Guía completa sobre el sueño infantil y el uso del chupete

Importancia del sueño en el desarrollo infantil

El sueño es vital para los recién nacidos y también para los padres. Para un bebé, dormir es la principal actividad de su cerebro. Los bebés pasan aproximadamente la mitad del tiempo que están dormidos en la etapa de sueño profundo, llamada sueño MOR (movimientos oculares rápidos). Esa etapa está relacionada con actividades cerebrales como la memoria, el funcionamiento del sistema nervioso y el autocontrol.

En los recién nacidos, no existen la noche ni el día, por lo que duermen y se despiertan a su propio ritmo. No obstante, los hábitos de sueño pueden empezar a moldearse, incluso con un recién nacido, para lograr un descanso más saludable de por vida.

Patrones de sueño por edades

Bebés de 4 a 7 meses

A los 4, 5, 6 o 7 meses de edad, su hijo ya debería estar encaminado a tener un patrón de sueño regular. Algunos bebés, sobre todo los que se alimentan exclusivamente de leche materna, se siguen despertando por la noche. Pero la mayoría ha dejado de necesitar alimentarse a medianoche. La Fundación Nacional del Sueño (NSF) afirma que los bebés de esta edad deben dormir entre 12 y 16 horas cada período de 24 horas, lo que incluye un largo período de sueño nocturno y, por lo menos, dos siestas durante el día. El tiempo promedio durante el que duerme un bebé en las horas de luz es aproximadamente de tres a cuatro horas.

Bebés de 8 a 12 meses

La mayoría de los bebés de 8, 9, 10, 11 y 12 meses de edad deben dormir entre 12 y 16 horas al día, incluyendo un periodo de 9 a 12 horas por la noche. Lo más probable es que su bebé siga haciendo dos siestas en las horas de luz. Algunos bebés hacen siestas de unos 30 minutos, mientras que otros las hacen de hasta 2 horas.

¿Dónde debe dormir el bebé?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda compartir la habitación con el bebé sin compartir la cama con él hasta su primer cumpleaños o, por lo menos, hasta que tenga seis meses, cuando el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es más alto. Compartir la habitación con el bebé consiste en acostar al bebé en una cuna, cunita portátil o moisés dentro de la habitación de sus padres, en vez de dejarlo dormir en una habitación independiente. Esto permite tener al bebé cerca por la noche y facilita las tomas, así como la posibilidad de consolarlo y de supervisarlo.

Aunque compartir la habitación con el bebé es seguro, poner al bebé a dormir en la cama junto a usted no lo es. Compartir la cama con un bebé aumenta el riesgo de SMSL y de otras muertes relacionadas con la conducta de dormir.

Ilustración de una cuna segura en una habitación compartida

Posición segura para dormir y entorno de descanso

Posición segura

Coloque siempre a los bebés boca arriba (sobre la espalda) para dormir, no los coloque nunca boca abajo (sobre el abdomen) ni de costado. El índice de SMSL se ha reducido mucho desde que la AAP introdujo esta recomendación en 1992. Una vez el bebé aprenda a darse la vuelta, pasando de estar boca arriba a boca abajo y viceversa, está bien que permanezcan en la postura de sueño que él elija.

Superficie de descanso

Utilice una superficie para dormir firme y plana. Cubra el colchón con una sábana que quede bien ajustada.

Zona de descanso despejada

No coloque nada más en la cuna o el moisés. Guarde los juguetes de peluche, las almohadas, las mantas, las cubiertas, los edredones, o colchas, las sábanas que no ajusten bien y los protectores de cuna apartados del área donde duerma el bebé.

Evitar el sobrecalentamiento

Para evitar que el bebé se acalore demasiado, vístalo según la temperatura de la habitación, sin abrigarlo más de lo necesario. No cubra la cabeza del bebé mientras duerma. Fíjese en los signos del sobrecalentamiento, como el sudor o estar muy caliente al tacto.

