Cuando una mujer está embarazada, a menudo piensa que el posparto será el final de los dolores asociados con la gestación. Sin embargo, el propio parto puede acarrear otro tipo de molestias, como los puntos por causa de desgarros vaginales o episiotomía, o los puntos de la cicatriz tras una cesárea. La sorpresa llega cuando, una vez pasado el efecto de la anestesia, comienza a producirse un dolor intenso, similar a una contracción, unido a un endurecimiento de una especie de "bola" (que es el útero, aunque no lo parezca) situada por debajo del ombligo.
Estos dolores se conocen como entuertos, que son contracciones uterinas que ocurren tras el parto. Su función principal es disminuir gradualmente el tamaño del útero y ayudar a que este recupere su posición habitual, lo que a su vez reduce el riesgo de hemorragia.

Comprendiendo los Entuertos
Los entuertos son sufridos por todas las mujeres recién paridas y pueden durar hasta 5 o 7 días. La duración e intensidad de estas contracciones posparto dependen de varios factores:
- El tamaño del útero.
- El número de hijos que se tengan.
- El tipo de lactancia que esté empleando la nueva mamá.
Es importante destacar que en aquellas mujeres que utilizan la lactancia materna para alimentar a sus bebés, el dolor de los entuertos o contracciones posparto puede verse aumentado. Asimismo, se ha observado que las pacientes que han sido sometidas a una intervención quirúrgica como la cesárea para extraer al bebé, suelen presentar entuertos más llamativos. Esto se debe a que no se produce la recolocación fisiológica que ocurre durante un parto vaginal.
El puerperio o posparto inmediato no siempre es un camino de rosas debido a los entuertos y otros dolores (puntos de la episiotomía, cesárea), pero mantener una actitud positiva es fundamental. Ver la cara del bebé debe ser una experiencia única, además de ayudar a comprender los cambios que están ocurriendo en el cuerpo.
El Proceso de Involución Uterina
El puerperio es el período que transcurre desde la expulsión de la placenta o alumbramiento hasta que el aparato genital de la mujer vuelve a su estado anterior al embarazo. Suele durar entre seis y ocho semanas, aproximadamente 40 días. Durante este tiempo, el organismo de la mujer experimenta determinados cambios anatómicos, siendo el principal la involución uterina. Este es el proceso mediante el cual el útero regresa a un tamaño similar al que tenía antes del embarazo.
Las contracciones uterinas asociadas a los entuertos son intensas y frecuentes durante las primeras 24 a 48 horas tras el parto, aunque pueden durar alrededor de una semana con menor intensidad. Para muchas mujeres, este dolor es tolerable, pero en caso contrario, se puede recurrir al ibuprofeno para calmarlo, siempre bajo la consideración y prescripción médica.

La mayoría de las primerizas experimentan los entuertos como dolores poco intensos, similares a los de la menstruación. Sin embargo, a medida que se tienen más hijos, los entuertos tienden a ser más intensos y dolorosos. Esto se debe a que el útero está más blando y necesita más fuerza y contracciones para regresar a su posición original.
La Importancia de los Entuertos
Los entuertos son procesos naturales, beneficiosos y deseables. Si el útero no se contrae adecuadamente, los vasos sanguíneos quedan abiertos y la hemorragia podría poner en riesgo la vida de la madre. Es preciso remarcar que los entuertos no son patológicos; todo lo contrario. Una contracción uterina adecuada en el posparto es esencial para prevenir fenómenos como la hemorragia posparto.
Por esta razón, los obstetras y matronas a menudo utilizan medicación uterotónica, como la oxitocina, tras el nacimiento del bebé y el alumbramiento de la placenta. Esto ayuda a disminuir de manera relevante la hemorragia posparto y favorece la aparición de entuertos.
Manejo del Dolor Posparto
Una revisión actualizada sobre el alivio del dolor después del parto vaginal examina la efectividad y seguridad de los medicamentos y métodos no farmacológicos. Las mujeres pueden experimentar dolor y molestias por calambres después del parto, conocido como entuertos, a medida que el útero se contrae y vuelve a su tamaño normal. Estos dolores suelen durar de dos a tres días después del parto, y son más probables en mujeres que ya han tenido hijos.
La lactancia materna estimula la contracción uterina, lo que puede aumentar la intensidad de los dolores. Los tipos de analgésicos utilizados para tratar el dolor incluyen paracetamol, antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como ibuprofeno y naproxeno, opiáceos como la codeína, y métodos no medicinales como preparaciones de hierbas y la neuroestimulación eléctrica transcutánea (TENS).
Evidencia sobre el Alivio del Dolor
El control del dolor después del parto es importante, ya que puede afectar a las actividades diarias de la madre, la creación de lazos afectivos y el cuidado del recién nacido, además de interferir con el establecimiento de la lactancia materna.
Se identificaron 28 estudios con 2749 madres tras partos únicos sin complicaciones. La mayor parte de la evidencia es de certeza baja debido a que los estudios no incluyeron un número suficiente de mujeres o excluyeron a las mujeres lactantes, lo que reduce la pertinencia de la evidencia para un grupo más amplio de mujeres. Ningún estudio informó sobre efectos adversos en los recién nacidos.
- Los AINE son probablemente mejores que el placebo para proporcionar un alivio suficiente del dolor y pueden reducir la necesidad de analgesia adicional. Podría haber poca diferencia entre los AINE y el placebo en cuanto al riesgo de efectos adversos en la madre.
- Los AINE son probablemente mejores que los opiáceos para el alivio suficiente del dolor y podrían reducir el riesgo de efectos adversos en la madre. Los AINE podrían reducir ligeramente la necesidad de alivio adicional del dolor en comparación con los opiáceos.
- Los opiáceos podrían ser mejores que el placebo para el alivio suficiente del dolor y para la necesidad de un alivio adicional del dolor. Sin embargo, los opiáceos podrían aumentar el riesgo de efectos adversos en la madre en comparación con el placebo.
- La evidencia de certeza muy baja indica que no se conoce con certeza si el paracetamol es mejor que el placebo en el alivio del dolor o en el riesgo de efectos adversos maternos. Tampoco se sabe con certeza si hay diferencias entre el paracetamol y los AINE para el alivio del dolor o el riesgo de efectos adversos maternos.
- La evidencia de certeza muy baja sugiere que no existe seguridad sobre si los AINE son mejores que los medicamentos a base de hierbas en el alivio del dolor, la necesidad de alivio adicional o el riesgo de efectos adversos maternos.
- La evidencia de certeza muy baja indica que no hay seguridad sobre si la TENS es mejor que ninguna TENS para el alivio suficiente del dolor percibido por las mujeres.
En resumen, los AINE podrían ser mejores que el placebo y probablemente son mejores que los opiáceos para aliviar los dolores posparto. La calidad de la evidencia es deficiente, y la efectividad de otras formas de alivio del dolor no se conoce con certeza. Se necesitan futuros ensayos con un número suficiente de mujeres, incluyendo a aquellas que lactan, y encuestas a las mujeres para describir adecuadamente su experiencia con los calambres y la involución uterinos.