Cólicos en el Embarazo: Causas, Alivio y Cuándo Preocuparse

Los cólicos en el embarazo son una de las molestias más comunes que experimentan muchas mujeres, especialmente durante el primer y segundo trimestre. Aunque en la mayoría de los casos son inofensivos, pueden generar preocupación, sobre todo si se sienten con frecuencia o son intensos. Muchas futuras madres se preguntan: "¿Es normal sentir cólicos en el embarazo?", o incluso, "¿es normal sentir cólicos en las primeras semanas de embarazo?". Los cólicos durante el embarazo son dolores o molestias abdominales similares a los cólicos menstruales. Suelen presentarse en la parte baja del abdomen o en la pelvis y pueden ir desde una leve molestia hasta un dolor moderado. Estos cólicos, a menudo, generan confusión por su parecido con otros tipos de dolor abdominal.

¿Son Normales los Cólicos Durante el Embarazo?

Sí, los cólicos en el embarazo pueden deberse a diversos factores, como los cambios hormonales, el crecimiento del útero y otros síntomas del embarazo. La mujer embarazada puede presentar dolor o cólicos en el embarazo sin que sea algo por lo que preocuparse. Cuando estás embarazada, tu cuerpo experimenta muchos cambios a medida que va haciendo sitio para el nuevo bebé. Como tu cuerpo va a pasar por muchos cambios durante el embarazo, incluyendo tus hormonas, es perfectamente normal que notes molestias y dolores que quizás no habías experimentado antes.

En realidad, la mayoría de las mujeres están muy familiarizadas con este dolor. Los cólicos durante el embarazo temprano son muy similares a los cólicos menstruales normales. Es relativamente común tener cólicos abdominales durante el embarazo temprano, así que no te precipites, de momento, a llamar al 112.

Esquema que muestra el útero creciendo durante el embarazo, con flechas que indican estiramiento de ligamentos y presión en otras estructuras

Causas Comunes de los Cólicos en el Embarazo

Primer Trimestre

Desde las primeras semanas, los niveles de progesterona aumentan considerablemente. Una de las primeras causas de cólicos en las primeras semanas de embarazo es la implantación. Entre la tercera y cuarta semana, algunas mujeres sienten molestias cuando el embrión se adhiere a la pared uterina. Los cólicos de implantación suelen ser las primeras señales de embarazo y, en ocasiones, pueden ir acompañados de un sangrado ligero.

El crecimiento del útero es otra causa principal. Durante los primeros dos trimestres del embarazo, el útero crece con rapidez para acomodar al feto en desarrollo. Esto puede causar cólicos durante el inicio del embarazo. Mientras también crecen los ligamentos y músculos que sustentan el útero, la madre podrá sentir dolores agudos cuando se pone de pie, cambia de postura o estornuda o tose. Los cambios hormonales y el estiramiento de los ligamentos uterinos son causas comunes de los cólicos durante el embarazo.

Segundo Trimestre

A medida que avanza el embarazo, muchas mujeres experimentan dolor en el ligamento redondo después de las 12 primeras semanas. En el segundo trimestre, una causa muy común de los cólicos es el dolor del ligamento redondo. Cuando este músculo se estira, puede provocar dolor. No obstante, este dolor es muy frecuente y no es peligroso ni para el bebé ni para la madre. Durante el segundo trimestre, esto se llama dolor del ligamento redondo, y puede manifestarse como dolor agudo o punzante.

Durante el segundo trimestre, el útero continúa creciendo y estirando los ligamentos que lo sostienen.

