El embarazo es una etapa muy especial, pero son frecuentes las dudas y preocupaciones sobre lo que puede afectar al bebé. En el caso de las relaciones sexuales, muchas parejas se preguntan si pueden seguir manteniéndolas de manera segura durante el embarazo o si podrían ser perjudiciales. Resolver estas inquietudes es fundamental para disfrutar plenamente de esta etapa.
¿Es Seguro Tener Relaciones Sexuales Durante el Embarazo?
Sí, se puede tener sexo durante el embarazo. El sexo en el embarazo es un tema que genera muchas dudas y preocupaciones en las parejas. Sin embargo, es importante saber que hacer el amor embarazada es seguro y puede ser muy placentero si no se están dando complicaciones en la gestación.
Protección del Bebé
Muchas parejas evitan la actividad sexual durante el embarazo, por miedo a que esta pueda hacer daño al bebé. Sin embargo, el bebé se encuentra en el interior del útero y del saco amniótico, rodeado y flotando en el líquido amniótico, el cual también lo protege. El bebé está protegido por los músculos del útero y el líquido amniótico, por lo que el hecho de que mantengas relaciones sexuales con penetración no le afectará.
Barreras Naturales
Además, el tapón mucoso que se forma en las primeras semanas de embarazo evita el paso de microorganismos desde la vagina hacia el útero, lo que previene posibles infecciones. El tapón mucoso es una secreción de aspecto mucoso que se acumula en el cuello uterino (cérvix) en las primeras semanas de embarazo y sirve como tapón o barrera para evitar el ascenso de microorganismos hacia el útero durante la gestación. El cuello del útero está sellado por una membrana gruesa de mucosa (tapón mucoso) que lo protege contra agentes externos y la vagina es lo suficientemente larga para que el pene no pueda llegar hasta él.
Por todo ello, de manera general, se puede practicar sexo de manera segura durante el embarazo siempre que este se esté desarrollando de manera normal y sin complicaciones. Numerosos estudios corroboran que practicar sexo durante el embarazo es totalmente seguro y que no entraña ningún peligro, salvo en aquellos embarazos que tengan alguna contraindicación. Si hay algo que debe quedar claro, es que el sexo durante el embarazo es seguro, tanto para el bebé como para la madre.

Cuándo Conviene Evitar las Relaciones Sexuales
Aunque el sexo en el embarazo es generalmente seguro, existen ciertas circunstancias en las que sí conviene evitarlo. Es recomendable consultar con tu ginecólogo en caso de presentarse situaciones de riesgo o dolor. En cualquier caso, se debe informar al especialista (antes de volver a tener relaciones) si hay dolor o sangrado durante o después de las relaciones sexuales.
Indicaciones Médicas Específicas
El especialista puede recomendar a la embarazada que no mantenga relaciones sexuales durante el embarazo en las siguientes situaciones:
- Sangrado vaginal de causa desconocida o sin justificación.
- Antecedentes de parto prematuro o riesgo de parto prematuro.
- Antecedentes de aborto espontáneo o riesgo (amenaza) de aborto espontáneo.
- Insuficiencia cervical (cuello del útero demasiado corto o incompetencia cervical).
- Placenta previa, especialmente si está cerca o muy cerca del cuello del útero.
- Pérdida de líquido amniótico o rotura de la bolsa.
- Embarazo múltiple.
- Si aparecen contracciones antes de que el embarazo llegue a término, y se diagnostica una amenaza de parto prematuro.
Cada caso y cada mujer son diferentes, por lo que lo mejor es consultar a tu ginecólogo. Él es quien mejor conoce la situación particular de la mujer o pareja y podrá dar las recomendaciones precisas. Si su ginecólogo/a le da instrucciones específicas por algún otro motivo, es crucial seguir sus indicaciones. Como última aclaración, si por ejemplo, ha habido sangrado durante el primer trimestre pero la situación se resuelve y la gestación es normal y sin más complicaciones, se pueden retomar las relaciones sexuales, aunque hayan estado contraindicadas durante unas semanas. Hay que diferenciar entre una ligera mancha de fluidos que puede proceder de la inflamación de vagina o un sangrado reiterado. Este último sí podría indicarnos que hay peligro para el feto. Cuando el médico no ha contraindicado el sexo en el embarazo, no es normal que se produzca dicho sangrado.
