Luis Valls Taberner, el Legado de un Banquero Humanista

De Luis Valls Taberner se han dicho muchas cosas, pero, quizá la que más pueda sorprender y que explique sintéticamente quién era, es el término que le acuñó "el tío Alberto", alma mater de la Ciudad de los Muchachos, una comunidad de chicos jóvenes en riesgo de exclusión en el sur de Madrid. Luis Valls-Taberner Arnó (Barcelona, 5 de junio de 1926 - Madrid, 25 de febrero de 2006) fue un financiero español que, a lo largo de su vida, combinó su brillante carrera bancaria con una profunda visión humanista y un compromiso social inquebrantable.

Orígenes Familiares y Formación Académica

Casa burguesa catalana

Luis Valls-Taberner Arnó nació en Barcelona el 5 de junio de 1926, casualmente el mismo año en que se creó, en Madrid, el Banco Popular de los Previsores del Porvenir. Sus padres, Ferran Valls Taberner (el apellido se unió a petición de la familia tras morir él) y Marcelina Arnó Maristany, pertenecían a la alta burguesía catalana, con vínculos en la política, la industria textil, la cultura y la banca. Ferran Valls Taberner fue catedrático de Historia del Derecho en la Universidad de Barcelona, director del Archivo de la Corona de Aragón e ilustre historiador especializado en derecho medieval, autor de una abundante obra, entre la que figura su célebre Història de Catalunya. Fue presidente del Ateneo, de la Academia de Buenas Letras, y de la Sociedad Económica Barcelonesa de Amigos del País. También dedicó algún tiempo a la política, militando en la Lliga, el partido que dirigió Francesc Cambò, y su posición, acorde con la de su partido, fue de un catalanismo moderado.

Los Valls-Taberner eran profundamente católicos. Después del estallido de la Guerra Civil española en 1936, Ferran Valls Taberner, que se encontraba en Madrid, volvió precipitadamente a Barcelona y el 9 de agosto de 1936, él y su familia se embarcaron rumbo a Génova huyendo de la violencia, de la que estuvieron a punto de ser víctimas. En Italia residieron en Génova y luego en Roma, donde Ferran Valls Taberner trabajó en la Academia de España y actuó como asesor y profesor de historia de don Juan de Borbón. La estancia en Roma fue breve, pues en abril de 1937 se trasladaron a Córdoba, donde Ferran fue nombrado archivero y bibliotecario. La educación secundaria de Luis había sido accidentada, cursada en colegios jesuitas (que habían sido cerrados por la República en 1932), en colegios italianos, en los Hermanos de la Salle en Córdoba, en los Hermanos Maristas durante una corta estancia en Logroño y de nuevo a los jesuitas, ya rehabilitados, en la Barcelona de la posguerra. Luis era el quinto de seis hermanos y se llevaba seis años con el pequeño, Javier, quien sería copresidente del Popular junto a él durante años. Otros dos hermanos varones, Pedro y Félix, también trabajaron en el banco y ayudaron a Luis en su entrada al Popular con la compra de acciones del banco.

Acabada la enseñanza secundaria, estudió Derecho en la Universidad de Barcelona. Concluida la licenciatura, se doctoró en la de Madrid en 1952 con una tesis sobre La cesión de contratos en el derecho español, que se publicaría en 1955. El tema de la tesis, de índole técnico-jurídica, no deja de tener alguna relación con la actividad bancaria que luego ocuparía a su autor para el resto de su vida. Concluido el doctorado, fue nombrado jefe adjunto de publicaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y también desempeñó el cargo de profesor ayudante de Economía Política en la Facultad de Derecho de Madrid, junto a Federico Silva Muñoz y Enrique Fuentes Quintana. Sin embargo, sus intereses se iban definiendo no hacia el mundo intelectual, sino hacia el de la empresa y, más en concreto, al de la banca.

