El queso es, sin duda, uno de los alimentos que más pasiones desata entre los consumidores. Puedes amarlo u odiarlo, pero jamás te deja indiferente. Si hablamos de variedades concretas de queso, el fresco es uno de los más conocidos y consumidos por los usuarios.
Ambos son opciones saludables que sirven para dotar a nuestros platos de sabor sin un número de calorías demasiado excesivo. Ambos tienen una apariencia característica muy similar, como si se trataran de una masa rugosa que se desgrana. Por el contrario, el queso feta ha sido sometido a un proceso de salmuera, es decir, se ha sumergido durante cierto periodo de tiempo en agua con sal.
Para elaborar un queso desnatado, partimos de una leche desnatada. Es decir, aquella a la cual ha sido retirada parte de su grasa para disminuir el contenido calórico de la leche. La grasa láctea no es tan perjudicial como creíamos hace años; de hecho, está relacionada con la saciedad y nos ayuda a calmar antes nuestro apetito.
Sin embargo, esta cuestión es muy individual, por lo que existirán personas a las que el queso -y los lácteos en general- no les sacien tanto como a otras. Por ello, recurrir a productos desnatados puede ser una alternativa interesante para reducir el número de calorías en algunos casos, teniendo presente que la opción entera no es perjudicial. Prácticamente cualquier queso puede incluirse en una dieta saludable mientras su consumo no sea elevado, siempre y cuando estemos ante un queso de verdad. En estos casos, debemos leer cuidadosamente la denominación del producto que encontraremos cercana a los ingredientes. Si en el texto leemos la palabra 'sucedáneo', no estamos ante un buen queso.
Alternativas Veganas al Queso Feta
Hacer quesos veganos es más fácil de lo que parece; es cuestión de probar nuevas recetas y de personalizarlas a nuestro gusto. Como sustituto del queso he usado tofu firme. Por si nunca habéis utilizado el tofu en la cocina, suele venir en un paquete con agua, así que hay que prensarlo para que suelte la mayor cantidad de líquido posible.
Yo lo que hago es envolverlo en un paño de cocina (también podéis usar servilletas o papel de cocina, pero es menos ecológico) y ponerle algo de peso encima, como algún tetra brick con una tabla o plato debajo o un libro pesado. La receta es muy sencilla: solo tienes que cortar el tofu en dados, preparar el aliño mezclando los ingredientes y dejar el tofur marinando.

He probado varios aliños diferentes y este es el que más me gusta, pero puedes experimentar y probar otros ingredientes. Yo, por ejemplo, utilizo vinagre de manzana, aunque puedes usar otro vinagre sin problemas. También he visto recetas con salsa de soja o miso, con proporciones diferentes de agua, limón y vinagre, o incluso algunas utilizan solo limón o solo vinagre; ¡hay infinitas combinaciones!
Para marinar el tofu, te recomiendo que lo hagas en un envase con tapa y que lo guardes en la nevera o heladera durante al menos 2 horas, aunque empieza a tener más sabor a partir de los 2 o 3 días. Si te gusta el feta más desmigado, puedes aplastarlo con ayuda de un tenedor; el sabor no cambia, pero puede que te guste más la textura.
Receta de Tofu Feta Vegano
Como más me gusta este queso feta vegano es en ensalada, y mi preferida es la griega: es muy refrescante, sobre todo ahora que hace calor, y la receta es sencillísima:
- Prensa el tofu. Si no sabes cómo se hace, lee el segundo párrafo de este post.
- Corta el tofu en dados.
- Prepara el marinado añadiendo zumo de limón, agua, vinagre y orégano.
- Mézclalo bien y añade los dados de tofu.

Alternativas Comerciales y Preparaciones Caseras
Hoy en día, es habitual encontrar queso vegano en los supermercados de toda la vida. Desde queso crema hasta mozzarella, parmesano o queso para sándwich. Si no es así, siempre puedes acudir a tiendas especializadas como tiendas veganas, herbolarios, etc.
El reemplazo al queso es siempre un poco más fácil, pues podemos emplear diferentes preparaciones comerciales o hechas en casa pero populares como:
- Tofu en todas sus variantes: firme, blando, semi firme o bien, si lo queremos rallado para reemplazar un parmesano, lo podemos congelar y rallar así justo antes de usar.
- Bebida vegetal gelatinizada con semillas o bien con alginatos o gelatinas de origen vegetal para que no tengamos un aspecto muy diferente al queso tradicional.