Otras Causas Relacionadas con el Embarazo Normal

  • Gases e hinchazón del vientre: La digestión se vuelve más lenta debido a los cambios hormonales, lo que favorece la acumulación de gases. Hablar al mismo tiempo que se mastica puede hacer que se trague aire en exceso, lo que se acumula en el sistema digestivo y favorece la formación de gases. Mascar chicle con frecuencia también puede provocar gases, ya que facilita la entrada de aire al sistema digestivo.
  • Estreñimiento: Sufrir de estreñimiento es una causa frecuente de cólicos durante el embarazo.
  • Relaciones sexuales: Algunas mujeres pueden experimentar cólicos leves después de mantener relaciones sexuales o tras llegar al orgasmo. El dolor podrá ser similar a los cólicos menstruales, y suele irse al poco rato. A pesar de ello, esto no implica que una mujer embarazada deba dejar de tener sexo.
  • Contracciones de Braxton-Hicks: También llamadas contracciones falsas, son parecidas a las del parto y pueden aparecer durante el segundo trimestre del embarazo (aunque son más comunes en el tercer trimestre). Durante este tipo de contracción, la mujer nota que su útero se contrae entre treinta segundos y un minuto entero. Son irregulares, infrecuentes e impredecibles, y sus causas conocidas incluyen la actividad de la madre o el bebé, vejiga llena y deshidratación.

😣💥DOLOR ABDOMINAL en el EMBARAZO ¿Cuándo es Grave? ¿Causas?

Cómo Aliviar los Cólicos en el Embarazo

Medidas No Farmacológicas y Cambios en el Estilo de Vida

Para asegurarse de que la madre se sienta lo más cómoda y lo menos estresada posible, es importante tratar los cólicos del embarazo. Aquí tienes algunos consejos para aliviarlos:

  • Beber agua: Es más probable que tengas cólicos si estás deshidratada. Por tanto, asegúrate de beber al menos 8 vasos de agua cada día. Bebe agua con las comidas y toma algunos sorbos entre comidas. Mantenerse hidratada también ayuda a prevenir o tratar el estreñimiento y facilita la expulsión de los gases.
  • Cambiar de postura: Cuando sientas cólicos, intenta cambiar de postura cuando estás tumbada o sentada. No presiones el lugar donde sientes dolor.
  • Hacer estiramientos y ejercicios: Intenta seguir una rutina de ejercicios ligeros para el embarazo o haz estiramientos para aliviar los músculos contraídos. Realizar actividad física y respirar profundamente también ayuda a mejorar la digestión, favorece los movimientos peristálticos del intestino, ayudando a eliminar los gases y disminuyendo su formación.
  • Aplicar calor local suave: Una bolsa térmica en la parte baja del abdomen puede relajar los músculos uterinos y aliviar el dolor. Otra opción es darte un baño con agua no demasiado caliente.
  • Masaje suave: Un masaje puede estimular una mejor circulación sanguínea en los músculos y así aliviar los cólicos molestos. Pídele a tu pareja que te dé un masaje suave en la parte baja de tu espalda para aliviar tus dolores.
  • Descanso adecuado: Una futura mamá privada de sueño tiene más probabilidad de tener cólicos a lo largo del día.
  • Posición fetal modificada: Para realizarla, colócate en el suelo en posición de cuatro apoyos, con las manos y las rodillas apoyadas. Luego, lleva la pelvis hacia atrás en dirección a los talones. Las piernas pueden mantenerse ligeramente separadas para dar espacio al abdomen, especialmente en las últimas etapas del embarazo.

Medicamentos Seguros y Precauciones

Es muy importante que antes de tomar medicamentos consultes con tu médico o ginecólogo cuáles puedes tomar de forma segura. Debes consultar con tu médico antes de tomar cualquier medicamento, incluso si se trata de una pastilla de venta libre diseñada para aliviar el dolor, ya que las reglas cambian cuando estás embarazada.

Paracetamol (Acetaminofeno)

Por lo general, la embarazada puede tomar paracetamol para el dolor, sin que esto afecte a la salud del bebé. El paracetamol es la base del tratamiento y el primer analgésico que se pauta. Es muy seguro: a pesar de atravesar con facilidad la placenta, nada indica que su uso durante la gestación, ni siquiera en el primer trimestre, se relacione con malformaciones congénitas ni con ningún otro tipo de complicación perinatal. La dosis máxima es de 4 gramos al día, pero suele ser suficiente con administrar 0,5-1 gramo cada 8 o 12 horas.

