Criar a un cobayo recién nacido sin la presencia de su madre es una labor delicada que requiere atención constante, paciencia y conocimientos específicos sobre sus necesidades nutricionales. Los cobayos son animales estrictamente herbívoros y su sistema digestivo está diseñado para procesar vegetales crudos desde etapas tempranas, pero durante sus primeras semanas de vida dependen fundamentalmente de la leche materna para un desarrollo saludable.

Sustitución de la leche materna
Hasta las tres semanas de vida, el alimento ideal de un cobayo es la leche materna. Cuando la madre no está presente, es necesario buscar un sustituto adecuado. Aunque existe debate sobre el contenido de lactosa, la recomendación profesional es utilizar leche de sustitución para pequeños animales (frecuentemente denominada leche para gatitos o fórmulas específicas para roedores).
- Fórmulas especializadas: Se recomienda leche para pequeños animales enriquecida con aminoácidos y minerales. Estos productos están formulados con un bajo nivel de lactosa y un alto contenido en grasa para asemejarse a la leche materna natural.
- Preparación: Si la leche es en polvo, debe diluirse cuidadosamente en agua embotellada (por su baja mineralización), asegurándose de que esté a una temperatura tibia antes de administrarla.
- Equipo: Es fundamental utilizar jeringas pequeñas (de 1 ml o 5 ml) o biberones específicos para pequeños animales. Todo el material debe mantenerse estrictamente limpio y estéril.
Pautas de alimentación asistida
La frecuencia y cantidad de alimento varían según la edad y el peso del animal. Como norma general, se recomienda realizar una toma cada 3-4 horas para crías muy pequeñas, espaciando más las tomas conforme el animal crece.
Después de cada toma, es crucial realizar un suave masaje en la tripita y la zona genital. Esto estimula el sistema digestivo y excretor, ayudando al pequeño a hacer sus necesidades, un proceso que suele ser necesario durante la primera semana de vida.

Introducción a la alimentación sólida
Aunque la leche sea vital al inicio, el cobayo debe tener a su disposición desde el primer día:
- Heno: Es el pilar de su dieta; lo empezará a mordisquear por instinto para desgastar sus dientes y favorecer el tránsito intestinal.
- Pienso de calidad: Debe estar disponible para que el pequeño "coja práctica" y se familiarice con texturas sólidas.
- Agua fresca: Siempre disponible y limpia.
Las verduras deben introducirse progresivamente a partir de la primera semana de vida, siempre en pequeñas cantidades para evitar diarreas, ya que su sistema digestivo es muy sensible en esta etapa.
Suplementación y precauciones
La vitamina C es indispensable para los cobayos desde el nacimiento. Se puede administrar mediante Redoxon líquido (unas 2 gotas al día mezcladas con la leche o directamente en la boca) hasta que el animal sea capaz de consumir vegetales ricos en esta vitamina, como el pimiento, por sí mismo.
Es vital monitorear el progreso del pequeño pesándolo diariamente con una báscula de cocina digital. Un cachorro suele ganar entre 5 y 7 gramos diarios; si no aumenta de peso tras los primeros días de adaptación, es fundamental consultar a un veterinario especializado en animales exóticos.