- Un fundido de levadura es ideal para la pizza, la lasaña, los gratinados y las cazuelas. Se prepara de forma similar a un roux. Para ello hay que derretir margarina en una olla, añadir harina y luego agua. Se pueden agregar copos de levadura, mostaza, sal y pimienta para condimentar. Con un poco de cúrcuma en polvo, el sustituto del queso se volverá amarillento.
- Para obtener unas bolitas similares a la mozzarella, hay que remojar nueces de cajú por al menos dos horas o toda la noche en agua y luego pasarlas por la licuadora hasta que tengan consistencia cremosa. A este puré hay que añadir yogur de soja, algo de sal, jugo de limón y almidón de tapioca. Con un poco de agar-agar, un gelificador hecho a base de algas, es posible endurecer la mezcla.
- Con almendras peladas es posible producir un especie de queso fresco. Hay que hervirlas algunos minutos en agua caliente y hacer un puré con algo de jugo de limón, leche de almendras, aceite de colza y copos de levadura. Condimentar con sal y pimienta y guardar en un frasco de vidrio bien cerrado en refrigerador. Las almendras también permiten producir un reemplazo de queso parmesano. Para ello hay que picarlas y tostarlas en la sartén. Luego hay que pasarlas por licuadora con pan rallado y copos de levadura y condimentar con sal y pimienta.
- El tofu permite obtener un reemplazo del queso feta. Para ello hay que secarlo y cortarlo en dados gruesos. Para la marinada, hay que mezclar aceite de oliva con hierbas mediterráneas como orégano, tomillo y albahaca y añadir ajo, zumo de limón, sal y pimienta. Quien lo prefiera más condimentado puede agregar copos de levadura, pasta de miso, un chorrito de salsa de soja o chile.
3 QUESOS con 🧀 ANACARDOS: Rallado, untable y en bloque ¡MUY FÁCILES!
Otra opción muy sencilla y saludable es el queso a base de yogur de soja, una alternativa estupenda al queso estilo Philadelphia pero en versión vegana. Aquí puedes ver una receta muy bien explicada en vídeo.
¿Sabías que puedes hacer queso de patata? ¡Como lo oyes! Esta receta es perfecta para pizzas y muy fácil de preparar.
Mezcla Vegana Estilo Feta en Polvo
En KoRo encontramos una alternativa a todo, y este nuevo producto es la mejor prueba. Te presentamos nuestra nueva alternativa al queso feta, pero vegana, en formato en polvo para que puedas prepararla en casa. Es ideal para integrarlo en gratinados, pizza, ensaladas o simplemente para disfrutarlo puro; su sabor te abrirá un mundo de posibilidades para integrarlo en distintos platos.
Con nuestra mezcla estilo feta a base de coco podrás preparar tu propio queso feta en poco tiempo. Para prepararlo, solo debes mezclar 30 g del polvo con 45 ml de agua en una cacerola y calentar la mezcla mientras remueves constantemente. Cuando comience a hervir, retira la cacerola del fuego y sigue removiendo un poco más. Luego, vierte la masa caliente en un recipiente resistente al calor y deja enfriar hasta que la masa tome una consistencia más firme.
Una vez fría, la masa estará lista para cortar y habrá adoptado un sabor intenso y levemente salado. Gracias a su consistencia, podrás desmenuzarla e integrarla en diversos platos. Superfácil, ¿no crees? Lo mejor de todo es que este paquete de 500 g rinde para 8 bloques de feta, o sea, esta mezcla es superrendidora.
Pero eso no es todo, ya que esta alternativa al queso feta es perfecta para añadir en ensaladas griegas con aceite de oliva y aceitunas o gratinados con pasta y verduras. ¿Te encanta la cocina italiana? Integra un poco de esta mezcla estilo feta en platos de pasta, lasaña o en una pizza para dar un toque de sabor intenso. Pero eso no es todo, ya que también es perfecta para integrar en platos de verduras, como por ejemplo con verduras asadas, berenjenas al horno o unas rodajas de calabacín fritas.
¿Tienes cuidado de no desperdiciar comida y solo compras lo que vas a utilizar? Entonces, ¡nuestra mezcla vegana estilo feta es justo lo que necesitas! Con el polvo para mezclar podrás preparar la cantidad de alternativa vegana que necesites en un abrir y cerrar de ojos y, al mismo tiempo, evitar el desperdicio de alimentos. El práctico formato de 500 g también ayuda a reducir los residuos provocados por envases y garantiza que siempre tengas suficiente mezcla en tu despensa y así poder dar un toque de sabor de manera espontánea a tus platos favoritos.
