La neumonía es una inflamación de los pulmones que puede ser producida por bacterias, parásitos, hongos, cuerpos extraños o alérgenos. Esta enfermedad afecta el sistema respiratorio y, al igual que los humanos, los perros pueden padecerla. Aunque la neumonía es poco común en perros adultos sanos, tiende a afectar principalmente a los perros muy jóvenes, de avanzada edad o aquellos cuyos sistemas inmunes han sido comprometidos como resultado de un tratamiento con corticosteroides, quimioterapia o una enfermedad crónica. Es más habitual en perros muy jóvenes o perros con un sistema inmune débil debido a enfermedades crónicas o medicaciones. La identificación temprana de los síntomas y un diagnóstico preciso son esenciales para garantizar un tratamiento adecuado y prevenir complicaciones graves en los cachorros recién nacidos.

Causas de la Neumonía en Cachorros
La neumonía en cachorros recién nacidos puede ser originada por multitud de factores. Es importante tener en cuenta que solo un profesional veterinario podrá concretar el tipo de neumonía que puede estar padeciendo un cachorro.
Infecciones
Las infecciones bacterianas representan la principal causa de neumonía de origen infeccioso en perros. La neumonía puede ser causada por virus, bacterias, hongos, parásitos internos y otras sustancias nocivas que entran en los pulmones cuando un perro las respira. En muchos casos, las neumonías bacterianas se producen como consecuencia de infecciones con flora residente en pacientes cuya salud muestra un compromiso adicional, como infecciones respiratorias de otra etiología, patologías respiratorias no infecciosas, inmunosupresión, neoplasia o enfermedad sistémica grave.
- Neumonías víricas: Pueden estar causadas por patógenos primarios del aparato respiratorio, como el virus de la parainfluenza, o por agentes sistémicos como el virus del moquillo canino. El virus del moquillo canino, el adenovirus de tipo 1 y 2, el virus de la influenza canina y el virus de la parainfluenza causan lesiones en las vías aéreas y hacen que el animal sea más sensible a desarrollar neumonía. No es raro que neumonías bacterianas y víricas puedan coexistir. Un estudio evaluó cuatro cachorros muertos (5-12 días de edad) que vivían en protectoras y fueron presentados a las clínicas por signos de enfermedad de vías respiratorias. En la necropsia, los pulmones de todos los perros tenían lesiones similares, caracterizadas histológicamente por una pulmonía intersticial subaguda. Los pulmones de 3 de los 4 animales fueron positivos al virus del moquillo canino (CDV) mediante PCR. El análisis inmunohistoquímico en pulmones, incluso en el perro que era CDV negativo por RT-PCR, fueron positivos a CDV en bronquios, células del epitelio bronquiolar y en macrófagos alveolares. No se observaron lesiones de sistema nervioso central en ninguno de los 4 cachorros. Estos casos representan una presentación insólita de moquillo canino en neonatos, caracterizada por lesiones de vías respiratorias sin afectación del sistema nervioso central.
- Neumonías bacterianas: Raras veces las infestaciones de bacterias son el motivo primario de la neumonía, tratándose normalmente de una infección bacteriana secundaria que arraiga al bajar las defensas de las vías respiratorias y los pulmones por otro motivo. Entre las bacterias causantes de neumonías primarias en perros y gatos se incluyen Bordetella bronchiseptica, Mycoplasma spp., S. equi zooepidemicus, S. canis y Yersinia pestis.
- Neumonías fúngicas: Causadas por una infección fúngica del pulmón, que a menudo se encuentran en animales con sistemas inmunitarios comprometidos, pero también pueden causar enfermedades en animales sanos. La infección suele producirse por la inhalación de esporas, que pueden diseminarse a través del sistema sanguíneo y linfático. Entre los agentes causales se incluyen Blastomyces dermatitidis, Histoplasma capsulatum, Coccidioides immitis, Cryptococcus spp., Aspergillus spp. y Pneumocystis carinii.
- Neumonías parasitarias: Con menor frecuencia pueden verse neumonías de origen parasitario. La gran mayoría están causadas por Angiostrongylus vasorum y Dirofilaria immitis. Neospora, Toxoplasma y Acanthamoeba spp. también se describen como causantes de neumonías protozoarias.
Neumonía por Aspiración
La neumonía por aspiración, también llamada neumonía por inhalación, es una infección pulmonar causada por la inhalación o aspiración de un material sólido o líquido infectado en los pulmones. Puede ser consecuencia de algún trastorno que afecta negativamente a las defensas respiratorias de un perro o que incrementa el riesgo de aspiración. Este tipo de neumonía es particularmente común en cachorros a los que se debe alimentar de manera artificial, bien por pertenecer a camadas abandonadas, bien por tener una madre que necesita ayuda con la lactancia. En estos casos, es muy importante alimentarlos con el biberón que podemos encontrar en las cajas de leche especialmente formulada para perros. Este se debe ofrecer sosteniendo al cachorro por la barriga, nunca boca arriba como si fuese un bebé humano, ya que en esa posición es más fácil que la leche ingerida pase a las vías respiratorias. La gravedad de la inflamación depende del material inhalado, del tipo de bacterias inhaladas y de la distribución del material extraño en los pulmones.
