Pautas de Seguridad y Conservación de la Leche Materna

La leche materna es el alimento óptimo para el recién nacido, proporcionando todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo durante los primeros meses de vida. Es segura, saludable y gratuita, por lo que organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, y continuarla junto con alimentos sólidos hasta los dos años o más, según las preferencias familiares.

Esquema de los beneficios de la leche materna para el bebé y la madre

Beneficios de la Leche Materna

La leche materna ofrece una gran cantidad de beneficios tanto para el bebé como para la madre.

Beneficios para el bebé:

  • Proporciona una dieta completa y equilibrada, con proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales.
  • Fortalece el sistema inmunológico gracias a sus anticuerpos y otros elementos protectores.
  • Disminuye alergias.
  • Reduce el riesgo de enfermedades crónicas.
  • Favorece el desarrollo del cerebro y el sistema nervioso.
  • Promueve el apego emocional entre la madre y el bebé.

Beneficios para la madre:

  • Reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario.
  • Disminuye el riesgo de diabetes tipo 2.
  • Reduce el riesgo de enfermedades cardiacas.

Consideraciones Generales para la Conservación de la Leche Materna

Cuando no se puede amamantar directamente, ya sea por trabajo, recados o la necesidad de un descanso, la extracción y conservación de la leche materna es una excelente opción. La forma de almacenarla depende de cuándo se planea utilizarla. La leche materna recién extraída es siempre preferible a la refrigerada, y la refrigerada es mejor que la congelada, ya que la leche fresca conserva mejor sus propiedades antibacterianas, antioxidantes, vitaminas y grasas.

Consejos para extraer la leche materna

Higiene y Preparación

La higiene es un factor crucial. Antes de extraer o manipular la leche, es fundamental lavarse bien las manos. Todos los recipientes de almacenamiento también deben estar bien limpios y aclarados, preferiblemente usando agua caliente y jabón, o lavándolos en el lavaplatos. Se recomienda usar recipientes limpios de calidad alimentaria y libres de bisfenol A (BPA), un químico que muchos fabricantes están eliminando por sus posibles efectos en la salud.

Envases Adecuados

Para almacenar la leche materna, se pueden utilizar:

  • Bolsas de almacenamiento de leche materna: Diseñadas específicamente para congelar leche humana, son una opción excelente, especialmente al principio cuando no se sabe cuánta leche tomará el recién nacido, permitiendo guardar pequeñas cantidades y evitar desperdicios.
  • Botellas limpias de cristal: Con tapas herméticas.
  • Botellas de plástico duro sin BPA: Con tapas herméticas.

No se deben usar bolsas desechables para biberones o bolsas normales de plástico para conservar la leche materna.

Etiquetado

Es imprescindible etiquetar cada recipiente con la fecha y hora de extracción de la leche, la cantidad, y el nombre del bebé si la leche se entrega al personal de una guardería. Esto permite controlar la caducidad y las medidas, y asegurar que siempre se use la leche más antigua primero.

Cantidad

Se recomienda almacenar la leche materna en pequeñas cantidades, idealmente de 2 a 4 onzas (60 a 120 ml aproximadamente), o incluso porciones más pequeñas de 30 a 60 ml (1 a 2 onzas), para evitar el desperdicio y adaptarse a las necesidades del bebé. La leche materna se expande al congelarse, por lo tanto, no se deben llenar los recipientes hasta el tope; hay que dejar un espacio libre de hasta tres cuartas partes de su capacidad.

Métodos de Conservación de la Leche Materna

La conservación de la leche materna extraída varía según el método elegido y la temperatura.

A Temperatura Ambiente

La leche materna recién extraída puede conservarse a temperatura ambiente, siguiendo las siguientes pautas:

  • Hasta 4 horas: Es lo óptimo a una temperatura de hasta 77°F (25°C).
  • Hasta 6 horas: Para leche extraída en condiciones sumamente limpias (16°C a 25°C).
  • Calostro: A 27-32°C, puede durar de 12 a 24 horas.
  • Leche madura:
    • A 15°C: 24 horas.
    • A 19-22°C: 10 horas.
    • A 25°C: 4 a 8 horas.

Cualquier resto de leche que quede en un biberón después de que el bebé termine una toma debe utilizarse dentro de las 2 horas, o desecharse. Esto se debe a que las bacterias de la boca del bebé pueden contaminar la leche.

En el Refrigerador

Si la leche materna no se va a usar inmediatamente, debe refrigerarse lo antes posible después de su extracción. Lo ideal es guardarla en la parte trasera del refrigerador, donde hay menos fluctuaciones de temperatura (39°F o 4°C o menos). No se debe guardar en la puerta del refrigerador.

