La infertilidad es una enfermedad que afecta a un número significativo de parejas en edad reproductiva, según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), se estima que un 17% de las parejas españolas la padecen. Para muchas de ellas, la fecundación in vitro (FIV), ya sea con óvulos propios o mediante ovodonación, representa la opción más eficaz para lograr el deseo de tener un bebé sano.

¿Qué es el Rechazo del Óvulo Fecundado In Vitro?
El término "rechazo del óvulo fecundado in vitro" se refiere a la incapacidad del embrión de implantarse correctamente en el útero materno o a su posterior pérdida, a pesar de haber sido concebido mediante FIV. Este fenómeno se conoce médicamente como fallo de implantación o aborto de repetición.
La implantación embrionaria es un proceso biológico esencial. Después de la fecundación, el embrión viaja hacia el útero, donde debe adherirse al endometrio (la capa interna del útero) para continuar su desarrollo. La clave es que el endometrio esté receptivo, es decir, preparado para acoger al embrión. En un tratamiento de FIV, se busca que el embrión alcance el estadio de blastocisto (día cinco o seis de desarrollo) para la transferencia, ya que es el más adecuado para la implantación.
El fallo de implantación se produce cuando, tras transferencias embrionarias repetidas de embriones de buena calidad, no se logra el embarazo. El aborto de repetición, por su parte, se define como la pérdida espontánea de dos o más embarazos consecutivos antes de la semana 20 de gestación.
Síntomas y Diagnóstico Tras una FIV Negativa
¿Hay síntomas o signos tras la transferencia embrionaria que presagien una FIV negativa?
La única prueba diagnóstica fiable para establecer el éxito o fracaso del tratamiento de reproducción asistida es el test de embarazo. La presencia de ciertos síntomas similares a los que aparecen al inicio del embarazo, próximos a la realización de esta analítica, no son indicativos del resultado, ya que la gestación incipiente a menudo cursa de manera asintomática.
¿Si tengo sangrado vaginal, es indicativo de un resultado negativo?
No necesariamente. Es lo que se denomina sangrado de implantación embrionario. Por lo tanto, aunque se presente el sangrado vaginal en los días próximos a la realización de la Beta-hCG, la prueba debe realizarse en el día programado, informando de esta circunstancia al especialista.
¿Cuándo baja la regla tras una FIV negativa?
Tras una FIV negativa, el ciclo menstrual de la mujer puede experimentar alteraciones temporales. Generalmente, se espera que la menstruación comience dentro de las dos semanas después del resultado negativo, aunque el tiempo exacto puede variar dependiendo de la respuesta individual al tratamiento y al ciclo hormonal de cada mujer. Es fundamental mantener una comunicación abierta con el especialista en fertilidad para monitorear la salud reproductiva y recibir asesoramiento sobre los pasos a seguir.
En pacientes en las que se ha realizado una transferencia de embriones en ciclo natural, la regla suele bajar en los días habituales. Cuando se administra medicación hormonal, aparecerá a los dos o tres días tras la supresión de la medicación.
Causas del Fallo de Implantación o Rechazo Embrionario
Las razones detrás de una FIV negativa o el rechazo del óvulo fecundado pueden ser diversas y complejas, abarcando desde la calidad de los óvulos y espermatozoides hasta problemas uterinos y desafíos en la implantación del embrión. Generalmente, solo 3 de cada 10 tratamientos de reproducción asistida presentan algún problema que dificulta el embarazo. Y, aun en estos casos, en 2 de cada 3 se puede averiguar cuál es la causa y buscar la solución.

Factores Relacionados con el Embrión
- Calidad embrionaria: La mayor parte de los fallos de implantación están directamente relacionados con el embrión y su calidad. Los embriones que alcanzan la fase de blastocisto se clasifican según su grado de expansión y calidad de sus células. Un embrión de buena calidad tendrá una tasa de predicción de embarazo superior.
- Alteraciones genéticas en los embriones: Especialmente a medida que aumenta la edad materna, las alteraciones genéticas pueden impedir la implantación o el desarrollo saludable. Aproximadamente un 30% de embriones que reúnen los requisitos necesarios no logran implantarse.
Factores Relacionados con la Mujer
Factores Ováricos y de Reserva
- Edad materna: El avance de la edad provoca un declive en el número y calidad de los ovocitos. A mayor edad, menor número de óvulos y peor será la respuesta a la estimulación ovárica.
- Baja respuesta ovárica: Se refiere a la escasa obtención de óvulos maduros después de la estimulación ovárica en un tratamiento de FIV. Se considera baja respuesta si se obtienen 3 o menos ovocitos tras un protocolo de estimulación habitual, o si el test de reserva ovárica (RFA o AMH) está disminuido. Esto aumenta el riesgo de cancelar la transferencia embrionaria.
- Reducción de la masa ovárica: Causada por cirugía, quimioterapia o endometriosis.
Factores Uterinos y Endometriales
- Factor endometrial: Anomalías en la cavidad intrauterina, un endometrio poco proliferado, endometritis, factores inmunológicos y trombofilias son causas de fallo repetido de implantación.