La Llegada al Banco Popular y el Inicio de una Nueva Era

Oficina del Banco Popular en los años 50

Aunque de recursos relativamente modestos, Luis Valls estaba bien relacionado con el mundo de los negocios tanto de Madrid como de Barcelona. Primero pensó en tomar una participación significativa del Banco Atlántico, luego en fundar una caja de ahorros, pero los obstáculos legales eran insuperables. Fue Félix Millet i Maristany, primo hermano de su madre y presidente del banco, quien más influyó en la vida de Luis Valls, con quien llegó a un acuerdo para la sucesión en la presidencia. Salvador Millet, hermano de Félix, fue quien realmente llevó el banco hasta que cayó enfermo del corazón hacia 1953 y tuvo que retirarse. Félix, incapaz de ocuparse a fondo de las dos empresas (la aseguradora Chasyr y el banco), ofreció a Luis Valls venderle su participación en el Popular.

En una operación que le llevó de 1953 a 1956, Valls fue buscando inversores dispuestos a comprar las acciones de Millet y de otros consejeros. Así, poco a poco y tras largas negociaciones, consiguió ir sustituyendo algunos consejeros por amigos de su familia. Cuando a principios de 1957 ese grupo superó el 10% del capital, propuso a Fernando Camacho como presidente y a Luis Valls como vicepresidente ejecutivo. Esta operación se apoyó en el Pacto de Sindicación de Accionistas que había sido propuesto por Millet en 1945, pero que no fue realmente efectivo hasta 1954.

Luis Valls entró a trabajar en el Banco Popular en 1953 y, cuatro años después, con tan solo 31 años, le nombraron vicepresidente ejecutivo. Nada más llegar, Valls introdujo una serie de cambios que marcaron el inicio de una nueva era en el Popular. Al advertir que la raíz de los problemas que el banco arrastraba desde hacía unos años era la intromisión de los consejeros en la gestión, su primera medida fue renovar el Consejo y establecer mecanismos para cortar de raíz el problema. Según el propio Valls, la clave del éxito del Popular desde 1954 fue la separación entre la propiedad -el Consejo- y la gestión -los directivos- del banco. La operación no estuvo exenta de dificultades ni de oposición, pero los inmediatos efectos positivos sobre los beneficios y demás partidas del balance pusieron de manifiesto el acierto de las medidas. El beneficio más que se duplicó en tan sólo cuatro años y el banco pasó de representar menos del 2,5% de los depósitos de la banca privada en 1954 al 3,7% en 1960. En 1972 fue nombrado presidente de la entidad financiera, cargo que abandonó en 2004.

Un Estilo de Banca Singular

Entrevista en el programa de televisión 1800 Segundos sobre #SubagentePopular

Durante los casi cincuenta años que estuvo al frente de la entidad, Luis Valls llevó a cabo un estilo de hacer banca muy personal, convirtiendo al Popular en un banco de clientes, especializado en pymes. "La persona en el centro" era su lema y apostaba por la calidad del servicio. Poco amigo de los riesgos, su gran preocupación como banquero era la rentabilidad y defendía el principio de transparencia en todo lo que hacía. Es famosa la frase con que describía esta obsesión: "No decir, ni escribir ni hacer nada que no pueda publicarse al día siguiente en un periódico".

Otros grandes objetivos estratégicos fueron el establecimiento del servicio al cliente y la satisfacción de los trabajadores. Otra medida fue la sustitución de la estructura territorial del banco por otra de carácter funcional orientada al crecimiento. De forma paralela, Valls inició la creación de un grupo bancario. El primer paso se dio en 1959 con la fundación del Banco de Andalucía como resultado de la unión de las sucursales del Popular en aquella región y el Banco de Jerez. Nacía así la primera filial regional del Popular y con ella la estrategia de extenderse por algunas zonas de España a través de bancos filiales con marca propia para buscar una más profunda penetración en los mercados locales. En pocos años, el Popular se hizo con el control de otros cuatro bancos regionales y estableció un banco industrial: el Banco Europeo de Negocios.

A mediados de los setenta, con el país en plena crisis económica, en proceso de transición a la democracia y en vísperas de una grave tormenta bancaria, Valls afrontó una nueva y profunda reforma orientada sobre todo a incrementar la capacidad de actuación, eficiencia y responsabilidad de directivos y empleados. Para ello, se simplificaron los servicios centrales y se redujeron los escalones intermedios entre la alta dirección y las sucursales. La reforma de 1976 fue clave en la historia del Popular, transformando el banco en una entidad más ágil, sólida y eficiente. Otros ámbitos importantes fueron la selección y promoción del personal, la transparencia interna y externa, la atención al cliente, y la responsabilidad social. Todos ellos estaban estrechamente relacionados entre sí y, junto con el aspecto organizativo, configuraron el peculiar estilo del Popular. Concretamente, en 1973-74 el Popular desarrolló un sistema pionero basado en el llamado Informe Mensual de Valoración (IMV), documento que consideraba a cada oficina como un banco independiente. Además, en 1977 se creó la Oficina de Atención al Cliente, la primera de la banca española.

