El mundo de las opciones para reducir el peso es muy amplio y siempre se mantiene presente en nuestras vidas, con unas dietas más arriesgadas que otras. Últimamente, se ha hablado de una novedosa y moderna dieta que promete resultados sorprendentes; sin embargo, los riesgos presentes pueden acabar sorprendiendo aún más.
La dieta de la hormona del embarazo (HCG) es llamada así por derivarse de la gonadotropina coriónica humana, una hormona que se produce en el cuerpo cuando el óvulo es fecundado y se adhiere al útero. Se argumenta que esta hormona moviliza las grasas del cuerpo, un proceso que durante la gestación se realiza para alimentar al feto, y de esta forma, se promueve la pérdida de peso.

Advertencias Oficiales y la Postura de la FDA
Es importante señalar que la dieta de la gonadotropina coriónica humana no es segura y no conduce a una pérdida de peso a largo plazo. La gonadotropina coriónica humana producida en laboratorios se agrega a algunos productos para perder peso que se venden sin receta médica.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advierte firmemente contra el uso de estos productos. Según la FDA, no existe evidencia de que los productos con gonadotropina coriónica humana contribuyan por sí solos a la pérdida de peso. Es probable que cualquier pérdida de peso se deba exclusivamente a la ingesta extremadamente baja de calorías, que a menudo oscila entre 500 y 800 calorías por día. Las personas que siguen dietas tan bajas en calorías son propensas a perder peso a corto plazo, pero esto no es sostenible ni saludable.
La FDA también ha señalado que algunos de estos productos se etiquetan como homeopáticos para sugerir que son sanos. Sin embargo, la institución afirma que no son seguros y que es ilegal referirse a ellos como homeopáticos. Es crucial recordar que la FDA solo ha aprobado la gonadotropina coriónica humana como medicamento de venta con receta médica para ciertos usos específicos, como ayudar a las personas a lograr un embarazo, y no para la pérdida de peso sin receta.
Carolyn Becker, directora de la Oficina de Medicamentos No Aprobados y Cumplimiento de Etiquetado en el Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA, afirmó: "Estos productos se comercializan con afirmaciones increíbles, y la gente piensa que si están perdiendo peso, la HCG debe estar funcionando. Pero los datos simplemente no apoyan esto; cualquier pérdida es por la severa restricción calórica."
Mecanismo Propuesto y Fases de la Dieta HCG
La dieta HCG se define como un plan alimenticio a corto plazo que dura entre tres y seis semanas, y su principal atractivo es la promesa de una pérdida de peso drástica en poco tiempo. Se basa en dos aspectos fundamentales: una reducción drástica del consumo de calorías y la supuesta acción de la hormona HCG.
La lógica detrás de esta dieta es que la hormona del embarazo, HCG, impulsa al cuerpo a quemar grasa. Asimismo, una reducción en el consumo de calorías fuerza al cuerpo a recurrir a las reservas de grasa almacenada cuando se agota el suministro de azúcares. Para que esta dieta "funcione", se postula que la ingesta calórica debe ser lo suficientemente baja como para obligar al cuerpo a obtener su combustible de los depósitos de grasa.
Muchos promotores de esta dieta la definen como "milagrosa", y su aplicación a menudo consiste en inyecciones de HCG en zonas con mayor concentración de grasa, con el fin de movilizar y metabolizar estas grasas. Se argumenta que una vez la hormona HCG se encuentra en el organismo, se liberan grasas que permiten al cuerpo sobrevivir con un régimen de solo 500 calorías diarias, supuestamente sin despertar un deseo por ingerir alimentos. Este comportamiento metabólico, sin embargo, reduce drásticamente las calorías de la alimentación y no resulta nada saludable para la salud a largo plazo.
Fases de la Dieta HCG y Sugerencias de Menú
La dieta HCG es desafiante debido a su extensa restricción calórica. Sus fases principales son:
Fase de Carga (Loading Phase)
Esta fase de dos días requiere que la persona consuma una gran cantidad de calorías y grasas en preparación para la fase de dieta. El objetivo es ingerir la mayor cantidad posible de grasa y calorías. Durante estos dos días, la persona debe seguir una dieta sin restricciones, rica en grasas y carbohidratos. La idea es almacenar estas calorías en forma de grasa, creyendo que el cuerpo recurrirá a estas reservas durante la segunda fase de la dieta.
