Torsión Anexial: Manifestaciones Clínicas y Manejo

La torsión anexial es una emergencia ginecológica que ocurre cuando uno de los ovarios, junto con la trompa de Falopio, rota sobre sus ligamentos de soporte. Esta torsión puede comprometer el flujo sanguíneo a los ovarios, lo que, de no ser tratado a tiempo, puede llevar a la necrosis del tejido ovárico y la pérdida de la función ovárica. La patología puede afectar a mujeres de todas las edades, aunque es más frecuente en mujeres en edad reproductiva.

Representación anatómica del ovario y la trompa de Falopio, destacando los ligamentos de soporte.

Epidemiología y Factores de Riesgo

La torsión anexial representa una proporción significativa de las cirugías ginecológicas de urgencia, estimándose entre el 2,5% y el 7,4% en diversas series publicadas. La incidencia exacta es desconocida, pero se considera la quinta causa más común de urgencia quirúrgica ginecológica.

Factores que Predisponen a la Torsión Anexial

  • Presencia de masas anexiales: El factor más común en mujeres adultas es la presencia de un quiste o neoplasia ovárica. El riesgo de torsión aumenta con el tamaño de la masa.
  • Ovarios normales: Aunque menos frecuente, la torsión puede ocurrir en ovarios sin masas evidentes.
  • Factores mecánicos: Algunos estudios sugieren que movimientos bruscos, ejercicio intenso o un aumento repentino de la presión abdominal pueden desencadenar la torsión.
  • Anatomía: Se ha observado una mayor frecuencia de torsión en el ovario derecho, posiblemente debido a que el ligamento útero-ovárico derecho es más largo y la presencia del sigma en el lado izquierdo puede ofrecer protección.
  • Embarazo y Técnicas de Reproducción Asistida (TRA): La torsión anexial puede ocurrir durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre, y en mujeres sometidas a TRA, donde la estimulación ovárica puede llevar al desarrollo de quistes grandes.
  • Edad: Si bien puede ocurrir a cualquier edad, es más común en mujeres en edad reproductiva (entre 20 y 30 años) y también se observa en niñas y adolescentes. En pacientes postmenopáusicas, el diagnóstico puede ser más complejo y demorado.
  • Historia previa de torsión: Un episodio previo de torsión anexial aumenta el riesgo de recurrencia.
Gráfico de barras mostrando la distribución de casos de torsión anexial por grupo de edad.

Mecanismo de la Torsión

La rotación del ligamento infundíbulo-pélvico provoca la compresión de los vasos ováricos, afectando el flujo arterial, venoso y linfático. Inicialmente, el flujo arterial puede no interrumpirse completamente debido a la mayor resistencia de las paredes arteriales en comparación con las venosas. La oclusión del drenaje venoso y linfático conduce a la congestión, edema y, eventualmente, a la necrosis del tejido ovárico si el flujo sanguíneo se interrumpe por completo.

Presentación Clínica

El síntoma cardinal de la torsión anexial es el dolor pélvico agudo, que se presenta en prácticamente todas las pacientes. Este dolor puede ser de moderado a intenso, a menudo unilateral, y puede irradiar hacia el flanco, la ingle o la espalda. La duración de los síntomas antes del diagnóstico puede variar, con un tiempo medio transcurrido desde la aparición de la clínica hasta el tratamiento que oscila entre 24 y 72 horas.

Síntomas Asociados

  • Náuseas y vómitos (frecuentes, presentes en el 47-70% de los casos).
  • Fiebre (en aproximadamente el 20% de los casos).
  • Síntomas urinarios leves.
  • Presencia de una masa palpable.
  • Astenia generalizada.
  • Sangrado vaginal (menos común).

En algunos casos, la torsión puede ser intermitente, con episodios de dolor que aparecen y desaparecen, lo que puede dificultar el diagnóstico y llevar a confusiones con otras patologías.

TORSIÓN OVÁRICA, CAUSAS, SÍNTOMAS, TRATAMIENTO. - Ginecología y Obstetricia -

Diagnóstico

El diagnóstico de la torsión anexial puede ser un desafío debido a la inespecificidad de sus síntomas. Se basa en la sospecha clínica, la exploración física y las pruebas de imagen.

Métodos Diagnósticos

  • Historia Clínica y Examen Físico: La evaluación de los síntomas, la intensidad del dolor y la exploración pélvica son fundamentales. La presencia de una masa anexial sensible puede ser un hallazgo importante.
  • Ecografía Transvaginal: Es la técnica de imagen de elección. Puede mostrar un ovario agrandado, la presencia de una masa anexial, líquido libre en la pelvis y, a veces, una disminución o ausencia de flujo sanguíneo Doppler en el ovario afectado.
  • Ecografía Doppler Color: Ayuda a evaluar la vascularización del anexo.
  • Tomografía Computarizada (TC) y Resonancia Magnética (RM): Pueden ser útiles en casos seleccionados para evaluar la extensión de la patología o en el diagnóstico diferencial.
  • Laparoscopia Diagnóstica: En muchos casos, la confirmación definitiva del diagnóstico se realiza mediante la visualización directa del anexo torsionado durante una laparoscopia.

Los parámetros analíticos, como la leucocitosis o la elevación de la eritrosedimentación, pueden estar presentes, pero no son específicos de la torsión anexial.

Tratamiento

La base del tratamiento es la sospecha y confirmación diagnóstica temprana y rápida para preservar la función ovárica y prevenir complicaciones. La torsión anexial se considera una urgencia quirúrgica.

Abordajes Quirúrgicos

  • Laparoscopia: Es la vía de elección para el tratamiento de la torsión anexial en la actualidad. Permite una mejor visualización, una estancia hospitalaria más corta, menos complicaciones postoperatorias, menor cicatriz y menor pérdida sanguínea. La cirugía consiste en la detorsión del anexo para restaurar el flujo sanguíneo.
  • Laparotomía: Se reserva para casos en los que la masa anexial es muy grande o cuando la laparoscopia no es factible.

Manejo Conservador vs. Radical

  • Cirugía Conservadora: En pacientes premenopáusicas, se recomienda la detorsión y conservación del anexo siempre que sea posible, especialmente si el ovario presenta signos de viabilidad. En casos de masas anexiales, se puede realizar una quistectomía.
  • Cirugía Radical (Anexectomía): Está indicada en pacientes con sospecha de malignidad, pacientes postmenopáusicas o cuando el anexo está necrótico y no es viable.

La decisión entre un enfoque conservador o radical se basa en la edad reproductiva de la paciente, el estado del anexo durante la cirugía y la presencia de masas anexiales.

Diagrama de flujo que ilustra el proceso de diagnóstico y tratamiento de la torsión anexial.

Recurrencia y Pronóstico

La recurrencia de la torsión anexial es posible, especialmente en casos tratados de forma conservadora. En una serie retrospectiva, se observó una recurrencia del 5,6% de los casos tratados conservadoramente. El seguimiento posterior con ecografía es importante para detectar posibles recurrencias o el desarrollo de nuevas masas anexiales.

El pronóstico de la torsión anexial es generalmente bueno si se diagnostica y trata de forma temprana. La preservación de la función ovárica es posible en la mayoría de los casos, lo que permite a las mujeres mantener su fertilidad.

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