¿Qué es una Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP)?

Introducción a la UCIP

Tener un niño en el hospital puede ser un momento aterrador, especialmente si se lo interna en la unidad de cuidados intensivos (PICU o UCIP). Sin embargo, un conocimiento básico de las personas y el equipo en la UCIP puede ayudar a reducir el temor y preparar mejor a las familias para ayudar a su hijo a recuperarse.

La UCIP es la sección del hospital que proporciona atención médica de alto nivel a niños enfermos. Es diferente del resto del hospital, como por ejemplo los otros pisos de atención médica general, ya que en la UCIP se brinda un cuidado intensivo de enfermería y controles continuos del latido del corazón, la respiración y la presión sanguínea. Esta unidad también permite al personal médico proporcionar terapias que pueden no estar disponibles en otras áreas del hospital.

Ilustración de una sala de UCIP moderna con equipos y personal médico

¿Cuándo un niño necesita ingreso en la UCIP?

Todo niño que tenga una enfermedad grave y necesite un cuidado intensivo, y cuyas necesidades médicas no se puedan satisfacer en las áreas del hospital de cuidado general, se envía a la UCIP. Entre los niños que son enviados a la UCIP se incluyen aquellos que tienen problemas graves de respiración como consecuencia del asma, infecciones serias, complicaciones de la diabetes, o aquellos que han estado involucrados en un accidente grave de automóvil o que han estado cerca de ahogarse.

Es posible que algunos niños hayan permanecido en el cuidado general del hospital inicialmente, debido a que su situación era estable, pero que más adelante se los haya trasladado a la UCIP porque su estado había empeorado. Muchos niños reciben atención médica durante varios días en la UCIP después de haber sido sometidos a una cirugía. La cantidad de tiempo que los niños pasarán en la UCIP depende de su estado; algunos solo estarán un solo día y otros necesitarán pasar varias semanas o meses.

Los niños que requieren ingreso en el Área de Cuidados Intensivos son aquellos que presentan las situaciones más graves. Entre los casos más habituales que se tratan se encuentran los siguientes:

  • Pacientes que desarrollan una enfermedad grave como por ejemplo la meningitis, meningoencefalitis o miocarditis.
  • Pacientes oncológicos complejos.
  • Pacientes con traumatismos graves.
  • Asistencia en el postoperatorio de cirugías muy complejas como por ejemplo la resección de tumores o la corrección de anomalías congénitas, como pueden ser las malformaciones cardíacas. Asistencia también a pacientes de trasplante renal y médula ósea.
  • Enfermedades que habitualmente no requieren atención en cuidados intensivos pero que, en su evolución, se agravan y hacen necesaria la vigilancia y el tratamiento en el Área. Es el caso de las neumonías o las infecciones víricas (por ejemplo, la gripe o la bronquiolitis). Las complicaciones pueden presentarse en niños sin ninguna enfermedad de base, pero se dan con más frecuencia en aquellos que tienen cardiopatías, neumopatías, enfermedades oncológicas u otro tipo de problemas.
  • Niños que padecen enfermedades crónicas y que pueden encontrarse en situaciones graves. Es el caso de los pacientes con diabetes que sufren descompensaciones agudas.
  • Casos de sepsis, una infección generalizada que afecta de manera grave a los niños y que puede poner en riesgo su vida. Si se diagnostica esta enfermedad, que se atiende con frecuencia en la UCIP, la prescripción de un tratamiento antibiótico precoz y el ingreso en el Área mejoran claramente las perspectivas de supervivencia.

El Equipo Multidisciplinar en la UCIP

La UCIP cuenta con muchos profesionales capacitados para cuidar a los niños. Al principio, no saber quién es cada persona y qué hace puede confundir y apabullar a las familias. La mayoría de estos profesionales se presenta e indica cuál es su rol en el cuidado del niño, pero si no lo hace, no dude en preguntárselo. Siempre debe sentirse cómodo para hacerles preguntas a los médicos y a los enfermeros sobre su hijo y la atención que recibe.

