Si eres madre y estás amamantando a tu bebé, es natural que te preguntes si es seguro tomar té o infusiones. Ya sea té verde, té negro o té de hierbas, el placer de disfrutar de una taza caliente es algo que muchas aprecian. Sin embargo, la salud y el bienestar de tu bebé son la prioridad, lo que a veces implica hacer ciertos sacrificios. Afortunadamente, no todos los tés e infusiones están prohibidos; te contamos cuáles puedes tomar y cuáles pueden afectar al bebé.

La cafeína y su impacto en la lactancia materna
Los beneficios del té son numerosos, pero es importante recordar que algunos tipos contienen cafeína. Aunque la proporción de cafeína en el té es generalmente menor que en el café, su presencia es un factor a considerar. La tolerancia a la cafeína varía ampliamente entre las personas, y la mayoría de los médicos aconsejan a las mujeres embarazadas o lactantes que reduzcan su consumo o, idealmente, lo eliminen.
Cantidades excesivas de cafeína pueden ser perjudiciales o irritantes para el bebé. Es crucial evitar grandes cantidades de cafeína, presente no solo en el café y algunos tés, sino también en el chocolate, ciertas bebidas gaseosas y medicamentos de venta libre. La cafeína puede permanecer en el organismo de la madre un promedio de 5 horas, aunque en personas con mayor grasa corporal o problemas médicos, este tiempo puede extenderse hasta 10 horas. Siempre es recomendable consultar a tu médico sobre las recomendaciones específicas para tu caso.

Tipos de infusiones y su seguridad durante la lactancia
Una infusión es una bebida que se obtiene al introducir una planta o partes de ella (hojas, raíces, frutos) en agua hirviendo, permitiendo que el agua adquiera su sabor y propiedades. Si bien las infusiones tienen muchas cualidades y beneficios para la salud, es fundamental tomar precauciones durante la lactancia:
- Asegúrate de que provengan de una fuente fiable, preferiblemente envasadas.
- No las consumas en exceso. Aunque sean productos "naturales", las plantas contienen sustancias activas que pueden provocar intoxicaciones o actuar como disruptores endocrinos (por ejemplo, fitoestrógenos) si se consumen en grandes cantidades o por tiempos prolongados.
- Siempre consulta con un profesional de la salud antes de incorporar nuevas infusiones a tu dieta.
Infusiones de riesgo muy bajo para la lactancia
Estas infusiones son generalmente consideradas compatibles con la lactancia, con un consumo moderado y bajo las precauciones mencionadas:
- Manzanilla: Dada su falta de toxicidad en dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible. Sus componentes se difunden bien en la leche materna.
- Tomillo: Ampliamente utilizado como condimento y en infusión. Su consumo se considera de bajo riesgo.
- Tila: Utilizada incluso para tratar cólicos infantiles. En dosis correctas, su consumo moderado durante la lactancia presenta escaso o nulo riesgo.
- Jengibre: Utilizada como condimento y medicamento, es digestivo, carminativo, antiemético y antiinflamatorio. Su consumo se considera compatible con la lactancia.
- Rooibos: Aunque se le llama té, es una hierba que proviene de un arbusto y no contiene cafeína ni teína. Es una infusión rica en minerales, antioxidantes (quercetina) y posee propiedades antiinflamatorias, siendo ideal para niños ya que alivia los cólicos. Además, tiene un efecto relajante, ayuda con el insomnio y el estrés, y puede usarse como bebida hidratante e isotónica. Se recomienda un máximo de hasta 2 tazas diarias. Para disfrutar de un buen Rooibos, basta con infusionar una cucharadita en 200cc de agua hervida durante unos 5 minutos.
- Mate: Ampliamente consumido en algunos países de Sudamérica. Se aconseja no sobrepasar la cantidad equivalente a 300 mg de cafeína al día (una taza de 200cc equivale a 50-100 mg). Es prudente moderar su consumo debido a la excreción de xantinas en la leche materna.
Infusiones a consumir con precaución (riesgo bajo)
- Té (té negro, verde, blanco): Contiene xantinas como cafeína, teofilina y teobromina, además de taninos y flavonoides. Es aconsejable un consumo mínimo debido al contenido de cafeína (más de 4 a 5 tazas al día > 300 mg de cafeína pueden provocar nerviosismo e irritabilidad en el lactante) y la posible contaminación por metales pesados o contaminantes bromados.
- Anís: En dosis correctas, un consumo ocasional o moderado es compatible. Sin embargo, a dosis elevadas puede disminuir la producción de leche y provocar toxicidad (el trans-anetol es neurotóxico y el estragol puede ser carcinogénico). La Agencia Europea del Medicamento no recomienda su uso en menores de 12 años.
Infusiones a evitar (riesgo alto)
Estas infusiones presentan riesgos significativos para la madre y el bebé durante la lactancia:
- Poleo Menta: Dada su toxicidad, principalmente hepática, y la falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla completamente durante la lactancia. Nunca debe consumirse el aceite esencial.
- Valeriana: Aunque un consumo muy moderado podría considerarse compatible, sus posibles efectos sedantes sobre el lactante aconsejan evitarla, especialmente en casos de prematuridad o durante el periodo neonatal. Se deben vigilar estrictamente los efectos sedantes en el bebé.
- Anís estrellado: Contiene aceite esencial rico en trans-anetol y estragol, que son neurotóxicos y se eliminan por la leche materna. Se han reportado intoxicaciones graves en lactantes.
- Hinojo: Contiene anetol y estragol. El anetol, en dosis elevadas, es neurotóxico y convulsivante. Se excreta en leche materna en pequeña cantidad. Aunque se ha utilizado para tratar cólicos y como galactogogo, no hay pruebas que demuestren que aumente la producción de leche; de hecho, su efecto estrogénico podría disminuirla.