La mayoría de las mujeres embarazadas pueden tomar acetaminofeno si su médico les da el visto bueno. Es el analgésico más común que los médicos permiten tomar a las mujeres embarazadas. Algunos estudios han encontrado que alrededor de dos tercios de las mujeres embarazadas en EE. UU. toman acetaminofeno en algún momento durante su período de gestación. Simplemente evita el acetaminofeno si eres alérgica a él, si tienes problemas de hígado o si tu médico dice que no es seguro para ti. Incluso si tu médico te dice que puedes tomar acetaminofeno, tómalo en la menor cantidad posible y durante el menor tiempo posible. Aunque no está relacionado con problemas graves como abortos espontáneos o defectos de nacimiento, hay estudios que sugieren que los bebés podrían sentir los efectos más adelante, con algunas investigaciones apuntando a un mayor riesgo de retrasos leves en el desarrollo o TDAH si se toma diariamente por períodos prolongados, o sibilancias y asma si se toma a diario en la segunda mitad del embarazo. Sin embargo, ninguna de estas investigaciones prueba que el acetaminofeno cause estos problemas y se necesitan más estudios para comprender la conexión.

Medicamentos a Evitar o Usar con Extrema Precaución

  • Aspirina: Como analgésico, la aspirina no se pauta NUNCA durante el embarazo. Hay que evitarla como analgésico en el embarazo, sobre todo al acercarse el parto, ya que puede aumentar el riesgo de hemorragia.
  • Antiinflamatorios (AINEs): Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno, naproxeno y celecoxib, deben evitarse durante toda la gestación, salvo en casos individualizados o de forma puntual. Su uso a partir del tercer trimestre (semana 30) se ha relacionado con algunas malformaciones y pueden causar que un vaso sanguíneo en el corazón del bebé se cierre antes de lo debido, dificultar el parto o reducir el nivel de líquido amniótico. Algunos estudios sugieren que tomar AINEs en la primera parte del embarazo puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo. Por prudencia, no suelen pautarse a partir de la semana 20.
  • Opioides: Los opioides (codeína, morfina, oxicodona, tramadol) son medicamentos fuertes que pueden recetarse para el dolor severo. Algunos estudios sugieren que el uso de opioides puede aumentar las probabilidades de tener un bebé con ciertos defectos de nacimiento (como problemas cardíacos), parto prematuro o incluso muerte fetal. Si una mujer ya toma opioides, es posible que su médico no quiera que los deje bruscamente, sino que los reduzca gradualmente para evitar síntomas de abstinencia. Si se toman opioides durante el embarazo, el bebé podría volverse adicto y pasar por el síndrome de abstinencia neonatal (NAS) después de nacer.

Resumen: si tienes un dolor moderado, se puede empezar a tomar Paracetamol 500mg/8h y aumentar la dosis en función de la respuesta. Se puede tomar algún Nolotil o algún Enantyum de forma muy puntual, pero no deben usarse como tratamiento de mantenimiento.

Cuándo Preocuparse: Signos de Alarma y Condiciones Graves

Aunque los cólicos son algo común y normal en el transcurso del embarazo, pueden darse casos en los que el dolor abdominal puede deberse a otras causas. Los cólicos normales durante el embarazo suelen tener una intensidad leve a moderada, son breves y esporádicos, y se localizan principalmente en el bajo vientre o la pelvis. Por lo general, no presentan síntomas acompañantes o, si los hay, son muy leves.

En cambio, los signos de alarma que indican una posible complicación incluyen dolores intensos o insoportables, de duración continua o en aumento, que pueden estar localizados de forma lateral o ser generalizados en todo el abdomen. El dolor pélvico durante el embarazo puede estar relacionado con cambios normales del embarazo o puede ser un signo de un problema. Las causas del dolor abdominal durante el embarazo pueden estar relacionadas o no con el embarazo. A veces es difícil discernir si el dolor se produce en el abdomen o en la pelvis.

