La multinacional Société des Produits Nestlé S.A., de capital suizo, es una de las empresas alimentarias más potentes del mundo. Su presencia es habitual en los supermercados, ocupando gran parte de las estanterías de productos lácteos, alimentos infantiles, chocolate y café soluble, entre otros. Sin embargo, Nestlé ha sido objeto de un prolongado boicot debido a acusaciones de prácticas comerciales irresponsables relacionadas con la leche de fórmula.
Estrategias Recientes de Nestlé y Contexto General
La compañía de alimentación suiza Nestlé ha apostado por los productos bio, volcando esfuerzos en lanzar una amplia gama en varias categorías. El objetivo es que, en cinco años, entre el 10% y el 15% de la facturación de la firma en España corresponda a productos ecológicos, frente al 2% actual de las ventas. Laurent Dereux, ex director general de Nestlé España, ha destacado que "Lo bio, lo eco no es una moda. Ha llegado para quedarse" y que los consumidores demandan "productos saludables".
En la categoría bio, la firma lanza varios artículos para bebés de la gama Naturnes Bio, que incluye purés de frutas y verduras, papillas de cereales, postres lácteos y galletas sin gluten. Además, se han lanzado productos ecológicos en otras gamas como tomate frito Solís y diversas variedades de café.
La firma también ha reformulado la composición de otros productos clásicos para reducir grasas, sal y azúcar, como una fabada asturiana Litoral con el 30% menos de grasas o un Nesquick con el 30% menos de azúcar. En total, entre los lanzamientos bio, las reformulaciones de alimentos más sanos y las novedades, Nestlé espera que estos productos supongan el 44% de la facturación en un lustro.
Sobre Boicots Políticos Específicos
Laurent Dereux también comentó el supuesto boicot que se promovió de sus productos en octubre (tras el 1-O), afirmando: "Hemos buscado de manera repetitiva algún símbolo de impacto político sobre nuestro negocio. No hemos encontrado ninguna". Según Dereux, Nestlé es una marca internacional que emplea a 5.000 personas de forma directa "en Catalunya y en otras partes de España", y reiteró: "No formamos parte de este debate. Nosotros fabricamos productos para consumidores, no somos expertos en política. No hay ningún impacto de la situación política sobre nuestro negocio".
El Boicot Ético por la Leche en Polvo: Orígenes y Acusaciones
El boicot de larga duración contra Nestlé se centra en su papel en la promoción irresponsable de la leche en polvo en detrimento de la leche materna, una problemática que ha puesto en riesgo la salud materno-infantil en países en pobreza extrema.
Los Inicios y el Desarrollo de la Leche en Polvo
Todo comenzó en la década de los 70 con la llegada de la leche en polvo a los países en desarrollo. Lactogen, un producto formulado para bebés que al mezclarlo con agua se convertía en leche, existía desde 1921 y se había comercializado en Europa, pero en los años 70 empezó a promocionarse masivamente en países en desarrollo, apuntando a madres primerizas. Nestlé, siendo líder en mercadeo, no era la única; otras empresas como Unigate o Bristol Myers también ofrecían leche de fórmula. El inventor de este tipo de producto, Henri Nestlé, un químico de Fráncfort en el año 1860, no podía imaginar que su descubrimiento, concebido de buena fe, se volvería un día contra los niños, como sugiere el informe "Nestlé mata a los bebés".

Acusaciones de Promoción Irresponsable
La principal acusación contra Nestlé es su técnica de promoción ausente de ética: la donación a hospitales de muestras gratuitas. Nestlé afirmaba hacerlo por motivos humanitarios, pero el objetivo era acostumbrar a los recién nacidos a mamar con leche en polvo en vez de leche materna. Las madres, al dejar el hospital, tenían las mamas vacías de leche por falta de estimulación, sus niños ya estaban habituados al biberón, y en el bolso llevaban un bote de leche en polvo aconsejado por el aparato sanitario. Una vez en casa, la leche ya no era gratuita, la tetina no estaba en un recipiente esterilizado y el agua en la que se diluía no solía ser potable. Este hecho vulnera las recomendaciones sanitarias de salud de todas las organizaciones internacionales y no respeta los principios del Comercio Justo.
