El llanto es la principal forma en que los bebés se comunican. Es natural y esperado que los recién nacidos lloren, ya que no pueden usar palabras para expresar una variedad de necesidades. Sin embargo, cuando el llanto se intensifica por la noche, especialmente si es inconsolable, puede generar mucha preocupación en los padres. Un "bebé inquieto" en este contexto, generalmente significa un bebé que llora y es difícil de calmar.

El llanto nocturno en bebés: causas comunes
Si eres un padre con privación de sueño, ten la seguridad de que no eres el único que se hace esta pregunta. Los bebés lloran durante el día y la noche, ¡es un hecho! Afortunadamente, casi siempre hay una razón por la que los bebés lloran o parecen inquietos, incluso por la noche. Comprender estas posibles causas te ayudará a responder de forma más eficaz.
Entre las razones más comunes por las que los bebés se vuelven inquietos por la noche se encuentran:
- Hambre o necesidad de succión
- Demasiado calor o frío
- Pañal mojado o sucio
- Fatiga excesiva o sobrestimulación
- Incomodidad física (p. ej., un cabello enredado, ropa que molesta)
- Problemas digestivos (gases, cólicos, estreñimiento, reflujo)
- Enfermedad (resfriados, gripe, dolores de oído o muelas, dentición, infecciones)
- Sentimientos como aburrimiento, soledad, frustración o ansiedad por separación (en bebés mayores)
Necesidades básicas: hambre, pañal y temperatura
Cuando tu bebé está incómodo, es probable que llore para hacértelo saber. Sentirse hambriento, tener un pañal mojado o sucio, o estar demasiado caliente o frío son razones comunes por las que tu bebé puede llorar y actuar un poco inquieto por la noche.
Hambre y cambios de pañal
Los recién nacidos necesitan alimentarse con frecuencia, ya que su estómago es muy pequeño. Un bebé inquieto por la noche podría muy bien ser un bebé hambriento que necesita alimentarse. El llanto es un indicador tardío de hambre; busca señales como relamerse los labios o chuparse el puño antes de que el llanto sea frenético. Si un bebé llora por la noche de hambre durante algún tiempo, puede volverse frenético y le resultará difícil calmarse cuando llegue la alimentación, lo que puede causar que trague aire y tenga gases. Intenta alimentarlo antes de que se agite demasiado.
Del mismo modo, a los bebés no les gusta la sensación de estar mojados o sucios. No te sorprendas si tu bebé inquieto necesita un cambio de pañal, incluso durante la noche.
Temperatura y confort
Para garantizar un sueño seguro, es importante que tu pequeño no tenga demasiado calor ni demasiado frío. Viste a tu bebé con ropa diseñada para dormir y usa no más de una capa adicional a la que usarías. Verifica que la temperatura de la habitación sea fresca pero cómoda para ti.
Una razón sorprendentemente común para que un bebé esté inquieto por la noche es un cabello suelto enrollado alrededor de un dedito o un dedo del pie, causando dolor. Siempre revisa los dedos de manos y pies de tu bebé.

Problemas de salud y digestivos
Si tu bebé está inquieto por la noche, otra razón podría ser problemas digestivos o algún tipo de enfermedad. Recuerda que tu pequeño se comunica contigo de la única manera que sabe, así que si no se siente bien, es probable que llore. Si tu bebé está inquieto por la noche pero no necesariamente llorando, podría ser una señal de dolor abdominal o gases, moviendo sus piernas hacia arriba para aliviarlo.
Otras afecciones comunes que pueden causar inquietud incluyen:
- Resfriados y gripe: Con síntomas como tos, estornudos, fiebre, congestión y problemas para comer.
- Dolores de oído, de muelas y dentición: La salida de los dientes es una causa frecuente de malestar nocturno.
- Estreñimiento: Dificultad para evacuar que causa dolor abdominal.
- Infecciones de la vejiga: Que pueden causar malestar general.
- Cólicos: Llanto prolongado e intenso que ocurre generalmente por la noche y es difícil de consolar.
- Reflujo gastroesofágico y regurgitación: Que causan dolor de estómago e hinchazón.
Un estudio científico reciente de 2018 sugiere que los cólicos y el reflujo gastroesofágico no son causados por la inmadurez intestinal o del cardias, sino por un cuadro inflamatorio e irritativo que provoca dolor e hinchazón intestinal. Por eso, un bebé que sufre estos trastornos siempre tiene la barriga hinchada y dolorida y llora por la noche (y durante el día).