- Anomalías anatómicas: Problemas uterinos como endometriosis, miomas o adenomiosis pueden comportar un efecto inflamatorio o dificultar el desarrollo del embarazo incipiente.
- Receptividad endometrial: Aunque menos frecuente y científicamente controvertida, una alteración en la receptividad endometrial podría impedir el desarrollo del embarazo.
Factores Inmunológicos
- Respuesta inmunitaria alterada: El sistema inmunitario de la madre puede reconocer las células del embrión como parcialmente extrañas, ya que hereda material genético del padre. Esta "diferencia genética" puede desencadenar una respuesta inmunitaria que ataca o rechaza el embrión, o bien no activa adecuadamente a las células encargadas de favorecer la implantación.
- Respuesta aloinmune: Ocurre cuando el sistema inmunitario materno tiene una comunicación inadecuada con el embrión.
- Síndrome antifosfolipídico obstétrico: Una de las causas más comunes en casos de aborto recurrente, se caracteriza por anticuerpos que interfieren con la coagulación sanguínea, aumentando el riesgo de trombosis.
- Incompatibilidad HLA-C KIR materno-fetal: Combinaciones específicas de antígenos HLA-C del embrión y receptores KIR de las células NK uterinas pueden producir fallos de implantación, abortos de repetición y casos de preeclampsia.
- Enfermedades autoinmunes: Condiciones como tiroiditis, artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, entre otras, si no están bajo control, pueden afectar la fertilidad y el desarrollo del embarazo.
Otros Factores Femeninos
- Índice de masa corporal (IMC): Un IMC >30 puede llevar a una baja tasa de fecundación y de embarazo, problemas ovulatorios y mayor riesgo de aborto.
- Padecer endometriosis: Dificulta la gestación.
- Factor tubárico: Problemas en las trompas de Falopio.
- Celiaquía no diagnosticada o sensibilidad genética al gluten: Aunque menos común, pueden estar asociadas con infertilidad y pérdida gestacional recurrente.
Factores Relacionados con el Hombre
- Factor masculino alterado: Un seminograma normal no garantiza la ausencia de anomalías cromosómicas. Problemas de movilidad, concentración o morfología importantes en el semen pueden influir en los porcentajes de fecundación y causar fallos.
- Calidad seminal: Parámetros determinados pueden influir principalmente en los porcentajes de fecundación y deben considerarse en un nuevo intento. La obesidad en hombres también afecta adversamente al sistema reproductivo, incrementando los niveles de estrógenos y reduciendo la testosterona.
- Fallo de fecundación tras ICSI: Aunque la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) se utiliza en casos de factor seminal severo, en ocasiones un fallo de fecundación puede deberse a la calidad de los espermatozoides, especialmente en casos de teratozoospermia severa.
Factores Ambientales y del Tratamiento
- Factores tóxicos: Hábitos de consumo de sustancias nocivas como el tabaco y alcohol, así como factores ambientales, perjudican los resultados del tratamiento.
- Control de calidad en el laboratorio: Aspectos como la calidad del aire, pH, tipo de incubadores, uso de luz tenue y tipo de medio de cultivo de los embriones.
- Causa de la infertilidad: Si es única o múltiple.
- Esterilidad de causa desconocida: Aproximadamente un 10% de los casos en los que no se puede determinar la causa del fracaso.
¿Qué factores están implicados en el éxito de la FIV con DGP?
Estudios y Pruebas Tras una FIV Negativa
Tras una FIV negativa, en una clínica de fertilidad se realizan varios estudios para diagnosticar la causa. Un enfoque personalizado y multidisciplinar es clave.
- Análisis hormonales: Para evaluar la función ovárica y la calidad del esperma.
- Pruebas genéticas: Como el cariotipo de la pareja, para detectar posibles anomalías cromosómicas en los padres y en los embriones (mediante el Diagnóstico Genético Preimplantacional o PGT).
- Estudios de la cavidad uterina: Mediante histeroscopia o ecografía transvaginal para examinar el útero y las trompas de Falopio.
- Evaluación del endometrio: Para asegurar su receptividad, a través del Test de Receptividad Endometrial.
- Estudios de coagulación: Para detectar trombofilias.
- Test inmunológicos: Para detectar posibles trastornos inmunológicos, como anticuerpos antifosfolípidos, anticuerpos antinucleares (ANA), estudio del complemento, genotipo KIR materno y genotipo HLA-C materno y de la pareja/donante, y función tiroidea.
- Estudios seminales más profundos: Como el de la fragmentación del DNA y FISH en espermatozoides, para analizar si contienen una dotación cromosómica normal o errónea.
La selección de las pruebas específicas a realizar en cada paciente o pareja obedece a un estudio minucioso de su historia clínica y los antecedentes personales, así como de la intercomunicación entre los diferentes especialistas que llevan el caso.
Opciones de Tratamiento y Soluciones Tras un Fallo
Una vez identificada la causa, es posible diseñar una estrategia personalizada para aumentar las probabilidades de éxito del siguiente tratamiento de fecundación in vitro.