Infografía comparando cólicos normales en el embarazo vs. signos de alarma de un cólico grave

Síntomas de Alerta

Si una mujer embarazada siente dolor pélvico, los siguientes síntomas son motivo de preocupación y requieren atención médica inmediata:

  • Cuando, además del dolor abdominal, la mujer embarazada presenta náuseas intensas, diarrea o vómitos.
  • Sangrado vaginal (ginecorragia) que sea más que un manchado ligero.
  • Fiebre y escalofríos, especialmente si se acompañan de dolor al orinar, dolor en la parte superior de la espalda (flanco) o secreción vaginal que contiene pus.
  • Dolor intenso que empeora con el movimiento o es persistente.
  • Desmayos, mareo o frecuencia cardíaca muy rápida: síntomas que indican una presión arterial muy baja (choque o shock).
  • Dolor severo que no remite o incluso empeora.
  • Contracciones regulares y dolorosas que aumentan en intensidad y frecuencia.
  • Dolor al orinar.

Condiciones Médicas Asociadas con Dolor Pélvico/Abdominal

El dolor pélvico durante el embarazo puede ser consecuencia de trastornos que guardan relación con el embarazo, el sistema reproductor femenino (pero no el embarazo), u otros órganos, en particular el tubo digestivo y las vías urinarias.

Aborto Espontáneo

Un aborto espontáneo viene acompañado de manchado y/o sangrado vaginal y calambres de diversa intensidad. Sin embargo, hay mujeres que a pesar de experimentar ciertos tipos de manchado y calambres pueden llegar a tener un embarazo sano. Si los cólicos vienen acompañados de un sangrado ligero (manchado), se debe acudir a urgencias inmediatamente, ya que podría ser un inicio de aborto espontáneo. Lo más probable es que el aborto espontáneo durante el embarazo temprano ocurra durante el primer trimestre. Los factores de riesgo incluyen tener más de 35 años, abortos espontáneos previos, consumo de cigarrillos o drogas ilícitas, y anomalías uterinas.

Embarazo Ectópico

Un embarazo ectópico ocurre cuando el óvulo fecundado se implanta fuera del útero, por ejemplo, en una trompa de Falopio, la cavidad abdominal o el cérvix. Un embarazo ectópico es potencialmente mortal y se manifiesta mediante cólicos abdominales severos. A medida que el embarazo crece en una trompa de Falopio u otra parte del cuerpo, puede causar el estallido de dicha parte, lo que conduce a un dolor intenso y a una hemorragia abundante que puede ser grave. Los factores de riesgo incluyen un embarazo ectópico previo, cirugía abdominal previa (especialmente ligadura de trompas), anomalías de la trompa de Falopio, uso de DIU, técnicas de reproducción asistida, infección de transmisión sexual, enfermedad inflamatoria pélvica, tabaquismo, infertilidad y abortos anteriores.

Desprendimiento Prematuro de Placenta

Esto ocurre cuando la placenta se separa del útero antes de que nazca el bebé. Es una afección muy grave y puede manifestarse como un calambre muy doloroso y persistente.

Otras Causas

Las causas frecuentes de dolor pélvico en general, que también son frecuentes durante el embarazo, son los trastornos del aparato digestivo y de las vías urinarias, como las infecciones de las vías urinarias (IVU) (más frecuentes en el embarazo y con riesgo de extenderse al riñón), cálculos renales, gastroenteritis, síndrome del intestino irritable o colon irritable, apendicitis y enfermedad inflamatoria intestinal. También puede haber dolor pélvico cuando un ovario se retuerce en torno a los ligamentos y a los tejidos que lo soportan, interrumpiendo el aporte de sangre al ovario (torsión anexial), siendo más frecuente durante el embarazo debido al agrandamiento de los ovarios.