Factores emocionales y de desarrollo
Además de llorar por molestias físicas, los bebés también pueden estar inquietos por la noche debido a condiciones o sentimientos que aún no saben manejar. Algunas razones emocionales comunes para un bebé inquieto son:
- Fatiga excesiva: Cuando están tan cansados que no saben cómo lidiar con la falta de sueño y la sensación desagradable.
- Frustración: Puede ocurrir cuando están aprendiendo nuevas habilidades o simplemente no pueden lograr algo.
- Sobreestimulación: Después de un día lleno de estímulos, su sistema nervioso aún en desarrollo puede tener dificultades para procesar toda la información y relajarse.
- Aburrimiento o soledad: A veces, el bebé solo necesita atención o consuelo.
La hora bruja o llanto púrpura
La "hora bruja", también conocida como llanto púrpura (PURPLE en inglés), son episodios de llanto inconsolable que suelen darse en bebés recién nacidos hasta los 3 o 4 meses de edad, generalmente al final del día. Este fenómeno, que afecta a muchos padres, suele ocurrir a partir del primer mes de vida y puede durar varias horas. Aunque puede ser estresante y desgastante, es una fase temporal y común en el desarrollo de los más pequeños. No está relacionada con el ciclo de sueño del bebé, sino con un cúmulo de factores que afectan su bienestar físico y emocional.
Cólicos
Si tu bebé llora a la misma hora todas las noches y llora extensamente sin parar, este patrón podría indicar cólico. El cólico se caracteriza por episodios de llanto inconsolable que generalmente:
- Ocurren a la misma hora (usualmente por la noche).
- Duran tres horas o más cada vez.
- Comienzan cuando tienen unas pocas semanas de edad y mejoran alrededor de los 3 meses.
El cólico puede ser confuso porque puede parecer que tu bebé llora por la noche sin razón. Normalmente, el cólico no dura para siempre y se espera que pase por sí solo. Si tienes preguntas o preocupaciones sobre cómo lidiar con el cólico, consulta con el médico de tu bebé.

Ansiedad por separación
La ansiedad por separación no sería una causa probable de llanto nocturno en recién nacidos, ya que aparece cuando el bebé es un poco mayor y puede comprender el concepto de permanencia del objeto (que algo o alguien puede existir cuando no está a la vista). Generalmente comienza en la segunda mitad del primer año, a menudo alrededor de los 8 o 9 meses. Si tu bebé llora cuando sales de la habitación o está inquieto toda la noche porque parece extrañarte, podría estar experimentando esta emoción.
Cómo calmar a un bebé inquieto por la noche
Una vez que puedas identificar la razón detrás de la inquietud de tu bebé, estarás mejor preparado para responder. Saber cómo calmar a un bebé inquieto por la noche a menudo se trata más de la prevención que solo de la reacción.
Abordando los síntomas físicos
Si la inquietud se debe a síntomas físicos, estas tácticas pueden ayudar a calmarlos y a prevenir interrupciones del sueño:
- Alimenta y cambia el pañal antes de dormir: Incluye una última alimentación y cambio de pañal en tu rutina habitual de hora de dormir.
- Revisa signos de enfermedad: Si sospechas que el bebé está enfermo, vigila los síntomas y consulta al médico. Para problemas digestivos, mecer al bebé suavemente mientras está en su lado izquierdo puede ayudar a aliviar el dolor, pero siempre acuesta al bebé boca arriba para dormir.
- Verifica la comodidad: Asegúrate de que no haya un cabello enredado en los dedos o los pies, que la ropa no moleste y que no tenga sarpullido. Ajusta la temperatura de la habitación si es necesario.
- Lleva un diario: Anotar los hábitos diarios de sueño, alimentación, y llanto puede ser útil para identificar patrones y para compartir información con el pediatra.
Abordando los síntomas emocionales
Si la inquietud se debe a un síntoma emocional, el enfoque será ligeramente diferente. Es importante encontrar un equilibrio entre el consuelo y ayudar a tu pequeño a aprender a calmarse solo.
- Crea una rutina relajante para la hora de dormir: Un baño tibio, un masaje suave, un cuento o un ruido blanco pueden preparar al bebé para una noche reparadora.
