¿Qué es un Neuropediatra o Pediatra del Desarrollo y Comportamiento?
El neuropediatra, también conocido como neurólogo infantil o pediatra especialista en neurodesarrollo, es un profesional médico especializado en diagnosticar y tratar las patologías específicas del sistema nervioso que afectan a niños y adolescentes, abarcando desde los cero a los 18 años. Este especialista presta especial atención al neurodesarrollo y a las interferencias que sobre este proceso causan diversos trastornos.
Para comprender su rol, conviene tener claro que el neuropediatra es un médico que ha completado su formación en pediatría, para después realizar una subespecialidad en neuropediatría. Por tanto, está ante un especialista que diagnostica y trata los trastornos que afectan al sistema nervioso de niños y adolescentes, pero su labor va más allá de un adulto, incluyendo el seguimiento y la orientación familiar.
Existe también la figura del pediatra del desarrollo y el comportamiento, que son médicos pediatras que han recibido tres años más de formación en problemas del desarrollo y la conducta. Su función principal es evaluar a los niños que no se están desarrollando, aprendiendo o comportando como otros niños de su edad, siendo clave para aclarar lo que se observa y hacer un diagnóstico.

Funciones Fundamentales del Especialista
El neurólogo infantojuvenil o neuropediatra desempeña un papel determinante en el devenir de las patologías de sus pacientes, puesto que, en muchas ocasiones, su diagnóstico y tratamiento determinará la evolución de la enfermedad a lo largo de su vida. Entre las funciones asignadas a este profesional destacan:
- Evaluación y diagnóstico: Implica el seguimiento del desarrollo neurológico y psicomotor de los niños, identificando cualquier posible signo de trastornos neurológicos. También es su cometido monitorear los progresos del paciente para poder ajustar los tratamientos.
- Implementación de planes de tratamiento: Determinar los tratamientos individualizados basados en las necesidades específicas del niño y prescribir las medicaciones más adecuadas son otras de las funciones del neuropediatra.
- Coordinación de cuidados multidisciplinarios: Consiste en la colaboración con otros profesionales de la salud, como pediatras, genetistas, psiquiatras infantiles, fisioterapeutas, neuropsicólogos, logopedas infantiles o terapeutas ocupacionales, para asegurar un enfoque integral del tratamiento.
- Educación y apoyo a las familias: Es una de las funciones más importantes, puesto que son el canal de comunicación con el que cuentan las familias para poder estar al tanto sobre la condición neurológica del niño y las opciones de tratamiento. Ofrecer apoyo emocional y recursos educativos para ayudar a los progenitores a manejar el impacto del diagnóstico también es cometido de este profesional.
- Investigación y educación médica: Supone la participación en estudios de investigación para avanzar en el conocimiento de las enfermedades neurológicas infantiles y mejorar las opciones de tratamiento. Asimismo, estos especialistas suelen participar en la formación de futuros profesionales.
Estas funciones reflejan el papel multifacético y esencial del neurólogo infantil en el cuidado y desarrollo de sus pacientes, destacando su compromiso con la mejora de la calidad de vida de estos niños y de sus familias.
UN NEUROPEDIATRA ¿EN QUÉ TE PUEDE AYUDAR?
Principales Trastornos Atendidos por el Neuropediatra
La neuropediatría infantil se ocupa de un sinfín de patologías que comprometen el sistema nervioso en bebés, niños y adolescentes. Estas son algunos de los principales trastornos que un neuropediatra o pediatra del desarrollo y comportamiento atiende en su consulta:
- Trastornos del Espectro Autista (TEA): Son alteraciones del neurodesarrollo que obstaculizan la interacción social y la comunicación, afectando en diferentes grados al comportamiento. El neuropediatra en el autismo tiene un papel realmente determinante, sobre todo para su diagnóstico precoz y para fijar el tratamiento que mejor convenga a cada caso.
- Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH): Es una alteración que sufren niños con dificultad para concentrarse en una única tarea, lo que desemboca en hiperactividad y, a menudo, dificultades para cumplir normas. El neuropediatra en TDAH es indispensable, especialmente para el diagnóstico precoz que a menudo se detecta en la escuela.
- Epilepsia: Es una patología que cursa con convulsiones recurrentes producidas por una actividad eléctrica anormal en el cerebro. El papel del neuropediatra incluye explicar al niño lo que sucede y tranquilizarlo.
- Retraso o afectación del neurodesarrollo: A medida que un niño va creciendo, es posible que el neurólogo pediátrico detecte carencias en la evolución normal de su sistema nervioso, lo que generará que no adquiera las competencias que se esperan en cada etapa del crecimiento. Esto puede darse por un nacimiento prematuro, problemas durante el embarazo o por motivos externos.
- Enfermedades neuromusculares: Son dolencias que afectan a los músculos y al sistema nervioso periférico de los niños, como la atrofia muscular espinal o la distrofia muscular.
- Cefaleas y migrañas: Cualquier tipo de dolor de cabeza que padezca un niño será tratado por el neuropediatra, que deberá determinar su causa.
- Problemas de salud mental y aprendizaje: Incluye condiciones como la ansiedad, problemas de rendimiento escolar o diferencias del aprendizaje como la dislexia.
Por tanto, el neuropediatra aborda básicamente las mismas enfermedades que trata un neurólogo, pero en el cuerpo de niños y adolescentes. Las patologías degenerativas, como el Alzheimer y otras demencias, que afectan principalmente a personas mayores, no son cometido de estos profesionales.

