La lactancia materna es reconocida mundialmente como la forma ideal de alimentar a los recién nacidos durante sus primeros meses de vida. Existe una amplia evidencia científica que avala su supremacía nutricional para la alimentación del recién nacido y lactante.
La lactancia materna exclusiva (LME) se define como la alimentación del lactante únicamente con leche materna, sin ningún otro suplemento sólido o líquido, incluyendo el agua. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que, “durante los primeros 6 meses de vida, los lactantes deberían ser alimentados exclusivamente con leche materna para lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud óptimos”.

Recomendaciones de Organismos de Salud
Como recomendación de salud pública mundial, la 55ª Asamblea Mundial de la Salud de la OMS establece la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida. La American Academy of Pediatrics (AAP), la American Dietetic Association (ADA) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) también recomiendan la LME durante los primeros 6 meses de vida y el inicio de la alimentación complementaria a partir de los 6 meses, mientras se continúa la lactancia al pecho a demanda hasta los 12 meses, pudiendo extenderse hasta los dos años.
Objetivos de Salud Global
- Los objetivos de salud “Healthy People 2010” establecen una tasa de lactancia materna exclusiva de inicio al alta hospitalaria del 75%, un 50% a los 6 meses y el 25% a los 12 meses.
- A nivel mundial, solo el 38% de los lactantes menores de 6 meses reciben lactancia materna exclusiva.
- Análisis recientes indican que las prácticas de lactancia subóptimas, incluida la lactancia no exclusiva, contribuyen al 11,6% de la mortalidad en niños menores de 5 años.
Composición y Beneficios de la Leche Materna
La leche materna no es solo un conjunto de nutrientes apropiados para el lactante, sino un fluido vivo con más de 200 componentes conocidos que interactúan y cumplen múltiples funciones. Generalmente, incluyen la función nutricional, de protección contra las infecciones -especialmente por la inmunoglobulina IgA secretora- y de estímulo del desarrollo cognoscitivo.
La superioridad de la leche materna sobre la leche de fórmula artificial ha sido demostrada en numerosos estudios científicos. Es un "sistema de soporte especializado, sofisticado y complejo que proporciona nutrición, protección e información al lactante humano", según Stephen Buescher.

Componentes Clave y sus Funciones
- Proteínas: La proteína del suero contiene principalmente alfalactoalbúmina y una buena parte son proteínas antiinfecciosas como lactoferrina, inmunoglobulina A secretora y lisozima. La alfalactoalbúmina juega un papel importante en la síntesis de la lactosa y es fuente de aminoácidos esenciales.
- Lactoferrina: Es más alta en la leche materna, protegiendo al lactante contra la deficiencia de hierro.
- Taurina: Un neurotransmisor y neuromodulador esencial para el cerebro y la retina, no presente en la leche de vaca.
- Enzimas: La lipasa y la amilasa ayudan a la digestión de lípidos y carbohidratos complejos, compensando la inmadurez enzimática del lactante.
- Carnitina: Esencial para la oxidación de los ácidos grasos, permitiendo al recién nacido utilizarlos como fuente de energía alternativa a la glucosa.
- Calostro: El calostro tiene un efecto trófico, protege el aparato digestivo evitando la enterocolitis necrotizante (NEC), especialmente en prematuros. Contiene elementos inmunitarios que ayudarán a proteger al bebé.
Además, la leche humana es antiinflamatoria y antioxidante. Las premisas anteriores ayudan a asegurar que la lactancia materna debe ser universal, precoz y exclusiva durante los primeros seis meses, pudiendo prolongarse después durante dos años.
Beneficios para el Bebé
La lactancia materna exclusiva es un regalo invaluable que proporciona al bebé el mejor alimento para su crecimiento, desarrollo y protección.
- Nutrición completa y fácil de digerir: La leche materna ofrece una combinación perfecta de proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales, adaptados a las necesidades nutricionales del bebé.
