¿Qué son las Mantas o Cobertores de Lactancia?
Las mantas para lactancia, conocidas también como cobertor de lactancia o cubre lactancia, son piezas de tela similares a los delantales de cocina cuyo propósito es evitar que el pecho quede expuesto a las miradas de los demás durante la lactancia. De esta manera, la madre lactante obtiene intimidad en el momento de amamantar a su bebé en público.
En realidad, bastaría con cualquier trozo de tela de un tamaño suficiente y colocado del modo apropiado para las madres que por pudor deseen cubrirse durante la lactancia. Algunos modelos de portabebés, como los fulares y los llamados pouches, permiten transportar al niño de un modo cómodo y eficaz, y también proporcionan discreción en el momento de amamantar.
Debate sobre el Uso de Cobertores de Lactancia
La utilización de estos cobertores ha provocado un debate, ya que tienen tanto partidarios como detractores.
Argumentos a Favor
Hay quienes ven en estas mantas un beneficio para las mujeres que quieren dar el pecho a sus hijos en cualquier parte, pero son muy tímidas y les resulta incómodo exponer su seno en público. Según esta postura, los cobertores solucionarían este inconveniente, pues gracias a ellos no quedaría a la vista ninguna parte del cuerpo que la mujer no deseara exhibir.
Ana Cruz, en el blog Mundo de Mamá, explica que durante la lactancia materna se "inventó cantidad de estrategias para no ser vista". Por eso, encuentra positivo el uso de las mantas para lactancia y enseña distintas clases de cobertores que permiten amamantar "con estilo".
Argumentos en Contra
Por otro lado, hay quien eleva su voz para protestar contra este invento. Sus principales argumentos tienen que ver con la incomodidad del bebé (la oscuridad, el calor, la falta de aire que sufre al quedar oculto por la manta), la desconexión que se produce entre madre e hijo y, sobre todo, con el retroceso que significa en lo que consideran una reivindicación muy natural: la de que las madres puedan amamantar en público sin que nadie las obligue a cubrirse y no dejen de hacerlo por sentirse incómodas o cohibidas.
Eloísa López, en su blog Una maternidad diferente, expone una postura diametralmente opuesta y no duda en calificar estos cobertores como «burkas de lactancia». Además de las críticas ya citadas (incomodidad del bebé, desconexión con la madre, etc.), esta bloguera protesta contra el «despliegue de marketing» que busca crear «una necesidad inexistente para las futuras madres» y se pregunta: «¿No atrae ese cacharro más miradas que las que supuestamente pretendía evitar? ¿No tenderá a crear una psicosis en la madre que piensa: ‘si me miran así estando tapada, no puedo imaginarme lo que sería si no llevara mi delantal’?». La idea de que el bebé puede quitarse la manta de lactancia es también una de las razones señaladas en un video viral que parodiaba la doble moral sobre el tema.
Perspectivas sobre el Cuerpo de la Mujer y la Lactancia en Público
El origen de estos cobertores se dio en Estados Unidos, «donde dar el pecho en público en algunos estados aún es un tabú», explica Alba Padró, de la asociación Alba Lactancia Materna. Esta especialista, como asesora de lactancia, indica que su uso no le parece «ni bien ni mal», ya que «cada madre debe decidir si es adecuado para ella».
Sin embargo, Padró califica como «retrógrado y fuera de lugar» el hecho de que se «invite» a las madres a utilizar una manta de lactancia cuando deseen dar el pecho en público. También responsabiliza por el surgimiento de esta clase de productos a «la falsa moral en nuestra sociedad que tolera que el cuerpo de la mujer sea usado con fines publicitarios pero no para amamantar».
La Incomodidad de Amamantar en Público: Un Factor Relevante
Según una Encuesta Nacional sobre Hábitos de Lactancia, hasta un 14% de las madres deja de dar el pecho a su bebé por la incomodidad que les representa hacerlo fuera de casa (para el 5% ese fue el principal motivo, mientras que para el 9% restante fue una razón secundaria). Este estudio fue realizado por el Grupo de Trabajo Español de la Iniciativa Mundial de Lactancia Materna.