Evitar la exposición al humo

Mantenga a su bebé alejado del humo del tabaco. Ser fumador pasivo aumenta el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Cómo ayudar al bebé a dormir

Es posible que ya hayan iniciado una rutina para la hora de acostar a su bebé y que la estén siguiendo al pie de la letra. Si todavía no la ha iniciado, ahora es un buen momento para empezar. Las actividades tranquilizadoras que orientan hacia la noche y el descanso nocturno pueden ayudar a relajar a su bebé. Un baño caliente, seguido de un cuento o de una canción le señalarán el final del día; y puede utilizar las mismas actividades durante los próximos años.

Ayude a su bebé a aprender a conciliar el sueño. Usted querrá que su bebé se duerma sin su ayuda. Eso significa que debe aplicar la rutina de acostarlo y dejar al bebé en la cuna mientras esté somnoliento pero todavía despierto.

Si el bebé llora, manténgase alejado de él durante unos minutos. Es posible que se tranquilice solo y se ponga a dormir. Si continúa llorando, vuelva junto a él e intente tranquilizarlo sin sacarlo de la cuna. Esto se puede repetir varias veces hasta que su bebé se dé cuenta de que llorar no le está dando resultado; es decir, que no sirve para que lo saquen de la cuna. Esto puede ser duro para los padres, porque les disgusta tener que escuchar el llanto de su bebé. Si usted sabe que su hijo está seguro (que no tiene hambre, no está mojado ni sucio y no se encuentra mal), está bien que lo deje un rato solo para que se tranquilice.

Imagen de un padre o madre leyendo un cuento a un bebé en la cama

Rutina tranquila para la hora de dormir

Al principio, el bebé establecerá la rutina. Sin embargo, puede establecer pautas para el futuro manteniendo la habitación en silencio y con las luces bajas. Evite jugar con el bebé justo antes de la hora de dormir. Además, hable con una voz baja y tranquila para limitar el interés (es decir, la estimulación) del bebé. Si los cuidados nocturnos están a cargo de más de una persona, sería beneficioso que todas sigan la misma rutina.

Acostar al bebé somnoliento pero despierto

Cuando vea signos de cansancio, como cuando el bebé se frota los ojos, llévelo a la habitación. Acostar a los bebés cuando están somnolientos ayuda a que relacionen su cama con el proceso de quedarse dormidos.

Envolver al bebé

Algunos bebés se duermen más rápido si los envuelven. Envolver a un bebé es enrollarlo en una frazada o una bolsa de dormir. Si lo envuelve, asegúrese de no apretarlo demasiado. Los bebés necesitan poder doblar las piernas. Debería dejar de envolver al bebé cuando muestre signos de que se da vuelta en la cama, alrededor de los 4 meses de edad.

Uso del chupete

Use un chupete. Ofrézcale un chupete a su bebé a la hora de dormir, pero no lo fuerce. Si suelta el chupete mientras está dormido, no se lo vuelva a poner. Si amamanta a su bebé, ofrézcale un chupete recién cuando la lactancia esté bien establecida o firmemente establecida.

Investigaciones sugieren que usar un chupete al dormir ayuda a reducir el riesgo de síndrome de muerte infantil súbita. Sin embargo, si está amamantando, considere la posibilidad de que el bebé no use chupete durante algunas semanas, mientras usted y el bebé descifran este proceso.

Imagen de un bebé durmiendo con un chupete

¿Por qué se sigue despertando el bebé por la noche?

Los problemas relacionados con el sueño son frecuentes en la segunda mitad del primer año de vida de un bebé. Hasta los bebés que llevan un tiempo durmiendo de un tirón por la noche, a veces se pueden despertar de madrugada, como los adultos. Algunos bebés reclaman la presencia de sus padres y se ponen a llorar a medianoche, tranquilizándose en cuanto perciben que mamá o papá está cerca. Esto se debe a la ansiedad de separación, una etapa normal del desarrollo que ocurre durante estos meses.

