El embarazo es un estado dinámico de cambios fisiológicos que afectan la salud de la embarazada, su percepción e interacción con el entorno. Es fundamental comprender que los hábitos y el estilo de vida durante el embarazo pueden impactar la salud de la madre y del feto. Aunque la salud bucal a menudo no sea una prioridad, mantener una rutina de higiene bucal constante es especialmente importante para las mujeres embarazadas por diversos motivos.
La Salud Dental Durante el Embarazo
La cavidad bucal no es una excepción a los cambios hormonales que se producen durante el embarazo. Después de la fecundación, todo el organismo de la mujer embarazada se prepara para el largo proceso de alojar al feto y cubrir sus necesidades metabólicas. Los dientes, los tejidos de soporte y la mucosa oral pueden verse afectados por estos cambios inducidos durante el embarazo, lo que hace necesario un cuidado bucodental especial.
Cambios Fisiológicos y sus Implicaciones Bucales
- Cambios hormonales: El incremento de los niveles de progesterona en el organismo provoca una fuerte reacción a las cantidades normales de placa, lo que puede hacer que las mujeres embarazadas sean más propensas a desarrollar gingivitis gestacional y periodontitis, la forma más grave de enfermedad de las encías.
- Comidas frecuentes: Durante el embarazo, las mujeres pueden comer y beber con mayor frecuencia, y el aumento en la ingesta de azúcares conlleva un incremento del riesgo de caries dental.
- Náuseas y vómitos (malestar matinal): Los ácidos gástricos presentes en la emesis erosionan la superficie del esmalte de los dientes, afectando más comúnmente a los dientes anteriores y facilitando la aparición de caries.
- Disgeusia y ptialismo: Cambios en las papilas gustativas o un mal sabor de boca, así como una salivación excesiva, pueden ser síntomas experimentados.

Atención Odontológica durante el Embarazo
Las mujeres embarazadas o aquellas que estén pensando en quedarse embarazadas deben acudir al dentista para someterse a revisiones regulares a fin de detectar cualquier posible problema de salud bucal antes de que se agrave. Las revisiones y limpiezas dentales regulares son seguras durante el embarazo. De hecho, se recomiendan para controlar la acumulación de placa e identificar y tratar casos leves de caries dental o gingivitis antes de que se agraven.
Momentos Clave para el Tratamiento Dental
- Primer trimestre (1-12 semanas): No se recomienda llevar a cabo procedimientos dentales, ya que el niño tiene mayor riesgo de teratogénesis durante la organogénesis, y el riesgo de aborto espontáneo es mayor.
- Segundo trimestre (13-24 semanas): La organogénesis ya se ha completado y el riesgo para el feto es menor. La posición de la madre en el sillón dental es importante para evitar la "hipotensión supina".
- Tercer trimestre (25-40 semanas): El crecimiento fetal progresa y la preocupación es el riesgo de parto prematuro y la seguridad y comodidad de la mujer embarazada, evitando fármacos que aumenten el tiempo de sangrado.
Diagnóstico por Imagen (Radiografías)
Aunque la exposición a radiación dental de la madre sobre el feto es insignificante, se deben evitar radiografías rutinarias y utilizarlas con criterio selectivo, solo cuando sean estrictamente necesarias. Si se necesitan, el dentista minimizará la exposición utilizando un delantal plomado y una banda plomada alrededor del cuello. La IRM (imagen por resonancia magnética) puede ser una alternativa a la exploración por TAC para evitar la radiación sobre el feto, ofreciendo mayor sensibilidad y contraste en tejidos blandos.
Uso de Medicamentos y Anestesia
Ciertos fármacos pueden causar aborto, teratogenicidad y niños de bajo peso al nacer. Por ello, deben prescribirse con precaución a las pacientes embarazadas. Algunos antibióticos, como las tetraciclinas, pueden provocar hipoplasia o decoloración de los dientes permanentes en los niños. Es crucial informar al médico o dentista sobre el embarazo antes de cualquier prescripción.
En el caso de la lactancia materna, se recomienda utilizar preferentemente fármacos de vida media corta y tomarlos justo antes o después de dar el pecho, ya que la mayor parte de las sustancias ingeridas se encuentran en la leche materna, exponiendo así al recién nacido.
Embarazo, lactancia y fármacos psiquiátricos (antidepresivos, ansiolíticos, etc.).
Manteniendo una Salud Bucal Óptima
Hábitos Alimenticios Adecuados
Una buena alimentación debe formar parte de toda rutina de higiene dental adecuada. Se recomienda una dieta variada a base de alimentos sanos y calcio, fósforo, proteína, vitamina A, vitamina D y vitamina C en abundancia. A pesar de la creencia popular, los dientes no pierden calcio durante el embarazo si se consumen cantidades suficientes de este mineral en la dieta, ya que el feto absorbe calcio de los huesos de la madre, no de sus dientes.
- Evitar los alimentos y bebidas azucaradas o ácidas.
- Evitar comer entre las comidas para reducir los "ataques ácidos" contra los dientes.
- Ingerir el calcio necesario para los dientes y huesos del bebé, incluyendo algún lácteo diariamente en la dieta.
Higiene Bucal Diaria
Seguir una rutina de higiene bucal constante es fundamental. Cepillar los dientes cuatro veces al día después de cada comida, con énfasis en el cepillado de la mañana y la noche. Se deben utilizar cepillos de dientes de cerdas suaves y cepillar donde los dientes y las encías se encuentran para prevenir la enfermedad periodontal.
Si las encías están rojas o sangran, no están sanas, y si hay manchas o agujeros en los dientes, o dolor al ingerir alimentos fríos o calientes, puede haber caries dental. Es vital prestar más atención a la rutina diaria de cepillado y uso de hilo dental para mantener la placa bajo control.
- Cepillo de dientes: Usar un cepillo de dientes eléctrico recargable o uno manual de cerdas suaves.
- Pasta dental: Utilizar una pasta de dientes que contenga fluoruro. Se han desarrollado nuevas opciones como los dentífricos Yotuel Microbiome Care, que no solo blanquean, sino que también equilibran el microbioma oral para reducir la placa y la inflamación. Otra opción es GUM BIO, una pasta dental con certificado orgánico, formulada con un 99% de ingredientes naturales y que contiene flúor.
- Hilo dental: Usar hilo dental y enjuague bucal diariamente para limpiar entre los dientes donde el cepillo dental no alcanza, especialmente si las encías están sensibles, probando un hilo que se deslice fácil y cómodamente.
- Enjuague bucal: Enjuagarse con un colutorio sin alcohol especialmente diseñado para combatir la gingivitis es el último paso para destruir los gérmenes y mejorar la higiene bucal.

