Durante el trabajo de parto, el bebé debe pasar a través de los huesos pélvicos de la madre para llegar a la abertura vaginal. El objetivo es encontrar el camino más fácil para salir, y ciertas posiciones del cuerpo del bebé facilitan este paso al adoptar una forma más pequeña.
La mejor posición para que el bebé atraviese la pelvis es con la cabeza hacia abajo y el cuerpo mirando la espalda de la madre, conocida como posición occipital anterior. Para describir la posición y el movimiento del bebé a través del canal del parto, se utilizan varios términos específicos.

Posición Fetal
La posición fetal hace referencia a la parte de la pelvis donde se encuentra la parte que se presenta.
La Parte que se Presenta
La parte que se presenta es la parte del bebé que encabeza el camino a través del canal del parto. En la mayoría de los casos, esta parte es la cabeza del bebé, pero puede ser un hombro, las nalgas o los pies.
Espinas Ciáticas o Isquiáticas
Las espinas ciáticas o isquiáticas son puntos de hueso en la pelvis de la madre, que normalmente representan la parte más angosta de la pelvis.
Posición Cero (0)
La posición 0 (cero) representa el punto en el que la cabeza del bebé se encuentra a la altura de las espinas ciáticas. Se dice que el bebé está "encajado" cuando la parte más grande de la cabeza ha entrado en la pelvis.
Si la parte que se presenta está por encima de las espinas ciáticas, la posición se indica como un número negativo que va de -1 a -5. En las madres primerizas, la cabeza del bebé se puede encajar a las 36 semanas del embarazo; sin embargo, el encajamiento puede suceder más adelante en el embarazo o incluso durante el parto.
Situación Fetal
La situación fetal se refiere a la manera en la que se alinea la columna vertebral del bebé con la de la madre, la cual se encuentra entre la cabeza y la rabadilla del bebé.
En la mayoría de los casos, el bebé se asentará en una posición en la pelvis antes de que comience el parto. Si la columna del bebé está orientada en la misma dirección (es paralela) a la de la madre, se dice que el bebé está en situación longitudinal. Casi todos los bebés se encuentran en esta posición. Si el bebé se encuentra de lado (es decir, formando un ángulo de 90 grados respecto a la columna vertebral de la madre), se dice que el bebé está en situación transversal.
Actitud Fetal
La actitud fetal describe la posición de las partes del cuerpo del bebé.
La actitud fetal normal, comúnmente conocida como posición fetal, implica que la cabeza está inclinada sobre el pecho y los brazos y las piernas están recogidos hacia el centro del pecho. Las actitudes fetales anormales incluyen tener la cabeza extendida hacia atrás, de manera que la frente o la cabeza se presentan primero. Otras partes del cuerpo pueden estar colocadas detrás de la espalda. Cuando esto sucede, la parte que se presenta será más grande al pasar por la pelvis, lo que puede dificultar el parto.
Presentación Fetal
La presentación fetal describe la manera en la que está colocado el bebé para salir por el canal del parto para el alumbramiento.
La posición más deseable para el bebé dentro del útero al momento del parto es con la cabeza hacia abajo, lo que se conoce como presentación cefálica. Esta posición facilita y hace más seguro el paso del bebé a través del canal del parto, y ocurre en alrededor del 97% de los partos.
Trabajo de parto y nacimiento
Existen distintos tipos de presentación cefálica que dependen de la posición de las extremidades y la cabeza del bebé (actitud fetal). Si el bebé se encuentra en cualquier posición que no sea con la cabeza hacia abajo, el proveedor de atención médica podría recomendar un parto por cesárea.
Presentación de Nalgas
La presentación de nalgas ocurre cuando la parte posterior del bebé está hacia abajo, sucediendo en aproximadamente el 3% de los casos. Existen varios tipos de presentación de nalgas:
- Un nacimiento total de nalgas sucede cuando los glúteos se presentan primero y tanto las caderas como las rodillas están flexionadas.
- Un nacimiento de nalgas natural es cuando las caderas están flexionadas de manera que las piernas están derechas y completamente levantadas hacia el pecho.
- Otras posiciones de nalgas ocurren cuando los pies o las rodillas se presentan primero.