Fase de Pérdida de Peso (Weight Loss Phase)
Esta fase debe durar entre tres y seis semanas. Durante esta etapa, el dietista debe elegir alimentos bajos en calorías que también sean saciantes. El menú típico de esta fase es extremadamente restrictivo e incluye:
- Una porción de proteína magra de cinco onzas, como pescado blanco, carne de res magra, clara de huevo o cangrejo.
- Vegetales como brócoli, repollo, lechuga, cebolla, tomate, espinaca, remolacha, rábano, apio y coliflor. Idealmente, los vegetales deben ser al vapor o consumirse en ensalada.
- Ciertos tipos de fruta pueden completar la comida, como cítricos o un puñado de bayas.
- Hierbas y especias son libres de calorías, por lo que se pueden usar para añadir sabor a las comidas.
- Se permite beber tanto café, té y agua como se desee, pero la ingesta diaria de leche debe limitarse a una cucharada por día. El consumo de azúcar debe ser cero.
Fase de Mantenimiento (Maintenance Phase)
Mientras que la fase de pérdida de peso busca reducir el peso, la fase de mantenimiento tiene como objetivo conservarlo. Durante esta etapa, el consumo calórico aumenta a aproximadamente 1500 calorías. No hay reglas estrictas en esta fase, excepto mantener los carbohidratos vacíos al mínimo.

Riesgos y Complicaciones de la Dieta HCG
Esta dieta, a pesar de la promesa de perder entre 12 y 15 kilos en un mes y eliminar grasas localizadas, conlleva numerosos y graves inconvenientes, ya que se trata de una dieta muy baja en calorías y una ingesta disminuida de alimentos. La pregunta clave es: ¿es saludable una pérdida de peso tan drástica?
Los especialistas afirman que esta dieta no cuenta con resultados comprobados científicamente y que la pérdida de kilos se debe más al comportamiento alimenticio bajo en calorías que a la inyección de HCG. Además, la dieta HCG no educa en hábitos alimenticios saludables y, por el contrario, está vinculada con una serie de complicaciones y riesgos para la salud:
- Deficiencias nutricionales: La extrema restricción calórica y de alimentos puede llevar a la falta de vitaminas, minerales y, lo más importante, proteínas.
- Formación de cálculos biliares: Un riesgo común asociado a dietas muy bajas en calorías.
- Ritmo cardíaco irregular: Provocado por desequilibrios de electrolitos.
- Alteración del funcionamiento de la tiroides.
- Formación de coágulos de sangre: Los productos con gonadotropina coriónica humana para perder peso están vinculados con el empeoramiento de algunos tipos de cáncer, incluido el de próstata, y la HCG en estos productos puede hacer que el cuerpo produzca hormonas llamadas andrógenos.
- Depresión.
- Dolores de cabeza.
- Fatiga.
- Irritabilidad.
- La FDA incluso reportó el caso de una paciente que tuvo una embolia pulmonar, un riesgo grave asociado a esta dieta.
Los nutriólogos la consideran una dieta engañosa y de riesgo a la vez. Las personas que siguen dietas tan restrictivas tienen un mayor riesgo de sufrir efectos secundarios, incluyendo un desequilibrio de los electrolitos que mantienen el funcionamiento correcto de los músculos y los nervios del cuerpo.
Estos son los graves riesgos de las dietas extremas
Alternativas Seguras para la Pérdida de Peso
Si el objetivo es perder peso, existen maneras más seguras y sostenibles de lograrlo. Las dietas muy bajas en calorías a veces son recetadas por profesionales de atención médica para personas con obesidad moderada a extrema como parte de un tratamiento médico para disminuir las condiciones de salud causadas por la obesidad, como la presión arterial alta. Sin embargo, estas deben realizarse siempre bajo estricta supervisión médica, ya que, sin ella, las personas pueden no obtener suficientes nutrientes esenciales.
Es fundamental hablar con un profesional de atención médica sobre los cambios saludables que se pueden implementar para lograr una pérdida de peso duradera y segura, basada en evidencia científica y adaptada a las necesidades individuales.