La tortuga verde (Chelonia mydas) es una especie marina de gran tamaño, cuyo nombre deriva del color de la grasa que posee bajo el caparazón. Se distribuye por las aguas templadas, subtropicales y tropicales de todo el mundo, siendo una de las seis especies de tortugas marinas que visitan, por ejemplo, las Islas Canarias. En lugares como Akumal, en la Riviera Maya, esta especie en peligro de extinción encuentra un refugio vital para su ciclo reproductivo.
El ciclo de vida de la tortuga verde es un viaje extraordinario, destacando la resiliencia de la naturaleza y la importancia de los esfuerzos de conservación. Se trata de una especie muy viajera que cambia de hábitat tres veces durante su vida: uno para la nidificación, otro cuando salen del cascarón, y un tercer hábitat empleado por los ejemplares adultos para la alimentación y el descanso durante el año.

Características Generales de la Tortuga Verde
La tortuga verde es una de las tortugas marinas más grandes, con una longitud que oscila entre 71 y 166 cm y un peso de alrededor de 200 kg, siendo los machos de mayor tamaño que las hembras. Su cuerpo es aplanado dorsoventralmente, con un cuello corto y una cabeza pequeña y redondeada que no puede retraerse dentro del caparazón.
Se distingue por poseer un par de escamas prefrontales, a diferencia de la mayoría de las tortugas marinas que tienen dos pares. Su hocico es muy corto y el pico carece de forma de gancho. Las aletas, en forma de remo, están perfectamente adaptadas para la natación.
El color del caparazón varía según la edad y el individuo, abarcando una gama desde el verde pálido o amarillo hasta el verde oscuro y el negro. Las extremidades suelen ser oscuras delineadas con amarillo, a menudo con una gran mancha marrón central.
Madurez Sexual y Migración Reproductiva
La tortuga verde alcanza la madurez sexual entre los 20 y 50 años de edad, siendo considerada la más longeva de todas las tortugas marinas, pudiendo vivir hasta aproximadamente 80 años. Al alcanzar esta etapa, las tortugas verdes inician su ciclo reproductivo, migrando largas distancias de regreso a sus playas natales para anidar. Este viaje puede abarcar miles de kilómetros y es guiado por los campos magnéticos de la Tierra.
Las tortugas verdes anidan aproximadamente cada dos años. La cópula tiene lugar en el agua, y una vez fecundada, la hembra se dirige a la costa.
El Proceso de Anidación
Cada año, de mayo a octubre, las tortugas verdes hembras regresan a las playas de arena, como las de Akumal, para poner sus huevos. Este proceso de anidación es un testimonio de sus increíbles habilidades de navegación, ya que a menudo regresan a la misma playa donde nacieron, e incluso escogen lugares que se encuentran a menos de 100 metros de su último nido.
Al amparo de la noche, las hembras se arrastran hasta la orilla, cavan un nido en la arena y depositan entre 100 y 200 huevos por nido. Luego, cubren los huevos cuidadosamente para evitar que los depredadores los encuentren y regresan al mar.
Aunque Akumal es un sitio importante, las anidaciones ocurren a lo largo de la costa este de los Estados Unidos, el Caribe y hasta la costa norte de Sudamérica. Sin embargo, el sitio de anidación más grande del mundo para la subpoblación atlántica de Chelonia mydas se encuentra en Tortuguero, Costa Rica.

Incubación y Determinación del Sexo
El período de incubación de los huevos de tortuga verde dura alrededor de 45 a 70 días, aunque se ha generalizado que es de aproximadamente 60 días. La duración específica depende de la temperatura de la arena.
La temperatura de la arena es crucial, ya que determina el sexo de las crías. Las arenas más cálidas tienden a producir más crías femeninas, mientras que las arenas más frías resultan en más machos. Esta determinación natural del sexo dependiente de la temperatura es vital para mantener poblaciones equilibradas.
Durante este tiempo, los huevos permanecen enterrados, relativamente a salvo de los depredadores.
El Nacimiento de las Crías y su Viaje al Mar
Cuando finaliza el período de incubación, las pequeñas crías emergen de sus nidos, generalmente por la noche, cuando el ambiente es más fresco y seguro frente a los depredadores. Rompen el cascarón con sus dientes y salen en busca del mar.
Guiadas por la luz de la luna que se refleja en el océano, las crías se dirigen instintivamente al agua. Este peligroso viaje a través de la arena está plagado de peligros, ya que depredadores como aves (pelícanos, gaviotas), cangrejos y peces acechan. Solo una pequeña fracción de las crías logra llegar al océano, comenzando así su vida en el mar.
En este momento, el color del caparazón de las crías varía entre marrón oscuro y negro, midiendo unos 49 mm. También llama la atención el color blanco alrededor de los bordes de sus aletas.
LA TORTUGA VERDE MARINA: VIAJERA DE LOS OCÉANOS | PLANETA ANIMAL MX
Los "Años Perdidos" y el Crecimiento Juvenil
Una vez en el océano, las crías de tortuga verde entran en lo que a menudo se conoce como los «años perdidos», un período del que se sabe poco sobre su paradero y comportamiento. Durante estos años, van a la deriva con las corrientes oceánicas, alimentándose de pequeños invertebrados y algas.
Esta fase puede durar varios años, tras los cuales las tortugas migran finalmente a zonas costeras de alimentación como juveniles. A medida que las tortugas verdes juveniles crecen, su dieta cambia: de ser carnívoras en sus primeros años (comiendo gusanos marinos, crustáceos e insectos acuáticos), se vuelven principalmente herbívoras. Migran a zonas de alimentación ricas en pastos marinos y algas, que se convierten en su dieta principal. Las aguas costeras de Akumal, por ejemplo, son ideales para el crecimiento de estas tortugas, proporcionando abundante alimento y un entorno seguro.
Conservación de la Especie
La supervivencia de las tortugas verdes en sus sitios de anidación está estrechamente ligada a los esfuerzos concertados de conservación. Organizaciones y voluntarios trabajan incansablemente para monitorear las playas de anidación, proteger los nidos de los depredadores y educar al público sobre la importancia de estas magníficas criaturas.
El ciclo de vida de la tortuga verde es un conmovedor recordatorio de las maravillas de la naturaleza y el delicado equilibrio necesario para la supervivencia de las especies en peligro de extinción. Desde anidar en playas vírgenes hasta embarcarse en épicos viajes oceánicos, estas tortugas inspiran asombro y respeto.
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