Profesionales clave:

  • Los enfermeros que trabajan en la UCIP son expertos en el cuidado de los niños más delicados. Son las personas que están más involucradas en el cuidado de los niños minuto a minuto. La UCIP tiene más enfermeros por paciente que el resto del hospital, lo cual significa que cada enfermero cuida a un número menor de pacientes y tiene más tiempo para estar con su hijo.
  • Es posible que haya varios médicos cuidando a su hijo, pero habrá uno que estará a cargo de su caso. Es posible que su hijo reciba la atención de un médico pediatra especializado en cuidado intensivo. Este médico ha hecho 3 años de residencia en pediatría después de haber completado la carrera de medicina, y otros 3 años entrenándose en su especialidad en cuidado intensivo.
  • Es posible que en la UCIP haya residentes (médicos que han completado sus estudios en la carrera de medicina y que se están entrenando para ser pediatras) y residentes de especialidad (pediatras que se entrenan para ser médicos especialistas en cuidado intensivo).
  • Dependiendo de las necesidades del niño, es posible que haya varios especialistas involucrados, como cardiólogos (médicos que tratan los problemas del corazón) o neurocirujanos (cirujanos que operan el cerebro).
  • Los terapeutas respiratorios tienen experiencia con los respiradores y otros equipos de respiración, y por lo general están involucrados en el cuidado de pacientes del PICU con problemas respiratorios.
  • Además, los fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, nutricionistas y farmacéuticos suelen cumplir una función en el cuidado del niño.
  • También es posible que conozca a asistentes sociales que ayudan a las familias a enfrentar la carga emocional de tener un niño enfermo de gravedad. Estas personas pueden ayudar a encontrar una vivienda temporal (mediante organizaciones como la casa Ronald McDonald House), asistir con asuntos relacionados con el seguro, o coordinar el alta, cuando el niño esté listo para regresar a su casa.
  • Es posible que el hospital cuente con especialistas que puedan ayudar a su hijo con los desafíos de la hospitalización. Estos profesionales están entrenados en campos como el desarrollo de niños, la educación, la psicología y la terapia, y ayudan a los niños a comprender y a adaptarse a la internación en el hospital, conversando con ellos cuando el niño necesita hablar, tranquilizándolos o proporcionándoles distracciones, como libros o juegos.

Comunicación y Rondas Médicas:

El equipo médico se reúne diariamente, por lo general durante la mañana, para hablar sobre cada paciente en detalle; a estas charlas se las conoce con el nombre de "pases de sala" o "rondas". Es posible que vea a un grupo de médicos, enfermeros u otras personas caminando, yendo de un paciente a otro, planificando la atención médica de cada paciente. Es posible que en la UCIP se lleve a cabo una atención centrada en la familia. Si este es el caso, se le pedirá participar en los pases de sala diarios de su hijo. Si usted no asiste a estos pases, o no desea participar, el médico a cargo le informará, por teléfono o en persona, cuáles son las metas del día. En el sistema de atención centrada en la familia que se ofrece en UCIP, se espera que los padres participen y hagan comentarios. Al comprender la función de cada persona, y la manera en la que cada una contribuye, el grupo que atiende a su hijo parecerá menos intimidante.

Equipamiento y Procedimientos Médicos en la UCIP

Posiblemente el aspecto más alarmante de la UCIP sean los equipos médicos que su hijo tenga conectados. Las máquinas tienen alarmas y pantallas, y los sonidos y las luces pueden apabullar.

Vías Intravenosas (IV) y Vías Centrales:

Prácticamente todos los niños en la UCIP tienen conectado un catéter intravenoso (IV) para recibir líquidos y medicamentos. Por lo general, este catéter se coloca en la mano o en el brazo, pero a veces se introduce en el pie, en las piernas o hasta en el cuero cabelludo. El catéter intravenoso es un tubo delgado y flexible que se introduce en una vena mediante una aguja pequeña. Una vez que se coloca en la vena, la aguja se retira y lo único que permanece es el tubo de plástico flexible.

Algunas situaciones requieren el uso de una intravenosa más grande, dado que es necesario suministrar un volumen mayor de líquidos y medicinas. Esto se conoce con el nombre de "vía central" ya que se introduce en las venas más grandes y centrales del tórax, del cuello y la ingle, en vez de colocarse en los pies y las manos. Las vías arteriales son muy similares a las intravenosas pero se las colocan en arterias, en vez de en venas, y por lo general no se las utiliza para administrar medicamentos sino que se usan para controlar la presión sanguínea y los niveles de oxígeno de la sangre.

Medicamentos Específicos:

La mayoría de los medicamentos pueden administrarse en cualquier lugar del hospital, pero hay unos pocos que pueden producir efectos peligrosos y, por lo tanto, deben ser administrados en la UCIP, donde se puede controlar de cerca al niño. Algunos de estos medicamentos se administran de forma continua, varios medicamentos por vía intravenosa al mismo tiempo. Esta forma de administración de medicamentos se denomina "goteo". Es posible que los médicos utilicen estos medicamentos, como epinefrina, dopamina y morfina, para ayudar con las funciones del corazón, la presión sanguínea o aliviar el dolor.

