Nino Bravo, cuyo nombre real era Luis Manuel Ferri Llopis, falleció el 16 de abril de 1973 en un trágico accidente de tráfico, cuando solo tenía 28 años. Este suceso conmocionó a España y al mundo de la música, dejando un vacío irremplazable pero también un legado artístico que ha trascendido generaciones. Su obra se mantiene viva a través de canciones emblemáticas como "Libre", "Un beso y una flor" o "Noelia", convirtiéndolo en un auténtico mito del pop español.
Los Inicios de un Icono Musical
Nacido el 3 de agosto de 1944 en Aielo de Malferit, Valencia, Luis Manuel Ferri Llopis era hijo de Luis Manuel Ferri Esplugues y Consuelo Llopis Molines. Desde muy joven, mostró un gran interés por el canto, una vocación que, según él, podría tener raíces en su bisabuela, quien fue cantante de ópera. A los dos años, se trasladó junto a su familia a Valencia. A los 16, comenzó a trabajar para la joyería valenciana Casa Amat, donde llegó a ser lapidario, compaginando este trabajo con su pasión por la música.
A finales de 1962, fundó el conjunto Los Hispánicos con sus amigos Félix Sánchez y Salvador Aranda Navarro "Boro". El trío se convirtió en cuarteto con la entrada de Eliseo Ferrando Fenollar en la batería, alcanzando popularidad en Sagunto con actuaciones en presentaciones falleras, bailes y verbenas. El grupo llegó a ser finalista en el concurso radiofónico nacional "Fiesta en España". Su lugar de ensayo estaba en Catarroja, en el corral de la casa de su trompetista, Juan Enrique Morellá, quien los acompañaría hasta el final de su carrera artística. Tras un paréntesis por el servicio militar de Luis en 1966, sus primeras galas y un recital en el Teatro Principal de Valencia generaron pérdidas. Fue su primer mánager, Miguel Siurán, quien lo bautizó con el nombre artístico de Nino Bravo.
Después de ser rechazado por la discográfica RCA a finales de 1968, en 1969 fue contratado por cuatro años por Fonogram (bajo el sello Polydor), de la mano de su productor artístico Alfredo Garrido García. Su primer sencillo incluyó canciones de Manuel Alejandro: "Como todos" y "Es el viento". El verdadero éxito llegó en el verano de 1969, cuando Augusto Algueró le compuso "Te quiero, te quiero", una canción que, a pesar de haber sido grabada por Carmen Sevilla y Raphael con letras distintas, no había triunfado hasta que la interpretó Nino Bravo.
Ascenso a la Fama y Éxitos Inolvidables
Tras "Te quiero, te quiero", la carrera de Nino Bravo despegó con una serie de éxitos: "Voy buscando" (1969), "Esa será mi casa", "Puerta de amor", "Perdona" (1970), "Mi gran amor" (1971), "Noelia", "Mi querida mamá", "Cartas amarillas", "Un beso y una flor", "Mi tierra", "Carolina" y "Libre" (1972), entre otras. En un tiempo récord, el valenciano se convirtió en el cantante más escuchado y en el número 1 de ventas, con compositores peleando por escribirle canciones. Su voz profunda y sus maneras de romántico empedernido definieron a toda una generación de artistas. Todos querían trabajar para él, porque sabían que Nino Bravo se había convertido en el rey Midas de la música. Su amigo Pepe Juesas ha asegurado que la primera vez que escuchó su voz, fue brutal y que siempre causaba sensación.
La época en la que se desarrolló la carrera discográfica de Nino Bravo fue predominantemente festivalera. Participó en la selección para el Festival de Eurovisión en dos ocasiones, en 1970 con el tema "Esa será mi casa", aunque no llegó a la final. También representó a España en el V y VII Festival de la Canción de Río de Janeiro, y tuvo una exitosa participación como artista invitado en el XII Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar en Chile en febrero de 1971.