Otros motivos tienen más peso en la decisión de las mujeres de abandonar la lactancia, como el descenso en la producción de leche, la obligación de reincorporarse al trabajo y la convicción de que ya no era necesario continuar, entre otros. Pero ante la pregunta de “¿Cuáles considera que son los tres principales inconvenientes de dar el pecho a su hijo para usted como madre?”, la incomodidad de hacerlo en público fue el segundo más mencionado: lo nombró el 43% de las mujeres consultadas.
Con estas cifras, está claro que, cuando se habla de lactancia materna, esta no es una cuestión menor. El debate en torno al uso de las mantas para cubrirse está planteado y quedará por ver si su empleo se extiende en el futuro o si no resulta más que una moda pasajera.
Consejos Prácticos para la Lactancia Materna
Si es una madre primeriza, es posible que amamantar a su recién nacido le parezca complicado hasta que tenga algo de práctica. Un poco de preparación puede ayudarla a sentirse más cómoda.
Preparación y Comodidad
Antes de comenzar a amamantar, observe su entorno. A muchas madres les gusta sentarse en una mecedora o en un sillón acogedor con apoyabrazos. Los escabeles y los almohadones pueden ofrecer más comodidad (pruebe los almohadones especiales para amamantar o los almohadones con apoyabrazos para amamantar en la cama). Para amamantar o alzar al bebé, también es importante encontrar una posición cómoda para ambos.
Posiciones Comunes para Amamantar
Estas son algunas de las posiciones comunes que puede tener en cuenta:
- Posición de Cuna: Es la primera posición que muchas madres utilizan, con frecuencia poco después del nacimiento del bebé. Para comenzar, sujete al bebé entre los brazos, con la cabeza apoyada en el pliegue del brazo y la nariz del bebé frente al pezón. Use la mano para sujetar las nalgas del bebé. Gire al bebé de costado para que su abdomen esté en contacto con el suyo. Después, alce al bebé hasta su pecho.
- Posición de Cuna Cruzada: Esta posición es similar a la de cuna, pero usted coloca los brazos en otra posición. En lugar de sostener la cabeza del bebé en el pliegue del brazo, use la mano de ese brazo para sujetar su pecho. Con el otro brazo rodee la espalda del bebé. Sostenga la cabeza, el cuello y el hombro del bebé con la mano en la base de la cabeza del bebé, con el pulgar y el índice a la altura de sus orejas. Al igual que en la posición de cuna, el abdomen del bebé debe estar contra el suyo. La posición de cuna cruzada le permite tener más control sobre la prensión del bebé (la forma en la que el bebé agarra el pecho con la boca). Esta posición es cómoda para las madres que han tenido una cesárea porque el bebé no presiona sobre el abdomen de la madre.
- Posición Acostada de Lado: Comience por recostarse de costado con el bebé a su lado mirando hacia usted. Debe colocar al bebé de tal manera que la nariz le quede frente al pezón. Use el antebrazo para sujetar la espalda del bebé o coloque una manta enrollada detrás del bebé para ayudar a acomodar al niño cerca suyo y use el brazo para sostenerse la cabeza. Esta también es una buena posición para las madres con cesárea y también para las madres con senos grandes o que tienen bebés pequeños.
- Posición de Canasto o de Pelota (o "fútbol americano"): Permite que los bebés tomen leche más fácilmente. Para lograr esta posición, coloque un cojín cerca de su cuerpo. Sostenga al bebé boca arriba con el brazo. Use la palma de la mano del mismo brazo para sujetarle el cuello y acomode al bebé para que el costado de su cuerpo quede junto al costado del suyo. Los pies y las piernas del bebé deben quedar debajo de su brazo.

Asegurar un Buen Agarre (Prensión o Agarre)
Asegúrese de que el bebé tenga la boca bien abierta y de que haya bajado la lengua antes de agarrarse al pecho. Deslice suavemente el pezón desde la mitad del labio inferior del bebé hacia el mentón para inducirlo a abrir la boca. Cuando el bebé haya abierto bien la boca y bajado la lengua, acérquelo rápidamente al pecho (no acerque el pecho al bebé).