El Proceso de Evaluación Diagnóstica
El desarrollo neurológico de un niño es un proceso complejo que incluye aspectos como el desarrollo motor, cognitivo, social y del lenguaje. Si le preocupa que su hijo esté mostrando señales de un retraso en el desarrollo o problemas de conducta, el primer paso es consultar con el médico o proveedor de atención médica de su hijo, quien puede remitirlo a un especialista.
Hay una serie de cosas que el pediatra del desarrollo y el comportamiento, o neuropediatra, puede hacer como parte de la evaluación:
- Elaborar una historia detallada de su hijo: Incluyendo qué es lo que le pasa al paciente, desde cuándo, a qué se lo atribuye y cómo ha evolucionado el problema. También es frecuente preguntar por los antecedentes del embarazo y el parto, peso del niño al nacer, talla y lo que le medía la cabeza.
- Hacer un examen médico: Para evaluar el estado físico y neurológico del niño.
- Observar a su hijo y hablar con él: Para analizar su comportamiento y habilidades comunicativas.
- Pedir información a los maestros de la escuela o en la guardería infantil: Obtener información sobre cómo actúa el niño en diferentes situaciones y entornos es crucial.
- Revisar documentos relevantes: Es importante guardar y llevar cualquier test neuropsicológico o de inteligencia existente, así como información sobre antecedentes familiares cercanos de algo similar o relacionado con la neurología o la psiquiatría.
El médico puede que también quiera que su hijo sea evaluado por otros especialistas, como un terapeuta ocupacional, un terapeuta físico o un neuropsicólogo. Después de revisar toda la información, el especialista puede hacer un diagnóstico. Sin embargo, hay casos en los que no es posible un diagnóstico claro de inmediato; en estos casos, el médico podría ver al niño periódicamente para monitorear su desarrollo y progreso.
En el ámbito de la salud pública, debido a la demanda, algunos servicios de neuropediatría pueden no atender primeras visitas para trastornos de aprendizaje (dislexia, etc.), ni para hacer tests de inteligencia, derivando inicialmente a Centros de Desarrollo Infantil y Atención Precoz (CDIAP) para niños de 0 a 6 años con trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlos.
Orientación y Tratamiento Post-Diagnóstico
Una vez realizado el diagnóstico, el pediatra especialista en neurodesarrollo podría seguir tratando a su hijo o recomendar que otros profesionales continúen con el tratamiento. Estas son otras formas en las que podrían ayudar:
- Prescribir y supervisar la medicación si su hijo tiene una condición como TDAH o ansiedad.
- Ayudar a los padres a entender mejor el comportamiento de su hijo y sugerir estrategias disciplinarias.
- Recomendar servicios en la escuela y terapias fuera de la escuela, como logopedia, fisioterapia o terapia ocupacional.
Reconocer los signos de alerta en el neurodesarrollo es clave para garantizar que el niño esté recibiendo el apoyo necesario en su crecimiento. Aunque es mejor descubrirlo lo antes posible, nunca es demasiado tarde para averiguar si un niño tiene una diferencia en la manera de pensar o aprender. Si se cree que el hijo pudiera tener un retraso en el desarrollo, es fundamental conocer más sobre las evaluaciones de intervención temprana y hablar con el médico del niño sobre los especialistas que podrían ayudar.
Formación y Cualificaciones del Especialista
Como cualquier especialidad médica, la neuropediatría requiere de una gran vocación y dedicación. A grandes rasgos, después de obtener la nota necesaria para cursar la carrera de Medicina, estos serían los pasos:
- Completar el Grado en Medicina (360 créditos ECTS).
- Preparar y superar el examen MIR. Dependiendo de la nota obtenida, se podrá optar a la especialidad deseada.
- Realizar la residencia en la especialidad de Pediatría.
- Especializarse en neuropediatría a través de formación reglada según los estándares europeos, lo que implica capacitación adicional en la subespecialidad de pediatría del desarrollo y el comportamiento.
En 2002, el Consejo Estadounidense de Pediatría (American Board of Pediatrics) comenzó a certificar a los pediatras especializados en el desarrollo y el comportamiento mediante un proceso de examinación integral. Aunque la neurología pediátrica es ya una subespecialidad de la pediatría, existen diversos campos en los que adquirir conocimientos más específicos todavía, como la neurocirugía pediátrica, la neurorrehabilitación infantil o la neuropsicología.
Consideraciones para la Consulta y Detección Temprana
Las enfermedades o trastornos neurológicos, incluso siendo leves, causan temor y sensación de desconocimiento en los padres. De cara a la consulta, especialmente la primera, es necesario darse cuenta de que la mayor parte de las veces los problemas no son graves, por lo que cabe ser optimista. Aunque a veces preocupa mucho la incertidumbre, es fundamental hacer las pruebas necesarias antes de dar un diagnóstico claro si no es posible.
No es mala idea preparar con antelación la visita al neuropediatra y llevar los datos básicos. Un pediatra especializado en el desarrollo y el comportamiento trabaja, por lo general, en colaboración con un equipo de profesionales y estrechamente con los padres, las familias y las escuelas, comprendiendo que el desarrollo y el comportamiento de los niños suceden, principalmente, en el contexto familiar.
Si observas uno o varios signos de alerta en el neurodesarrollo de tu hijo, es recomendable consultar al pediatra. Identificar estos signos tempranamente es clave para recibir el apoyo adecuado y asegurar el mejor desarrollo posible para el niño. Estos especialistas trabajan en hospitales, centros médicos importantes, clínicas, consultorios privados, centros de rehabilitación, escuelas y centros comunitarios.
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