La mastitis es una inflamación del seno que puede estar acompañada o no de infección. Aunque es más común durante la lactancia (mastitis puerperal), también puede aparecer en otras circunstancias. Puede ocurrirle a cualquier mujer, aunque la mastitis es más común durante los primeros 6 meses de lactancia. La mastitis puede dejar a la nueva madre muy cansada y agotada. Si se agrega la enfermedad a las exigencias de cuidar del recién nacido, muchas mujeres consideran dejar de amamantar por completo. Sin embargo, es importante saber que la mayoría de las mujeres pueden seguir amamantando a su bebé durante este proceso.

Causas y Factores de Riesgo
La mayoría de las veces la mastitis se presenta cuando entran bacterias al seno a través del pezón. El agente causal suele ser el Staphylococcus Aureus (S. Aureus), que se ha multiplicado hasta niveles que se consideran «infecciosos», desplazando al resto de la flora bacteriana. Aunque es una infección, la leche no le hace ningún daño al bebé.
Otros factores que pueden contribuir al desarrollo de mastitis incluyen:
- Retrasar u omitir las sesiones de lactancia o de extracción con sacaleches.
- No vaciar el seno por completo durante las tomas.
- Utilizar técnicas de amamantamiento ineficaces.
- Agarre incorrecto del bebé, lo que puede llevar a pezones agrietados y doloridos. El dolor en los pezones puede ser causado por el hecho de que el bebé se prende a los pezones doloridos.
- Una sobreproducción de leche también puede llevar a una mastitis.
- El estasis de leche por vaciado insuficiente o una antibioterapia previa puede favorecer una disbiosis, dando lugar a una mastitis.
Síntomas de la Mastitis
La mastitis suele comenzar como una zona adolorida en uno de los senos. Podría estar enrojecida o caliente al tacto, o ambas cosas. Una zona dolorida en un seno es un síntoma común. La mastitis aguda es una inflamación aguda de la mama que suele ser intensa y de corta duración.
Las señales de que la mastitis está empeorando o es más grave incluyen:
- Ganglios linfáticos inflamados y adoloridos en la axila junto al seno infectado.
- Fiebre alta, más de 38.5º C (menos no se considera mastitis).
- Frecuencia cardíaca rápida.
- Síntomas seudogripales que se agravan, como malestar importante y sensación de debilidad.
- Astenia y decaimiento importantes.
- Una zona del pecho dura y redondeada, muy caliente y roja. Una obstrucción se siente como un bulto duro y doloroso en algún cuadrante de una mama. La zona más habitual suele ser el cuadrante superior que toca la axila.
Cuando hay una mastitis, la leche se vuelve algo salada en el pecho afectado y algunos bebés lo rechazan. Es posible que su bebé parezca reticente a mamar del seno dolorido. Esto no sucede porque su leche tenga un sabor extraño, sino que es más probable que se deba al hecho de que, al mamar, su bebé sienta su seno diferente y le resulte más difícil mamar.
MASTITIS - Inflamación e Infección de la Mama - Qué es? Lactancia? Causas? Tratamiento?
Diagnóstico
Su médico puede determinar si usted tiene mastitis hablando sobre sus síntomas y examinándola. Por lo general, se diagnostica en función de los síntomas y de un examen del seno afectado. No suelen necesitarse pruebas adicionales.
Si tiene una infección que no mejora con el tratamiento, su médico podría realizar un cultivo de leche materna. Para proporcionar una muestra para un cultivo, deberá colocar una pequeña muestra de leche del seno afectado en un hisopo estéril. Si un absceso está demasiado profundo como para que se lo pueda examinar al tacto, su médico podría utilizar una ecografía de seno para examinarlo. También puede utilizarse una ecografía para guiar una aguja hacia un absceso cuyo líquido debe drenarse.
Tratamiento y Manejo
El manejo principal de la mastitis consiste en reposo, hidratación y un buen drenaje del pecho. La mastitis no desaparecerá sin tratamiento. Si usted tiene síntomas de mastitis, es posible que deba llamar a su médico hoy mismo. El tratamiento con antibióticos por vía oral es necesario para destruir las bacterias que causan la infección si no hay mejoría en un plazo de 24 o 48 horas.