Presentación Transversal
Si el feto se encuentra en posición transversal, un hombro, un brazo o el tronco pueden presentarse primero. Este tipo de presentación ocurre menos del 1% de las veces y es más común cuando el parto se da antes de la fecha de parto, o si la madre tiene gemelos o trillizos.
Movimientos Cardinales del Parto
Conforme el bebé atraviesa el canal del parto, la cabeza del bebé cambia de posición. Estos cambios son necesarios para que el bebé quepa y avance a través de la pelvis. Dichos movimientos de la cabeza del bebé se llaman movimientos cardinales del parto.
Encaje
El encaje ocurre cuando la parte más ancha de la cabeza del bebé ha entrado en la pelvis de la madre. Esto le indica al proveedor médico que la pelvis se ha expandido lo suficiente como para permitir que la cabeza del bebé baje (descienda).
Descenso
El descenso es cuando la cabeza del bebé baja más a través de la pelvis. En la mayoría de los casos, el descenso ocurre durante el parto, ya sea conforme se dilata el cuello uterino o después de que la madre comience a pujar.
Flexión
Durante el descenso, la cabeza del bebé se flexiona hacia abajo de manera que la barbilla toca el pecho. Con la barbilla inclinada es más fácil que la cabeza del bebé pase a través de la pelvis.
Rotación Interna
Conforme la cabeza del bebé desciende más y más, esta casi siempre rotará de manera que la nuca quede justo detrás del hueso del pubis. Esto ayuda a que la cabeza se adapte a la forma de la pelvis. Normalmente el bebé se encontrará boca abajo de frente a la columna de la madre. En ocasiones el bebé rotará de manera que su cara quede de frente al hueso púbico.
Conforme la cabeza del bebé rota, se extiende o se flexiona durante el parto, el cuerpo permanecerá en posición con un hombro abajo, orientado a la columna, y el otro orientado hacia arriba, al vientre.
Extensión
Conforme el bebé alcanza la abertura de la vagina, normalmente la nuca está en contacto con el hueso púbico de la madre. En este punto, el canal del parto se curva hacia arriba y la cabeza del bebé tiene que extenderse hacia atrás. Así, la cabeza rota debajo y alrededor del hueso púbico.
Rotación Externa
Conforme la cabeza del bebé se extrae, rotará un cuarto de giro para quedar alineada con el cuerpo.
Expulsión
Luego de que se extrae la cabeza, el hombro superior se extrae debajo del hueso púbico. Después del hombro, el resto del cuerpo suele extraerse sin ningún problema.

Tipos de Parto
El parto es el proceso por el que se produce el nacimiento del bebé y, por tanto, supone el fin del embarazo. Aunque la forma natural es el parto vaginal o eutócico (sin intervención médica), también hay muchos partos distócicos (con complicaciones o intervenciones).
Parto Vaginal (Natural o Eutócico)
El parto vaginal es el proceso fisiológico de dar a luz a un bebé a través de la vagina, gracias a los empujones que realiza la madre. La posición habitual en este parto se denomina litotomía, que consiste en que la mujer esté recostada sobre la espalda y con los pies en alto a la altura del glúteo. No obstante, existe cierta polémica con esta postura, pues muchos expertos sugieren que en el parto natural es mejor que la mujer esté en posición vertical en lugar de horizontal, siendo así ayudada por la gravedad. El parto natural también es conocido como "parto normal". Para ello, es necesario que este orificio se dilate, dando lugar al característico dolor del parto. Cabe destacar que, aunque los términos parto vaginal y parto natural hacen referencia a lo mismo, el parto vaginal no siempre es natural, ya que es posible utilizar anestesia epidural.
Parto con Fórceps o Ventosa
En los partos vaginales difíciles, cuando la madre no puede empujar más y el bebé no sale, se utilizan pinzas llamadas fórceps. Estas pinzas se colocan en la cabeza del niño y ayudan a sacarlo; sin embargo, su uso no es habitual. La ventosa obstétrica es un instrumento parecido a los fórceps, con forma de cuchara pero que no se articulan entre sí. Al igual que los fórceps, ayuda a extraer el feto por el canal vaginal. La ventosa obstétrica se emplea en situaciones problemáticas para evitar la cesárea. Es importante tener en cuenta que el bebé debe haber avanzado lo suficiente antes de usar la ventosa; de lo contrario, si la cabeza del bebé no ha bajado aún, no sería seguro este método de parto.
