En el mundo de los quesos, el queso feta se destaca tanto por su sabor particular como por su versatilidad en la cocina. Este queso blanco desmenuzable es muy apreciado en las cocinas mediterráneas. Originario de Grecia, representa la experiencia y el conocimiento de una larga trayectoria que parte de la antigua Grecia. Su historia se remonta a la antigüedad, con referencias que se remontan a la época homérica.

¿Qué es el Queso Feta? Origen e Historia
El queso feta es un queso blanco, salado y desmenuzable originario de Grecia. Hay referencias a quesos blancos elaborados con leche de oveja en la Grecia antigua que se remontan a la época homérica. La Odisea, por ejemplo, menciona cómo el cíclope Polifemo elaboraba quesos en cuevas, conservándolos en cestas. El nombre "feta" -que en griego significa rebanada- aparece documentado por primera vez en el siglo XVII, cuando los venecianos controlaban parte de Grecia y comerciaban con el queso hacia Europa occidental. No es una invención moderna ni una ocurrencia del marketing gastronómico; es un pilar de la dieta mediterránea original: simple, natural y llena de sabor.
La Autenticidad del Feta: Denominación de Origen Protegida (DOP)
El feta es el queso con denominación de origen protegida (DOP) más antigua de Europa. La auténtica feta griega se elabora principalmente con leche de oveja, a veces mezclada con una pequeña cantidad de leche de cabra (la cabra no puede superar el 30%). No existe el feta de vaca; si en el paquete pone "leche de vaca", lo que se tiene entre las manos es queso blanco, queso tipo feta o cualquier otra cosa. ¿Por qué importa? Porque la leche de oveja tiene el doble de grasa y proteína que la de vaca, lo que confiere al feta su característico sabor ácido y su textura cremosa.
Desde 2002, tras una larga batalla legal y cultural que comenzó en 1994, la feta griega fue oficialmente reconocida por la Unión Europea como un producto con Denominación de Origen Protegida (DOP). Esta designación significa que solo el queso elaborado en áreas geográficas específicas de Grecia, utilizando métodos tradicionales y leche local, puede etiquetarse legalmente como "feta". Cada una de estas regiones cuenta con una larga tradición pastoral y una rica biodiversidad, que influyen en la alimentación de las ovejas y cabras, produciendo una leche con propiedades aromáticas excepcionales. Es importante buscar el sello DOP / PDO visible al comprar.
Cómo se hace el auténtico queso feta en Grecia | Comidas regionales
Proceso de Elaboración del Feta
Tras la coagulación y el moldeado, el feta se sala y se sumerge en salmuera durante un mínimo de dos meses, aunque tradicionalmente se madura al menos durante tres meses. Este proceso es el que le da su sabor característico, su color blanco brillante y su capacidad de conservación. La pasteurización de la leche de oveja o la mezcla de oveja y cabra garantiza la eliminación de gérmenes nocivos sin afectar significativamente al sabor ni a los valiosos nutrientes, como proteínas, calcio y vitaminas liposolubles. La feta siempre se conserva en salmuera, lo que no solo prolonga su vida útil, sino que también intensifica su perfil salado y mantiene ese toque fresco y ligeramente ácido.
Tipos y Variedades de Queso Feta
Aunque el feta auténtico tiene una estricta definición DOP, existen diversas variaciones en el mercado:
- Feta Tradicional (DOP): Producido en Grecia bajo estrictas regulaciones de origen y método de elaboración. Se caracteriza por su sabor salado y ligeramente ácido, con notas frutales y herbales, y una textura desmenuzable y cremosa.
- "Estilo feta", "tipo feta", "queso blanco": Son productos similares que no cumplen con los requisitos de la DOP y a menudo se elaboran con leche de vaca u otros métodos.
- Feta Curado Tradicional: Ofrece una textura dura y cerrada, encarnando el arte centenario de la elaboración de queso griego.
- Feta Cremoso: Se caracteriza por una suavidad aterciopelada que se derrite en la boca, proporcionando una sensación de sabor verdaderamente lujosa y una textura semi-dura y cerrada.
- Feta Aged (madurado): Esta variante del queso feta se deja madurar durante períodos más largos de tiempo, desarrollando aromas complejos y una textura más firme y desmenuzable.
- Feta Light: Creado con una mezcla de leche seleccionada para reducir el contenido de grasa y calorías (entre 140 y 180 kcal por 100 g, en contraste con las 260-280 kcal del tradicional), conservando el sabor auténtico del feta. Es una buena opción para los amantes de la comida consciente de las calorías, pero debe prestar atención a los ingredientes, ya que algunas variedades pueden contener agua añadida o agentes aglutinantes.
- Feta Sin Lactosa: Ofrece los ricos y robustos sabores y la textura cremosa del feta tradicional, adaptándose a las necesidades dietéticas sin sacrificar el sabor y la calidad.
- Feta para Untar: Una adición versátil e indulgente, con textura cremosa y sabor audaz, ideal para pan o como salsa.
- Feta Desmenuzada: Presenta la comodidad y versatilidad para añadir a los platos.
Otras variaciones que se encuentran pueden incluir: en aceite de oliva (conservado en frascos cubiertos con aceite de oliva), marinado (con hierbas o especias para añadir un sabor distintivo), ahumado o "Feta de vaca y cabra" (un perfil de sabor equilibrado y complejo, pero no considerado auténtico feta DOP). También existen variantes regionales como el "Feta Estilo Macedonio" o "Feta de Estilo Búlgaro", que aunque pueden ser deliciosas, no corresponden al Feta DOP griego.

