La salida de los primeros dientes es otra etapa importante en el desarrollo de tu bebé, un proceso natural que, sin embargo, no siempre es divertido. Aunque algunos bebés apenas lo notan, para otros puede ser un momento de considerable malestar. Afortunadamente, existen soluciones seguras y efectivas para ayudar a tu bebé a sobrellevar las molestias de la dentición, sentando las bases para tener encías y dientes sanos durante toda la vida.

¿Qué es la Dentición y Cuándo Comienza?
La dentición es el proceso por el cual los dientes de un bebé empiezan a atravesar las encías, lo que puede ser incómodo y doloroso. Los dientes del bebé comienzan a salir a partir de los seis meses y no es hasta los dos años cuando la dentadura está completa.
Desarrollo Dental Intrauterino
Lo más emocionante es que el bebé no desarrolla sus primeros dientes después de nacer. Entre la sexta y la octava semana de gestación, es decir, bastante al principio del embarazo, ya se están desarrollando los centros germinales de todos los dientes. Al nacer, las coronas de los dientes de leche están completamente formadas, pero aún ocultas en la mandíbula. La corona es la parte del diente que queda visible tras la erupción.
Cronología y Orden de Aparición de los Dientes
El momento en que aparecen los primeros dientes de un bebé es muy individual, pudiendo salir en cualquier momento entre los 3 meses y el primer año. Por término medio, el primer diente aparece entre el sexto y el octavo mes, aunque los primeros signos de la dentición pueden aparecer ya a los tres meses. No obstante, la mayoría de los bebés tienen al menos un diente en la boca cuando cumplen un año.
La erupción de los dientes suele seguir un patrón bastante estandarizado y es un proceso gradual que culminará con un total de veinte dientes. El orden típico de aparición es el siguiente:
- Los primeros que comienzan a asomar, aproximadamente a los seis meses, son los incisivos centrales inferiores.
- Dos meses después, aparecen los incisivos centrales superiores (las paletas).
- A partir de los diez meses, surgen los incisivos laterales superiores, seguidos sesenta días después por los incisivos laterales inferiores.
- A partir del primer año, comienzan a salir las muelas: a partir de los catorce meses las inferiores y a partir de los 16 las superiores (primeros molares).
- Los colmillos no aparecen hasta los 16 meses en los inferiores y, como ha ocurrido con el resto de dientes, dos meses después comienzan a aparecer los superiores.
- Por último, los segundos molares aparecen cuando el niño ya tiene dos años.
Como regla general, al bebé le sale un diente nuevo cada mes después de la erupción del primero. Las molestias de la dentición suelen empezar cuatro días antes de la erupción y pueden continuar durante tres días después. Incluyendo el día de la erupción, hay ocho días en los que el bebé puede sufrir molestias de dentición, según un estudio de la Academia Americana de Pediatría.
Síntomas Comunes de la Dentición
La mayoría de los padres, especialmente con el primer bebé, se preguntan cómo reconocer la dentición. Cada bebé es diferente, y no todos los síntomas de la dentición se darán necesariamente en tu bebé. Los signos típicos de la dentición incluyen:
- Aumento de las mordeduras y masticaciones.
- Inquietud e irritabilidad extrema que no se puede calmar, más pegajoso y quejica de lo habitual.
- Aumento de la salivación o babeo, que a menudo corre por las comisuras de los labios y puede empapar la ropa.
- Frotamiento de las encías y búsqueda de objetos para masticar.
- Alteraciones del sueño, durmiendo con más agitación por la noche o incluso durmiendo mucho debido al dolor.
- Pérdida del apetito o dificultad para alimentarse.
- Las encías pican, arden y se tensan; a menudo están enrojecidas e hinchadas.
- Las mejillas rojas y calientes, sobre todo en el lado por el que sale el diente nuevo, debido al aumento del flujo sanguíneo en la boca.
Cómo Identificar un Diente en Erupción
Cuando el diente está a punto de salir, los bebés suelen tener las encías hinchadas y enrojecidas. A menudo se puede ver un pequeño bulto y palpar el diente por debajo.