Monitores Continuos:

Los niños en la UCIP tienen conectados monitores. Los monitores se sujetan al cuerpo mediante electrodos, que son unos adhesivos pequeños que no producen dolor y que están conectados a unos cables. Estos electrodos cuentan los latidos del corazón y controlan la velocidad de la respiración del niño. Muchos niños también están conectados a oxímetros de pulso para medir los niveles de oxígeno en la sangre. Esta máquina, que tampoco hace doler, se coloca en los dedos de las manos o de los pies, y emite una luz roja débil. A menos que se esté usando directamente un catéter arterial para controlar la presión sanguínea, los niños por lo general tendrán colocado, en el brazo o en la pierna, un brazalete para medir la presión sanguínea.

Infografía sobre los diferentes tipos de monitores y sondas usados en UCIP

Análisis y Pruebas Diagnósticas:

Es posible que los médicos pidan que se hagan una variedad de análisis para obtener más información, incluyendo análisis de sangre y orina. A veces hasta se harán análisis del líquido cefalorraquídeo que es el que recubre el cerebro y la médula espinal. Además, es posible que se hagan imágenes de diferentes partes del cuerpo, mediante el uso de radiografías, ecografías, tomografías computadas o resonancias magnéticas.

Soporte Ventilatorio:

En ciertas ocasiones, los niños que se encuentran en la UCIP necesitan ayuda para respirar. Esto significa que necesitan oxígeno adicional que se suministra mediante el uso de una máscara o la colocación de un tubo en la nariz. Pero a veces, el niño debe ser conectado a un respirador (una máquina para respirar). Esto se lleva a cabo mediante un tubo endotraqueal (un tubo de plástico que se introduce en la tráquea a través de la boca o la nariz) o una traqueotomía (un tubo de plástico que se coloca directamente a través de la piel hasta llegar a la tráquea) que se conecta al respirador en el extremo opuesto. Existen varios tipos de respiradores ya que cada situación requiere un tipo específico de respirador, pero todos tienen el mismo objetivo básico: ayudar al niño a respirar. Mientras su hijo tenga el tubo para respirar en la tráquea, recibirá medicamentos para sedarlo y aliviar el dolor.

Esquema de un niño con soporte ventilatorio en UCIP

El Rol de los Padres y el Apoyo Familiar en la UCIP

Mientras se encuentre en la UCIP, el personal del hospital se asegurará de que todas las necesidades físicas de su hijo se satisfagan. Usted, como padre, se encuentra allí para proporcionar apoyo emocional, amor y una voz o contacto físico familiar. Sin embargo, no debe sentir que tiene que permanecer en la sala del PICU todo el tiempo. Distanciarse de la conmoción del PICU por unos instantes o irse del hospital puede ayudarlo a recuperarse. Estar todo el tiempo con su hijo en la UCIP por más de unos pocos días puede agotarlo física y emocionalmente.

Si bien algunos hospitales dejan que los padres pasen la noche con sus hijos, otros no lo permiten. Por lo general, el personal del hospital alienta a los padres a regresar a sus casas para descansar y regresar al día siguiente con fuerzas para darle confort a su hijo. Si bien es posible que el hospital le permita permanecer durante la noche, quedarse o no es una elección personal. Pero cualquiera sea su decisión, el personal de la UCIP lo respaldará y le asegurará que su hijo estará en buenas manos. Asegúrese de descansar lo más posible con el fin de poder apoyar a su hijo durante su estadía en la UCIP.

Familiares acompañando a un niño en la UCIP

El Alta de la UCIP: Transición y Recuperación

Mientras a algunos niños se los envía a su casa directamente de la UCIP, otros son enviados a una habitación regular del hospital para que se les siga haciendo controles, aunque menos intensos. De todas maneras, el haber sido dado de alta de la UCIP es un evento importante en su camino hacia la recuperación. Esto significa que el niño ya no necesita un control, terapia o atención a un nivel intensivo.

Pero dejar la UCIP también puede ser motivo de ansiedad. Es muy común que los padres de los pacientes de la UCIP piensen: "Estaba tan enfermo, y ahora está mejor; pero, ¿No sería mejor que se quedara aquí hasta que vuelva completamente a la normalidad?". Sin embargo, los médicos y los enfermeros de la UCIP solo transfieren a los niños si consideran que están listos, y en condición estable, y si el equipo del hospital de atención regular tiene los recursos necesarios para continuar la recuperación del niño.

La UCIP en España: Referentes y Desafíos

Unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos de Referencia:

El cuidado de un niño de gravedad siempre es algo estresante y difícil. En España, existen unidades de alta especialización dedicadas a esta labor.