Perfil Nutricional y Beneficios para la Salud
El queso feta, además de deleitar los paladares, aporta ricos beneficios nutricionales, convirtiéndolo en un producto saludable dentro de una dieta equilibrada. Es una excelente fuente de calcio que beneficia a la salud ósea y dental del cuerpo humano. El calcio es esencial para mantener los huesos fuertes y ayudar a la coagulación, el tejido muscular y el sistema nervioso.
Contiene proteínas de alta calidad esenciales para la reparación y el crecimiento celular que ayudan al sistema inmune, actuando como enzimas y anticuerpos. Esto lo convierte en una opción nutritiva para aquellos que buscan aumentar su ingesta proteica. Además, el feta es un nutritivo queso de leche de oveja que aporta valiosas vitaminas liposolubles como las vitaminas A y D. Gracias a su moderado contenido en grasa y a sus ácidos grasos de cadena media, el feta puede integrarse fácilmente en una dieta equilibrada.
Cuando se consume con moderación, el queso feta puede formar parte de una dieta que ayude a reducir el riesgo cardiovascular. Sin embargo, debido a su alto contenido en sal, las personas con hipertensión deben consumirlo con precaución. Los estudios demuestran que el queso de leche de oveja puede facilitar la digestión y ayudar a sentirse saciado gracias a sus ácidos grasos, que pueden contribuir a una alimentación consciente.
Versatilidad Culinaria del Queso Feta
La versatilidad del queso feta lo convierte en un ingrediente estrella en una amplia variedad de platos. Se desmenuza perfectamente sobre ensaladas frescas, mantiene su forma al hornearse, se suaviza a la parrilla y combina sin esfuerzo con ingredientes tanto salados como dulces.
- Ensaladas: Uno de los usos más comunes del queso feta se da en las ensaladas, como la ensalada griega que típicamente incluye tomate, pepino, pimiento verde, aceitunas Kalamata, cebolla morada y un bloque entero de feta encima, sin lechuga. La combinación que suena extraña y conquista a todos: el dulzor y el agua de la sandía contrastan con la sal y la acidez del feta.
- Pastas y Risottos: Para hacer una mezcla de culturas y sabores, el queso feta agrega un toque griego a platos típicos italianos como la pasta y el risotto.
- Salsas: Su sabor distintivo enriquece diversas salsas.
- Platos de Marisco: Sirve para combinarlo con platos de mariscos.
- Tartas y Empanadas: El queso feta se integra perfectamente en tartas saladas y empanadas, como la tarta de espinacas y feta en hojaldre fino, o pequeños triángulos de hojaldre rellenos de feta batido con huevo.
- Al Horno: Un bloque entero envuelto en papel de horno, con aceite de oliva, miel, tomillo fresco y guindilla, cocinado por 20 minutos al horno, es una preparación deliciosa.
- Desayunos Creativos: Cada vez es más común la integración de este tipo de productos en los desayunos.

Diferencias entre el Feta y Otros Quesos Similares
Al comparar el queso feta con otros quesos, se pueden notar varias diferencias:
- Feta vs. Hirtenkäse: Según la normativa de la UE, el auténtico queso feta griego se elabora exclusivamente con leche de oveja o con una mezcla de leche de oveja y cabra. El Hirtenkäse es una variedad más suave elaborada con leche de vaca y suele ser más barata. Hirtenkäse no es un término protegido y puede producirse en cualquier lugar; su sabor difiere notablemente del clásico queso de leche de oveja, ya que es más cremoso y menos picante.
- Feta vs. Roquefort: El Roquefort es un queso azul francés con un sabor fuerte y picante, y una textura cremosa, mientras que el feta es salado, ácido y desmenuzable.
- Feta vs. Brie: El Brie se caracteriza por su corteza blanca y su suavidad, ofreciendo un sabor más delicado y mantecoso.
- Feta vs. Ricotta: A diferencia de la ricotta, que es más suave y ligera, el feta ofrece un perfil de sabor más robusto y salado.
- Feta vs. Queso de Cabra: Aunque el queso de cabra comparte algunas características, el feta suele tener una textura más firme y un sabor menos intenso en comparación con algunos quesos de cabra, y es más salado.
- Feta vs. Cheddar: El queso cheddar es más cremoso y fuerte.
- Feta vs. Mozzarella: La mozzarella tiene un sabor suave y dulce.
La calidad del queso feta se ve influenciada por varios factores, como el tipo de leche utilizada (oveja, cabra o mezcla), el proceso de maduración y la salinidad. En contraste, los embutidos, por ejemplo, dependen de la calidad de la carne, el uso de especias y el método de curación.
Conservación del Queso Feta
El queso feta se conserva tradicionalmente en salmuera. Para un almacenamiento óptimo en el hogar, se recomienda:
- Compartimento frigorífico: 4 días.
- Congelador: 3 meses.
- Para conservar el queso después de madurar en salmuera, también se puede colocar en frascos y cubrirlo con aceite de oliva.