Siempre ha sido fundamental reconocer a aquellos grupos que merecen consideración y respeto por su carácter pionero, a los que abrieron camino en una escena musical incipiente. Bandas como El Dúo Dinámico, Sabicas con Joe Beck, Lone Star, The Storm, Los Pekenikes o Los Brincos son ejemplos de esta categoría, que más tarde vería el éxito de Miguel Ríos y las ramificaciones urbanas y flamencas de los setenta con Leño, Triana, Alameda, La Banda Trapera del Río, Bloque, Tequila y Asfalto, entre otros. En este contexto de respeto a los precursores, Los Salvajes destacan como una de las bandas barcelonesas de garage rock más importantes del panorama musical español. Su legado ha sido reconocido en publicaciones como el libro Los 100 Mejores Discos Del Rock Español De Los 60 y 70 de Juan Puchades y César Campoy, que dedica una entrada a esta formación catalana.
Formación y Primeros Pasos
Los Salvajes se fundaron en Barcelona en 1962. Ese año fue especial para cinco adolescentes barceloneses que, con entusiasmo, decidieron emprender una aventura musical que los llevaría a convertirse en una de las bandas más rompedoras de la escena española. Su debut tuvo lugar en la Nochevieja de 1962.
Los meses siguientes fueron un torbellino de cambios de componentes, ensayos cada domingo y el deseo de hacerse un nombre entre los cientos de conjuntos catalanes dedicados al rock. La primera formación estable estuvo integrada por Gabriel -Gaby- Alegret (cantante), Andy González y Francisco Miralles (guitarras), Enric Canals (bajo) y Delfín Fernández (batería). En 1964, Enric fue sustituido por Sebastián Sospedra, cuya incorporación fue decisiva para que Los Salvajes comenzaran a ensayar a diario y con mayor seriedad. Esta alineación, con Gaby, Andy González, Francisco Miralles (sustituido más tarde por Julián Moreno), Sebastián Sospedra y un jovencísimo Delfín Fernández (quien se inició en la banda con apenas 15 años), es la más recordada y fructífera del grupo.
De Barcelona a Europa: Experiencia y Sonido Propio
La banda, comandada por Gaby Alegret, quien mantuvo la llama encendida en las diferentes épocas, comenzó, como muchos de la época, haciendo adaptaciones en castellano de temas del rock anglosajón. Dando sus primeros pasos, Los Salvajes emigraron a Alemania para posteriormente regresar a España con más experiencia y ganas de triunfar. Su viaje inicial a Berlín, para recorrer el circuito de salas, y también a Inglaterra, les proporcionó una serie de vivencias que los impulsaron a no conformarse solo con versiones.
A finales del verano de 1964, Bernard Schram, un promotor alemán de vacaciones en la Costa Brava, los escuchó y les propuso un contrato para ir a Alemania. El batería Delfín Fernández, al tener solo quince años, se quedó en España y fue sustituido temporalmente por un batería alemán. Se presentaron en el Star Palace de Kiel el 1 de noviembre de 1964, pasando después un tiempo en Colonia, Hamburgo y otras ciudades del norte del país, completando ocho meses de duro aprendizaje rockero. El hermano de Gaby, Manuel Alegret, los convenció para regresar a España con un supuesto contrato para EMI, pero la discográfica los rechazó inicialmente por considerarlos demasiado ruidosos.
Desmarcándose del resto de grupos de Barcelona, Los Salvajes tejieron un sonido potente y una puesta en escena provocadora, que les permitió adquirir cada vez más adeptos. Con influencias marcadas de los Rolling Stones y The Who, el grupo fue considerado uno de los portadores del garage rock en España. Además, fueron precursores en la forma de vestir y de moverse en el escenario en una España que apenas dejaba atrás la posguerra. Aunque en algún momento se les presentó como los "Rolling Stones españoles", Los Salvajes demostraron ser mucho más que un grupo especialista en versiones de éxitos extranjeros.

Éxitos y Composiciones Originales
Gaby y su banda ya eran considerados los "The Rolling Stones hispanos". Su evolución progresiva hacia sonidos más contundentes y, posteriormente, psicodélicos, se hizo evidente muy pronto. Las revisiones de piezas románticas de corte italiano dieron paso, sin dilación, a históricas adaptaciones, algunas memorables, como las de "(I can't get no) Satisfaction" o "19th Nervous Breakdown".