Las grandes multinacionales, verdaderos gigantes económicos, no repararon en gastos publicitarios para conseguir su objetivo. Nestlé, por ejemplo, llegó a gastar en publicidad más que todo el presupuesto de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para sortear la resistencia de las madres a la lactancia materna, especialmente en el Tercer Mundo, estas empresas decidieron acudir a los hospitales y clínicas y hacer donaciones masivas de leche en polvo, tetinas y medios para preparar biberones. Miles de representantes con bata blanca acudieron a las clínicas para convencer a las madres y al personal hospitalario de la superioridad de la leche en polvo.
Las campañas de propaganda comercial procuraron llevar a la mente de la población la idea de que la lactancia artificial no solo era igual, sino superior a la materna. Se acuñaron términos como "leches humanizadas" y "leches maternizadas". Las madres regresaban a sus casas repletas de productos y la convicción de que su niño se criaría mejor con leche industrial, creando la "cultura del biberón".
Riesgos para la Salud Infantil en Países en Desarrollo
A principios de los años 70, la preocupación de médicos y nutricionistas aumentó considerablemente en África, Asia y América Latina. Se detectaban con mayor frecuencia casos de malnutrición en bebés muy pequeños alimentados con sucedáneos de la leche materna. El factor inquietante era la mala nutrición en bebés mucho menores, sumada a infecciones.
Superioridad de la Leche Materna
Los que promueven el boicot se apoyan en las recomendaciones de expertos en nutrición y salud: la leche materna es más nutritiva que la leche en polvo. Contiene anticuerpos naturales que inmunizan parcialmente al bebé contra enfermedades comunes, y el amamantamiento natural permite el contacto directo con la madre, importante para el desarrollo psíquico del bebé. Además, es más higiénico que el biberón. Se sabe que la leche humana contiene anticuerpos que protegen al niño de muchas infecciones, en particular el calostro, segregado en los primeros días, que actúa como un potente producto antiinfeccioso. La leche materna contiene todos los elementos nutritivos que necesita el bebé, siendo ideal no darle ningún complemento durante los primeros cuatro o seis meses de vida.

Riesgos de la Lactancia Artificial
En el Sur, la lactancia artificial puede ser mortal. La leche en polvo, a menudo disuelta en agua no potable y administrada con un biberón no esterilizado, provoca, según cifras de UNICEF, la muerte anual de más de 1 millón de niños y niñas, y la desnutrición de 10 millones. Esto se debe a que la leche en polvo vale dinero y las madres deben racionalizar las dosis, lo cual está contraindicado. La lactancia artificial implica el uso de agua, rara vez pura en el Tercer Mundo, que debe hervirse al menos 20 minutos para eliminar microorganismos, lo que supone un gasto de energía. La falta de recursos lleva a diluir exageradamente el polvo, lo que deriva en malnutrición. Los riesgos son dobles: agresiones microbianas, virales y parasitarias por agua sucia y biberones no desinfectados, y malnutrición masiva por excesiva dilución. Una gran mayoría de los casi 1.5 millones de niños que mueren anualmente lo hacen por deshidrataciones diarreicas y enfermedades respiratorias, cuya gravedad se habría atenuado con la alimentación materna. Además, la falta de educación y el analfabetismo también se presentaron como factores de riesgo, pues las madres a menudo diluían el polvo en una cantidad de agua mucho mayor a la necesaria, dejando a los bebés con hambre.
El Nacimiento y Evolución del Boicot
A comienzos de los años 70, los militantes concienciados se organizaron. En 1973, la organización activista británica War on Want pidió al periodista Mike Muller que investigara las acusaciones de mercadeo irresponsable de productos para bebés. Tras su investigación, en 1974, la ONG War on Want publicó un documento titulado "El asesino de bebés", pidiendo a Nestlé que detuviera la promoción de sustitutos de la leche materna en comunidades vulnerables. La organización Swiss Aid retomó la investigación, la tradujo y le cambió el nombre por "Nestlé asesina bebés".