Beneficios del Sexo Durante el Embarazo
Practicar sexo durante el embarazo es beneficioso. El sexo durante el embarazo puede aportar ventajas tanto para la madre como para la pareja.
- El orgasmo libera oxitocina, la hormona del amor y la empatía, que ayuda a disminuir el estrés y a mejorar temporalmente las molestias del embarazo. También libera endorfinas y dopamina, que contribuyen al bienestar general.
- Durante el acto sexual, se produce una mayor irrigación y flujo sanguíneo en los músculos de la pelvis, lo que puede hacer que la experiencia sea más placentera. Además, los órganos genitales femeninos se hinchan, y la mayor cantidad de sangre en la zona puede facilitar el orgasmo y hacerlo más intenso.
- Mantener una vida sexual activa durante esta etapa es una manera de seguir sintiéndose deseada y atractiva, pese a los cambios físicos.
- Es bueno mantener el cuerpo activo y que las hormonas sigan desarrollando su función habitual.
Si la mujer llega al orgasmo, debido al aumento de la oxitocina, pueden desencadenarse pequeñas contracciones uterinas. Esto es normal y fisiológico, y son prácticamente imperceptibles y no duraderas como para desencadenar el proceso de parto o un aborto espontáneo, a menos que sean dolorosas y rítmicas. La estimulación del pezón también puede estimular la aparición de oxitocina. Por otro lado, el semen del hombre contiene prostaglandinas, una hormona que ayuda a reblandecer el cuello del útero. Es por eso que durante las últimas semanas de gestación, se aconseja la práctica sexual de manera regular para poder ayudar de forma natural al desarrollo del proceso de desencadenamiento del parto.

El Deseo Sexual a lo Largo del Embarazo
El deseo sexual puede variar a lo largo del periodo de gestación debido a los cambios físicos y hormonales que afectan a la futura madre. Sin embargo, no es malo tener relaciones sexuales embarazada siempre y cuando haya apetito sexual y se den las condiciones físicas para ello. Cada mujer es diferente y también puede ser perfectamente normal que no se produzcan variaciones en el deseo sexual.
Factores que Influyen en el Deseo
El embarazo puede hacer que el deseo sexual de la mujer, e incluso el de su pareja, varíe. Los factores que influyen incluyen:
- Factores propios de la pareja.
- Factores propios de la persona.
- Factores propios de la gestante, como los síntomas que presente durante el embarazo, miedos y mitos, y el impacto general del embarazo.
A pesar de ello, también es normal que, a veces, no se sienta deseo de mantener relaciones, incluso si todo va bien y no hay ningún riesgo. Si no apetece, la pareja debe respetarlo, ya que el sexo está para disfrutar. En estas situaciones es fundamental el apoyo de la pareja, encontrar su empatía y comprensión, puesto que se trata de una etapa muy especial para la futura madre, quien necesita sentirse arropada.
¿Durante el embarazo aumenta el deseo sexual?
Primer Trimestre
Durante los tres primeros meses de embarazo es posible que se tengan menos ganas debido al malestar producido por las náuseas, los vómitos y el cansancio. Además, la sensibilidad mamaria puede hacer que disminuya el deseo sexual, ya que la mujer se encontrará molesta y puede sentirse con menos energía. En este trimestre, la mujer tiene que acostumbrarse a la nueva situación, tanto a los cambios hormonales como físicos. La incertidumbre de si el embarazo sigue adelante también suele reducir el deseo sexual en la mayoría de mujeres. En general, en el primer trimestre, las relaciones sexuales no están contraindicadas si no hay complicaciones.
Segundo Trimestre
Es habitual que, durante el segundo trimestre, el deseo sexual tienda a aumentar gracias a la disminución de las molestias iniciales y el aumento del flujo sanguíneo a la zona pélvica. Cuando llegan estas semanas, es frecuente que las náuseas y vómitos desaparezcan y la mujer se sienta mejor. Esto puede hacer que el deseo sexual de la mujer vuelva a resurgir. Además, el mayor flujo sanguíneo a la zona pélvica de la embarazada podría llevar a una mayor intensidad en el orgasmo. Muchas mujeres incluso refieren tener mejor y mayor placer, ya que esa zona se encuentra con mayor sensibilidad y la mucosa se encuentra más engrasada y turgente. El segundo trimestre es de pleno, el mejor, si no hay otro factor físico o psicológico que lo altere.