  • El Hospital 12 de Octubre es un referente nacional para múltiples patologías pediátricas: Fibrosis quística, neonatología, VIH, hemato-oncología infantil, inmunodeficiencias primarias y enfermedades infecciosas, trasplante hepático, vía aérea, enfermedades raras, endocrinología, neurología infantil y otras muchas patologías. Además, es Centro de Referencia Nacional para la atención integral de las cardiopatías congénitas en el neonato y en el niño. En su Unidad de Cuidados Intensivos se lleva a cabo la estabilización y el cuidado postoperatorio de estos pacientes.
  • En Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona se atiende a niños con problemas graves que requieren medidas de vigilancia y tratamiento complejas. El Área de Críticos está formada por un equipo médico, de enfermería y auxiliares con una sólida formación y especialización en atención intensiva pediátrica. Sus instalaciones tecnológicamente punteras permiten ofrecer la mejor atención clínica continuada al paciente crítico en un espacio diseñado para dar respuesta a las necesidades del niño y su familia. Este hospital abrió en el año 1973 una de las primeras unidades de cuidados intensivos del Estado español y dispone de una amplia experiencia en este campo. Los miembros del Área pertenecen a la Sociedad Española de Cuidados Intensivos Pediátricos (SECIP) y a la European Society of Pediatric and Neonatal Intensive Care (ESPNIC).
  • La UCI Pediátrica de La Salud es una unidad de Nivel III C (a excepción de la posibilidad de realizar Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO)). Esto significa que la Unidad no tiene límite específico para tratamiento de grandes prematuros y está acreditada para el postoperatorio de cualquier cirugía en menores de 15 años, desde el periodo neonatal. Específicamente es la única que atiende postoperatorios de cirugía cardiaca compleja en la sanidad privada de la Comunitat Valenciana. En las tres últimas décadas, el equipo pediátrico de La Salud ha atendido a más de seis mil partos prematuros y a más de noventa mil pacientes pediátricos, de los cuales necesitaron cuidados en la UCI Pediátrica y Neonatal más de cinco mil niños, con más de trescientos prematuros menores de 1500 g al nacimiento. Ha realizado miles de cirugías en menores de 15 años de las cuales un centenar fueron cirugías cardiacas, muchas de ellas en el periodo neonatal y otras tantas intervenciones de neurocirugía y de urología infantil. La unidad dispensa asistencia pediátrica especializada las 24 h del día y 7 días a la semana en un entorno humanizado que permite la estancia de un familiar con el paciente, las videoconexiones con el paciente y otras medidas de confort del enfermo englobadas en los llamados cuidados centrados en el desarrollo.

Evolución Histórica de las UCIP en España:

La primera UCIP multidisciplinaria médico-quirúrgica se estableció en el Hospital Infantil Vall d’Hebrón de Barcelona. Posteriormente se crearon UCIPs en los Departamentos o Servicios de los hospitales ya existentes (H. La Paz de Madrid, H. San Juan de Dios y Clínico Universitario de Barcelona, H. Santiago de Compostela, H. Gregorio Marañón de Madrid, H. Clínico de Granada, etc.), así como en los hospitales pediátricos de nueva apertura (Miguel Servet de Zaragoza, H. Cruces de Bilbao, H. La Fé de Valencia, H. Ntra. Sra. del Pino de Las Palmas, etc.). Progresivamente la red de UCIPs se extendió a otros muchos hospitales (H. Niño Jesús de Madrid, H. Carlos Haya de Málaga, H. Reina Sofía de Córdoba, H. Juan Canalejo de La Coruña, H. Puerta del Mar de Cádiz, etc.), hasta extenderse prácticamente por toda España.

Desafíos y Estándares de Calidad (AEP y SECIP):

La Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Cuidados Intensivos Pediátricos (SECIP) alertaron el 21 de abril de 2025 sobre la existencia de unidades hospitalarias en España que atienden a pacientes críticos pediátricos con profesionales especializados exclusivamente en cuidados intensivos de adultos. Ambas entidades científicas consideran que esta práctica es contraria al derecho de los menores a recibir atención especializada y adaptada a sus necesidades específicas, tal y como reconocen tanto la Convención sobre los Derechos del Niño como la Carta Europea por el Niño Hospitalizado.

En España existen actualmente 52 unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos que prestan atención a más de 15 000 niños al año, la mayoría dirigidas por pediatras especializados en medicina intensiva pediátrica. La definición de la especialidad de Pediatría y sus competencias señala que es la medicina integral del periodo evolutivo de la existencia humana desde el nacimiento hasta el final de la adolescencia, época cuya singularidad reside en el proceso de crecimiento, maduración y desarrollo biológico, psicológico y social. Por todo ello, es fácil comprender que los pacientes pediátricos en estado crítico deben ingresar en áreas específicamente destinadas para el Cuidado Intensivo Pediátrico y ser atendidos por pediatras acreditados en Medicina Intensiva Pediátrica.