Vida Personal y el Amor por su Tierra
Entre la vorágine de actuaciones y giras, Luis Manuel Ferri Llopis encontró el amor. En 1970, conoció a María Amparo Martínez Gil, una joven rubia hija de un importante abogado, en una discoteca. Se la presentó su mánager, el mismo que le recomendó usar "Manolo" solo en la intimidad. Un año después de aquel primer encuentro, le propuso matrimonio de una manera muy particular: escribiéndolo en la portada del sencillo "Te quiero, te quiero": "Para Mari, mi único y verdadero amor; con propuesta de matrimonio, ¿sí o no?".
La boda tuvo lugar el 20 de abril de 1971, de forma discreta, a la que solo asistieron sus más allegados. Pocos se enteraron del enlace hasta que ya eran marido y mujer. No fueron tan secretos con el embarazo de María Amparo, y los recién casados charlaron con la prensa sobre el gran paso que estaban a punto de dar. Confesaron que si el bebé era niño se llamaría Manolo, y si era niña, como su madre. Nino Bravo admitía que se peleaban cada tres horas por su carácter fuerte, pero que hacían las paces rápidamente. Finalmente, el 24 de enero de 1972, nació su primera hija, María Amparo, colmando de alegría sus existencias.

El artista valenciano no quería vivir en otro sitio que no fuera su tierra, por lo que solo viajaba a Madrid cuando tenía trabajo. Su amor por Valencia lo impulsó a llevar el nombre de su ciudad por todas las partes del mundo a las que acudía a actuar, especialmente a Latinoamérica, donde aún hoy tiene un importante número de fans. Sus paisanos, a su vez, no dejan de llenar todos los actos y homenajes dedicados a lo largo y ancho de la Comunitat Valenciana, especialmente en 2023, declarado "Año Nino Bravo" para conmemorar el 50 aniversario de su muerte.
El Último Viaje: Un Trágico Accidente
La mañana del lunes 16 de abril de 1973, Nino Bravo, acompañado por su guitarrista y amigo José Juesas Francés y el Dúo Humo (Fernando Romero y Miguel Ciaurriz), partió temprano de Valencia hacia Madrid. Un mes antes, Nino Bravo se había convertido en el representante del dúo y el motivo del viaje era acudir al estudio de grabación para hacer algunos ajustes en un sencillo de próxima aparición. Aunque habían propuesto viajar en avión, decidieron hacerlo en un coche de segunda mano recién adquirido por Nino en Valencia, un BMW 2800 L de 1970, blanco, con matrícula GC-66192.
El automóvil avanzaba por la carretera N-III. En casa se había quedado María Amparo con su hija de dos años y embarazada de siete meses de su segunda hija. Casi dos horas después, se detuvieron a repostar y desayunar en Motilla del Palancar. Antes de las 10:00, prosiguieron camino. De repente, a pocos kilómetros, en el término municipal de Villarrubio, en una curva del kilómetro 95 de la Nacional III, en la que ese mes ya había sucedido un accidente mortal, el coche se salió de la carretera y dio varias vueltas de campana. Los músicos Miguel y Fernando sufrieron rasguños leves, mientras que Pepe Juesas resultó herido de gravedad con golpes en la espalda y el cuello que le dejaron medio cuerpo paralizado.
Nino Bravo fue el que se llevó la peor parte. Fue rescatado del interior del vehículo por otros conductores y trasladado en un coche particular a la clínica de las Monjas de la Caridad de Tarancón. Al no disponer del instrumental médico necesario, fue llevado en ambulancia a la Ciudad Sanitaria Francisco Franco de Madrid. Junto a él iba Fernando, el cantante de Humo, en cuyos brazos Nino murió alrededor de las 12:00 horas, cuando la ambulancia pasaba a la altura de Fuentidueña del Tajo. Sus últimas palabras, según Darío Ledesma, fueron: "llamad a Suco, llamad a Suco". Ingresó ya fallecido en el Centro Sanitario Francisco Franco (actual Hospital Universitario Gregorio Marañón).