Quesos Griegos Tradicionales y sus Características
El queso feta es, sin duda, el queso griego más conocido, un producto con Denominación de Origen Protegida (DOP) elaborado con leche de oveja o una mezcla de leche de oveja y cabra. Su carácter único proviene de su maduración en salmuera durante varias semanas, lo que da como resultado un queso desmenuzable, sabroso y con un gusto intenso.
En cambio, el manouri se elabora con el suero que queda tras la producción de feta y otros quesos, enriquecido con nata para obtener una textura mantecosa y un sabor suave. El anthotyro, otro queso tradicional griego, se produce en dos variantes: el anthotyro fresco, caracterizado por su textura blanda, ligera y ligeramente dulce, y el anthotyro seco, que madura hasta convertirse en un queso más duro y salado, ideal para rallar (¡delicioso sobre pasta!).

Manouri: La Joya Escondida de los Lácteos Griegos
El manouri es un queso a menudo descrito como la “joya escondida” de los lácteos griegos. Su sabor suave y cuerpo cremoso lo convierten en una excelente alternativa a quesos más pesados. Servido fresco, combina maravillosamente con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de orégano, o con miel y nueces para un postre saludable. En la cocina, el manouri brilla en pasteles como la hortopita (pastel de hierbas silvestres) o como relleno de dulces.
Anthotyro: Fresco y Seco, Versatilidad Griega
El anthotyro fresco es blando, delicado y ligeramente dulce. Es perfecto para el desayuno o comidas ligeras. Suele disfrutarse con fruta de temporada: higos, uvas o melocotones en verano; manzanas y peras en invierno, acompañadas de miel o nueces para un maridaje natural. En recetas saladas, puede untarse en pan rústico o usarse como sustituto más ligero de la ricotta en recetas mediterráneas.
El anthotyro seco es la versión curada, firme y salada, con un perfil similar al de quesos duros como el pecorino. Se ralla ampliamente sobre platos de pasta, verduras al horno o incluso en tortillas para añadir un sabor más profundo. En Grecia, suele encontrarse rallado sobre platos tradicionales como el pastitsio o las verduras rellenas al horno (gemista).
Consejo: una vez cortado, guárdalo en un recipiente hermético en el frigorífico para conservar su sabor y evitar que se seque demasiado.
Mizithra: Otro Queso Griego con Carácter Propio
Aunque la feta sigue siendo la elección clásica para las ensaladas gracias a su textura desmenuzable y su sabor intenso, la mizithra aporta un carácter muy diferente. Tradicionalmente, la mizithra se produce a partir del suero sobrante tras la elaboración de otros quesos, generalmente enriquecido con pequeñas cantidades de leche o nata.
La mizithra fresca se disfruta a menudo como queso de postre, acompañada de fruta o miel, o untada en pan caliente. Su sabor sutil la convierte en una buena opción para quienes prefieren sabores más suaves, e incluso puede sustituir a la ricotta en recetas de inspiración mediterránea. La mizithra seca, en cambio, cumple un papel completamente distinto. Con una intensidad salada y robusta, es perfecta para rallar sobre platos de pasta, sopas o verduras asadas. En la cocina griega tradicional, suele espolvorearse sobre espaguetis con salsa de tomate como un plato rápido pero auténtico.
En las ensaladas, la feta aporta fuerza y estructura, equilibrando el aceite de oliva, los pepinos y los tomates con su intensidad. La mizithra, en cambio, aporta una suavidad cremosa (cuando es fresca) o un golpe salado (cuando es seca), ofreciendo dos alternativas distintas según el efecto deseado.
Queso Feta: Características y Uso Culinario
El queso feta se elabora con leche pasteurizada de oveja y de cabra. Viene presentado como una "pastilla" rectangular, húmeda, ya que está metida en salmuera. Tras una maduración de 2 meses, el queso se vende en bloques sumergidos en la salmuera. Tiene un sabor delicioso con aceite de oliva, pimientos rojos asados y nueces. Si es necesario, se puede lavar con agua para eliminar la salinidad adicional. Es sin duda uno de los quesos griegos más famosos.
En Grecia se elabora el Ktipiti, una salsa hecha con pimientos rojos y feta, un aperitivo tradicional en los calurosos meses de verano.
Pocos quesos pueden igualar la versatilidad de la feta en la cocina. En crudo, la feta añade un toque salado y ácido a platos como la ensalada griega tradicional con feta o incluso a combinaciones de temporada como sandía y menta. Cocinada, se transforma en un elemento cremoso y lleno de sabor: al papillote con tomates cherry y pimientos, frita y combinada con miel en la receta de feta frita con miel, o dentro de pasteles salados como la spanakopita con feta. En platos al horno, variantes como la feta al horno con tomates cherry ofrecen un sabor cálido y reconfortante.
