A medida que el bebé crece, su alimentación se asemeja progresivamente más a la del adulto. A partir del primer año de edad, la alimentación es fundamental para garantizar un crecimiento y desarrollo óptimo en los niños, para inculcar buenos hábitos que perduren a lo largo de su vida y para prevenir riesgos de enfermedades crónicas en la edad adulta. Esta etapa, aproximadamente de los 12 a los 24 meses, es un momento de transición clave donde el niño se incorpora a la dieta familiar y comienza a desarrollar su autonomía.
Principios Clave para una Alimentación Saludable
Es el momento ideal para enseñar hábitos alimenticios saludables, como comer todos los días a la misma hora en un ambiente tranquilo. Se debe ofrecer todo tipo de alimentos en la proporción adecuada, haciendo partícipe al niño del momento de la compra y cocinado, y motivándole a probar nuevos alimentos.
Establecimiento de Rutinas y Horarios
- Establecer un horario regular con 4 o 5 comidas al día permite llevar una alimentación equilibrada y evitar el picoteo entre horas.
- Con un año de edad, el bebé está aprendiendo a comer sin ayuda y puede masticar su comida, lo que le permite consumir los mismos alimentos que el resto de la familia.
- Los alimentos sólidos deben ser la principal fuente de energía y nutrición.
- Cada bebé es único y adopta nuevos hábitos alimentarios a su propio ritmo.
Composición del Plato Saludable
El plato saludable es una herramienta para crear comidas y cenas con una correcta proporción de los alimentos que necesitan los niños. Consiste en llenar la mitad del plato con vegetales (verduras u hortalizas) y la otra mitad con granos enteros o tubérculos y proteína saludable.

Alimentos Recomendados y Cantidades
Lácteos
- A partir del año, se puede incorporar la leche entera de vaca al desayuno, en caso de que el niño no tome leche materna.
- Los lácteos son especialmente importantes: se recomienda ofrecer uno o dos vasos de leche o yogures sin azucarar al día.
- La leche materna se seguirá ofreciendo bajo demanda para adaptarse y cubrir las necesidades nutricionales de cada bebé.
Frutas y Vegetales
- La fruta fresca y de temporada es la mejor elección tanto para el almuerzo de media mañana como para la merienda de un hijo de 12 a 24 meses.
- Es común el rechazo de alimentos en esta etapa (12 a 24 meses), especialmente verduras, hortalizas y frutas. Aun así, se debe seguir ofreciendo.
- Conviene variar los grupos de alimentos y es aconsejable preparar las comidas con antelación, planificando el menú semanal o incluso mensual para evitar la improvisación.
Proteínas y Grasas Saludables
- En menor cantidad y frecuencia, se deben ofrecer lácteos sin azucarar (preferentemente yogures y quesos), pescado y huevos por encima de la carne con menor frecuencia y cantidad.
- Es fundamental asegurarse de que el bebé reciba suficiente hierro en su dieta para prevenir la anemia, incluyendo alimentos ricos en hierro como carnes magras, lentejas y espinacas.
- Las grasas saludables son muy importantes para el crecimiento y desarrollo normal en esta etapa. Deben provenir de la palta, el aceite de oliva, el pescado, la mantequilla de frutos secos y los lácteos.
- Se debe añadir un poco de aceite o grasa a la comida para darle energía.
- Los frutos secos crudos o tostados pueden ofrecerse triturados o en pequeñas porciones adecuadas para la edad (3-7 puñados a la semana), siempre cortados en trozos seguros.
Consideraciones Importantes
Manejo de Texturas y Riesgos de Atragantamiento
A los 18 meses, los niños ya pueden manejar una amplia gama de texturas, incluidos alimentos más firmes y piezas más grandes que requieren masticación. Sin embargo, se sigue recomendando que los alimentos que puedan suponer un riesgo de asfixia, como las uvas enteras y las salchichas, se corten en trozos más pequeños para evitar el atragantamiento, dado que a partir del año se mueven y juegan sin parar.
Sal y Azúcar
- Hasta el primer año de vida, es recomendable no añadir sal a las comidas del bebé. A partir de ahí, se puede introducir muy gradualmente, pero siempre en cantidades mínimas.
- Se deben evitar los azúcares añadidos en la medida de lo posible.
