Luz pulsada y depilación láser durante la lactancia

La etapa de la lactancia, al igual que el embarazo, suele estar rodeada de numerosos mitos en cuanto a cuidados estéticos se refiere. Durante los últimos años se ha tratado de desmentir todas las falacias o leyendas que circulan alrededor de estas dos etapas, principalmente gracias al trabajo de grupos de lactancia y de aquellas madres con ganas de acabar con la idealización romántica de la maternidad.

Una de las dudas más frecuentes que surgen respecto a tratamientos estéticos es la posibilidad de recurrir a la depilación láser o a la luz pulsada intensa (IPL). A continuación, analizamos qué dice la evidencia sobre estas prácticas durante la lactancia.

¿Es posible realizarse fotodepilación durante la lactancia?

La creencia de que la lactancia y los tratamientos de luz son incompatibles suele deberse a una confusión sobre la producción hormonal. Hace unos años existía la idea errónea de que las hormonas que intervienen en la producción de leche materna (prolactina y oxitocina) se veían afectadas por la radiación del láser, dañando su calidad.

Sin embargo, esto es totalmente falso: dichas hormonas no tienen relación con los andrógenos y estrógenos, que son los encargados de la producción del vello corporal. En general, el láser durante la lactancia no está contraindicado, ya que la luz láser no penetra más allá de la piel (apenas unos 2 milímetros de profundidad) ni afecta a la glándula mamaria ni a la leche materna.

Esquema sobre la profundidad de penetración de la luz láser en las capas de la piel, demostrando que no llega a la glándula mamaria.

Consideraciones sobre la luz pulsada (IPL) y el láser

Mientras que en el embarazo la depilación láser y la luz pulsada no están recomendadas principalmente por una cuestión de precaución y falta de estudios concluyentes sobre el feto, la situación cambia tras el parto:

  • Seguridad: No existen estudios que demuestren que la depilación láser o la IPL causen daños durante la lactancia.
  • Estabilidad hormonal: Durante el embarazo, el cuerpo experimenta grandes cambios hormonales que pueden alterar el crecimiento del vello. Es recomendable esperar a que estos niveles se estabilicen tras el parto.
  • Sensibilidad: Es necesario tener en cuenta la sensibilidad de la piel durante esta etapa, ya que las posibles molestias de la depilación láser podrían hacer más difícil la tarea de amamantar al bebé.

Si has decidido retomar estos tratamientos, es importante saber que el vello nuevo surgido durante la gestación suele desaparecer de forma natural durante los seis meses posteriores al parto. Por ello, se recomienda dejar pasar un tiempo prudencial antes de iniciar las sesiones.

Otros tratamientos estéticos postparto

Los tratamientos estéticos pueden ser una solución fantástica para que las madres recuperen fuerzas y se sientan bien. Además de la fotodepilación, existen otras opciones para tratar cambios físicos tras el parto:

Tratamiento Beneficios principales
Mesoterapia Ayuda al cuerpo a expulsar el exceso de líquidos acumulados.
Carboxiterapia Favorece la circulación sanguínea, permitiendo la oxigenación y revitalización de los tejidos.
Presoterapia Favorece la eliminación de grasas, toxinas y combate la retención de líquidos mediante drenaje.
Infografía sobre los tiempos de espera recomendados para tratamientos estéticos tras un parto natural o una cesárea.

Recuerda que, si decides realizarte masajes o drenajes linfáticos durante la lactancia, debes tener precaución si utilizas aceites esenciales. En ese caso, es fundamental realizarlos lejos del pecho y evitar que el bebé tenga contacto directo con la zona tratada.

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