Tercer Trimestre
A lo largo del tercer trimestre es posible que el deseo sexual vuelva a disminuir debido a las molestias y a la incomodidad por el tamaño de la barriga. El abdomen de la embarazada se hace muy grande, lo que puede dificultar encontrar posturas en las que disfrutar del sexo. En este trimestre, el deseo sexual de la embarazada puede disminuir por las molestias y la incomodidad debido al tamaño que ha alcanzado ya la barriga. No obstante, en esta fase también existe deseo, por lo que se deben adaptar las posturas para estar cómodas.
Posturas y Formas de Intimidad Sexual
No existe ni un patrón ni unas posiciones sexuales mejores o peores; la mujer irá adaptándose según el trimestre de gestación en que se encuentre. La mejor postura para las relaciones sexuales durante el embarazo es aquella en la que ambos miembros de la pareja estén cómodos.
Adaptación y Comunicación
A medida que avance el embarazo, la pareja tendrá que buscar posturas que sean cómodas para ambos, en las que no se presione la barriga. Las relaciones sexuales durante la etapa final del embarazo requerirán de innovación e imaginación para probar posiciones que sean cómodas y placenteras, evitando la presión sobre el vientre de la mujer. Del mismo modo, se deberá evitar que la mujer esté tumbada boca arriba por la presión que ejercería el vientre debido a su gran tamaño sobre otros órganos y vasos sanguíneos. Es importante que la pareja experimente con aquellas posturas en las que se sientan más cómodos, prestando atención a no dejar caer el peso encima del abdomen de la mujer. La comunicación sigue siendo clave y permitirá, además, encontrar alternativas en el caso de no sentirse cómodos con las relaciones sexuales coitales.
Más Allá de la Penetración
Hay que tener en cuenta que el sexo va más allá de la penetración. Si la mujer o la pareja no están cómodos o si se desaconseja el sexo durante el embarazo, existen otras vías para la intimidad, como son las caricias, los besos o el sexo oral. De hecho, la práctica más infalible de todas va a ser siempre el sexo oral. No tenemos por qué practicar solamente el coito con penetración; las relaciones de pareja pueden ser mucho más amplias. Es importante cuidar mutuamente la intimidad como pareja también durante el embarazo. La salud sexual no solo es beneficiosa para la pareja, sino que también es gratificante para el bebé. El masaje perineal, aunque no es una práctica sexual, también resulta beneficioso para la mujer y puede ser una parte importante de la preparación para el parto.
Uso del Preservativo y Enfermedades de Transmisión Sexual
Contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS) podría ser muy peligroso tanto para la madre como para el feto. Por ello, es aconsejable el uso del preservativo durante el embarazo para proteger la salud de la madre y del bebé, especialmente en caso de duda con la pareja sexual.
Recomendaciones Finales y Apoyo Profesional
Para la unión de la pareja, y aún más en el caso particular de la mujer, mantener una vida sexual activa durante esta etapa es una manera de seguir sintiéndose deseada y atractiva. La sexualidad en el embarazo no debe identificarse únicamente con la genitalidad, y es importante tener en cuenta el estado de las relaciones sexuales previas. Si hablar de sexo siempre fue tabú, más aún lo ha sido cuando se trataba de relaciones sexuales en el embarazo. Por eso, es fundamental contar con información precisa y un buen acompañamiento.
Durante las visitas rutinarias al médico en el embarazo, se va informando de los cambios que va sufriendo el cuerpo, así que las mujeres pueden estar más tranquilas. Pregunta a tu profesional de referencia; tu ginecólogo/a o tu matrona pueden resolver tus dudas. Es muy fácil perderse en el mundo del bebé, y por eso se aconseja dedicar un rato al día a la pareja, aunque sean diez o quince minutos, para buscar y compartir buenos momentos.