En septiembre de 1965, tuvieron la oportunidad de telonear a The Moody Blues en el Palacio de los Deportes de Barcelona. Según Gaby: "Después de aquella actuación entramos directamente en la EMI sin pruebas ni hostias". Grabaron su primer EP para Regal, una de las divisiones españolas de EMI, pero no tuvo el éxito esperado. Con el siguiente EP, la situación cambió radicalmente. Entre los temas incluidos, una gran versión de "Satisfaction" los catapultó a todas las emisoras de radio y al incipiente hit parade hispano.
No se conformaron con clonar a los Rolling; Los Salvajes aportaron sus propias iniciativas. 1966 fue el gran año de su carrera, con tres EPs en el mercado y dos ocupando los primeros puestos en las listas de ventas. El acuerdo entre varias discográficas hispanas para lanzar versiones españolas de los grandes de la música inglesa antes que los discos originales jugó a su favor, resultando en dos de las mejores grabaciones del grupo: "La Neurastenia" (Regal, 1966) y "Todo Negro" (Regal, 1966), es decir, "19th Nervous Breakdown" y "Paint it Black". Estas versiones llegaron a vender tanto o más que los propios Stones en España. Además de los Rolling, otros artistas del nuevo blues inglés, como Spencer Davis Group o The Troggs, también fueron filtrados por su estilo "macarra y salvaje".
En las caras B de estos discos, empezaron a aparecer temas propios, poco apreciados en su momento pero revalorizados con el tiempo. Los Salvajes demostraron su facilidad para crear composiciones propias de intensidad inapelable. Empezaron a crear sus propios temas, como "Soy Así", incluido en un single de cuatro cortes de 1966, que casi puede ser el germen de "Soy Un Macarra" de Ilegales veinte años después. Temas como "Soy Así", con letras reivindicativas como "Con patillas largas, estrecho pantalón, un jersey a rayas, aunque llame la atención, soy así...", o instrumentales como "Al Capone", demostraban la fuerza y el poderío de su vocalista Gaby Alegret.
"Lo mejor de Los Salvajes" (1967): Un Hito Discográfico
En 1967, la banda publicó un LP que recopilaba sus temas más conocidos junto a algunas novedades de composición propia. La indudable repercusión del quinteto llevó a EMI a editar este elepé, que incluyó temas publicados antes y después de su lanzamiento. Este disco, titulado "Lo mejor de Los Salvajes", fue un clásico recopilatorio; en aquella época, los sellos no arriesgaban demasiado con álbumes de material completamente nuevo.
Medio siglo después de su edición, sigue siendo considerado uno de los discos más contundentes y provocativos de la segunda mitad de la década de 1960. El diseño de su carpeta ya adelantaba la dirección musical del grupo: su portada era una creación colorista y lisérgica, mientras que la contraportada mostraba una de las instantáneas más recordadas del conjunto. Musicalmente, este larga duración es impecable, repleto de éxitos incontestables que definen a la perfección la filosofía de Los Salvajes.
- El disco se abre con la memorable "Vivir sin ti", una de las cimas interpretativas del grupo, caracterizada por un hipnótico fuzz y aires souleros que confieren los vientos. Gaby destaca, apoyado por una sección rítmica en estado de gracia.
- Le sigue "Soy así", un emblema del combo y un verdadero himno generacional, reivindicado incluso por algunos rockeros en el siglo XXI. Se podría considerar el "My Generation" de los años 60 hispanos, con su ritmo garagero y de R&B, sus guiños (al 'Al Capone') y el desparpajo de Alegret.
- La banda continuó demostrando su valía compositiva con la romántica pero contundente "Rosa de papel", una pieza original de Julián Moreno, que precede al mítico instrumental "Al Capone".
- En el ámbito lisérgico, el emblema más recordado del quinteto es la magna "El bigote", una perla insuperable del género en su vertiente ibérica, construida sobre un hipnótico sitar y cambios de ritmo. Delfín Fernández es uno de sus autores, como también lo es del siguiente tema, la dramática "Fuera de mi corazón", con arreglos instrumentales que lucen la voz de Gaby.
- El álbum culmina con tres de las versiones más celebradas del grupo, algunas de las cuales lograron mayor repercusión y éxito en España que las piezas originales: "Corre, corre" (una grandiosa adaptación de "Keep on running" de The Spencer Davis Group), "Todo negro" (el "Paint it, Black" de los Stones), que se convirtió en número uno y un clásico de la cultura popular ibérica, y "Una chica igual que tú" (adaptación de "With a Girl Like You" de The Troggs).