Manejo de Síntomas Específicos
Para el malestar matinal: Contar con un kit de emergencia que incluya bolsas de plástico, toallitas húmedas, una botella de agua para enjuagarse, un colutorio, dentífrico y cepillo de dientes de viaje, y espray para el aliento o caramelos mentolados.
Para la disgeusia y ptialismo:
- Cepillarse con frecuencia y hacer gárgaras con agua y bicarbonato (1/4 cucharadita de bicarbonato en un vaso de agua) para neutralizar los niveles de pH.
- Añadir limón al agua, beber limonada o tomar caramelos cítricos.
- Usar vajilla y utensilios de plástico para reducir el sabor metálico.
- Beber abundante líquido para tragar más y así controlar el aumento de saliva. Chupar caramelos también puede aliviar el mal sabor de boca.
Fluoruro durante el Embarazo
Aunque muchos complejos vitamínicos prenatales contienen flúor, el valor y la complementación de este mineral en las mujeres embarazadas no están claros y no todo el mundo coincide al respecto. El fluoruro previene la caries dental y fortalece los dientes. Preguntar al dentista o médico si el agua de consumo posee la cantidad necesaria de fluoruro. Si no contiene, o si se utiliza agua embotellada, el médico puede prescribir suplementos fluorurados al bebé.
Salud Bucal Postparto y del Bebé

Tras el embarazo y el parto, es fundamental no descuidar la salud bucodental de la madre y el bebé. Es probable que el desequilibrio hormonal experimentado durante el embarazo haya causado estragos en la boca de la madre, como inflamación o sangrado de las encías (gingivitis), o incluso un granuloma del embarazo. La erosión del esmalte causada por los vómitos y los cambios en el pH de la saliva, unido a la ingesta de azúcares, facilita la aparición de caries. Por ello, es muy importante visitar al dentista durante y después del parto.
Cuidado Bucodental Materno durante la Lactancia
Durante la lactancia, es importante que la madre mantenga una ingesta adecuada de calcio. Si esta no es suficiente, el tejido óseo materno se compromete para proveer calcio y soportar la producción de leche materna. Se recomienda incluir algún lácteo diariamente en la dieta (leche, yogures o queso).
Salud Bucodental del Bebé
La lactancia no solo tiene beneficios inmunológicos, nutritivos y emocionales para el bebé, sino que también influye positivamente en su futura salud bucodental. Mediante la succión del pecho, la mandíbula del bebé mejora la oclusión dentaria, favorece el posicionamiento adecuado de la lengua y un buen desarrollo de la musculatura oral.
Erupción Dental y Hábitos Higiénicos del Bebé
Los dientes de leche se forman en el 4º o 5º mes de embarazo y comienzan a aparecer alrededor de los 6 meses, completándose su erupción cerca de los 2 años. Los dientes nacen sin bacterias, pero las primeras que llegan a su superficie los colonizan. Para evitarlo:
- Desde el primer momento, limpiar las encías del recién nacido con una gasa o dedal de silicona después de cada toma.
- A partir de la erupción del primer diente, empezar a emplear un cepillo dental adecuado a la edad y necesidades del niño.
- No dejar de realizar la higiene bucal durante las tomas nocturnas, ya que los restos de leche pueden favorecer el desarrollo de caries.
- Evitar acostar al bebé con el biberón (a excepción de agua) o amamantar continuamente, ya que cualquier líquido (excepto agua) como la leche y el jugo, pueden causar caries dental. Si el bebé necesita chupar algo para dormir, intentar un chupón o un biberón solo con agua.
- Evitar las meriendas constantes con alimentos azucarados, ya que cada vez que el bebé consume estos alimentos se produce un "ataque ácido" contra los dientes.
- Cuando el bebé tiene entre 6 y 12 meses, debe comenzar a utilizar una taza, tan pronto como sea capaz de sostener los juguetes con las manos.
- Cuando los dientes del bebé comienzan a erupcionar, cepillar diariamente con un cepillo dental de cerdas suaves y húmedas. Examinar los dientes para detectar manchas marrones o puntos blancos, que podrían indicar caries.
- Se debe llevar a la niña o niño a una consulta odontológica durante el primer año de vida, y después periódicamente.
Transmisión de Bacterias y Caries de la Primera Infancia
Las bacterias que causan la caries dental pueden transmitirse de la madre al bebé una vez que este tiene dientes. Esto puede suceder al compartir o probar los alimentos del niño o permitir que el bebé toque la boca de la madre con los dedos. La caries de la primera infancia se puede prevenir siguiendo estas pautas de higiene y alimentación.