Las neumonías por aspiración suelen ser consecuencia de la existencia de causas predisponentes como sedaciones, intubaciones, ventilación mecánica, enfermedad esofágica, parálisis neuromuscular, alimentación forzada y administración de sulfato de bario o aceite de parafina. Las razas braquicéfalas, el cocker y el golden retriever se consideran predispuestas a este tipo de neumonías. Los animales que aspiran el vómito o intentan comer o beber mientras están parcialmente atragantados también corren el riesgo de sufrir una neumonía por aspiración. Las alteraciones en el mecanismo normal de la deglución, como en animales anestesiados o comatosos, o en animales con deformidades como paladar hendido, también pueden producir neumonía por aspiración. Los perros con trastornos de la faringe o del esófago (como el megaesófago) son más propensos a desarrollar neumonía por aspiración.

Neumonías por Inhalación
Las neumonías por inhalación son debidas a la inhalación de sustancias químicas gaseosas o humo. La lesión de las membranas mucosas de los bronquios y la inhalación de sustancias irritantes pueden provocar directamente una neumonía, además de hacer al animal susceptible de contraer una infección bacteriana.
Síntomas de la Neumonía en Cachorros Recién Nacidos
Los cachorros con neumonía pueden presentar signos que varían según la causa subyacente y el grado de afectación pulmonar. Sin embargo, es fundamental estar alerta a cualquier señal, ya que su estado de salud es más frágil y requiere atención temprana.
- Tos: Es un síntoma característico, a menudo húmeda (con flema o mocos) y burbujeante, lo que indica líquido en los pulmones. La tos puede ser profunda y empeorar mucho, generar espuma o sangre. La tos es beneficiosa, ya que despeja las vías respiratorias y facilita la respiración, por lo que no se deben dar jarabes para la tos.
- Fiebre: Si un cachorro tiene fiebre, se notará que su nariz y orejas están más calientes al tacto de lo habitual. Puede aparecer fiebre alta persistente.
- Problemas respiratorios: Incluyen disnea (dificultad para respirar), taquipnea (respiración rápida) u ortopnea (necesidad de extender el cuello para respirar). Puede haber "soplado" de los labios y las membranas mucosas pueden aparecer azuladas, especialmente después del ejercicio, lo que indica deficiencia de oxígeno en la sangre.
- Letargo y anorexia: Los perros con neumonía pueden mostrar signos inespecíficos como letargo, apatía, pérdida de apetito (anorexia) y, consecuentemente, pérdida de peso.
- Secreción nasal: Puede ser mucopurulenta y, en ocasiones, teñida de color marrón rojizo o verde.
- Aliento: Se puede detectar un aliento dulce y con olor desagradable, que se vuelve más intenso a medida que la enfermedad progresa.
- Ruidos respiratorios anormales: Durante la auscultación, el veterinario puede evidenciar crepitaciones, sibilancias o atenuación de los sonidos pulmonares.
La aparición de alguno de estos síntomas en un cachorro es motivo de consulta veterinaria urgente. Los perros con fiebre y síntomas de infección respiratoria deben recibir atención veterinaria urgente. Actuar a tiempo ante la neumonía en perros marca la diferencia entre una recuperación rápida y un cuadro grave.

Diagnóstico de la Neumonía
El diagnóstico se establece en base a la historia clínica y los resultados del examen físico, la existencia de causas predisponentes, el patrón pulmonar presente y su distribución en la radiografía de tórax. El diagnóstico suele implicar una combinación de anamnesis, exploración física (que incluye escuchar los pulmones con un estetoscopio) y pruebas apropiadas.
- Exploración clínica: El veterinario realizará una exploración física, que incluye la auscultación pulmonar, donde puede oír sonidos de sibilancias o crepitaciones.
- Análisis de sangre: El hemograma de estos pacientes suele mostrar neutrofilia (con o sin desviación izquierda), linfopenia y anemia. En el perfil bioquímico pueden observarse alteraciones relacionadas con enfermedades subyacentes o sepsis.