- La guinda del pastel la pone "Es la edad", otro emblema del grupo y del garage sesentero europeo, cuya letra destila rebeldía e inconformismo. Este álbum marcó uno de los puntos álgidos de la banda.

Evolución, Disolución y Primeros Retornos
El grupo, un auténtico crisol de influencias, se sumó a finales de 1967 a la estética Sargento Peppers y a la psicodelia, publicando temas propios como "Las ovejitas" y, en 1968, "Los platillos volantes". Estas canciones, con letras y músicas lisérgicas, fueron injustamente criticadas a pesar (o quizás debido a) su vena innovadora. Un año más tarde, en 1968, bajo la cobertura de EMI (a través de La Voz de su Amo, otra filial), Los Salvajes cambiaron de registro, posiblemente "invitados" por su sello, para revisar éxitos internacionales de tono más festivo, como "Baby, come back" o "Judy in disguise (with glasses)". Estas versiones adquirían mayor fuerza gracias a la característica voz de Gaby y la maestría instrumental del resto del conjunto. Estas adaptaciones se combinaron con nuevas creaciones originales como la celebérrima "Los platillos volantes", que demostraba que Los Salvajes seguían en plena forma en su vertiente más psicodélica.
Durante esta época, fueron vetados por conjuntos más comedidos en escena, como Los Brincos o Los Sirex, que no querían compartir escenario con ellos. A finales de 1968, se incorporó un sexto miembro, Fran Mercader, para los teclados y la guitarra. Grabó con ellos sus dos últimos sencillos y sustituyó a Andy González, quien había agotado sus prórrogas militares. Poco después, Gaby también abandonó el grupo. Sin su carismático cantante, cumplieron los últimos contratos y pusieron fin a su carrera en 1970.
El grupo vivió una intensa década hasta que, por diversas circunstancias, especialmente las obligaciones del servicio militar de la época, tuvieron que guardar micrófonos, amplificadores e instrumentos en el almacén.
La Década de los 80 y "Rockero Prematuro"
Ángel Casas reunió a parte de Los Salvajes en 1978 y los presentó en un monográfico del programa televisivo Musical Express. Reiniciaron una carrera dentro del estilo heavy, pero, según la opinión popular, "segundas partes nunca fueron buenas". A finales de los 70, Gaby retornó, bajo el nombre de Los Salvajes pero con una nueva banda. Lo hizo con aires de rock duro, editando referencias como Salvajes (Belter, 1981) o Rockero prematuro (Belter, 1982).
A principios de los 80, con una nueva formación, Los Salvajes se decantaron por un sonido más heavy, alejado de sus orígenes garajeros, pero no por ello menos interesante, demostrando que siempre fueron rockeros de pro. En el single "Rockero prematuro", en su cara A se halla el simpático e incombustible tema homónimo que, según la canción, proclama: "Rockero prematuro, no vales un duro...", comenzando con sonidos de avionetas, toda una declaración de intenciones en estado puro.
Reuniones y Legado Actual
Precisamente a finales de los 80, la formación más recordada del grupo volvió a reunirse, en plena época de fervor por recuperar la esencia e historia de los pioneros de la música española. En 1998, se cumplió el sueño de reunir nuevamente a los cinco Salvajes para presentar la edición de su doble CD, “Hace 35 Años” (Picap, 1998), que incluía 22 temas seleccionados por sus propios componentes y dos canciones compuestas para la ocasión por Tino Casal, quien habría sido el productor del disco de no haber fallecido previamente.
Tras algunos años de silencio y diversos cambios en la formación original, Los Salvajes retomaron su actividad en 2013, decidiendo volver a la carga y continuar con un proyecto que los consagró como los Rolling Stones españoles. Este apodo otorga galones a una banda que en 2022 celebró su sexagésimo aniversario con la publicación de un álbum recopilatorio, y que en 2023 quiso conmemorar con un concierto histórico en la sala Galileo Galilei de Madrid, que tuvo lugar el 14 de noviembre a partir de las 21h.
La banda, nacida en Barcelona en 1962, presenta nuevo disco en el Centro Cultural Albareda. A principios de 2021, falleció el bajista Sebastián Sospedra, pero este golpe no detuvo la tercera etapa de la banda, que actualmente está compuesta por:
- Delfín Fernández Martínez en la batería (miembro desde el primer momento, y autor de un libro sobre la historia del grupo).
- Luis Barbero Grau en la voz, armónica y guitarra.
- Carles Fonollosa en la guitarra y voces.
- Dani Torrens, sustituto de Sospedra en el bajo.
