Ulises "Chupete" Cáceres: La Historia del Niño Futbolista que Conquista con su Chupete

En los pasillos y canchas del barrio Fuerte Apache en Argentina, nació una historia que rápidamente captó la atención de miles de personas: Ulises Cáceres, apodado “Chupete”, demostró que la pasión por el fútbol no tiene límites ni edad. Con apenas seis años, su habilidad con el balón y su característico chupete en la boca lo hicieron viral en redes sociales.

Las redes sociales se enternecieron con las imágenes viralizadas de Ulises Joaquín Cáceres Martínez, un niño de 6 años que se hizo famoso por jugar al fútbol con chupete. Sí, el purrete que lleva la número 10 de la categoría 2015 de Argentinos Juniors, al que los shorts le tapan las rodillas y la camiseta casi le llega hasta las muñecas, no puede quitarse el vicio del mordillo incluso dentro de la cancha. Y, obviamente, ya adoptó el apodo “Chupete”.

Foto de Ulises

El Trayecto Futbolístico de "Chupete"

Ulises Joaquín Cáceres Martínez pertenece a la categoría 2015 de Argentinos Juniors y lleva sobre su pequeña espalda la camiseta número 10, la misma que utilizó Diego Armando Maradona en el club argentino. Suele jugar libre en la ofensiva de su club y, aunque es derecho, patea con los dos pies.

Para retomar el hilo del mini personaje en cuestión, es válido repasar que empezó dando sus primeras patadas a la redonda cuando tenía 2 años y medio en el club Santa Clara, donde todavía juega al baby fútbol al igual que su hermano Adriel. Allí contó con un padre futbolístico como el profesor Walter, alias Mascherano, que completó el don de Ulises para el fútbol con los valores de respeto, humildad y compañerismo. Y desde hace un tiempo empezó a mechar su gusto por su deporte predilecto en la Liga Metropolitana A y B del Bicho de La Paternal.

Patea con la derecha, pero usa las dos. En cancha chica se pone la número 21 y en la grande le gusta la 9, aunque le dan la 10 y generalmente lo hacen jugar suelto en el ataque. Va rotando y experimentando: fue probado de lateral derecho y como extremo. “Tiene mucha energía, va y viene todo el tiempo. Y cuando la agarra en mitad de cancha, le da para adelante”, contó su papá, Ariel Cáceres.

Ulises, el pequeño que juega al fútbol con chupete

La Relación de Ulises con su Chupete

“El chupete es fundamental para él. Sin el chupete no está tranquilo, no duerme... Como le dije al Profe de Argentinos, con el chupete juega mejor”, dice Ariel, su padre de 26 años. Ariel detalló la debilidad de Ulises por el chupete: “Antes usaba un collar en el que tenía 5 ó 6. Tiene un chupete abajo de la cama, otro en la cocina; por toda la casa hay”.

Los padres de Ulises saben que no recomiendan el uso prolongado del chupete, por los dientes y el paladar, e intentaron sacárselo. Sin embargo, el niño no dormía, se la pasaba toda la madrugada despierto y tampoco comía. En un primer momento, los entrenadores de Argentinos le recomendaron que no se entrenara y jugara con el chupón en la boca por temor a recibir algún pelotazo o que se lastimara en alguna caída, pero fue su propio padre el que los alentó a que lo habilitaran a usarlo mientras jugaba porque así se sentía más cómodo. “No tiene vergüenza para nada de usarlo”, aseguró Ariel.

Según su padre, el objeto lo relaja y el niño siente que lo hace "ser más de lo que es", comparándolo con una especie de refuerzo para su juego.

La Familia Cáceres Martínez y su Entorno

Ulises vive con sus padres y sus otros dos hermanos pequeños en Fuerte Apache, el barrio donde creció la estrella argentina Carlos Tévez. La familia Cáceres Martínez se completa con papá Ariel, mamá Jorgelina, Adriel (10 años), "Chupete" (6) y Melody (1).

Ariel y Jorgelina se juntaron hace 11 años. Antes de Chupete concibieron a Adriel, que tiene 10 años y ataja en las infantiles de Vélez (lo apodan Chimpa y tiene como referente a Lucas Chaves, el arquero de Argentinos). Hace un año y cuatro meses tuvieron a Melody, la más chica de una numerosa familia en la que el fútbol reluce como principal pasión.

Ariel, el padre, desde hace dos años y medio limpia pasillos en el nudo 10 del Barrio Ejército de los Andes, conocido popularmente como Fuerte Apache, junto a su hermano. Se la rebusca con esa changa tres veces por semana y por la noche cobran por la limpieza del lugar. Su prometida, Jorgelina, trabaja en una fábrica de envases de perfume y ayuda a parar la olla todos los días con su sueldo.

“Con lo poco que cobramos podemos comer. Siempre decimos que mientras tengamos para comer y llevar a los chicos al club, nos conformamos. Hay días que tenemos y días que no. A veces vamos con las botellitas de agua y sin carga en la Sube. A Ulises, cuando alguna vez no le pude comprar una empanada o tomar un helado, le expliqué que a veces hay y a veces no. Somos humildes y muy creyentes, hay un Dios grande que un día nos va a recompensar”, compartió Jorgelina.

La familia sabe de memoria la historia de Carlos Tevez, surgido en el potrero del Fuerte, y hasta poseen vínculo directo con Thiago Almada, el crack de Vélez que es sobrino del cuñado de Ariel. Además, un abuelo de Melody jugó con Ramón Díaz en River, el club predilecto de los Cáceres Martínez.