La noticia de su muerte se extendió rápidamente. A las 11:00 horas, en Valencia, Vicente Moya "Suco", encargado de todo lo relacionado con Nino, fue despertado por su madre, quien le informó del accidente. Una hora después, Fernando contactó con las oficinas del cantante para confirmar la trágica noticia. Suco fue el encargado de transmitir el fallecimiento a la familia, una situación muy triste y dura para todos.
Repercusiones y Legado Póstumo
El impacto de la muerte de Nino Bravo fue mundial. A las 13:00 horas, la noticia ya era conocida entre sus familiares y amigos, y no tardó en llegar a las emisoras de radio y a las noticias de Televisión Española. Miles de telespectadores quedaron impactados ante el anuncio del presentador Pedro Macía: "El cantante valenciano Nino Bravo ha muerto esta mañana en un accidente de tráfico en las proximidades de Tarancón, cuando se dirigía a Madrid para realizar unas grabaciones".
A las 15:00 horas del día siguiente, 17 de abril, el furgón funerario con el cuerpo de Nino Bravo partió de Madrid hacia el Cementerio General de Valencia. Más de diez mil personas asistieron a su funeral el 18 de abril, generando tumultos que la policía tuvo que contener. Su esposa, María Amparo, besó el féretro varias veces y depositó una flor antes de que se cerrara definitivamente el nicho número 80 de la sección 7ª derecha del Cementerio Municipal de Valencia. Cinco meses después, el 27 de noviembre de 1973, nació su segunda hija, Eva María, a quien Nino no llegó a conocer. La recaudación de un macroconcierto homenaje celebrado en la Plaza de Toros de Valencia en septiembre de 1973, con más de veinte mil asistentes y la participación de numerosos artistas, fue el regalo para Eva María.
Darío Ledesma, autor de la biografía oficial del cantante, "Nino Bravo: Voz y Corazón" (2022), afirmó que "no llegamos a ver ni un 10% de lo que Nino Bravo podría haber sido" como artista. Sin embargo, su muerte en la cúspide de su carrera, con "una carrera muy limpia", lo elevó a la categoría de leyenda. En el año de su fallecimiento, Bravo cumpliría 78 años y aún hoy está considerado uno de los cantantes españoles más influyentes de los últimos tiempos, habiendo marcado un estilo propio en su forma de cantar y creando tendencia en la moda de la época.
Antes de morir, Nino Bravo trabajaba en un nuevo disco, titulado ...Y volumen 5, que tuvo que ser terminado por su equipo con descartes y grabaciones recuperadas. Este disco póstumo incluyó éxitos como "América, América" y "Vivir", una canción que quiso dedicar a su esposa. En 1973, Nino planeaba su quinto disco y actuaciones en Europa, América e incluso Japón. También quería impulsar las carreras de jóvenes artistas valencianos a través de su discográfica Brani y montar una discoteca retrofuturista inspirada en Julio Verne.
La figura de Nino Bravo reapareció con fuerza en 1995 con el álbum 50 Aniversario, que incluyó duetos entre el artista y cantantes actuales, convirtiéndose en un éxito de ventas. En 2007 se publicaron dos libros que recuperaban su memoria: Y la voz se hizo mito de Guillermo Ortigueira, y De Manolito a Nino Bravo, escrito por Boro Aranda. Desde 1969 hasta 1973, Nino Bravo grabó 60 canciones que se han convertido en clásicos románticos, con algunos temas póstumos como "Quién eres tú" (1980), "Te amaré" (2003) y "Sin darte cuenta" (2005). El 6 de septiembre de 2025, se realizará un homenaje en el recién inaugurado Roig Arena de Valencia bajo el lema "Bravo, Nino. Vuelve la leyenda".