Consideraciones sobre Fiebre y Diarrea
Durante mucho tiempo se pensó que la fiebre y la diarrea formaban parte de los síntomas de la dentición. Hoy se supone que la dentición puede debilitar el sistema inmunitario del bebé hasta tal punto que lo hace más susceptible a infecciones. Aunque la dentición puede provocar un aumento de la temperatura corporal de hasta 38 grados, si la fiebre de tu bebé o niño pequeño supera los 39 grados, lo más probable es que no esté relacionada con la dentición y deba ser revisada por un pediatra. El sudor frío durante la dentición también es un indicio de fiebre y de una posible infección. La fiebre o los vómitos no se asocian a la aparición de los dientes, así que ante cualquier síntoma de este tipo, es fundamental acudir al pediatra.
Posibles Complicaciones Adicionales
En la mayoría de los casos, la erupción de los dientes de leche no presenta complicaciones. Sin embargo, es posible que aparezca un quiste de erupción, que es una ampolla azulada y abultada que normalmente estalla sola al masticar objetos. Otra posible complicación es la "erupción dental difícil", en la que se forma una inflamación purulenta en la bolsa de la encía alrededor del diente. Los adultos también deben tomarse en serio la inflamación de las encías, ya que una gingivitis no tratada puede tener graves consecuencias.
Remedios Caseros Seguros y Efectivos para Aliviar las Molestias
La buena noticia es que existen muchas soluciones disponibles para ayudar al alivio del dolor causado por la dentición en los bebés. Cada niño responde de forma diferente y cada padre confía en diferentes tratamientos. Lo importante es que sean seguros para el bebé.
Masajes en las Encías
La gran mayoría de bebés presentan irritación y dolor en las encías cuando salen los dientes. Masajear las encías aliviará el dolor y les distraerá, ya que a casi todos los bebés les gusta sentir un contacto y presión ligera sobre sus encías durante la dentición.
- Masaje con el dedo: Lávate bien las manos y frota suavemente las encías de tu bebé con un toque firme de tu dedo índice, realizando movimientos circulares. Este gesto ayuda a reducir la inflamación y, al mismo tiempo, fortalece el vínculo afectivo con tu bebé.
- Masaje facial: Puedes darle varias veces al día un divertido masaje facial a tu bebé, dedicando tiempo a frotar su cara y mandíbula con movimientos circulares para aligerar la tensión.
- Con gasa húmeda: Frotar las encías con una gasa húmeda también puede ser muy efectivo.
Alivio para las encías de su bebé
Objetos para Morder Fríos y Seguros
El frío calma el dolor de las encías y alivia la hinchazón, convirtiéndose en tu mejor aliado.
Mordedores Refrigerados
Los juguetes mordedores son unos aliados muy útiles durante la dentición. Al morder, tu bebé ejerce presión sobre las encías, disminuyendo el dolor. Hay una gran variedad de anillos mordedores en el mercado, muchos de ellos orgánicos y libres de bisfenol A (BPA), ftalatos o colorantes azoicos, lo que es más seguro para tu bebé.
- Refrigeración: Refrigera los mordedores unos minutos antes de dárselos para un efecto calmante adicional, ya que a los bebés les resultan especialmente agradables los anillos de dentición fríos. Es importante enfriar los anillos de dentición únicamente en el frigorífico, nunca en el congelador, para evitar daños en las encías.
- Variedad: Si tu bebé prefiere morder objetos blandos en lugar de duros, puedes ofrecerle una franela fría y bien escurrida (y cambiarla varias veces al día).
- Seguridad: Asegúrate de que el mordedor sea de goma firme (no relleno de líquido o gel si se refrigera) y que sea fácil de agarrar para el bebé. El mordedor de Curaprox, por ejemplo, no solo alivia el dolor, sino que también introduce al bebé al cepillado de dientes de forma lúdica.

Paños Fríos y Cucharas
- Paño frío: Coge una manopla o paño limpio, sumérgelo en agua, escúrrelo hasta que esté simplemente húmedo y ponlo en el frigorífico. Cuando esté frío, dóblalo y dáselo al bebé para que lo muerda o chupe. Nunca dejes a tu bebé solo mientras utiliza este método.