- Radiografías de tórax: Son claves en el diagnóstico de la neumonía en perros. En las fases tardías de la neumonía, la mayor densidad pulmonar causada por la inflamación puede verse en las radiografías. En pacientes con neumonía bacteriana suele observarse un patrón alveolar con distribución ventral. Es frecuente observar el “signo de silueta” y la presencia de broncogramas aéreos. Las neumonías por aspiración suelen afectar principalmente a los lóbulos medio y craneal derecho y la porción caudal del craneal izquierdo, pero en caso de aspiración masiva la distribución puede generalizarse. El veterinario realizará una radiografía torácica, considerada una técnica efectiva para conocer con más detalle el estado de los pulmones.
- Análisis de líquidos y cultivo microbiológico: La obtención de muestras para citología y cultivo mediante lavado transtraqueal, o preferentemente lavado broncoalveolar (valorando la necesidad de broncoscopia), permite establecer un diagnóstico más preciso y una adecuada selección del tratamiento a implementar. El análisis del líquido utilizado para "lavar" las vías respiratorias es valioso para el diagnóstico de las infecciones bacterianas. El cultivo bacteriano y las pruebas de sensibilidad al fármaco ayudan al veterinario a determinar el mejor tratamiento antibiótico.
- Examen citológico: Permite la identificación de células y organismos en las muestras respiratorias.
- Pruebas específicas: En pacientes con sospecha de neumonía parasitaria puede estar indicada la realización de un test de Baermann o serología de dirofilaria.
- Técnicas avanzadas: En casos más complejos, se pueden emplear técnicas avanzadas como la tomografía computarizada (TC) o la traqueobroncoscopia, esta última permite visualizar directamente las vías respiratorias, extraer cuerpos extraños y obtener muestras de líquido pulmonar para análisis.

Tratamiento de la Neumonía en Cachorros Recién Nacidos
El tratamiento de la neumonía dependerá especialmente de la gravedad de la misma y de su causa subyacente. Los cachorros con neumonía deben ser tratados con prontitud.
Tratamiento Farmacológico
El tratamiento de las neumonías en perros requiere generalmente del uso de antibióticos, porque o se trata de neumonías bacterianas o se ha producido una infección bacteriana secundaria. Sin embargo, no todos los pacientes con neumonía por aspiración desarrollan infecciones secundarias y podrían por ello no requerir antibiótico. Tu veterinario seleccionará el medicamento más apropiado.
- Antibióticos: Una infección bacteriana responde bien a los antibióticos seleccionados específicamente para las bacterias que causan la enfermedad. El tratamiento antibiótico debería estar basado en los resultados del cultivo y posterior antibiograma, pero muchos pacientes son tratados, al menos inicialmente y hasta la obtención de resultados, de forma empírica. En perros con neumonías leves con sospecha de estar causadas por Mycoplasma spp. o B. bronchiseptica se ha recomendado la administración de doxiciclina. Los pacientes con neumonía por aspiración pueden recibir ampicilina, amoxicilina-clavulánico o cefazolina, mientras que en animales con cuadros más severos estos últimos antibióticos pueden combinarse con una fluoroquinolona. Tradicionalmente se han recomendado tratamientos de larga duración (4-6 semanas) o hasta 1 semana después de la normalización radiológica. Actualmente, las evidencias parecen indicar que salvo situaciones de inmunosupresión o patógenos poco usuales, en la mayoría de pacientes con neumonías no complicadas (sin patología pulmonar previa) serían suficientes tratamientos de 2 semanas de duración.
- Antifúngicos: Los medicamentos antifúngicos se utilizan para tratar la neumonía fúngica, y el tratamiento puede extenderse durante varios meses hasta que los síntomas desaparezcan por completo.
- Antiparasitarios: Los perros con neumonía causada por una infección parasitaria serán tratados con medicamentos específicos, como el fenbendazol.
- Medicamentos específicos: Los perros con neumonía causada por una infección viral serán tratados con medicamentos específicos para la causa de su enfermedad.
Cuidados de Apoyo y Ambientales
Además del tratamiento farmacológico, los cuidados de apoyo son fundamentales para la recuperación del animal. La terapia incluye con frecuencia una actuación analgésica y antiinflamatoria. No se recomiendan antitusígenos porque la tos es beneficiosa, ya que despeja las vías respiratorias y facilita la respiración. Por este mismo motivo, los mucolíticos sí pueden estar indicados. En general, se desaconseja el uso de antitusígenos y la administración de furosemida, porque pueden dificultar la eliminación de las secreciones.
- Oxigenoterapia: En perros hipoxémicos se recomienda oxigenoterapía, es decir, una suplementación con oxígeno que se realiza en los perros que tienen hipoxia, deficiencia de oxígeno en sangre, células y tejidos del cuerpo. Se puede administrar al cachorro en un espacio concreto con oxígeno adicional.
- Fluidoterapia: La administración de fluidos, ya sea oral o parenteral según prescripción veterinaria, es crucial para evitar la deshidratación y facilitar el aclaramiento mucociliar. Es importante que un animal enfermo beba para evitar la deshidratación, siempre que no haya vómitos, caso en el que los fluidos se administrarán por vía intravenosa.
