Infusiones y Lactancia Materna: Guía Completa de Seguridad

Durante la lactancia, el organismo de la madre experimenta múltiples cambios fisiológicos. Los nutrientes que llegan al recién nacido lo hacen a través de la leche materna, lo que exige un cuidado especial con los alimentos y bebidas consumidos en este periodo. La creencia de que todo lo natural es bueno e inocuo dista mucho de la realidad; en la naturaleza existen plantas con multitud de propiedades medicinales, también venenosas, y algunas de ellas se utilizan como principios activos para medicamentos. Por ello, es fundamental elegir las infusiones con criterio y evitar aquellas que estén contraindicadas.

Madre lactante bebiendo una infusión caliente con precaución

La Importancia de la Precaución Durante la Lactancia

Las infusiones pueden ofrecer diversas cualidades y beneficios para la salud. Sin embargo, en la etapa de la lactancia, es crucial tomar ciertas precauciones debido a la posibilidad de transferencia de sustancias al bebé a través de la leche materna. Aunque se han realizado pocos estudios sobre la influencia de las infusiones sobre el embarazo y la lactancia, es preferible asegurarse antes de consumir cualquier producto.

Peligros de las Infusiones de Hierbas Desconocidas

Las infusiones de mezclas de hierbas diversas y desconocidas son imprudentes de consumir, puesto que muchas plantas contienen alcaloides y otras sustancias tóxicas. Además, algunos de sus componentes pueden ser sedantes o hipnóticos, y aunque sean de riesgo bajo, pueden estar desaconsejadas para menores de 12 años.

  • Verificar la composición: Es crucial conocer los componentes de cada infusión, ya que la mayoría de los productos vienen con esta información, pero si no se encuentra, es mejor descartarlos.
  • "100% natural" no es sinónimo de seguro: Aunque un producto se anuncie como "100% natural", es preferible asegurarse antes de consumirlo durante la lactancia.
  • Productos infantiles: Los productos alimenticios infantiles, como infusiones para el sueño, digestivas o para el estreñimiento del lactante, que sugieren cantidades para bebés de menos de dos meses, deben verse con escepticismo. Un lactante no debe tomar ni agua ni otra cosa que no sea leche hasta los 6 meses, lo que indica que no todos los productos vendidos para bebés son beneficiosos, e incluso pueden ser peligrosos.

Consumo de Cafeína y Teína Durante la Lactancia

Al igual que durante el embarazo, en la lactancia se recomienda no abusar de la cafeína y la teína. La teína, al igual que la cafeína, es un excitante. La página e-lactancia.org indica que dosis superiores a 300 mg al día pueden provocar nerviosismo o irritabilidad al lactante. También hay lactantes que, con menos dosis, muestran irritabilidad; en estos casos, la madre valorará la conveniencia de disminuir la ingestión.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de cafeína y teína es posible, pero de forma limitada. Es importante contabilizar la cantidad diaria:

  • Una taza de café contiene aproximadamente 103 mg. Con tres cafés al día se sobrepasaría el máximo recomendado.
  • Un descafeinado contiene entre 1 y 7 mg.
  • Un refresco de cola puede contener aproximadamente 41 mg (es mejor optar por opciones sin cafeína y siempre de forma puntual).
  • En cuanto al té, su contenido en teína fluctúa según la variedad: el Rooibos tiene el contenido más bajo y el té negro el más elevado, con unos 40 mg aproximadamente.

Se ha publicado el síndrome de abstinencia neonatal tras el consumo crónico materno de mate, por lo que se aconseja moderar su consumo. La recomendación es similar para el té: se puede consumir, pero con moderación.

Tabla comparativa visual del contenido de cafeína en diferentes bebidas (café, té, refresco)

Infusiones a Evitar o Consumir con Extrema Precaución

En esta etapa, es crucial saber cuáles infusiones están contraindicadas debido a su toxicidad o la falta de datos que aseguren su inocuidad. La página web e-lactancia.org, creada por APILAM (Asociación para la Promoción e Investigación Científica y Cultural de la Lactancia Materna), es una herramienta de referencia invaluable.

Riesgo Alto para la Lactancia

Según la información disponible, algunas infusiones presentan un riesgo alto y deben evitarse:

  • Poleo Menta: Dada su toxicidad, fundamentalmente hepática, y su falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla durante la lactancia o hacer un consumo muy esporádico de la infusión, nunca del aceite esencial. El poleo menta presenta toxicidad para el feto con riesgo de malformaciones y de aborto. Es importante diferenciar el poleo (riesgo alto) de la menta sola (riesgo de trastornos gastrointestinales si se consume en exceso).
  • Anís Estrellado: Sus frutos contienen aceite esencial rico en trans-anetol (hasta 85%) y estragol, que es neurotóxico y se elimina por la leche. Se han reportado intoxicaciones graves en lactantes (letargia, convulsiones) tras el consumo materno o la administración directa. La Agencia Europea del Medicamento no recomienda su uso en menores de 12 años.
  • Hinojo: Contiene aceite esencial (70% anetol, 10% estragol, 7% fenchona). El anetol, a dosis elevadas, es neurotóxico y convulsivante. Se excreta en leche materna en pequeña cantidad. Aunque se ha utilizado como galactogogo, no hay pruebas de que aumente la producción de leche; en teoría, el efecto estrogénico disminuye la producción láctea.
  • Regaliz: Contiene glicirricina, que pasa a la leche materna y puede llegar a producir letargia en los lactantes. También puede provocar hipertensión arterial.
  • Valeriana: Debido a sus posibles efectos sedantes sobre el lactante, conviene evitarla en caso de prematuridad y durante el periodo neonatal. Si se consume de forma muy moderada, se deben vigilar los efectos sedantes en el lactante.