"Nestlé Mata a los Bebés": Un Punto de Inflexión
La respuesta del gigante lechero fue llevar el caso a los tribunales por difamación. En 1976, la justicia declaró que el cambio de nombre del documento por parte de Swiss Aid sí implicaba un acto difamatorio. Sin embargo, el tribunal acompañó su decisión con un comentario desprovisto de cualquier ambigüedad: "Si la parte civil (Nestlé) quiere ahorrarse en el futuro el reproche de una conducta inmoral deberá modificar profundamente su forma de publicidad". A raíz del veredicto, las críticas de la opinión pública escalaron, y los activistas en Estados Unidos llamaron a boicotear a la empresa productora de leche de fórmula, iniciativa que llegó a Europa a principios de los 80.
Bajo la coordinación del grupo International Baby Food Action Network (IBFAN), se comprometieron en un boicot a Nestlé, muy activo en América del Norte. Se buscó concebir un código de conducta para regular las prácticas de la industria.

El Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (OMS, 1981)
Finalmente, el 24 de mayo de 1981, 118 países del mundo adoptaron este código durante la Asamblea Mundial de la Salud, con las abstenciones de Argentina, Corea del Sur y Japón, y el único voto en contra de los Estados Unidos. El código internacional preveía, entre otras cosas, prohibir cualquier publicidad, visible o subliminal, a favor de la leche en polvo, especialmente en los establecimientos de salud; prohibir toda distribución de productos gratuitos incluso bajo forma de muestras; y mencionar sistemáticamente la superioridad de la leche materna en todos los botes vendidos en los comercios. Todos los países miembros de la Organización Mundial de la Salud fueron invitados a integrar en sus legislaciones las principales disposiciones del código. La industria, presionada de esta forma, firmó el código anunciando a continuación que velaría directamente para que sus miembros lo aplicaran. Durante algunos años, las prácticas comerciales fueron desterradas y el boicot al Nescafé, producto estrella de Nestlé, se atenuó.
Cuatro años más tarde, la Organización Mundial de la Salud (OMS) intervino y acordó promover el amamantamiento y comprometerse con la regulación de la adecuada promoción de los productos que sustituyeran la leche materna. Aunque no tenían la autoridad para intervenir de manera legal, fue un punto de partida para regular el monopolio económico y publicitario de Nestlé. En 1984, la empresa suiza prometió seguir las recomendaciones de la OMS para países en desarrollo e implementar un mercadeo responsable de sus productos.
Nuevas Violaciones y la Continuación del Monitoreo
En 1994, la Iglesia de Inglaterra anunció que reexaminaría el informe y creó, junto a otras 27 organizaciones, el Interagency Group on Breastfeeding Monitoring (Grupo coordinador para el seguimiento de la lactancia materna). Se llevó a cabo una investigación en 1996 en Sudáfrica, Bangladesh, Polonia y Tailandia, con ochocientas madres jóvenes en cada nación y 120 agentes de salud en 40 establecimientos. Los resultados demostraron que 32 sociedades comerciales, entre las que figuran Nestlé, Abott-Ross, BSN, Heinz, Gerber (Sandoz), Johnson, etc., violan los códigos de conducta. Todas ellas seguían distribuyendo publicidad que daba una imagen negativa de la crianza materna y presentaba la leche en polvo como preferible, así como distribuyendo muestras y botes de leche y enviando personal a las maternidades para repartir información. La encuesta demostró que el sistema sanitario y los hospitales continuaban siendo el instrumento elegido para la estrategia comercial de las firmas, especialmente en los países más pobres como Tailandia y Bangladesh.