- Cuchara fría: El metal frío puede ser un gran alivio. Enfría una cuchara de metal en la nevera y frota con suavidad la parte trasera de la cuchara contra las encías de tu bebé.
Alimentos Fríos (para bebés mayores de 6 meses)
Si ya has introducido los alimentos sólidos en la alimentación de tu bebé (generalmente después de los 6 meses), puedes ofrecerle opciones frías y blandas para morder y aliviar el dolor:
- Fruta helada: Un sabroso aperitivo de plátano machacado y helado, purés fríos o yogur pueden ser reconfortantes. Para evitar ahogos, coloca la fruta en una rejilla para comida y dásela al bebé para que la chupe o la lama. También puedes probar con manzanas, fresas, mangos o peras maduras.
- Helados caseros: Preparar un helado casero o granizado (siempre sin azúcar) u ofrecerle frutas frías para morder servirán para aliviar el dolor de encías inflamadas y te facilitarán que coma en esta época complicada.
Geles Calmantes para la Dentición
Existen geles dentales especiales con efecto analgésico y antiinflamatorio que puedes aplicar en la zona afectada. Estos geles forman una capa sobre las encías, reducen la inflamación y suelen contener ingredientes herbales como manzanilla, salvia, clavo o aceite de menta. Si se guardan en el frigorífico, añaden un efecto frío calmante. Son naturales, seguros e inocuos si se ingieren. Si el dolor es muy intenso, también puede utilizarse un gel para la dentición con efecto anestésico local, siempre bajo recomendación médica.
Consuelo y Abrazos
Los dientes que salen de repente causan dolor, lo que lleva a irritabilidad y problemas para dormir. Consolar a tu bebé cuando le duele, llora o está triste siempre ayuda. Un montón de abrazos, caricias y canciones suaves no solo proporcionan confort, sino que también generan seguridad emocional. Acurruca a tu bebé y dale seguridad; esto puede ser temporalmente agotador, pero es solo una fase que pasará.
Higiene Facial para Prevenir Irritaciones
Uno de los principales signos de dentición es el babeo. Protege la ropa de tu bebé con baberos suaves que también puedes usar para secar la barbilla. Limpia la baba de la cara de tu bebé con frecuencia suficiente para mantenerla limpia y seca, evitando así erupciones o irritaciones, pero no tan frecuentemente como para crear más irritación.
Medicamentos para el Dolor (Bajo Supervisión Médica)
Si el dolor es especialmente intenso y tu bebé no puede dormir, los analgésicos pueden aliviarle. En casos extremos, puedes llevar a tu bebé al pediatra o odontopediatra para que le recete un analgésico apropiado, como acetaminofén o ibuprofeno (para bebés de más de 6 meses), en dosis adecuadas para la edad y peso del bebé. Sin embargo, estos medicamentos solo deben utilizarse en fases de erupción dental aguda y no de forma continua.
Remedios y Prácticas a Evitar
Algunos remedios para la dentición pueden no ser seguros para los bebés y deben evitarse para proteger su salud.
Productos con Benzocaína o Lidocaína
Los medicamentos tópicos (usados en la superficie de las encías) que contienen benzocaína o lidocaína ofrecen poco o ningún beneficio y se asocian con riesgos graves cuando se usan para el dolor de la dentición en los niños. La benzocaína, ingrediente activo en productos de venta libre como Anbesol, Orajel, etc., no debe usarse para el dolor de la dentición en niños porque puede ser peligrosa, causando efectos secundarios graves como la metahemoglobinemia, una condición sanguínea potencialmente mortal. La solución tópica oral de lidocaína viscosa, un medicamento recetado, tampoco debe usarse, ya que puede causar daños graves, como problemas cardíacos, lesiones cerebrales graves e incluso la muerte.
Tabletas, Geles Homeopáticos y Collares de Ámbar
- Tabletas y geles homeopáticos: La seguridad y eficacia de los remedios homeopáticos no están bien establecidas, y pueden contener ingredientes dañinos como belladona o alcohol, además de suponer un riesgo de asfixia. Antes de elegir cualquier remedio homeopático, consulta con el pediatra.