Otras Infusiones Desaconsejadas por Diversos Riesgos

Además de las de alto riesgo, existen otras infusiones que deben evitarse:

  • Riesgo de contracciones uterinas: Salvia, boldo, agracejo, ruibarbo y ruda.
  • Riesgo cardíaco fetal: Té de ginko biloba.
  • Riesgo de aborto: Salvia, perejil, cúrcuma, anís verde y anís estrellado.
  • Riesgo de sangrados: Eucalipto.
  • Desaconsejadas por falta de datos claros sobre sus efectos: Propóleo, equinácea, aloe vera, diente de león, artemisa, caléndula, ginseng, consuelda, ajenjo, hierba luisa, hierba de San Juan, lavanda y cola de caballo.
Gráfico tipo semáforo que clasifica infusiones como seguras (verde), precaución (amarillo) y prohibidas (rojo)

Infusiones Consideradas de Bajo o Muy Bajo Riesgo

Algunas infusiones pueden calificarse de seguras (riesgo muy bajo o bajo), pero siempre se deben consumir de forma moderada y sin excesos:

  • Manzanilla: Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible con la lactancia. Sin embargo, puede afectar al sistema inmune de la madre y al sistema circulatorio del bebé, por lo que se aconseja tomarla ocasionalmente y con precaución.
  • Tomillo: Ampliamente utilizado como condimento y en infusión. Posee propiedades antisépticas, antiinflamatorias, y es un potente antioxidante. Aporta hierro, manganeso, calcio y fibra. Es ideal para síntomas gripales.
  • Rooibos: Contiene flavonoides antioxidantes y ninguna xantina estimulante como la cafeína. Parece desprovisto de toxicidad si no se consume de modo abusivo. Utilizar dosis moderadas y ocasionales.
  • Jengibre: Utilizado por su raíz, es digestivo, carminativo, antiemético y antiinflamatorio. Es un buen aliado para aliviar las náuseas matutinas y su consumo es compatible con la lactancia.
  • Tila: Contiene flavonoides, aceites esenciales y taninos. Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, el consumo moderado durante la lactancia tendría escaso o nulo riesgo.
  • Anís: Como condimento culinario y en infusión, un consumo ocasional o moderado sería compatible con la lactancia. Sin embargo, a dosis elevadas podría disminuir la producción de leche y provocar toxicidad debido al trans-anetol y estragol. Por estos motivos, la Agencia Europea del Medicamento no recomienda su uso en menores de 12 años.

Consideraciones Adicionales y Recomendaciones

Remedios Naturales y Fitoterapia

Es fundamental recordar que las hierbas no son inocuas; son el principal activo de muchos medicamentos y de multitud de venenos. Los efectos perjudiciales de una infusión dependerán del tipo de planta, la cantidad consumida y su concentración.

  • Interacciones: Si se toma medicación o se tiene alguna enfermedad, es vital asegurarse de que cualquier hierba sea compatible.
  • Dosis: La dosis del principio activo es difícil de calcular, ya que varía según la procedencia de la planta, el tipo de agricultura y la recolecta. La calidad y concentración del suplemento de hierbas varían según el lote y el fabricante.
  • Falta de evidencia: No hay estudios claros ni de todas las plantas sobre la dosis/toxicidad que pueden producir en embarazadas, madres lactantes o bebés. Por esta razón, se desaconsejan muchos remedios naturales por no poseer una evidencia científica sólida.
  • Contaminantes: Se ha descrito una contaminación frecuente del té por plomo, cadmio, aluminio, manganeso y contaminantes bromados (PBDE). Además, se han encontrado metales pesados en algunas infusiones y/o preparados fitoterapéuticos. También, las infusiones comerciales tipo 'pirámide' (bolsitas triangulares) pueden contener más concentración de microplásticos.

Un ejemplo de esta falta de evidencia es el Cardo Mariano, al que se le ha intentado atribuir un efecto galactogogo (aumento de la producción de leche materna) sin pruebas de su eficacia. Estudios realizados con este fin tienen una metodología muy defectuosa. El mejor galactogogo es una lactancia a demanda frecuente y con técnica correcta.

Consejos Prácticos

  • Moderación: Se recomienda no tomar más de una o dos tazas de infusión al día y preferentemente ir variando el tipo de infusión.
  • Endulzado: Es mejor evitar un exceso de azúcar y los edulcorantes artificiales, que pueden entrañar riesgo. Lo ideal es tomarlas solas o añadir una pequeña cucharadita de miel, limón, naranja o manzana para aportar sabor.
  • Calidad: Lo ideal es comprar la infusión a granel para evitar posibles contaminantes presentes en las bolsitas comerciales.
  • Consulta profesional: Ante cualquier duda que surja sobre la alimentación durante la lactancia o las propiedades de un tipo de infusión, es mejor no tomarla y consultar con el médico o con recursos especializados como la página web de APILAM (e-lactancia.org).

¿Cómo funciona la lactancia materna?

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