Medidas de Alivio y Autocuidado
- Reposo y Apoyo: Es importante hacer reposo durante unos días, y para ello será necesario tener el apoyo de la familia.
- Alivio del Dolor y la Fiebre:
- Puede tomar acetaminofén (como Tylenol) para el dolor o la fiebre sin riesgo.
- Puede tomar ibuprofeno (como Advil) junto con acetaminofén para reducir la inflamación, si es necesario. Sea prudente con los medicamentos.
- Compresas:
- Antes de amamantar a su bebé, colóquese un paño húmedo y tibio sobre el seno afectado durante aproximadamente 15 minutos. Pruebe a hacer esto al menos 3 veces al día. Esto aumenta el flujo de leche en el seno.
- Aplíquese una compresa de hielo o una compresa tibia sobre el seno afectado para ayudar a reducir el dolor. Si utiliza una compresa de hielo, colóquese el hielo fuera del sostén o de la ropa.
- Vaciado del Seno: Si sus senos están muy llenos (congestionados), extraiga una pequeña cantidad de leche materna con un sacaleches o manualmente antes de amamantar.
- Higiene: Si le está saliendo pus del seno infectado, lave el pezón suavemente y deje que se seque al aire antes de volver a colocarse el sostén.
Continuar la Lactancia
Amamantar con el seno afectado es seguro para su bebé. Usted puede continuar amamantando a su bebé o extrayéndose la leche materna con un sacaleches en forma segura para alimentar a su bebé durante la enfermedad y durante el tratamiento. Su bebé es el sacaleches más eficaz que tiene para vaciar los senos. Cuanto más mame el bebé, mejor.
Es muy importante seguir dando de mamar del pecho afectado, pues dejar de amamantar podría facilitar que se desarrollara un absceso. La retención de leche dispara la fiebre, por ello es importante mantener el pecho blando.
Consejos para amamantar con mastitis:
- Si es posible, continúe amamantando de ambos lados.
- Preferentemente, comience con el lado afectado; es fundamental que vacíe este seno completamente. Colocar al niño a mamar, de manera que la barbilla quede justo encima, o por lo menos en dirección a la obstrucción. Esto se hace porque la zona de pecho que queda mejor drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé.
- Si empezar con el seno afectado es demasiado doloroso, trate de alimentar al bebé primero del seno saludable. Entonces, después de que la leche fluya, amamante del seno afectado hasta que lo sienta blando.
- Extráigase la leche con un sacaleches o manualmente del seno afectado si el dolor le impide amamantar. Pruebe sacando un poco de leche primero si el bebé está reticente a mamar.
A veces, por falta de actualización, se desaconseja continuar con la lactancia, pero esto no es para nada recomendable, ya que se podría complicar con un absceso mamario.
Asesoramiento Profesional
Esta es una buena ocasión para considerar la posibilidad de obtener ayuda de un asesor en lactancia. Esta persona, que suele ser una enfermera, se especializa en ayudar a las mujeres con el amamantamiento.
Tratamiento Farmacológico
- Antibióticos: Por lo general, los antibióticos pueden curar la mastitis. Si su médico le receta antibióticos, tómelos según las indicaciones. No deje de tomarlos por el hecho de sentirse mejor. Debe tomar todas las pastillas hasta terminarlas. Los antibióticos no le harán daño al bebé. Si el antibiótico pautado no es el de elección y en dosis apropiada, puede haber problemas de resistencias. En algunos casos, se necesita más de un tratamiento con antibióticos para eliminar una infección del seno.
- Probióticos: Puede estar indicado el tratamiento con probióticos específicos para la lactancia.
Complicaciones de la Mastitis
Si la mastitis le causa dificultades para seguir amamantando durante el tratamiento de la infección, recuerde que vaciarse los senos con regularidad es esencial. Si tiene mastitis debido a la obstrucción de un conducto y demora el tratamiento, es posible que su infección en el seno empeore y se convierta en un absceso.