Ariel acompaña a sus dos hijos a las prácticas y partidos, coordinando la actividad escolar matutina con los entrenamientos vespertinos. Lunes, miércoles y viernes son los días de ejercitación; sábados y domingos tocan los partidos, lo que más le gusta a Ulises. A esta rutina semanal nunca le faltan las comidas de la abuela Silvia, que con sus magníficos guisos les aporta a sus nietos las energías para que rindan en la cancha.

Foto familiar de los Cáceres Martínez

El Sueño de Ulises y Adriel

“El sueño de Ulises y Adriel es llegar a Primera. Siempre hablan de que se van a enfrentar y también de jugar juntos. Se desafían: uno dice que le va a hacer un gol y el otro que le va a atajar todo. Lo más importante para mí es que tengan en su cabeza la idea de divertirse”, relató su padre. Ulises recién ahora empezó a mirar más fútbol, pero lo que más le gusta es ver videos con los goles de Messi. Con tanto entrenamiento se domesticó, pero antes solamente quería jugar partidos, nada de esquivar conitos o trotar por alrededor de la cancha. Su faceta preferida es la de goleador y pasta no le falta...

“Somos una familia muy humilde y respetuosa. Lo primero y principal para nosotros es eso y el colegio. El sueño de mis hijos es llegar a Primera y ayudar a la gente que más necesita. Eso les enseñamos.”

El Debate Científico: Riesgos del Chupete en Niños Mayores

La historia de Ulises Cáceres, el niño de seis años que gambetea con un chupete en la boca, dio la vuelta al mundo y despertó una curiosidad peligrosa. Mientras algunos aseguran que este hábito ayuda a mejorar la técnica de respiración nasal mientras juega al fútbol, la ciencia médica advierte hoy sobre las consecuencias estructurales irreversibles que impone en el desarrollo infantil. Esta práctica no es exclusiva de las ligas infantiles de Buenos Aires, incluso en México, jugadoras de "fútbol bandera" han comenzado a utilizarlo bajo la premisa de que fuerza la respiración por la nariz, evitando el cansancio prematuro. Pero, ¿cuál es el costo real de este supuesto beneficio?

El Mito de la Respiración y la Deformación Ósea

A pesar de la creencia popular de que el chupete mejora la técnica respiratoria en el deporte, su uso prolongado después de que aparecen los primeros dientes es un factor de riesgo crítico. La ciencia odontológica confirma que el uso de estos objetos interfiere directamente en el desarrollo y crecimiento del hueso craneal.

Infografía: Impacto del chupete en el desarrollo dental infantil

Una de las consecuencias más comunes es la mordida abierta anterior, una maloclusión donde los dientes frontales superiores e inferiores no logran tocarse, dejando un espacio visible. Este problema no solo afecta la estética, sino que altera la fonación y la capacidad de masticar correctamente, generando un impacto social y funcional en el niño.

Infecciones y Caries: Los Enemigos Ocultos

El uso del chupete en niños que ya caminan y corren, como Ulises, aumenta la exposición a patógenos. La mala higienización del objeto suele derivar en infecciones por hongos, específicamente la Candida albicans, conocida coloquialmente como "algodoncillo" o muguet.

Diagrama de boca con caries o infección por Candida albicans

Además, las piezas dentales en crecimiento son extremadamente susceptibles a la desmineralización. El uso de chupetes con endulzantes o la simple presencia del objeto durante periodos prolongados sin higiene adecuada facilita la aparición de lesiones cariosas en la dentición temporal. Estas piezas son fundamentales porque sirven como guía de erupción para los dientes permanentes; si se dañan, el futuro de la boca del niño está en riesgo.

La Edad Límite y el Fin del Beneficio

Si bien el chupete se asocia con beneficios tempranos, como la reducción del riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL), estos efectos protectores solo son relevantes durante los primeros meses de vida. La recomendación de las asociaciones de pediatría y odontopediatría es clara: el uso debe suspenderse, como máximo, a los doce meses de edad.

Gráfico de edad recomendada para el uso del chupete

Mantener el hábito a los cinco o seis años, como en el caso del niño viral, puede provocar un estrechamiento del maxilar que solo se corrige con aparatología fija u ortodoncia funcional compleja en el futuro. La recomendación para los padres es no dejarse llevar por la comodidad del "autoconsuelo" del niño y buscar la transición hacia vasos o métodos que no dañen su estructura facial.

Reconocimiento y Viralidad

La historia de Ulises Cáceres, el niño de seis años que gambetea con un chupete en la boca, dio la vuelta al mundo. El equipo de Telenoche, conducido por Gustavo Barco, visitó al pequeño y su familia para conocer más sobre su día a día. Allí se pudo observar cómo, a pesar de los desafíos cotidianos y un entorno humilde, Ulises encuentra en el fútbol una manera de expresarse, divertirse y conectar con quienes lo rodean.

La ternura de su historia, combinada con un talento natural para el juego, ha generado una ola de emociones entre los usuarios, quienes celebran la pasión y el espíritu de superación de este pequeño futbolista. Los usuarios se enternecieron con la historia del niño de 6 años y le desearon los mejores éxitos.

Recientemente, Ulises fue recibido por los jugadores del primer equipo de Argentinos Juniors, que militan en la Liga Profesional, y vivió un día inolvidable.

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