- Protección contra infecciones: Permite el paso de inmunoglobulinas (o defensas) a través de la leche materna, mejorando la protección frente a enfermedades gastrointestinales, de vías respiratorias altas (como la otitis media) y bajas (como la neumonía o bronquitis). Salva miles de vidas al año al proporcionar al recién nacido su primera inmunización.
- Desarrollo cognitivo y coeficiente intelectual: Está asociada con un mayor desarrollo cognitivo y coeficiente intelectual. La lactancia materna prolongada mejora el rendimiento escolar, aumenta el coeficiente intelectual en el adulto y se relaciona con ingresos altos en el futuro.
- Menor riesgo de enfermedades crónicas: Ayuda a prevenir obesidad, diabetes, leucemia, alergias, cáncer infantil, hipertensión y colesterol alto.
- Reducción del riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL): Un beneficio importante es su capacidad para reducir el riesgo de SMSL.

Beneficios para la Madre
Dar el pecho también es bueno para la madre, ofreciendo ventajas significativas tanto a corto como a largo plazo.
- Recuperación posparto: En el posparto inmediato, el comienzo de la lactancia materna precoz favorece la secreción de oxitocina, hormona que facilita la contracción uterina tras el parto, disminuyendo por lo tanto el sangrado fisiológico tras el alumbramiento y el riesgo de hemorragia posparto y anemia.
- Vínculo afectivo y bienestar emocional: Gracias al mecanismo fisiológico del amamantamiento, aumenta la secreción de oxitocina, lo que genera una sensación placentera y de tranquilidad. El amamantamiento favorece el vínculo afectivo entre la madre, padre e hijo en el desarrollo físico y emocional del niño. La madre que disfruta de dar pecho mejora su autoestima.
- Pérdida de peso posparto: La lactancia materna favorece la pérdida de peso de forma natural y saludable tras el parto, ya que el mantenimiento de la lactancia supone un esfuerzo metabólico que aumenta el consumo calórico.
- Reducción del riesgo de cáncer: La lactancia materna exclusiva durante al menos seis meses puede disminuir el riesgo de algunos tipos de cáncer de mama en un 26% y el de cáncer de ovario en un 52%. Las mujeres que han lactado se ven protegidas frente al desarrollo de un cáncer de mama y de ovario.
- Anticoncepción natural: Cuando se produce la lactancia, aumenta la hormona prolactina, la cual es una potente inhibidora de la ovulación, ejerciendo un efecto anticonceptivo. Aunque no es un método anticonceptivo 100% eficaz, muchas mujeres lo emplean para su planificación familiar.
Consideraciones Económicas y Ambientales
La lactancia materna es una de las inversiones más costoeficaces que existen. En países de ingresos altos y medianos, por cada dólar invertido en ella se generan 35 dólares. Por el contrario, tasas bajas en su promoción se traducen en menor productividad y multimillonarios costos de atención de la salud derivados del tratamiento de enfermedades prevenibles y crónicas de alto costo.
La leche materna es un recurso natural y renovable; es ambientalmente importante y ecológicamente viable. No desperdicia recursos naturales ni crea contaminación, y no requiere envases, transporte ni preparación.

Establecimiento y Mantenimiento de la Lactancia Materna Exclusiva
El amamantamiento debe ser estimulado, apoyado y alentado durante el control prenatal. A la gestante se le debe explicar las ventajas de la lactancia para ella y su hijo, y prepararla mental y físicamente, así como a su entorno familiar, para una lactancia materna exclusiva. Es crucial darle apoyo, confianza y seguridad a la madre.
Preparación y Asesoramiento Prenatal
Durante el control prenatal, es necesario preguntar a la madre cómo alimentó a sus otros hijos, qué problemas tuvo, si fue exclusiva o no, cuánto tiempo amamantó, cómo influyó su familia en la lactancia y qué dudas tiene con respecto a la alimentación de su hijo por nacer. Estos interrogantes permiten identificar problemas e intervenir oportunamente para resolver dudas o derivar a la madre al pediatra, de manera que pueda estar preparada cuando nazca su bebé y lograr una lactancia materna exclusiva.
Primeras tomas con la lactancia materna ¡todo lo que debes saber!