Instrumentar un parto es hacer uso de elementos externos para sacar al bebé del canal del parto. Estos elementos tienen una forma y función diferente, según el caso. Cuando un bebé no se coloca bien en el canal del parto (pero está prácticamente asomando la cabeza), y el registro de la FCF indica que hay peligro para la vida del bebé, es cuando está realmente indicado intervenir con un instrumento obstétrico.
La creación y desarrollo del fórceps se le atribuye a la familia Chamberlen. Peter Chamberlen inventó el fórceps alrededor de 1598, pero el instrumento se mantuvo como un secreto familiar por cuatro generaciones. El Dr. Peter Chamberlen (1601-1683), médico influyente, tuvo muchos hijos, tres de los cuales se dedicaron a la medicina. Hugo Chamberlen (1630-?), uno de los más influyentes, emigró a Francia por razones políticas, donde intentó vender el secreto a Francois Mauriceau (1637-1709) por 10.000 liras en 1673. Mauriceau, antes de comprarlo, lo puso a prueba con una mujer con malformaciones que no había podido parir. Después de varias horas de esfuerzos inútiles, Hugo Chamberlen reconoció su fracaso y no logró vender el secreto. Años después se dirigió a Holanda y se lo vendió a Roger Roonhuysen, quien poco después lo ofreció al Colegio Médico-Farmacéutico de Ámsterdam, que tenía el privilegio de licenciar a los médicos que ejercían en Holanda. A cada uno de ellos, bajo juramento de mantener el secreto, les vendía el instrumento por una elevada suma de dinero. Esta práctica continuó por muchos años, hasta que Visher and Van de Poll compraron los derechos y hicieron público el secreto, con la sorpresa de que el instrumento tenía solo una rama.
Entre las posibles complicaciones de este tipo de parto, se pueden mencionar heridas, cefalohematomas, hematomas, hemorragias intracraneanas, fracturas de cráneo y parálisis facial en el bebé, así como dolor en los primeros días de vida. En Clínica Millet, por ejemplo, se usan ventosas y nunca fórceps. La ventosa se coloca cuando la paciente está en dilatación completa y la cabeza fetal ha descendido por el canal del parto por debajo de un cierto nivel. A veces, si no se está seguro de que la ayuda con ventosa será suficiente, se puede realizar una "prueba de parto" en quirófano con todo preparado para una cesárea urgente si fuese necesario.
Cesárea
El parto por cesárea, también denominado parto abdominal, consiste en extraer al niño a través de una abertura a la altura del abdomen. Se trata, por tanto, de una intervención quirúrgica. Este tipo de parto es el más habitual en partos de riesgo o embarazos múltiples. La cesárea debe realizarse bajo anestesia, lo que elimina el dolor durante el parto. La intervención suele ser más corta, durando unos 30 minutos si todo va bien, y permite programar con exactitud el día del nacimiento del bebé.
En una cesárea, primero se administra la anestesia para evitar sentir dolor durante la cirugía, aunque la sensación de movimientos o "tirones" se mantendrá. A continuación, se realiza una incisión habitualmente dos dedos por encima del pubis. Tras la incisión en la piel, se van abriendo los tejidos por capas hasta alcanzar el útero, que se abre para la extracción del bebé y la placenta. Durante la intervención, no se debe sentir dolor, ya que la zona debe estar anestesiada. En ocasiones, si la madre siente dolor, es necesario administrar medicación intravenosa para controlarlo. Tras la cirugía, se administran analgésicos intravenosos y, posteriormente, vía oral. La incisión abdominal cicatrizará en unas semanas, dependiendo de cada mujer. Durante este tiempo, puede haber dolor tipo contracciones leves, sangrado e insensibilidad en la zona de la cicatriz. La recuperación completa puede tardar hasta 6 semanas.
La cesárea tiene sus indicaciones en función de si es electiva o urgente. La cesárea urgente es aquella en la que corre peligro la vida de la madre y el feto como consecuencia de una patología aguda grave. Las cesáreas son programadas por razones médicas, obstétricas o a petición de la paciente. Entre las indicaciones de cesárea electiva se pueden encontrar alteraciones en la placentación, sospecha de macrosomía, obstrucciones mecánicas como miomas o fracturas pélvicas, y cirugías uterinas con entrada en cavidad endometrial. Es importante señalar que las mujeres con cesárea anterior pueden intentar un parto vaginal. La probabilidad de parto vaginal exitoso tras cesárea previa es del 70.4% en mujeres y del 51.4% en aquellas con dos o más cesáreas previas. El factor más determinante para un nuevo fracaso en el intento de parto vaginal tras cesárea es la razón por la cual se indicó la cesárea previa.
