Métodos de evaluación de la morfología espermática

Cuando una pareja lleva un tiempo considerable, como un año, buscando el embarazo sin conseguirlo, es posible que existan problemas de esterilidad en alguno de los miembros. En el caso del hombre, el estudio de fertilidad masculina por excelencia consiste en el test de esperma o espermiograma, una prueba de laboratorio básica para evaluar la calidad del semen y la función espermatogénica.

Esquema que muestra los pasos del seminograma: recogida de muestra, análisis macroscópico y observación microscópica de la morfología.

El espermiograma: análisis y diagnóstico

El espermiograma consiste en el análisis microscópico y macroscópico de una muestra de semen obtenida por masturbación tras un periodo de abstinencia sexual controlado (de 2 a 7 días). Esta prueba permite valorar parámetros clave como el volumen, la concentración, la motilidad y la morfología de los espermatozoides, así como detectar alteraciones como oligozoospermia, astenozoospermia o teratozoospermia.

El análisis de fertilidad masculina debe ser siempre personalizado, ya que las pruebas varían en función de la persona, el caso en concreto y sus necesidades. El médico especialista realizará una historia clínica y solicitará una exploración física para descartar problemas anatómicos, como atrofia, quistes, varicoceles o ausencia de conductos deferentes, que puede ser complementada con eco-doppler testicular.

Evaluación de la morfología espermática

La morfología de los espermatozoides es uno de los aspectos fundamentales que se estudia en el análisis básico del semen. Evaluar la morfología sirve para determinar en qué cantidad se encuentran los espermatozoides con una forma anormal y el tipo de alteraciones que presentan.

Procedimiento de análisis

Para estudiar la morfología, se toma una pequeña cantidad de semen del eyaculado total, la cual se extiende, fija y tiñe en un portaobjetos para facilitar su observación al microscopio. Este procedimiento implica la muerte de los espermatozoides, por lo que no pueden emplearse tras su evaluación; no obstante, el análisis de esta muestra sirve como representación del resto del eyaculado.

Imagen microscópica comparativa entre un espermatozoide con morfología normal y uno con alteraciones estructurales.

Parámetros de normalidad

Para evaluar la morfología de un espermatozoide se observan al microscopio sus tres estructuras principales:

  • Cabeza: Debe ser ovalada y lisa, con un contorno regular. El acrosoma debe abarcar un 40-70% del área total.
  • Pieza intermedia: Delgada, regular y de una longitud similar a la de la cabeza, insertada en la parte central.
  • Flagelo o cola: Grosor uniforme, con una longitud aproximada de 45 micrómetros, sin signos de rotura o ángulos pronunciados.

Generalmente, se valoran 200 espermatozoides, anotando si su forma es normal o presenta defectos. Un espermatozoide debe ser normal en todas sus partes para ser considerado morfológicamente normal.

Alteraciones y criterios de diagnóstico

Todos los varones producen espermatozoides con formas anormales. Sin embargo, cuando el porcentaje de formas normales es muy bajo, se habla de teratozoospermia.

Criterio Límite de normalidad
Criterios OMS (2010) ≥ 4% formas normales
Criterio de Kruger ≥ 14% formas normales

Los espermatozoides anormales pueden presentar defectos en la cabeza (amorfa, redonda, piriforme, vacuolada), en la pieza intermedia (engrosada, asimétrica, con residuos citoplasmáticos) o en la cola (corta, múltiple, enrollada). Una morfología anormal podría afectar la capacidad de fecundar del espermatozoide y, en ocasiones, estar asociada a alteraciones en su ADN.

Implicaciones clínicas y opciones de tratamiento

Aunque un espermatozoide anormal puede fecundar, lo más probable es que no lo consiga, ya que los espermatozoides con forma normal suelen moverse con mayor eficacia. Además, existe la posibilidad de que espermatozoides con anomalías genéticas impidan el desarrollo embrionario, lo que podría derivar en un aborto temprano.

Ejemplo de un proceso ICSI

En casos de teratozoospermia, las opciones para lograr el embarazo incluyen:

  • Cambios en el estilo de vida: Dieta adecuada, reducción de cafeína y abandono del tabaco o drogas.
  • Suplementación: Uso de antioxidantes para proteger el ADN espermático frente al estrés oxidativo, aunque su eficacia clínica sigue bajo estudio.
  • Reproducción asistida: La técnica de microinyección intracitoplasmática (ICSI) permite seleccionar espermatozoides basándose en criterios morfológicos en el momento de la fecundación, mejorando los resultados en casos de alteraciones severas.

tags: #metodos #morfologia #espermatozoides