Técnicas de Amamantamiento y Manejo
- Inicio Precoz: Es muy importante iniciar la lactancia materna con el contacto piel a piel inmediatamente después del nacimiento, ya que se ha demostrado que la madre entra en un vínculo afectivo especial y único.
- Posición: La madre puede dar de lactar en la posición más cómoda para ella, cuidando que el bebé esté algo inclinado, su cabeza por encima del resto del cuerpo.
- Toma Lenta y a Demanda: La toma debe ser lenta para que el lactante aprenda a reconocer la señal de saciedad, que aparece aproximadamente a los 20 minutos. Una toma lenta permite una alimentación a demanda, lo cual facilita el desarrollo de la capacidad de auto-regulación de la ingesta.
- Producción de Leche: Si el bebé no succiona, la madre no producirá suficiente leche. Se recomienda la succión a libre demanda, sin horario, y explicar a los padres el mecanismo de la producción de leche y las técnicas de amamantamiento. A mayor succión, la madre producirá más cantidad de leche.
- Higiene del Pezón: El pezón no necesita ser lavado cada vez que el bebé lacta; es suficiente una limpieza al día, gracias a que las glándulas de Montgomery no permiten la colonización bacteriana.
- Manejo de Grietas y Mastitis: Las grietas se deben a una mala técnica de amamantamiento. La madre deberá aplicar su leche sobre las grietas, ya que la leche materna posee factores de epitelización y cicatrización. En casos de mastitis puerperal, el tratamiento consiste en la administración de antibióticos sin suspender la lactancia, salvo en caso de absceso.
Nutrición de la Madre Lactante
A la madre lactante se le debe orientar sobre una buena nutrición, con una dieta equilibrada y variada que incluya pescado, frutas, verduras frescas, pan integral, cereales, alimentos ricos en calcio y proteínas, y aceite vegetal. Se recomienda que las madres lactantes consuman 2,700 calorías al día o 560 calorías adicionales a su dieta habitual. Si la madre se descuida en su alimentación, puede sentirse cansada y agotada, y enfermarse con mayor frecuencia. Investigaciones indican que una dieta inadecuada o insuficiente de la madre no influye en el volumen o calidad de la leche materna; la leche materna sigue siendo completa y cubre todas las necesidades nutricionales del bebé.
Transición a la Alimentación Complementaria
La alimentación complementaria (AC) se define como el proceso que comienza cuando la leche materna sola ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales de los lactantes; a partir de ese momento, otros alimentos y líquidos son necesarios además de la leche materna. Con la incorporación de nuevos alimentos, se inicia la adquisición de los hábitos alimentarios que entre los dos y tres años de vida se establecerán como definitivos. Se recomienda iniciar la alimentación complementaria a partir de los seis meses.
Momento Adecuado para la AC
- En los niños alimentados con lactancia materna o de biberón, la alimentación complementaria debe iniciarse entre los cuatro y seis meses de edad.
- Los resultados de estudios muestran que, al finalizar el estudio al sexto mes, son 45 los lactantes que continuaban siendo alimentados exclusivamente con leche materna y no habían introducido ningún otro alimento en sus dietas.
Factores que Influyen en la Introducción de la AC
Se encontraron diferencias significativas con ciertos factores maternos que influyen en la introducción de la alimentación complementaria, como el estado civil y la actividad laboral de la madre. Por el contrario, la edad materna, la paridad, el hecho de haber amamantado a otros hijos o asistir a las sesiones de preparación al parto no demostraron tener una asociación significativa con la introducción de otros alimentos en la dieta de los niños. El modelo cultural de la madre también influye, siendo las madres africanas menos propensas a introducir precozmente la alimentación complementaria.
Alimentos Iniciales para la AC
Los alimentos que las madres emplean para iniciar la AC de los lactantes son las frutas (65%), seguidos de los zumos (40,3%) y los cereales (20,1%) en el sexto mes. La indicación de la incorporación de otros alimentos mayoritariamente corresponde al pediatra, llegando en el sexto mes al 82% de los casos.