Parto Prematuro
Cuando el bebé nace antes de la semana 37 de gestación, se conoce como parto prematuro o parto pretérmino. El parto puede darse de cualquiera de las tres formas anteriores. Estos bebés pueden tener problemas de salud por el hecho de nacer antes de tiempo, cuya gravedad dependerá de cuánto tiempo se haya adelantado el nacimiento.
Preparación al Parto
No existe nada específico que nos ayude a predecir el momento exacto en que se va a producir el parto. Sin embargo, a lo largo del último mes de embarazo, el cuerpo se va preparando para este momento de forma gradual. Entre los principales cambios que evidencian que el cuerpo de la embarazada empieza a prepararse para el parto destacan:
- Disminución de la presión en la caja torácica, pues el bebé empieza a descender y encajarse en la pelvis.
- El aumento de las contracciones uterinas.
- El cuello uterino empieza a dilatarse y ablandarse.
- La rotura del tapón mucoso.
- La llamada "rotura de aguas".
Debido a la dilatación vaginal, se expulsa el tapón mucoso que ha mantenido cerrado el cuello uterino durante el embarazo. Se trata de una pequeña cantidad de flujo espeso que en algunas ocasiones aparece teñido de sangre. Se puede expulsar de una sola vez o a lo largo de varios días. Aunque la expulsión del tapón mucoso marca el inicio de la dilatación uterina, el parto puede producirse inmediatamente después o pasados incluso unos días.
La rotura de aguas hace referencia a la expulsión por la vagina del líquido amniótico que recubre al bebé durante los 9 meses de embarazo. Hay mujeres que rompen aguas antes de empezar a sentir las contracciones y otras en las que la rotura del saco amniótico se produce cuando llevan ya un tiempo con las contracciones fuertes y regulares.
La preparación al parto siempre debe ser multidisciplinar, involucrando a varios profesionales de la salud, entre ellos los fisioterapeutas. Estos pueden ayudar a la mujer a tener una buena forma física para el parto, con ejercicios específicos y adaptados, informar sobre el aspecto biomecánico del proceso del parto, explicando los cambios en articulaciones, músculos y ligamentos, y enseñar y practicar el masaje perineal, entre otras cosas.

Duración del Parto
La duración del parto depende de cada nacimiento, pero suele durar entre 6 y 15 horas. El parto se inicia con las primeras contracciones hasta que se produce la dilatación del cuello uterino y con ello su longitud se acorta.
A partir de los 4 centímetros de dilatación empieza una etapa más activa y las contracciones son más fuertes y frecuentes. Cuando se llega a los 10 cm dilatados ya puede empezar a salir el bebé. La duración de la llegada del bebé puede tardar entre 2 y 8 horas, y es necesario que la madre empuje para que el niño pueda salir. El tiempo de este periodo varía mucho entre madres primerizas y las que ya han dado a luz anteriormente.
Parto con o sin Epidural
La epidural es una anestesia local colocada en el espacio epidural que bloquea las terminaciones nerviosas a nivel de la médula ósea. Aunque es una anestesia utilizada en muchas otras intervenciones quirúrgicas, es conocida como la anestesia del parto. Aunque se trata de una forma de anestesia muy segura y con pocos efectos secundarios, no todas las embarazadas quieren ponérsela, pues algunas prefieren sentir el parto de forma completa.
Entre las principales ventajas de la inyección epidural destaca la eliminación completa del dolor, tanto en el parto vaginal como en la cesárea, sin que por ello la mujer deje de ser consciente del alumbramiento de su hijo. Sin embargo, también presenta desventajas como la prolongación del tiempo de parto o el aumento de los casos en los que se necesita hacer episiotomía o emplear fórceps.
En el caso del parto por cesárea, al tratarse de una cirugía, siempre se aplicará anestesia. En la mayoría de los casos se aplica la epidural, aunque hay algunas situaciones en las que se recomienda la anestesia general.
