La vitrificación de ovocitos, conocida comúnmente como congelación de óvulos, es una técnica de reproducción asistida que permite a las mujeres conservar su potencial reproductivo. Este procedimiento consiste en la crioconservación de los ovocitos para que puedan ser utilizados en un futuro, permitiendo a la mujer planificar su maternidad con mayor libertad.

¿Por qué es necesario considerar esta técnica?
El retraso de la maternidad es una realidad social que ha influido en el aumento de los problemas de fertilidad. Con el paso del tiempo, la reserva ovárica disminuye y la calidad de los ovocitos empeora. Es de vital importancia que las mujeres conozcan su nivel de fertilidad para poder tomar decisiones informadas.
Motivos para la congelación
- Preservación de la fertilidad: Permite posponer el embarazo cuando la mujer tiene claro que desea ser madre, pero no prevé que ocurra antes de los 35 años.
- Motivos de salud: Ante el diagnóstico de una baja reserva ovárica o patologías que puedan comprometerla, como tratamientos de radio o quimioterapia, que pueden ocasionar un fallo ovárico prematuro.
- Planificación personal: Permite conservar la "edad genética" de los ovocitos, evitando que el envejecimiento natural de los ovarios limite las opciones futuras.
¿Cómo funciona el proceso de vitrificación?
La vitrificación es una técnica de congelación celular avanzada y ultrarrápida. El procedimiento se divide en varias fases clave:
- Estimulación ovárica: Se utilizan hormonas (gonadotropinas) durante 10 a 12 días para lograr el desarrollo de varios folículos.
- Punción folicular: Bajo sedación, un especialista extrae los óvulos maduros mediante una intervención mínimamente invasiva que dura menos de 15 minutos.
- Criopreservación: Los óvulos se someten a un proceso de equilibrado con sustancias crioprotectoras para deshidratarlos y proteger las estructuras celulares. Posteriormente, se sumergen en nitrógeno líquido a -196 ºC, pasando de 37ºC a esa temperatura en pocos segundos.
Punción folicular - Laboratorio IVI
Seguridad y aspectos legales
Una de las preguntas más frecuentes es: ¿es segura la congelación de óvulos? La respuesta es afirmativa. El proceso de congelación ultrarrápida evita la formación de cristales de hielo que podrían dañar la membrana celular. Asimismo, la técnica no adelanta la menopausia ni afecta la fertilidad natural, ya que los óvulos extraídos se habrían perdido de todos modos en un ciclo menstrual convencional.
En cuanto al marco legal, en España, la Ley sobre técnicas de reproducción humana asistida (Capítulo V, artículo 18) vela por la seguridad en las clínicas, asegurando:
| Aspecto garantizado | Descripción |
|---|---|
| Equipos biomédicos | Garantía de buen funcionamiento tecnológico. |
| Custodia | Protección debida y estricta confidencialidad de las muestras. |
¿Cuál es el momento ideal para realizarla?
Aunque no existe una edad límite legal, la eficacia del tratamiento depende de la situación clínica y la reserva ovárica de cada paciente. Se recomienda realizar la vitrificación preferiblemente antes de los 35 años, edad en la que habitualmente la reserva ovárica desciende de manera más acusada.
Los especialistas recomiendan que, a partir de los 30 años, las mujeres en edad reproductiva acudan al ginecólogo para valorar su reserva ovárica. Una vez congelados, los óvulos no tienen "caducidad" y pueden mantenerse preservados de manera indefinida sin perder sus propiedades.