Cuando su bebé se despierte por la noche y reclame su presencia, tranquilícelo asegurándole que usted está allí. Luego transmítale el mensaje de que necesita volver a conciliar el sueño. Lo mejor podría ser darle una suave palmadita en la espalda y nada más. Si usted es firme y consistente sobre cómo enseñar a su bebé a volver a conciliar el sueño por sí solo y sin su ayuda, esta etapa debería ser bastante breve.

Recuerde: abrazar, alimentar o hablar a su bebé cuando se despierta a medianoche puede favorecer que su pequeño se despierte con regularidad para recibir este tipo de atenciones.

Eliminación de posibles peligros en el entorno de descanso

Tenga cuidado con otros posibles peligros, como artículos con cordones, cordeles o cintas que se puedan enrollar alrededor del cuello del bebé, así como objetos de cualquier tipo con esquinas o bordes afilados. Fíjese bien en los objetos que su bebé podría tocar mientras está sentado o de pie sobre la cuna. Los móviles colgados sobre la cuna, los adornos que cuelgan de la pared, como los cuadros y los tapices, y los cordeles de las persianas pueden ser peligrosos si se encuentran al alcance del bebé.

No deje que su bebé se duerma sobre un producto que no haya sido diseñado específicamente para que los bebés duerman, como un dispositivo para sentarse (como un asiento de automóvil), una almohada para comer (como la almohada Boppy) o un contenedor para bebés (como la Dock-a-Tot, Podster y Bummzie). No use productos o dispositivos que afirmen reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita, como posicionadores para dormir (como cuñas o reclinables) o monitores que puedan detectar el ritmo cardíaco y el patrón de respiración de un bebé. Ningún producto puede hacer esto. No use frazadas, pijamas o arrullos pesados sobre o alrededor de su bebé.

El chupetero: un accesorio útil y seguro

El chupetero es uno de los accesorios para bebé más importantes. Gracias al chupetero, no perderá ni un chupete más, ni tampoco se caerá al piso. Con el chupetero, el chupete preferido de su bebé siempre estará a mano y le ayudará a que nunca se caiga al suelo y se ensucie, o a que no se pierda. Además, también se evita de esta forma la confusión de los chupetes con otros chupetes de extraños en la guardería, en el jardín de infancia o en el parque.

Personalización del chupetero: Desde hace tiempo también está de moda personalizar el chupetero con el nombre del niño. Puede personalizar su chupetero con bolas de madera de colores y figuras con motivo para que destaque del resto, o también comprar un chupetero con nombre en línea.

Variedad de chupeteros personalizados con nombres y adornos

Fabricación de un chupetero

La elaboración de un chupetero es muy sencilla, incluso para principiantes, y dura aproximadamente 10 - 15 minutos. Para ello, se necesitan perlas de madera o silicona, cordón de poliéster y un clip para chupeteros. El cordel de poliéster es especialmente apto para la fabricación de chupeteros, ya que es resistente a las roturas, tiene un color natural y es resistente a la saliva.

Es importante que las perlas utilizadas sean adecuadas para los bebés. Las tintas no pueden ser tóxicas y todos los elementos utilizados deben estar libres de metales pesados y disolventes.

Consideraciones de seguridad

La longitud máxima de un chupetero debe ser de 22 cm (medido sin el clip), ya que es algo menos que el diámetro medio del cuello de los niños de entre 0 y 36 meses. Es importante saber que los chupeteros deben medirse tensados. Asimismo, asegúrese de usar el chupetero solo bajo su supervisión.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Puede ser difícil saber responder a las necesidades de su bebé de la manera adecuada. Pero este es el momento en que se deben sentar las bases para tener noches de sueño reparador para toda la familia de cara al futuro. Si tiene inquietudes, hable con el profesional de atención médica de su bebé.

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