana. En machos, se ha evidenciado el proceso de espermatogénesis en los testículos, así como acumulaciones de esperma en el epidídimo y conducto deferente.
Se postula preliminarmente que la fecundación y el inicio de la gestación ocurren en los primeros meses del año, con nacimientos hacia finales de año. El periodo de gestación se estima entre 8 y 10 meses, y la talla de nacimiento entre 22 y 23 cm Lt.
Los resultados de este estudio, el primero para la especie, sugieren que S. corona presenta características de historia de vida intermedias en el continuo r-k, en comparación con otros esfírnidos. Sin embargo, se recomienda fortalecer y realizar estudios poblacionales adicionales para evaluar la vulnerabilidad de la especie a presiones antrópicas como la pesca.
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