El bebé debe meterse en la boca tanta areola como sea posible y se debe ver una mayor parte de la areola sobre el labio superior que debajo del inferior. Asegúrese de que la nariz del bebé esté casi tocando su pecho (no apretada contra él), que tenga los labios orientados hacia fuera (o evertidos) y que usted pueda ver y oír tragar al bebé. (Podrá saber si el bebé está tragando observando que se le mueve la mandíbula inferior e incluso la oreja y la sien).
Cuando el bebé se agarre bien al pecho, es posible que sienta dolor durante 30 a 60 segundos (debido a que el bebé tira del pezón y la areola hacia el interior de la boca). Después, el dolor debería desaparecer. A continuación, cuando el bebé esté succionando, sentirá un tirón. Si continúa sintiendo dolor, interrumpa la toma momentáneamente y vuelva a colocar al bebé en el pecho.
Patrones de Succión y Cuándo Interrumpir
El bebé debe succionar cuatro o cinco veces y después hacer una pausa de 5 a 10 segundos. Su bebé incrementará la cantidad de succiones a medida que vaya aumentando la cantidad de leche que salga del pezón. Conforme vaya descendiendo el flujo de la leche, probablemente su bebé cambiará el patrón de succión a tres o cuatro succiones seguidas, con pausas de más de 10 segundos. La mayoría de los bebés sueltan el pecho por iniciativa propia.
Si su bebé no suelta el pecho y sus succiones parecen limitarse a la parte anterior de la boca, puede introducir un dedo por la comisura de los labios (entre las encías) y luego girar el dedo un cuarto de vuelta para interrumpir la succión. A continuación, trate de hacer eructar al bebé y ofrézcale el otro pecho.
Si el bebé no se agarra bien al pecho sistemáticamente y succiona en el pezón sin introducir una parte considerable de la areola en la boca, es posible que sienta molestias a lo largo de toda la toma. Algunas madres experimentan dolor o sienten pellizcos cuando les dan de mamar a sus bebés. Los bebés que se agarran incorrectamente al pecho a menudo se quedan dormidos durante las tomas y pueden parecer insatisfechos porque no están ingiriendo suficiente cantidad de leche. Si le ocurre alguna de estas cosas, interrumpa la succión y vuelva a ofrecerle el pecho al bebé modificando la postura para que su bebé abarque el pezón y la areola con la boca.
Cómo Saber si el Bebé Come lo Suficiente
Los pañales de su bebé son excelentes indicadores de si está ingiriendo lo que necesita. Puesto que la primera leche que su recién nacido recibe (llamada calostro) es concentrada, es posible que el bebé solo moje uno o dos pañales hasta que comience a bajar la leche, lo que suele ocurrir unos 3 o 4 días después del nacimiento.
- El bebé mueve el vientre dos o más veces por día y su excremento tiene el aspecto de semillas amarillentas. En general, esto ocurre después de cada toma durante las primeras 4 semanas de vida. Después de aproximadamente un mes, los bebés amamantados mueven menos veces el vientre y muchos tal vez no lo hagan todos los días.
- Hace entre ocho y doce tomas al día. Este es un buen punto de referencia al principio, generalmente durante el primer mes, porque las tomas frecuentes ayudarán a estimular su producción de leche. Una vez que la producción de leche esté bien establecida, la lactancia debe ser a demanda (cada vez que el bebé tenga hambre), aproximadamente cada 1 a 4 horas. Pero recuerde que, si tiene suerte, es posible que su bebé se alimente cada hora durante un tiempo y que después duerma unas 4 o 5 horas seguidas.

Si el bebé parece estar tomando una cantidad suficiente de leche, pero continúa succionando durante una hora o más, es posible que esté mamando para consolarse más que para alimentarse. Si su bebé muestra estas señales de succión no nutritiva (o tranquilizadora), tal vez desee ofrecerle el pulgar o la mano para que succione. Considere la posibilidad de darle un chupete, pero hágalo únicamente una vez que la lactancia esté correctamente establecida (en general, después del primer mes).
Adaptación y Flexibilidad en la Lactancia
Amamantar puede ser una de las experiencias más desafiantes pero gratificantes que tendrá como madre. A medida que se vaya acostumbrando a amamantar a su bebé, puede probar diferentes posiciones o modificar las cuatro posiciones básicas. Experimente con distintas formas de acomodar al bebé hasta que encuentre una posición en la que el bebé pueda mamar correctamente y usted se sienta cómoda.