¿Cuándo Acudir al Médico?

Si tienes cólicos, aquí tienes algunas malestares y síntomas que debes conocer para saber cuándo has de ver a un médico:

  • Una mujer con signos de alarma (mencionados en la sección anterior) debe acudir inmediatamente a la consulta o a urgencias.
  • Si no hay ningún signo de alarma, se debe intentar acudir al médico al cabo de un día si se siente dolor o ardor al orinar o si el dolor interfiere en las actividades cotidianas.
  • Cuando las molestias son leves y no hay ningún otro síntoma preocupante, basta con llamar al médico. Este puede ayudarle a decidir si es necesario acudir a la consulta y cuándo.

Diagnóstico y Evaluación Médica

Si una mujer embarazada presenta dolor pélvico o abdominal, el médico valora si está causado por cambios normales del embarazo o si hay algún problema. Si hay un dolor súbito y muy intenso en el bajo vientre o en la pelvis, se debe evaluar con rapidez si es necesario realizar una cirugía de inmediato, como sucede si la causa es una rotura de embarazo ectópico o una apendicitis.

Para determinar si es necesario realizar una cirugía urgente, primero se deben medir la presión arterial y la temperatura de la mujer y preguntar acerca de los síntomas principales, como el sangrado vaginal. A continuación, se pregunta sobre otros síntomas y sobre el historial médico. También se realiza una exploración física, que se centra en la exploración pélvica (externa, interna y, a veces, del recto). El médico también presiona suavemente el abdomen para comprobar si la presión causa algún dolor.

El médico pregunta sobre el dolor:

  • Si apareció de manera repentina o gradual.
  • Si se produce en un lugar específico o es más generalizado.
  • Si empeora al moverse o al cambiar de postura.
  • Si es de tipo cólico y constante o intermitente.

Los médicos también preguntan acerca de otros síntomas, como el flujo vaginal, la necesidad de orinar con frecuencia o con urgencia, los vómitos, la diarrea y el estreñimiento, así como sucesos anteriores relacionados con el embarazo (antecedentes obstétricos) y factores de riesgo para un aborto espontáneo y un embarazo ectópico.

Pruebas Complementarias

Por lo general, se realiza una prueba de embarazo con una muestra de orina. Si el resultado es positivo, se efectúa una ecografía de la pelvis para confirmar que el embarazo se encuentra en su ubicación normal, en el útero, y no en otro lugar (embarazo ectópico). Si el embarazo es muy incipiente, a veces no es posible confirmar su ubicación.

Habitualmente se realizan también análisis de sangre. Si ha habido sangrado vaginal, la prueba suele incluir un hemograma completo y el tipo de sangre más el factor Rh, por si es necesaria una transfusión. Si se sospecha que el embarazo es ectópico, las pruebas también incluyen un análisis de sangre para medir la gonadotropina coriónica humana (hCG). Si los síntomas indican el desprendimiento de un embarazo ectópico, se realizan análisis de sangre para determinar si la sangre de la mujer coagula con normalidad.

El médico solicita otras pruebas según los trastornos que se sospechan. La ecografía Doppler permite detectar un ovario retorcido. Otras pruebas pueden consistir en cultivos de sangre, de orina o de flujo vaginal, así como en análisis de orina para detectar infecciones.

Si el dolor persiste de forma problemática y sigue sin conocerse la causa, se efectúa una pequeña incisión justo debajo del ombligo y se inserta un tubo de observación (laparoscopio) para visualizar directamente el útero, las trompas de Falopio y los ovarios y así valorar de forma más exhaustiva la causa del dolor.

Los cólicos durante el embarazo son una molestia frecuente y, en la mayoría de los casos, forman parte de los cambios naturales que experimenta el cuerpo. Sin embargo, es importante aprender a identificar cuándo estos cólicos son parte del proceso natural y cuándo pueden ser una señal de alerta. Recuerda: cada embarazo es distinto.

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