- Ambiente adecuado: Los animales con neumonía se benefician de un entorno cálido y seco. Es fundamental crear un ambiente tranquilo, cálido (temperatura estable) y bien ventilado, pero sin corrientes de aire. Un buen tratamiento casero para perros con neumonía consiste en asegurar un lugar cómodo para que descanse.
- Humidificación de vías aéreas: Las nebulizaciones periódicas (2-4 veces al día) y el “coupage” posterior también facilitan la eliminación de las secreciones. Sirven para humidificar las vías respiratorias y diluir la mucosidad, lo que aliviará los problemas respiratorios del cachorro. En ambientes secos se pueden disponer humidificadores o intentar que inhale vapor.
- Alimentación y agua: Asegúrate de que el cachorro tenga acceso fácil a agua limpia y fresca y comida apetecible y nutritiva. Ofrecer una alimentación adecuada, priorizando las preferencias del perro, ya que nuestro objetivo es que coma. Así, podemos ofrecerle latas en diferentes texturas o comida casera.
- Reposo y limitaciones: Evita que realice esfuerzos físicos hasta que el veterinario lo indique y limita el contacto con otros animales para prevenir infecciones secundarias.
- Seguimiento: Sigue al pie de la letra la pauta de medicamento y revisa que no haya efectos secundarios. Lleva un registro de la temperatura y la evolución de los síntomas. El veterinario está en la mejor posición para discernir el protocolo de tratamiento adecuado. El cachorro puede necesitar reexaminarse con frecuencia, incluyendo radiografías torácicas periódicas, para observar la mejoría o la recidiva, para seguir una enfermedad subyacente (si existe una) o para detectar cualquier posible complicación. Es posible que realice otra radiografía de tórax a las dos semanas para observar los cambios.
- Antiéméticos: Los pacientes con neumonía por aspiración pueden beneficiarse de la administración de antieméticos.
Aunque en casos refractarios puede ser necesario practicar una lobectomía pulmonar, se estima que con tratamiento adecuado el 77-94% de perros con neumonía bacteriana sobreviven al episodio inicial y reciben el alta médica.
La Nebulización (conceptos) - Fácil
Pronóstico y Prevención
El pronóstico para los cachorros con neumonía depende de la causa y la gravedad de la enfermedad del perro. La neumonía en perros puede ser mortal solo si se complica. Con una intervención veterinaria a tiempo, el pronóstico de recuperación es bueno. El pronóstico de recuperación dependerá de lo enfermo que se encuentre el perro y de la causa subyacente de la neumonía.
- Pronóstico general: Los cachorros con neumonía no complicada generalmente tienen un buen pronóstico. La mayoría de los casos de neumonía bacteriana se pueden tratar con éxito. La neumonía por aspiración aguda acompañada de dificultad respiratoria grave podría causar la muerte. El tiempo de curación varía: en cuadros leves puede resolverse en 10-14 días; en casos moderados a graves el proceso puede prolongarse 4-6 semanas o más, especialmente en perros mayores o con comorbilidades. En cachorros, la detección y el tratamiento temprano son clave, ya que su estado de salud general interviene significativamente.
- Complicaciones: La neumonía en perros puede dar lugar a complicaciones graves si no se trata adecuadamente. Estas complicaciones incluyen septicemia, fallo multiorgánico, piotórax y neumotórax. Además, los perros que se recuperan de neumonía por aspiración tienen un alto riesgo de desarrollar abscesos pulmonares.
- Prevención de la neumonía por aspiración: La prevención es mejor que el tratamiento. Esto es especialmente cierto en el caso de la neumonía por aspiración, ya que el pronóstico es malo incluso con tratamiento, y la tasa de muerte es alta. Es importante que los propietarios de mascotas no administren medicamentos líquidos más rápido de lo que un animal puede tragar. Si se sabe que un animal ha inhalado una sustancia extraña, se suelen prescribir antibióticos de amplio espectro sin esperar a que aparezcan signos de neumonía. En el caso de cachorros lactantes, es crucial asegurar una técnica de alimentación con biberón correcta, sosteniéndolo por la barriga para evitar que la leche pase a las vías respiratorias.
- Prevención de infecciones: Mantener un ambiente limpio, cálido y bien ventilado, y reducir la exposición a agentes infecciosos es crucial, especialmente para cachorros con sistemas inmunitarios aún inmaduros.
Es muy frecuente que se trate de un cuadro leve y el tratamiento se realice en casa, donde el perro se recuperará cómodamente. Es crucial seguir las pautas veterinarias y realizar controles periódicos para prevenir recaídas y garantizar una recuperación completa.