Desde la llegada de Valls, el Popular incrementó rápidamente su cuota de mercado, pasando del 2,4% de los recursos de clientes de la banca española en 1953 al 5,8% en 1970. A lo largo de todos esos años, el Popular se mantuvo como el más pequeño entre los grandes bancos españoles. La ambición de Valls no fue hacer al Popular grande en tamaño sino en calidad de servicio, por lo que supeditó la expansión del negocio a ese objetivo. Esta estrategia se vio reforzada por la irrupción de la crisis del petróleo y la subsiguiente crisis bancaria. El Popular atravesó la crisis sin grandes problemas, ya que -además del cambio organizativo de 1976- desde hacía tiempo había ido tomando medidas que redujeron su vulnerabilidad, como la decisión de reforzar su carácter de banco comercial reduciendo al máximo sus participaciones industriales. A finales de los setenta el Popular era el banco mejor valorado en la bolsa española y el más rentable de los siete grandes. Luis Valls siempre rechazó las posibles fusiones y absorciones que le proponían, adoptando el objetivo de mantener su autonomía. Buscó grandes inversores dispuestos a respetar su estilo de gestión. Así, entre 1987 y 1988 entraron en el Popular ocho nuevos consejeros, entre ellos la empresa Allianz y una serie de compañías españolas. Además, reforzó la Sindicatura, que con un 12% del capital se convirtió en un núcleo de poder difícilmente superable. De hecho, el Popular fue el único de los grandes bancos españoles que quedó al margen del intenso proceso de fusiones de los noventa. Llegó así al siglo XXI manteniendo su independencia y su estilo.

Luis Valls-Taberner, Ángel Ron y Javier Valls-Taberner fueron figuras clave en la historia del Banco Popular. Él logró convencer a los consejeros del banco a que renunciaran a lo que entonces se llamaban “atenciones estatutarias” y que hoy llamaríamos dietas, para que las donasen a causas sociales. Durante décadas esta generosidad de los consejeros permitió ayudar a miles de personas en su desarrollo profesional y personal, no solo en España, sino en muchos países del mundo. La visión de Valls no fue genuina solo en el origen de esos fondos, sino que la aplicación fue también muy revolucionaria. Su forma de apoyar iniciativas sociales debía ser, en la mayoría de los casos, de préstamo en muy buenas condiciones, pero que, las fundaciones confiaban en que el beneficiario hiciera todo lo posible por devolverlo. De este modo logró un doble efecto, por un lado “dignificar al que pide” exigiéndole un esfuerzo y evitando la comodidad de una donación a fondo perdido, y por otro, mantenía, con esos recursos de vuelta, la capacidad financiera para apoyar nuevas iniciativas.

Luis Valls y su Vínculo con el Opus Dei

Simbolo del Opus Dei

La visión trascendente de la vida es algo imbricado en Luis Valls. Sin hacer ninguna ostentación de ello, al contrario, siempre con un perfil bajo y buscando el anonimato, Luis Valls tenía unas profundas raíces cristianas y fue un miembro destacado del Opus Dei desde que vio con claridad su vocación a los 20 años. Luis Valls-Taberner Arnó era numerario del Opus Dei, motivo por el que nunca se casó ni tuvo hijos, lo que lo convertía en un banquero atípico. Esta circunstancia hizo de él un banquero atípico. Tiempo después decidió cambiar su orientación profesional. Tras defender su tesis doctoral en la Universidad de Madrid, sobre La cesión de contratos en el derecho español, decidió adentrarse en el mundo de las finanzas. Comenzó a buscar, sin éxito, en las Cajas de Ahorros. A comienzos de los años sesenta, Luis Valls promovió la sociedad Faces (Fomento de Actividades Culturales Económicas y Sociales) desde la que aglutinó un foro de encuentro para diversas sensibilidades políticas, asegurando su financiación a través del Grupo Popular.