Acción y Conciencia del Consumidor
Desde hace algunos años, UNICEF y la OMS han elaborado una estrategia para pedir a los hospitales que adopten una actitud sistemáticamente favorable a la lactancia materna. Han definido diez condiciones, como comenzar a dar el pecho inmediatamente después del nacimiento, no proporcionar jamás tetinas ni biberones, y prohibir la presencia de "pseudoenfermeras" pagadas por las firmas. Los establecimientos que cumplen los diez puntos son declarados oficialmente "Hospitales Amigos de los Bebés", una red a la que se han unido miles de maternidades en todo el mundo.

El Llamamiento al Boicot y Alternativas
Aun así, es evidente que aún queda mucho por hacer. Las grandes multinacionales de leche artificial deben ceñirse a lo que ellas mismas firmaron en el código de conducta. Si no lo hacen voluntariamente, la sociedad debe organizarse para boicotear de nuevo sus productos. Esto es lo que está haciendo la Baby Milk Action al promover un boicot contra los productos de Nestlé, por ser la mayor de las multinacionales, con la convicción de que cuando esta se vea obligada a cambiar su política, las otras la seguirán.
Los partidarios de la lactancia materna no rechazan la necesidad de la leche en polvo o de alimentos de destete en condiciones muy determinadas: en los casos, muy raros, de intolerancia fisiológica del recién nacido a la leche materna, o en los casos, mucho más numerosos, en que los conflictos armados privan a los niños de sus madres. En todos los demás casos, se debe animar a las mujeres a alimentar ellas mismas a sus hijos, incluidos los países industrializados, pero siempre deben ser ellas quienes decidan libremente y con información, sin sufrir los engaños y la manipulación de las multinacionales. Actualmente, el debate sobre la leche de fórmula sigue presente, pero es claro que, si bien no es lo mejor para los bebés ni tan nutritiva como la leche materna, sí es una manera efectiva de alimentar a los bebés si las condiciones son seguras.
Otras Preocupaciones Éticas: El Aceite de Palma
Además de la preocupación por la leche de fórmula, existe otra inquietud ética en torno a algunas prácticas de Nestlé y otras empresas: el uso desmedido del aceite de palma. Este aceite está muy extendido debido a su bajo costo, pero se ha señalado como un aceite potencialmente carcinogénico que no debería estar autorizado para uso alimentario. Es importante que los consumidores presten atención a los productos que contienen este ingrediente, a menudo comercializados bajo alegaciones de ser "alimentos sanos".
La propuesta es buscar alternativas naturales a los preparados industriales, cocinando con ingredientes más sanos, y comprar alimentos de marcas éticamente responsables. Se insta a difundir esta información para que llegue al mayor número posible de personas.
Estadísticas de Lactancia Materna Exclusiva
A continuación, se presenta la proporción de bebés alimentados solo con leche materna durante los primeros cuatro meses en diversas regiones y países:
- África Subsahariana
- Níger: 1%
- Nigeria: 2%
- Malawi: 3%
- Costa de Marfil: 3%
- Burkina Faso: 3%
- Angola: 7%
- Senegal: 7%
- Camerún: 8%
- Malí: 8%
- Ghana: 10%
- Togo: 12%
- Mauritania: 13%
- Zambia: 15%
- Liberia: 16%
- Zimbabue: 16%
- Mauricio: 17%
- Kenia: 22%
- Namibia: 32%
- Tanzania: 41%
- Botsuana: 43%
- Congo: 47%
- Madagascar: 54%
- República Centroafricana: 68%
- Zaire: 74%
- Etiopía: 89%
- Burundi: 90%
- Ruanda: 90%
- Oriente Medio y África Septentrional
- Túnez: 12%
- Turquía: 14%
- Sudán: 14%
- Yemen: 15%
- Jordania: 32%
- Egipto: 38%
- Irán: 48%
- Marruecos: 65%
- Asia Central
- Kazajistán: 12%
- Asia y Pacífico
- Tailandia: 4%
- Sri Lanka: 24%
- Pakistán: 25%
- Filipinas: 33%
- Nepal: 36%
- Indonesia: 47%
- India: 51%
- Bangladés: 54%
- China: 64%
- Américas
- Haití: 3%
- Brasil: 4%
- Paraguay: 7%
- Trinidad y Tobago: 10%