La diabetes gestacional (DMG) es una condición que se diagnostica por primera vez durante el embarazo y, al igual que otros tipos de diabetes, afecta la forma en que las células utilizan el azúcar (glucosa). Esta condición puede causar un nivel alto de glucosa sanguínea que, si no se detecta y controla, puede afectar al bebé antes de nacer, en el parto y durante toda su vida. Es actualmente el trastorno metabólico más frecuente durante la gestación.

Epidemiología y Factores de Riesgo
Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), alrededor del 12% de las mujeres embarazadas desarrollan diabetes gestacional, y esta cifra sigue creciendo debido al aumento de la obesidad y la edad materna. Aproximadamente 7 de cada 100 mujeres embarazadas sufren diabetes gestacional, y al menos el 5% de las mujeres embarazadas tendrán diabetes durante el embarazo.
Cualquier mujer puede desarrollar la DMG, pero algunas tienen factores de riesgo que merecen ser tomados en cuenta:
- Edad materna avanzada.
- Aumento de peso excesivo durante el embarazo.
- Sobrepeso u obesidad.
- Síndrome de ovario poliquístico.
- Historia previa de bebés grandes (más de 4 kg) o diabetes gestacional en embarazos anteriores.
- Antecedentes familiares de diabetes en familiares de primer grado.
- Antecedentes familiares de diabetes gestacional en la madre de la mujer embarazada.
- Hipertensión arterial sistémica durante el embarazo.
- Ciertos grupos étnicos como poblaciones nativas americanas, de las islas del océano Pacífico y mujeres de ascendencia mexicana, hindú o asiática.
La DMG supone una disminución a la tolerancia de los hidratos de carbono, y su desarrollo se debe a que, a partir del segundo trimestre, se produce una resistencia periférica a la insulina y una disminución de la tolerancia a la glucosa. Debido a esto, aumenta la secreción de insulina, pero hay un porcentaje de gestantes que no son capaces de poner en marcha este mecanismo de compensación y desarrollan la diabetes gestacional.
Detección y Diagnóstico de la Diabetes Gestacional
La diabetes gestacional suele desarrollarse en la segunda mitad del embarazo, es decir, entre las semanas 24 y 28. Entre las semanas 24 y 28 de embarazo, se recomienda a las mujeres no diabéticas realizar el test de O'Sullivan, también conocido como prueba de la glucosa. Esta prueba médica consiste en ingerir 50 gramos de glucosa disueltos en agua y, una hora después, medir los niveles de azúcar en sangre para detectar un posible riesgo de desarrollar diabetes gestacional.
Este control puede adelantarse en algunos casos si existen factores de riesgo como obesidad, antecedentes de diabetes gestacional o haber tenido un bebé con macrosomía en embarazos anteriores. En aquellas mujeres con mayor riesgo de padecer diabetes, se les realizará prueba de cribado de diabetes gestacional en el primer trimestre. Si la mujer ya es diabética antes del embarazo, el mejor momento para controlarlo es antes de quedar embarazada, ya que los altos niveles de glucosa en sangre pueden provocar daños al feto en las primeras semanas del embarazo, cuando probablemente aún no sabe que está embarazada.
Métodos de Diagnóstico
Aunque en la actualidad no existe unanimidad a la hora de establecer cuál es el mejor método para el diagnóstico de la DG, el Grupo Español de Diabetes y Embarazo (GEDE), recomienda establecer el diagnóstico de DG mediante SOG con 100 g, con los criterios del NDDG (Tabla 2), si el cribado ha resultado positivo. Dos o más valores por encima de los reflejados en la tabla se considera diagnóstico de DG.
- Test de O’Sullivan: Consiste en la determinación de la glucemia plasmática una hora después de la administración de 50 g de glucosa por vía oral. La prueba puede realizarse en cualquier momento del día e independiente de la ingesta previa de alimentos. Tampoco es necesaria una dieta especial en los días previos a la prueba.
- Test de SOG con 75 o 100g de glucosa: Consiste en la administración de 75 o 100 g de glucosa (según los criterios utilizados) y determinar los niveles de glucosa en sangre previos a la administración y posteriores a esta.
Innovaciones en el Diagnóstico Precoz
Aplicando lo último en los estudios científicos y la medicina personalizada, SYNLAB desarrolló el GDMpredictTM, el primer análisis genético para evaluar el riesgo de predisposición a la DMG en mujeres que aún se encuentran en las primeras semanas de gestación. Esta prueba está especialmente indicada para mujeres que tienen al menos uno de los factores de riesgo o que están planificando su embarazo, ya que GDMpredictTM es una prueba no invasiva en sangre materna que permite el análisis simultáneo de 20 variantes genéticas asociadas con el riesgo de DMG.
Repercusiones Fetales de la Diabetes Gestacional
El desarrollo de la DMG se asocia con un alto riesgo de complicaciones materno-fetales. Cuando el bebé está expuesto a grandes cantidades de glucosa aún en el entorno intrauterino, esto tiene un impacto significativo en su salud, tanto a corto como a largo plazo.
Alteraciones del Crecimiento y Desarrollo
Un nivel alto de glucosa en sangre en la madre implica que el bebé tendrá niveles altos de glucosa en sangre durante el embarazo. Los niveles altos de glucosa en sangre hacen que el páncreas del bebé produzca insulina adicional para procesar la glucosa en sangre. Como el bebé obtiene más energía de la que necesita a partir de la glucosa en sangre adicional, esta energía adicional se almacena en forma de grasa.