En 2024 surgieron críticas mediáticas sobre la relación de Luis Valls-Taberner y el Opus Dei, por el hecho de que Valls-Taberner haya querido destinar algunos de sus recursos personales a ayudar a iniciativas sociales inspiradas por el Opus Dei, ya que consideraba que la mejor manera de canalizar la acción social era a través de fundaciones y animaba a su entorno a hacerlo de esa manera. Efectivamente Valls ayudó a crear varias fundaciones, algunas de las cuales recibieron donaciones del Banco Popular. Estas fundaciones facilitaron ayuda económica a diversas iniciativas promovidas tanto por el Opus Dei, como a otras muchas iniciativas sociales que no tenían ningún vínculo con ésta.

Intereses Personales y Legado Social

Persona leyendo en una biblioteca

A Luis Valls le interesaban muchas cosas más allá de la banca. Era un enamorado de la lectura, del teatro y del cine. Una de sus costumbres más reconocidas era que regalaba libros y financió la creación de muchas bibliotecas. Estaba al corriente de las últimas tendencias culturales, pero su afición por el periodismo fue, quizá, lo que más destacan aquellos que lo trataron. La importancia de la formación y la preocupación por la gente joven fue otra seña de identidad del banquero catalán. Valls ayudó a salvar un pueblo, Morillo de Tou (Huesca), que estaba en la zona afectada por la Confederación Hidrográfica del Ebro, en colaboración con el sindicato Comisiones Obreras.

A lo largo de su vida, Luis Valls-Taberner publicó numerosos artículos de opinión y ensayos, entre los que destacan:

  • "El diario Madrid", ABC.
  • "El rey no gobierna", ABC.
  • "La carta robada", ABC.
  • "El reto de un ministro", ABC.
  • "El horizonte del nuevo Gobierno", YA.
  • "Las familias políticas", ABC.
  • "¿Quiénes nos gobernaran?", ABC.
  • "Flaco servicio al Rey", ABC.
  • "La banca también prospera en regímenes democráticos", EL PAÍS.
  • "Sobre el comportamiento de la Banca", ABC.
  • "Sobre la reforma de la Banca", ABC.
  • "Una dedicatoria de los Bancos al Ayuntamiento de Madrid", ABC.
  • "Los banqueros españoles caminan hacia la “reserva”", EL PAÍS.
  • "¿También la banca?", EL PAÍS.
  • "Sobre aspirinas y fusiones", FUTURO EMPRESARIAL.
  • "Auge y caída de la banca", EL PAÍS.
  • "El Popular es un libro siempre abierto", EL NUEVO LUNES.
  • "Banco Popular: dos años de presidencia doble", ABC.
  • "De la Banca tranquila a la Banca inquieta", ECONOMÍA Y FINANZAS.
  • "Optimistas y pesimistas", DINERO.
  • "Libertad, esa gran señora". DIARIO 16.
  • "La calumnia", ABC.
  • "Diez sobre diez", TIEMPO.
  • "El sello de Luis Valls", FUTURO EMPRESARIAL.
  • "La trayectoria de Pepe", EL MUNDO.
  • "Rumasa: la historia llega a su fin", ABC.
  • "¿Sabe usted cómo se comporta?", Ya Dominical.
  • "Por qué nos reunimos los banqueros", Expansión.
  • "El pensamiento cautivo", DINERO.
  • "Mercaderes de dinero", ANUARIO EL PAÍS.
  • "La doble presidencia representa un logro organizativo que suma eficacia a la gestión", ABC.
  • "La organización será decisiva", Expansión.
  • "La cultura del “cómo” en la banca actual", CINCO DÍAS.