La tolerancia al dolor es muy variable de unas gestantes a otras. Existen métodos no farmacológicos para el alivio del dolor como masajes, inyección subcutánea de agua estéril, diferentes técnicas de relajación y/o respiración, esferodinamia y uso de termoterapia. Por otro lado, se dispone de métodos farmacológicos como el óxido nitroso, los opiáceos o la anestesia loco-regional. La colocación de la anestesia epidural permite a la mujer dar a luz de forma natural sin sentir dolor.
Aspectos Adicionales del Parto
Ventajas del parto natural frente a la cesárea
El parto natural es casi siempre lo mejor, tanto para la madre como para el bebé. La cesárea es una intervención quirúrgica y, por tanto, conlleva más riesgos para la madre (sangrado, infección…). Además, los niños nacidos por parto natural se adaptan mejor respiratoriamente que los nacidos por cesárea. Por tanto, el parto natural será el tipo de parto ideal. Sin embargo, si hay una enfermedad materna, sufrimiento fetal o la dilatación no evoluciona correctamente, será mejor decantarse por una cesárea.
Clases de preparación al parto
Normalmente los cursos de preparación al parto comienzan sobre el 6º - 7º mes de embarazo, aunque pueden iniciarse en el primer trimestre. Constan de una parte teórica y otra de gimnasia prenatal. La decisión mayoritaria de las parejas es realizar un curso de 6/8 sesiones durante los últimos meses de gestación.
Ventajas del parto en el agua
El parto en el agua es un tipo de alumbramiento en el que la mujer da a luz con la mitad inferior de su cuerpo sumergida en agua caliente. Esto favorece la relajación y, por tanto, hace que el parto sea más fácil para muchas mujeres. Además, el paso del vientre materno al exterior es más gradual y menos traumático para el bebé, el cual quedará envuelto por el agua caliente durante sus primeros segundos de vida.
Es importante destacar que no todos los partos pueden darse bajo el agua, pues en algunas condiciones puede resultar contraindicado. Por este motivo, es fundamental consultar siempre con el médico el deseo de dar a luz por inmersión en agua. Para llevar a cabo este tipo de parto, es necesario que la dilatación uterina haya alcanzado los 3-5 cm. Si la mujer se mete en el agua demasiado pronto, las contracciones pueden ralentizarse. Sin embargo, cuando la dilatación ya es activa, el agua acorta la duración del parto. Se recomienda que la madre no esté más de dos horas dentro del agua, ya que esto podría relajarla demasiado y complicar la expulsión del feto.
Recomendaciones sobre el parto en casa
Generalmente se aconseja que el parto tenga lugar en un centro hospitalario donde la mujer pueda recibir asistencia médica de calidad. Además, aunque actualmente las complicaciones en los partos son pocas, en caso de producirse algún altercado, la intervención médica es mucho más rápida y eficaz si la mujer se encuentra ya en un centro especializado.
Características particulares del parto gemelar
Es importante destacar que aproximadamente la mitad de los partos gemelares se produce por cesárea. El factor clave que llevará a un tipo u otro de parto es la posición de ambos bebés. Al ser dos, es más complejo que ambos estén bien posicionados para que el parto vaginal pueda ocurrir sin complicaciones y, por ello, el parto por cesárea es más común que en los casos de parto único.
Por otra parte, si se trata de un embarazo monocorial monoamniótico, necesariamente se deberá realizar una cesárea. Al estar ambos bebés en la misma placenta y la misma bolsa amniótica, es más probable que sus cordones umbilicales se entrelacen y den lugar a complicaciones en el parto vaginal. Por ello, en estos casos, suele hacerse la cesárea.
Parto inducido
El parto inducido se produce cuando, por distintos motivos, es necesario provocar el parto mediante medicación. Se realiza cuando, por indicación médica, se recomienda poner fin al embarazo ante la posibilidad de riesgo tanto para la madre como para el feto. La embarazada recibe por vía intravenosa oxitocina, lo cual causará contracciones uterinas regulares que favorecerán la dilatación del útero y con ello la expulsión del feto. También hay situaciones en las que se realiza, además de la administración de oxitocina, la rotura artificial de la bolsa amniótica. Así, se consigue que la cabeza del bebé baje y presione el cuello uterino.