La encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI) representa una de las principales causas de daño neurológico agudo, mortalidad y discapacidad permanente en recién nacidos a término o casi término. Esta condición, caracterizada por una disfunción neurológica secundaria a la falta de oxigenación cerebral en el periodo perinatal, constituye un problema sociosanitario relevante que afecta aproximadamente a 1 de cada 1.000 nacidos vivos.
Fisiopatología del daño cerebral hipóxico-isquémico
El daño cerebral por EHI es un proceso complejo que evoluciona en el tiempo. Tras la agresión inicial, se produce un fracaso energético primario con despolarización celular. Posteriormente, ocurre un periodo de recuperación parcial del metabolismo oxidativo denominado fase latente o "ventana terapéutica", que precede a la fase de daño secundario, donde las cascadas bioquímicas agravan la lesión tisular.

Hipotermia terapéutica: terapia estándar
La hipotermia terapéutica es la única intervención con eficacia probada para reducir la mortalidad y la discapacidad mayor. Consiste en la reducción controlada de la temperatura central a 33-34°C, iniciada antes de las 6 horas de vida y mantenida durante 72 horas, seguida de un recalentamiento lento (≤ 0,5°C por hora).
Mecanismo de acción
El mecanismo principal es la reducción del metabolismo cerebral (un 5% por cada grado centígrado de descenso). Además, la hipotermia actúa como agente neuroprotector al:
- Reducir la formación de radicales libres de oxígeno.
- Inhibir la apoptosis (muerte celular programada).
- Disminuir la excitotoxicidad mediada por el glutamato.
- Minimizar la respuesta inflamatoria.
Criterios de aplicación clínica
Para la correcta implementación del tratamiento, se deben seguir protocolos estrictos en unidades de nivel III.
Criterios de inclusión y exclusión
| Criterios de inclusión | Criterios de exclusión |
|---|---|
| Edad gestacional ≥ 35 semanas. | Edad superior a 6 horas de vida. |
| Antecedentes de agresión hipóxico-isquémica. | Peso inferior a 1.800 g. |
| Signos clínicos de encefalopatía moderada/grave. | Anomalías congénitas mayores graves. |
Metodología de enfriamiento
Existen dos métodos principales para alcanzar el objetivo terapéutico:
- Enfriamiento craneal selectivo: busca minimizar los efectos sistémicos mediante un gorro de enfriamiento.
- Hipotermia corporal total: emplea un colchón con flujo de agua fría, siendo actualmente una técnica ampliamente utilizada por su eficacia y estabilidad.

Manejo, complicaciones y seguimiento
Durante el tratamiento, es fundamental realizar una monitorización neurológica y sistémica continua. Se deben vigilar especialmente:
- Hemodinámica: la bradicardia sinusal es común y no suele requerir tratamiento si la presión arterial se mantiene.
- Coagulación y metabolismo: es frecuente la aparición de trombocitopenia moderada y alteraciones en la farmacocinética de medicamentos (se recomienda ajustar dosis).
- Estado neurológico: el uso de electroencefalografía integrada por amplitud (aEEG) permite detectar crisis convulsivas subclínicas.
Tras las 72 horas, se procede al recalentamiento lento (0,3-0,5°C/hora). Dado que el impacto sobre el neurodesarrollo puede ser significativo, todo neonato tratado debe ser incluido en un programa de seguimiento multidisciplinar hasta, al menos, los 6 años de edad.
tags: #protocolo #hipotermia #asfixia #neonatal