- Macrosomía fetal (crecimiento fetal excesivo): La hiperglucemia estimula el crecimiento fetal, generando una mayor síntesis de grasas y glucógenos que se depositan en los tejidos. Esto suele ser muy precoz y, en general, intenso, resultando en fetos grandes para la edad gestacional.
- Hipoglucemia neonatal: Algunos bebés pueden experimentar niveles bajos de azúcar en sangre poco después del nacimiento, lo que requiere prevención, detección y tratamiento. La terapia puede precisar alimentación suplementaria de leche materna, leche donada o leche artificial, y en ocasiones, aporte endovenoso de glucosa.
DIABETES y sus efectos en el EMBARAZO ; DIABETES GESTACIONAL TEMA COMPLETO
Complicaciones Respiratorias y Cardíacas
- Problemas respiratorios: Debido al insuficiente desarrollo pulmonar, los bebés pueden nacer con dificultades respiratorias.
- Hipertrofia del tabique interventricular en el corazón: Una de las modificaciones del funcionamiento de ciertos órganos que puede provocar la diabetes gestacional es la alteración del corazón fetal.
Riesgos durante el Parto
Un deficiente control de la glucosa nos llevaría a un mayor riesgo de partos prematuros y cesáreas. La macrosomía fetal puede dificultar el nacimiento y aumentar el riesgo de partos traumáticos.
Impacto a Largo Plazo en la Salud del Bebé
Los hijos e hijas de mujeres embarazadas con diabetes gestacional tienen seis veces más riesgo de padecer diabetes cuando sean adultos. Además, el bebé tendrá un riesgo aumentado de padecer obesidad y diabetes tipo II en el futuro. La lactancia materna puede conferir beneficios metabólicos a largo plazo a los hijos de madres con DG, observándose una disminución en el desarrollo de obesidad y DM2.
Es fundamental conocer estos riesgos para poder prevenirlos. El control adecuado de la diabetes gestacional no solo mejora el pronóstico del embarazo, sino que puede marcar una diferencia en la salud futura del bebé.
Control y Tratamiento de la Diabetes Gestacional
Detectar la diabetes gestacional a tiempo es fundamental, puesto que el diagnóstico tardío entraña riesgos innecesarios. El control correcto de esta diabetes, sea con dieta o con insulina, impedirá daños en el feto. El control metabólico pormenorizado de esta afectación diabética, temporal o crónica, debe realizarse en centros sanitarios especializados, donde priman tanto el diagnóstico precoz como los tratamientos seguros y eficaces.
Estilo de Vida
Cuando es diagnosticada, se recomienda que la mujer tome algunas precauciones como mantener una dieta balanceada y hacer ejercicio, que son estrategias efectivas para mantener los niveles de glucosa bajo control. Los cambios de vida sobre dieta y ejercicio son esenciales para el manejo de la DMG, pudiendo ser estos cambios suficientes para el tratamiento en el 70-80% de los casos.
- Dieta: La dieta será normocalórica, excepto en el embarazo con obesidad importante, en el que se puede indicar una cierta restricción calórica, evitando la aparición de cetonuria. Durante el primer trimestre no se recomienda aumentar las calorías. Se recomienda que el 40-50% de las calorías provengan de hidratos de carbono, 20% de proteínas y 30-40% de grasas, con una ingesta de grasas saturadas menor al 7%. Se recomiendan alimentos integrales ricos en nutrientes, incluidas frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables con ácidos grasos omega 3. El plan de comidas típico debería incluir 3 comidas principales y de 2 a 4 suplementos.
- Ejercicio: El ejercicio durante el embarazo es seguro y beneficioso para la madre y el feto y debe adaptarse a las condiciones físicas y circunstancias de la gestante. Se aconseja la realización de ejercicio moderado durante un mínimo de 30 minutos diarios, como por ejemplo caminar deprisa. Una revisión sistemática demostró mejoras en las cifras de glucosa, reducciones en la necesidad de iniciar insulina y disminución en los requerimientos de insulina con una intervención de ejercicio.

Tratamiento Farmacológico
Si una dieta saludable y el ejercicio regular no ayudan, su médico le administrará inyecciones de insulina para reducir su nivel de azúcar en sangre. La insulina solo será necesaria en aquellas personas que no consigan un control adecuado mediante los cambios en el estilo de vida. Se comenzará con una dosis inicial de 0,1 UI/kg/día, titulando la dosis en función de los controles de glucemia.
Aunque hay varios estudios que describen resultados perinatales satisfactorios en gestantes con DG tratadas con glibenclamida o metformina, la insulina sigue siendo el tratamiento de elección. Estos fármacos orales podrían ser una alternativa para aquellas mujeres que se niegan o no pueden cumplir la terapia con insulina. Un ensayo clínico aleatorizado (ECA) sobre metformina agregada a insulina para el tratamiento de la diabetes tipo 2 encontró menor aumento de peso materno y menos partos por cesárea.
Manejo Postparto
En la mayoría de los casos la diabetes gestacional suele desaparecer después del parto, pero incrementa en la madre el nivel de riesgo de padecer en el futuro diabetes tipo II. En mujeres con DG es necesario conocer si la alteración metabólica se ha resuelto o persiste tras el parto. Alrededor de un 5-10% seguirán siendo diabéticas y precisarán tratamiento farmacológico, el cual podrá realizarse con antidiabéticos orales en la mayor parte de los casos.
La circunferencia de la cintura y el IMC son las medidas antropométricas más fuertemente asociadas al desarrollo de DM2. Otros factores de riesgo son el requerimiento gestacional de insulina y la edad gestacional temprana en el momento del diagnóstico, que implican una mayor exposición a estados de hiperglucemia.
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