- Ayuda a tu bebé a acostumbrarse a la cuna: Ponlo en la cuna antes de que se haya quedado dormido en tus brazos. Así, si se despierta en medio de la noche, no esperará ser cargado para volver a dormir.
- Fomenta su independencia y auto-calma: A medida que el bebé crezca, puedes esperar uno o dos minutos antes de atenderlo si se despierta llorando por la noche. Poco a poco, desarrollará hábitos de auto-calma. Sin embargo, en los primeros meses, es recomendable responder con prontitud al llanto para generar confianza y seguridad.
- Ofrece consuelo físico: Cargar, mecer, hablarle suavemente y mantenerlo a la vista puede hacerlo sentir seguro. Introduce objetos de apego como una manta suave o un peluche seguro cuando sea apropiado.
Cómo calmar el llanto de tu bebé
¿Cuándo dejan de llorar los bebés por la noche?
A medida que los bebés maduran y alcanzan hitos de desarrollo, también comienzan a dormir mejor. La mayoría de los bebés eventualmente adoptarán un patrón de sueño natural.
- Cólico: Generalmente desaparece alrededor de los 3 meses de edad.
- Ansiedad por separación: Suele aparecer alrededor de los 8 o 9 meses, pero eventualmente se supera.
- Aprender a hablar: Alrededor del año, el bebé podría comenzar a decir algunas palabras, lo que le permitirá expresar sus necesidades sin llorar tanto. Para los 24 meses, incluso podría expresar que tiene hambre o sueño.
- Dormir toda la noche: Cuando un bebé tiene 6 meses, es común que el 60 al 70 por ciento de todo el sueño ocurra por la noche. A los 8 o 9 meses, es posible que los bebés puedan dormir hasta 12 horas sin despertarse para alimentarse.
Patrones típicos de sueño del bebé por edad
- 0-3 meses: Duermen entre 15 y 16 horas al día, pero solo una o dos horas a la vez. Se despiertan cada dos o tres horas para alimentarse.
- 3-5 meses: Más despiertos durante el día y duermen más por la noche (alrededor de 14 horas diarias en total). Pueden dormir de cuatro a cinco horas seguidas y despertarse para una o dos alimentaciones nocturnas.
- 6-8 meses: La mayoría de los bebés pueden dormir por la noche entre siete y ocho horas, y tendrán dos o tres siestas durante el día.
- 9-12 meses: Necesitan dormir menos durante el día (generalmente dos siestas). Por la noche, pueden dormir de 10 a 12 horas ininterrumpidas.
¿Cuándo contactar al proveedor de atención médica de tu bebé?
Tener un bebé inquieto por la noche es común y puede ocurrir por muchas razones, la mayoría de ellas naturales, esperadas y no motivo de preocupación. Sin embargo, si tu bebé está extremadamente inquieto y llora incontrolablemente o toda la noche, puede que te resulte difícil sobrellevarlo y necesites buscar ayuda y consejo.
No dudes en llamar al proveedor de atención médica de tu hijo si:
- El llanto excesivo de un bebé persiste sin ninguna explicación y no desaparece en un día, a pesar de los intentos de tratamiento en el hogar.
- El bebé tiene otros síntomas, como fiebre, junto con el llanto excesivo, letargo, inapetencia o vómitos.
- Te sientes abrumado y necesitas apoyo.
El pediatra examinará a tu bebé y te hará preguntas acerca de su historial médico y sus síntomas. Para aprovechar al máximo tu cita, puede ser útil tener a mano la siguiente información:
- Cuándo notas el llanto y la irritabilidad (después de la alimentación, en algún momento particular del día).
- Cuánto tiempo ha parecido excesivo el llanto y cuántas horas al día dura aproximadamente.
- Si hay otros problemas relacionados con el llanto (gases, vómitos, diarrea, sarpullido en la piel).
- Lista de todo lo que le estás dando al bebé (medicamentos, vitaminas, tipo de fórmula, leche materna, sólidos).
- Cualquier cambio reciente en el bebé (patrón del sueño, hábitos alimenticios, enfermedad).
Si el pediatra sospecha cólicos, debes saber que tu bebé puede superarlos y que no deberían tener un impacto en su salud y desarrollo. Si el bebé se alimenta con fórmula y se le diagnostica alergia a la proteína de la leche de vaca, es probable que el pediatra recomiende cambiar a una fórmula hipoalergénica. Consulta siempre con el pediatra antes de hacer cualquier cambio en la dieta.