Rechazo de Alimentos y Autonomía
A los 18 meses, los niños a menudo pasan por fases de selectividad alimentaria y buscan afirmar su autonomía. Pueden rechazar alimentos que antes aceptaban. Es un proceso normal donde no se debe dejar de ofrecer y respetar sus elecciones, manteniendo la calma y ofreciendo variedad.
Menú Tipo para Niños de 12 a 18 Meses
Este es un ejemplo general que puede adaptarse a las preferencias familiares y la disponibilidad de alimentos locales. Los colores y la presentación de las preparaciones son muy importantes para motivar al niño.
Desayuno
- Papilla de cereales con o sin gluten.
- Leche materna o de fórmula, con pan o tostadas con mantequilla o margarina.
Almuerzo (media mañana)
- Fruta fresca o yogur natural.
Comida
- Pasta o arroz o sopa o verduras.
- Carne o pollo o pescado o huevo o lentejas o garbanzos.
- Aceite de oliva o girasol o soja o maíz (10 cc).
- Fruta cocida o fresca o postre lácteo o yogur.

Merienda
- Fruta o yogur u otro postre lácteo, con galletas sencillas (tipo "María") o papilla de cereales.
Cena
- Sopa o verdura con patata.
- Un huevo en tortilla o pescado o jamón dulce.
Ideas de Recetas Saludables
Cada comida es una oportunidad para nutrir el cuerpo y la curiosidad, con platos que son un festín tanto para los ojos como para el paladar. Se pueden adaptar las recetas con alimentos (frutas, verduras, pescados) que sean más habituales en cada región o país. Aquí tienes algunas ideas:
Platos Principales
- Tortilla de vegetales: Una receta casera con tomates, pimientos y cebolla para motivar a los niños a comer verduras. Guiainfantil.com ofrece una receta rápida, fácil y cómoda de preparar.
- Muslos de pollo al limón: Una receta sana que previene la obesidad infantil, utilizando ingredientes sencillos.
- Arroz con brócoli y guisantes: Una receta casera, curiosa y fácil de elaborar, muy nutritiva para niños y la familia.
- Salteado de pavo o tofu con fideos de arroz y verduras: Una opción de comida equilibrada.
- Albóndigas de ternera con salsa de tomate BLW: Nutritiva y sabrosa, aporta hierro, proteínas y vitaminas. Su textura jugosa facilita el consumo incluso sin dientes. Pueden prepararse con antelación y servirse con pan integral sin sal.
- Falafel de lentejas BLW: Alternativa nutritiva al falafel tradicional, combina lentejas cocidas con cebolla, ajo, harina de avena y especias como perejil y comino, ofreciendo un aporte significativo de hierro y proteínas.
- Hamburguesa de ternera BLW: Opción nutritiva y sabrosa para introducir la carne roja, aportando un extra de hierro esencial para el desarrollo.
- Guiso de garbanzos: Combina la riqueza proteica y fibrosa de los garbanzos con el aporte vitamínico de patatas, espinacas, chirivías y calabaza, resultando en una comida completa.
- Ñoquis de boniato: Una versión saludable de la pasta italiana, donde el boniato aporta un sabor dulce y nutrientes como fibra, vitaminas y antioxidantes.
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Snacks y Postres Saludables
- Chips de calabacines crujientes: Receta casera al horno.
- Pastelitos de calabaza y chocolate: La calabaza aporta textura suave y beneficios antioxidantes, combinando con el sabor intenso del cacao. Fáciles y rápidos de preparar.
- Muffins de boniato: Tan simples y sabrosos como los pastelitos de calabaza.
Planificación Semanal de Comidas
Se recomienda planificar el menú semanal para asegurar una alimentación variada y evitar la repetición de alimentos. Un ejemplo de menú semanal puede incluir:
- Comidas: Judías verdes con patata hervida y costillas; arroz con verduras y salmón; garbanzos y ternera; espinacas con patata hervida y bacalao con tomate.
- Cenas: Arroz y gallo; tortilla de patata; arroz con verduras y pechuga; gallo y patatas hervidas/asadas; tortilla francesa; pasta y pizza (ocasionalmente).
Se priorizan preparaciones sencillas, como la plancha o cocidos, evitando excesos de salsas. Es útil fijarse en el menú de la guardería, si asiste, para no repetir comidas los días que el niño come en casa.
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.