Estrategias para la Baja Respuesta Ovárica
Las mujeres con baja respuesta ovárica pueden requerir apoyo emocional continuo debido a la mayor probabilidad de cancelación del ciclo y la necesidad de repetir el tratamiento. Actualmente, se están comenzando a utilizar técnicas más experimentales para la baja respuesta ovárica, como el rejuvenecimiento ovárico. Además, existen varias alternativas:
- Conversión de un ciclo de FIV en un ciclo de IA: Si se observa el desarrollo de solo 1 o 2 folículos por ecografía, y no existe un factor masculino severo.
- Pretratamiento con andrógenos: Después de un ciclo de estimulación ovárica con baja respuesta, se puede intentar un pretratamiento con andrógenos (testosterona transdérmica o DHEA) para conseguir un mayor número de folículos, aunque su eficacia no está demostrada.
- Acumulación de óvulos con ciclos de vitrificación: Se realizan varios ciclos para vitrificar óvulos hasta obtener un número óptimo. Luego se desvitrifican, se juntan con los obtenidos en la última punción y se realiza una ICSI para fecundarlos. También es posible realizar dos estimulaciones en un mismo ciclo (doble estimulación).
- Uso de Citrato de Clomifeno (Omifin): Puede ser utilizado como tratamiento adyuvante en bajas respondedoras, permitiendo un crecimiento folicular moderado, sin bloqueo de FSH y LH endógenas, y un aumento estable de estradiol, con menos inyecciones y coste más económico.
- Ciclo natural: Algunas clínicas lo prefieren para mujeres con baja respuesta. Aunque normalmente solo madura un único folículo, puede obtenerse un embrión de buena calidad y el endometrio suele prepararse mejor. La desventaja es el riesgo de ovulación espontánea temprana.
Soluciones para Fallos de Fecundación
El fallo de fecundación ocurre entre el 11% y el 15% de los ciclos FIV con inseminación convencional, y en un 3% tras un ciclo de ICSI. Ante un fallo, se debe hacer un análisis exhaustivo del caso. En ciclos con fallo de fecundación o baja tasa de fecundación tras FIV convencional, se recomienda repetir un nuevo ciclo inseminando los ovocitos mediante una ICSI.
En casos donde el varón presenta buena calidad espermática y la mujer un buen número de ovocitos aparentemente de buena calidad, pero se observa un alto número de óvulos no fecundados, varias causas pueden estar detrás del fallo en la activación ovocitaria. La técnica más utilizada para solventar este problema es la activación ovocitaria con ionóforo de calcio.
Manejo de Factores Inmunológicos y Uterinos
- Tratamiento personalizado: El tratamiento de la infertilidad de causa inmunológica debe ser cuidadosamente planificado y personalizado, teniendo en cuenta las necesidades específicas de cada pareja.
- Modificaciones en el estilo de vida: En casos como la celiaquía, una dieta libre de gluten es esencial para mejorar las probabilidades de éxito.
- Ajuste de tratamientos para enfermedades autoinmunes: Para mujeres con enfermedades autoinmunes, la planificación y el seguimiento cuidadoso son esenciales. Los inmunólogos colaboran con el equipo multidisciplinar para ajustar el tratamiento, especialmente si la enfermedad no está bien controlada.
Ovodonación y Adopción de Embriones
Cuando ya han sido varios los ciclos de FIV cancelados por baja respuesta ovárica, o existen 3 o más FIV negativas, la alternativa con más éxito es la donación de óvulos u ovodonación. Esta opción reproductiva tiene elevadas tasas de éxito, ya que se utilizan óvulos de una donante sana y menor de 35 años. La ovodonación es una opción viable en casos de fallo ovárico prematuro, menopausia precoz, y enfermedades genéticas que los padres no desean transmitir. En la FIV con ovodonación, los óvulos donados se fecundan con el esperma de la pareja receptora. También la adopción de embriones puede ser una opción para parejas con problemas de calidad ovocitaria o espermática. Es importante discutir estas alternativas con un especialista en fertilidad para determinar el mejor camino a seguir.
Apoyo Emocional y Perspectiva
Enfrentarse a una FIV negativa puede ser un momento de gran vulnerabilidad emocional. Es natural sentir tristeza o frustración. Es crucial permitirse sentir y expresar estas emociones, buscando apoyo en la pareja, familiares cercanos o un grupo de apoyo. Considerar la ayuda de un profesional en salud mental especializado en fertilidad también es valioso.
Físicamente, se recomienda mantener un estilo de vida saludable con dieta equilibrada, ejercicio moderado y evitar el estrés. Antes de decidir los próximos pasos, es importante darle tiempo al cuerpo y la mente para recuperarse. "La clave es no perder la esperanza y recordar que hay múltiples caminos hacia la paternidad y la maternidad", señalan los expertos.
Es importante preguntar cuál es la tasa de éxito que, en general, ofrece cada técnica, y cuáles son las posibilidades particulares de lograr el embarazo, considerando la edad, reserva ovárica y la participación de la pareja. Aunque a mayor edad surgen más dificultades, cada mujer es distinta, y la constancia y perseverancia son elementos clave para un buen resultado.