Absceso Mamario
En algunos casos, los síntomas de la mastitis empeoran y el seno forma un foco de pus (absceso) en la zona infectada. En un pequeño porcentaje de casos de mastitis, el tejido mamario reacciona tratando de aislar a las bacterias causantes de la mastitis en una cápsula de tejido conjuntivo, lo que conduce a la formación de abscesos. Los principales agentes etiológicos de abscesos son prácticamente los mismos que los causantes de mastitis, siendo el S. Aureus el más común. La mayoría de abscesos mamarios tienen su origen en una mastitis infecciosa debido a un tratamiento tardío o inadecuado, a las características de la cepa bacteriana implicada o a la respuesta de la propia glándula mamaria.
La zona roja, caliente y dolorosa que había inicialmente en el pecho se muestra ahora dura externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja, tensa y brillante. La ecografía puede resultar útil en el diagnóstico y tratamiento del absceso mamario. Es posible puncionar con aguja guiada por ecografía y colocar un catéter de drenaje con buen resultado. Si se le aconseja que deje de amamantar con el seno afectado mientras sana el absceso, puede continuar amamantando con el seno sano. Sigue siendo importante que el niño mame, porque si se retiene leche empeora el cuadro.
Candidiasis Mamaria
La candidiasis oral (infección por hongos en forma de levadura) puede aparecer en la boca de su bebé y propagarse a sus pezones y a los conductos del seno. Si tiene síntomas de mastitis que no desaparecen a pesar del tratamiento, dolor en la zona del pezón durante y después de amamantar, dolor agudo en el seno entre sesiones de amamantamiento, o sus pezones se ven muy rosados, es posible que tenga candidiasis. Si tiene síntomas de candidiasis, tanto los pezones como la boca del bebé deberían revisarse para detectar la presencia de cándida. El tratamiento para la candidiasis requiere que tanto usted como su bebé reciban tratamiento, incluso si su bebé no tiene síntomas.
Prevención de la Mastitis
Desde el momento en que comienza a amamantar hasta que desteta a su bebé, tome medidas para prevenir la mastitis. La prevención es fundamental para evitar el desarrollo de mastitis. La prevención de la mastitis puede comenzar incluso antes del parto.
Las principales estrategias de prevención incluyen:
- Técnica de lactancia adecuada: Es esencial asegurar un buen agarre del bebé al pecho y alternar las posiciones de amamantamiento. Para poder evitarlo es importante una buena posición y agarre del bebé al pecho para conseguir una buena transferencia de leche.
- Vaciado completo y regular del seno: Vaciar bien el seno en forma regular amamantando o extrayendo leche con un sacaleches. No vaciarse los senos completamente al amamantar o dejar que pase demasiado tiempo entre sesiones de alimentación pueden causar mastitis.
- Lactancia exclusiva y a demanda: Es fundamental no limitando el tiempo del bebé al pecho.
- Aprender diferentes técnicas: Saber cómo vaciar los senos completamente.
Cuándo Consultar al Médico
Asegúrese de recibir tratamiento para la mastitis. Si usted tiene síntomas de mastitis, tal vez necesite llamar a su médico inmediatamente. Si los síntomas persisten o empeoran después de 12-24 horas, o si aparece fiebre, es necesario consultar con un profesional sanitario. Retrasar el tratamiento puede hacer que se forme un absceso en el seno afectado.
También debe buscar atención médica si:
- Tiene dificultades o trastornos en la lactancia que se acompañan de signos inflamatorios o tiene sospecha de iniciar una mastitis de la lactancia.
- Tiene síntomas de candidiasis mamaria.
- La mastitis se presenta con complicaciones; en este caso, es frecuente precisar cirugía y tratamiento medicamentoso adicional.
La mastitis puede ser una experiencia difícil, pero con el apoyo y tratamiento adecuados, es una condición completamente superable. La mayoría de los casos de mastitis mejoran significativamente en 24-48 horas con el tratamiento adecuado.