Luis Valls-Taberner presentó su renuncia a los cargos de consejero y presidente del Banco en octubre de 2004, siendo nombrado Ángel Ron presidente ejecutivo por el Consejo de Administración. Falleció en 2006. Poseedor de un talante abierto y conciliador, algo que le hizo trabar amistad en todos los ámbitos del espectro político, hizo buenos amigos en partidos políticos que estaban situados muy lejos de sus convicciones políticas -próximas a la democracia cristiana-. Valls-Taberner no quiso dar publicidad a las ayudas que concedía el Banco Popular -en parte, para evitar el efecto llamada-. Miguel Ángel Prieto, antiguo director del gabinete de Presidencia de Banco Popular, que colaboraba estrechamente con Luis Valls en la selección de proyectos para apoyar desde la acción social, recuerda que mantenían estrecha colaboración con fundaciones amigas: “Eran fundaciones asistenciales, educativas, de promoción de la mujer, culturales o que ayudaban a estudiantes, a la integración de inmigrantes, de personas con discapacidad o profesores investigadores. También había algunas centradas en la conservación y fomento del patrimonio”, apunta. La mejor publicidad para cualquier banco moderno es hacer una buena obra. El caso de Luis Valls-Taberner es el de un banquero clásico que vivía para su banco y para la Obra. El Banco Popular era su casa y el Opus Dei, su refugio.

El Sobrino, Luis Valls-Taberner Muls

Retrato familiar

Luis Valls-Taberner Muls es hijo de Javier (el hermano menor del banquero) y sobrino del desaparecido Luis Valls Taberner, ambos copresidentes del Banco Popular. El propio Luis Valls-Taberner Muls, nos confirma la noticia de que espera su primer hijo con su pareja, Carla Palou, y se encuentra "muy centrado y muy bien en este momento de su vida". La pareja está preparando su boda con vistas a 2017. Carla Palou, directora de marketing de IWC Iberia, prefiere, al igual que su pareja, mantenerse al margen de la popularidad del 'photocall' y de las fiestas sociales patrocinadas. Más titulares ha protagonizado estos años la hermana de Luis, Cristina, que tuvo sus momentos más mediáticos cuando se emparejó con Cayetano Martínez de Irujo e Isak Andic. Su casa de Madrid apareció en la revista de decoración 'Nuevo Estilo', pero en ese caso era para promocionar la empresa de regalos Cris&Cris, la cual montó junto a su madre, Christina Muls. Después se fue a vivir a Barcelona, se casó con Francisco Reynés, vicepresidente y consejero delegado de Abertis, tuvieron una hija y desapareció del mapa social de las revistas.

En el caso de su hermano, Luis Valls, la visibilidad le viene por su colaboración con medios de comunicación a través de artículos de opinión y por sus entrevistas como joven emprendedor. "Empecé vendiendo pisos para una multinacional americana, donde no te regalan nada, en un sector que no tenía nada que ver con el de mi familia. No me pueden acusar de no buscar mi autonomía. He iniciado mi camino inmobiliario porque es en el que me he formado y también me interesa el mundo editorial porque sin estar dentro de mis planes, es algo que me ha interesado mucho”, explicaba en su momento a Vanitatis. Una de las últimas apariciones públicas fue en la presentación del libro Desapego y libertad: apuntes de un banquero inclasificable (2016) que escribió sobre su tío Luis Valls Taberner, miembro numerario del Opus Dei, impulsor de la Universidad de Navarra y gran amigo del teólogo Enrique Miret Magdalena. "Fue una manera de homenajear a mi tío diez años después de su muerte", afirma. El día de la presentación estuvo acompañado por José Oneto, Miguel Ángel Aguilar, José Vicente de Juan y José Eulogio López, periodistas que conocieron y trataron al banquero y a su hermano Javier. El libro es muy personal y no pretende ofrecer una biografía amplia y sistemática de Luis Valls, ni siquiera una referencia histórica del Banco Popular. Del Banco Popular se deja ver, como es conocido, su tradicional carácter de entidad bien gestionada, eficiente, austera, rentable, reconocida nacional e internacionalmente, ajena a los riesgos excesivos. El gobierno corporativo: “La organización, cuanto más plana, mejor”. La rentabilidad: “Porque nos lo hemos propuesto. Afortunadamente, el objetivo de los competidores es otro: unos quieren ser los más grandes, otros los líderes. Otros quieren tener el grupo industrial más fuerte, otros quieren ser más internacionales. Nosotros, atendiendo a la tradición, cantera y cultura del banco, nos empeñamos en ser los más rentables.

tags: #luis #valls #taberner #hijo