- Collares o pulseras de ámbar: Estos suponen un peligro de asfixia y estrangulamiento. Los bebés pueden romper las cadenas y tragarse piedras sueltas o hacerse heridas en la boca, o incluso estrangularse con la cadena.
Alimentos Duros sin Supervisión y Sustancias Azucaradas
- Alimentos duros: En algunos foros de padres se recomiendan alimentos duros como zanahorias, manzanas y cortezas de pan como ayuda para la dentición. Sin embargo, existe el riesgo de que se rompa un trozo y tu bebé se atragante, y en el peor de los casos, se ahogue. Además, estos alimentos contienen azúcar y pueden provocar caries si se mastican constantemente. Un mordedor es mucho más seguro.
- Sustancias azucaradas: Los productos que contienen sacarosa o toallitas sumergidas en sustancias endulzadas pueden contribuir a la caries dental y deben evitarse.
Raíces de Violeta y Congelados Extremos
- Raíces de violeta: Aunque algunas comadronas las recomiendan, no son higiénicas. En las raíces pueden acumularse fácilmente bacterias y otros gérmenes, y la madera es mucho más difícil de limpiar que un mordedor.
- Cosas congeladas directamente: Ten cuidado con cualquier cosa congelada que pueda provocar un daño en la salud de tu bebé y ser peligrosa, como objetos demasiado duros que pueden dañar las encías. Enfríe los anillos de dentición únicamente en el frigorífico, nunca en el congelador.
Cuidado Dental desde el Primer Diente
Una vez que a tu bebé le haya salido el primer diente, ¡es motivo de alegría y también el momento de los cuidados dentales! Los pequeños dientes de leche son todavía relativamente blandos y especialmente sensibles, ya que su esmalte es solo la mitad de grueso que el de los dientes permanentes, facilitando la acción de las bacterias de la caries.
Higiene Bucal Diaria
- Limpieza inicial: Pase un paño suave y limpio por las encías del bebé dos veces al día, después de la comida de la mañana y antes de acostarlo. Esta limpieza puede evitar que se acumulen restos de comida y bacterias.
- Cepillado: Cuando a su bebé le salgan los primeros dientes, use un cepillo de dientes pequeño de cerdas suaves para lavarle los dientes dos veces al día.
- Pasta dental: Hasta que su hijo aprenda a escupir (aproximadamente a los 3 años), use una cantidad de pasta dental con flúor que no supere el tamaño de un grano de arroz. Cuando su hijo tenga alrededor de 2 o 3 años, comience a usar una cantidad de pasta dental equivalente al tamaño de un guisante.
Recuerde que el cuidado dental infantil habitual ayuda a sentar las bases para tener encías y dientes sanos durante toda la vida. Es importante saber que la caries es contagiosa: si te metes la cuchara o el chupete primero en la boca y luego en la de tu bebé, corres el riesgo de transmitirle tus bacterias de la caries.

Primera Visita al Dentista
La American Dental Association (Asociación Dental Americana) y la American Academy of Pediatric Dentistry (Academia Estadounidense de Odontología Pediátrica) recomiendan programar la primera visita al dentista de un niño en su primer cumpleaños o alrededor de esta fecha. Es importante que el dentista vea pronto los dientecitos para comprobar que todo está en orden y considerar controles dentales regulares.
Cuándo Consultar al Pediatra u Odontopediatra
Aunque el dolor de encías por lo general no es preocupante, ya que forma parte del proceso de dentición, sí que puede causar problemas en la alimentación y el sueño infantil. Comuníquese con su pediatra o odontopediatra si su bebé experimenta:
- Fiebre alta (superior a 39 grados).
- Irritabilidad extrema que no se puede calmar.
- Dificultad persistente para alimentarse.
- Signos de deshidratación (labios agrietados, sin lágrimas, mala alimentación).
- Síntomas que persisten o empeoran.
Solo deberás acudir al odontopediatra en caso de notar alguna anomalía, como fiebre o diarreas en bebés, que no remiten con los cuidados habituales.