Hugo Molina: el niño prodigio del tambor que conquistó Got Talent

El pequeño Hugo Molina, con tan solo dos años, ha vuelto a deslumbrar al público y al jurado de Got Talent. En la semifinal del programa, emitida el lunes 25 de noviembre, el niño no solo demostró su excepcional habilidad para tocar el tambor, sino que también se ganó el pase de oro por unanimidad del jurado.

Hugo Molina tocando el tambor en el escenario de Got Talent

La actuación de Hugo, previamente grabada para permitirle descansar como cualquier niño de su edad, presentó algunas diferencias respecto a su audición inicial en septiembre. Si en la primera ocasión estuvo acompañado por su padre, Manuel Jesús, esta vez subió al escenario solo. Preparó sus baquetas y dio la señal a la orquesta Agrupación Musical Ciudad de Móstoles. A pesar de su corta edad, el joven artista mantuvo una notable concentración, incluso cuando un picor de oreja le obligó a rascarse en plena interpretación.

"La primera vez lo flipé pero la segunda lo he flipado más", comentó Dani Martínez tras la actuación, mientras Hugo era alzado por su padre. "Te has pasado Got Talent, eres un crack, brutal", añadió el presentador. Al ser preguntado sobre cómo tocaba el tambor, el tímido Hugo respondió: "Bien".

Edurne expresó su entusiasmo, indicando que Hugo era uno de los concursantes de semifinales que más ganas tenía de volver a ver. Por su parte, Paz Padilla elogió el apoyo del padre hacia su hijo en la práctica de un instrumento, afirmando que merecía un pase de oro.

El mensaje de Risto Mejide al padre de Hugo

Risto Mejide, conocido por sus directas intervenciones, se dirigió al padre de Hugo con un mensaje enfático. "Tu hijo tiene un don. La naturaleza le ha dado ese don. Pero tú tienes una responsabilidad. Su educación, su cariño, que siga jugando, que siga pasándolo bien. De ti depende que, además de ser talentoso, acabe siendo feliz", señaló Mejide, añadiendo: "Así que yo estaré vigilándote a ti, papá de Hugo".

Risto Mejide dirigiéndose al padre de Hugo Molina

La decisión unánime del jurado y la reflexión social

Tras escuchar las actuaciones de los demás concursantes, el jurado no tuvo dudas. "Es una de las actuaciones más bestias que hemos visto. Hugo Molina, el omnipresente niño del tambor del concurso de televisión de Telecinco Got Talent, sorpresa, sorpresa, ha llegado, pase de oro del jurado, a la final."

El éxito de Hugo Molina en el programa invita a una reflexión más profunda. Fácil sería criticar a los padres por exponer a un niño tan pequeño a un concurso de televisión, o a la cadena por capitalizar la atracción que genera un niño tocando el tambor. También sería sencillo analizar lo que esto dice de la sociedad, de la fama, de la paternidad y de nuestra tendencia a buscar momentos de gloria efímera.

Sin embargo, el interés reside en comprender por qué este tipo de actuaciones cautivan a la sociedad. La respuesta podría encontrarse en la teoría del kinderschema, desarrollada por el etólogo Konrad Lorenz a mediados del siglo pasado. Lorenz estudió los rasgos que los humanos identificamos como "bonitos" y "adorables", y que provocan sentimientos positivos.

Ilustración del concepto Kinderschema de Konrad Lorenz

La teoría del Kinderschema y la respuesta biológica

Según Lorenz, consideramos "adorables" las imágenes con las siguientes características:

  • Una cabeza grande en relación con el tamaño del cuerpo.
  • Una cabeza redondeada.
  • Una frente grande y protuberante.
  • Ojos grandes en relación con la cara, situados debajo de la línea media de la cabeza.
  • Mejillas redondeadas y prominentes.
  • Una forma del cuerpo redondeada.
  • Superficies del cuerpo suaves y elásticas.

Estas características, observadas principalmente en bebés y niños pequeños, provocan una respuesta positiva en los seres humanos. La teoría predominante sugiere que estamos biológicamente programados para responder de esta manera. La biología evolutiva postula que esta atracción protectora está ligada a la necesidad de los bebés y cachorros de ser atendidos por adultos. Esta respuesta no se limita a los padres; cualquier humano puede sentirse impulsado a cuidar a un bebé que muestre estos rasgos, lo que beneficia la supervivencia de la especie.

Estos rasgos se mantienen hasta que los niños ya no requieren la misma supervisión adulta. Por lo tanto, la llegada de Hugo Molina a la final de Got Talent se explica, en parte, por nuestra programación biológica para responder de forma protectora ante estas características infantiles. Y, por supuesto, por su notable capacidad para seguir el ritmo con el tambor, incluso en circunstancias inesperadas.

Niños con trastorno de conducta (Parte 1) - mhGAP

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