Consideraciones para tés y complementos alimenticios "Detox"
Existen en el mercado diversos productos denominados "Tés Detox" o "Complementos Alimenticios Detox", elaborados con selecciones de plantas, vitaminas y minerales que buscan ayudar a depurar el organismo. Sin embargo, es fundamental ser extremadamente cautelosa con estos productos durante la lactancia. En muchos casos, son coadyuvantes para el estreñimiento ocasional o para el control de peso, pero no están exentos de riesgos.
Si estás lactando, la recomendación más importante es consultar siempre con un profesional de la salud antes de consumir cualquier complemento alimenticio o té detox. Además, se deben seguir precauciones específicas:
- No administrar a menores de 12 años sin la aprobación de un pediatra.
- No utilizar si tienes dolor abdominal o diarrea prolongada.
- Suspender su uso en caso de diarrea de más de tres días o deposiciones acuosas.
- No exceder la dosis recomendada.
- No están diseñados para un uso a largo plazo.
- Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida sano.
Algunos tés o infusiones detox pueden tener contraindicaciones adicionales, como no ser aptos para niños menores de 8 años, mujeres embarazadas o lactantes, personas con tensión muy alta, durante la menstruación, con taquicardias o anemia. Si estás tomando medicamentos, evita mezclarlos con el té; es mejor consumir tus pastillas con agua y consultar siempre a tu médico si tienes dudas.
Para aquellos tés seguros y con el visto bueno médico, la preparación suele ser sencilla: llevar agua a ebullición, verterla sobre el sobrecito en una taza, tapar y dejar reposar de 5 a 10 minutos. En cuanto al mejor momento del día para tomarlos, se sugiere hacerlo 20 minutos después de comer o cenar, ya que esto podría ayudar a la eliminación de grasas antes de que el cuerpo las absorba. Lo recomendable es tomar entre 1 y máximo 3 tazas al día, y es importante no consumir la misma clase de té (detox, drena, lipo, etc.) por más de 10 días consecutivos, alternándolos para disfrutar de sus propiedades sin efectos secundarios.