  • Hasta 4 días: Es lo óptimo a 39°F (4°C) o menos.
  • Hasta 5 días: Para leche extraída en condiciones sumamente limpias.
  • Refrigerada entre 0 y 4°C: De 5 a 8 días.

Al añadir pequeñas cantidades de leche recién extraída a un lote ya refrigerado, es importante asegurarse de que la nueva leche también esté fría. No se debe añadir leche a temperatura corporal a leche ya enfriada.

En el Congelador

Congelar la leche materna es una excelente opción si no se va a utilizar dentro de las 48-72 horas. Es importante congelarla lo antes posible después de la extracción. La leche se guarda en la parte trasera del congelador, no en la puerta, ya que ahí la temperatura es más constante. Se pueden combinar diferentes extracciones de leche una vez que ambas estén congeladas.

  • Congelador dentro de la misma nevera: Hasta 2 semanas.
  • Congelador con puerta separada (tipo combi): Hasta 3-4 meses (0°F o -18°C o menos).
  • Congelador separado, tipo comercial (temperatura constante de -19°C): Hasta 6 meses o más.
  • Congelador horizontal o de muy baja temperatura (-4°F o -20°C): Hasta 12 meses.

La leche materna se expande al congelarse, así que no se deben llenar los recipientes hasta el tope. Se recomienda dejar un espacio libre de hasta tres cuartas partes de su capacidad.

Tabla comparativa de tiempos de conservación de leche materna según el lugar de almacenamiento

Descongelación y Calentamiento de la Leche Materna

La descongelación y el calentamiento de la leche materna deben seguir pautas específicas para preservar sus propiedades y garantizar la seguridad del bebé.

Descongelación

La leche materna puede descongelarse de varias maneras:

  • En el refrigerador: Guardar el biberón o la bolsa en el refrigerador durante toda la noche (aproximadamente 12 horas).
  • Bajo agua tibia: Colocar el recipiente bajo un chorro de agua tibia o en un recipiente con agua tibia (a un máximo de 37°C).

Una vez descongelada, la leche materna puede conservarse a temperatura ambiente hasta por dos horas, o en el refrigerador hasta por 24 horas. Nunca se debe volver a congelar la leche materna una vez descongelada.

Calentamiento

Los bebés sanos a término pueden consumir leche materna a temperatura ambiente o calentada a la temperatura corporal (37°C / 99°F). Algunos bebés tienen preferencia, mientras que a otros no les importa.

Para calentar la leche materna:

  • Colocar el biberón o la bolsa en un tazón o recipiente con agua templada durante unos minutos.
  • Usar un calientabiberones, asegurándose de que la temperatura no supere los 40°C / 104°F.

Es importante remover suavemente el biberón o la bolsa, sin agitar con demasiada energía, para mezclar cualquier capa de grasa que se haya separado. Antes de darla al bebé, se debe probar la temperatura.

Consejos para extraer la leche materna

Qué Evitar

  • Microondas: Nunca se debe descongelar o calentar la leche materna en el microondas. Esto puede deteriorar sus propiedades nutricionales y protectoras, y crear "puntos calientes" que pueden quemar al bebé.
  • Agua hirviendo: No se debe utilizar agua hirviendo para descongelar o calentar la leche.
  • Recongelación: Una vez descongelada, la leche materna no debe recongelarse. Las cantidades que no se consuman una vez descongeladas deben desecharse después de 24 horas en el refrigerador o 2 horas a temperatura ambiente.

Olores Anormales en la Leche Materna Conservada

En ocasiones, la leche materna refrigerada o descongelada puede presentar un olor diferente, a veces descrito como rancio o a jabón. Esto se debe a una enzima llamada lipasa, que descompone las grasas y libera ácidos grasos, un proceso que ayuda a prevenir el crecimiento de bacterias dañinas. Si se han seguido todas las pautas de conservación segura, la leche es segura para el bebé, aunque algunos bebés podrían rechazarla debido al olor o sabor.

Si la lipasa actúa muy rápidamente y la leche adquiere un olor agrio en pocas horas, se puede aplicar un método para inactivarla: calentar la leche en un cazo hasta que alcance los 60°C (usando un termómetro de cocina), retirarla del fuego, enfriarla rápidamente (por ejemplo, en un recipiente con agua fría y hielo), y luego congelarla.

Transporte de la Leche Materna

Para transportar la leche materna, por ejemplo, entre el trabajo y el hogar o la guardería, se debe utilizar una bolsa térmica con paquetes de hielo para mantener la temperatura adecuada.

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