A pesar de estos avances, en, al menos, tres centros hospitalarios -ubicados en Santander, Alicante y Las Palmas-, los cuidados intensivos pediátricos son proporcionados por intensivistas de adultos. Si bien se considera a estos especialistas excelentes profesionales de Medicina Intensiva, la AEP y SECIP no creen que sean los más adecuados para la asistencia a pacientes pediátricos y apoyan desde sus organizaciones la corrección de esta anomalía.

Tanto la Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por el Estado español en 1990, como la Carta Europea por el Niño Hospitalizado establecen que todos los menores tienen derecho a ser atendidos en centros adaptados a su edad, por personal entrenado específicamente en sus necesidades físicas, emocionales y evolutivas. Evitar la hospitalización en unidades de adultos es uno de los principios básicos de estas normativas, que España se ha comprometido a cumplir. La atención pediátrica intensiva no solo exige conocimientos médicos especializados, sino también una infraestructura adaptada a los menores, así como equipos multidisciplinares con experiencia en comunicación y acompañamiento a niños y sus familias en situaciones de alta complejidad.

La SECIP, desde su fundación en 1976 como sección de Cuidados Intensivos Pediátricos de la AEP, ha promovido la formación e investigación en esta disciplina y ha contribuido a la organización de Unidades de Medicina Intensiva Pediátrica y Cuidados del Niño Crítico en todo el territorio español. Las unidades existentes están integradas, en su mayoría, por pediatras con dedicación exclusiva a los cuidados intensivos, formados en protocolos específicos, tecnologías aplicadas a la población pediátrica y manejo de patologías graves en todas las edades del desarrollo. La existencia de unidades que no cumplen estos estándares es una anomalía que compromete la calidad asistencial y que debe ser corregida con urgencia por parte de las autoridades sanitarias.

Falta de reconocimiento de la especialización:

Desde la AEP y la SECIP consideran que una de las causas que propicia estas irregularidades es el retraso en la regulación de las Áreas de Capacitación Específica (ACE) dentro de la especialidad de Pediatría, entre las que se encuentra la Medicina Intensiva Pediátrica. Aunque en la práctica estas áreas están implantadas en los principales hospitales, su falta de reconocimiento oficial impide garantizar una formación homogénea y una distribución equitativa de profesionales especializados, favoreciendo la aparición de situaciones como las denunciadas. Ambas entidades mantienen el compromiso con una atención sanitaria de calidad, segura y adaptada a las características de los niños y adolescentes.

Características de una UCIP de Excelencia

Una UCIP para niños es un espacio clave para que estos puedan superar las enfermedades más críticas con más posibilidades de éxito. Esta unidad está en funcionamiento durante las 24 horas del día durante todo el año, asegurando su tratamiento y buena acogida. Para ello, se usan siempre los medios técnicos más avanzados.

  • Durante su estancia en la unidad de cuidados intensivos para niños, los pacientes pueden acceder a los tratamientos más sofisticados e innovadores.
  • Los profesionales de esta especialidad pediátrica son conscientes de la necesidad de tratar a las familias de los niños, que ven su vida completamente alterada por una patología grave. Esto significa abrir la unidad pediátrica a padres, madres y hermanos, así como valorar la posibilidad de hacer salidas controladas.
  • Igualmente, se procura adaptar el diseño de las instalaciones para convertirlas en un espacio agradable y acogedor. De esta manera, los más pequeños se sienten seguros durante su estancia. Igualmente, los padres se sienten acogidos en habitaciones que no tienen la frialdad típica de los hospitales.
  • Finalmente, hay que señalar que en estas unidades hospitalarias se procura ofrecer el asesoramiento y soporte emocional necesario para que tanto la familia como los pacientes puedan asumir la situación que viven lo mejor posible.

✅CUIDADOS INTENSIVOS #1: Funciones de la ENFERMERA INTENSIVISTA

El Rol del Pediatra Intensivista

Los pediatras intensivistas necesitan tener una sólida formación y experiencia en su campo, pero no pueden quedarse solamente con estas competencias. También requieren someterse a un entrenamiento específico para ser capaces de afrontar las situaciones más críticas. Esto incluye saber reconocer los síntomas de gravedad que presenta el paciente, las posibles complicaciones que surgirán y las dosis de medicamentos que se deben suministrar.

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