Leandro de Borbón, reconocido por la justicia el 21 de mayo de 2003 como hijo extramatrimonial del rey Alfonso XIII, fue una figura que generó gran interés mediático y controversia hasta su fallecimiento. Hermanastro de Juan de Borbón y tío de Juan Carlos I, su vida estuvo marcada por la búsqueda de reconocimiento y las complejas relaciones familiares, especialmente con sus propios hijos.

Los Orígenes Reales de Leandro de Borbón
A nivel histórico, los Borbones son conocidos por tener relaciones extramatrimoniales de las que, en ciertos casos, nacieron hijos ilegítimos. Al principio, esa fue la historia de don Leandro de Borbón, vástago del rey Alfonso XIII y de la famosa actriz malagueña Carmen Ruiz Moragas, una de las grandes leyendas del Teatro Español.
El Romance Clandestino de Alfonso XIII y Carmen Ruiz Moragas
La actriz Carmen Moragas, amante de Alfonso XIII, pertenecía a una importante familia de la burguesía, ya que su padre fue un diputado a Cortes y sobrina del ministro Rafael Gasset Chinchilla. El monarca se había casado en 1906 con Victoria Eugenia de Battenberg, con quien tuvo siete hijos. No está muy claro cómo se conocieron los amantes, pero todo apunta a que fue en el teatro, ya que Carmen era una figura destacada y al rey le encantaba frecuentar estos ambientes. Por parte de él hubo flechazo a primera vista, pero ella nunca estuvo enamorada. Sí está confirmado que cruzaron sus miradas en 1916 y, a partir de aquel momento, aquella intérprete que había estudiado con María Guerrero se convirtió en la amante real por excelencia. Popularmente la conocían como "La Moragas".

Aquello no gustó en absoluto a los padres de Carmen, que la obligaron a casarse en noviembre de 1917 con el torero mexicano Rodolfo Gaona, un enlace de tapadera que duró lo justo. Alfonso XIII abandonaba el Palacio Real para citarse con ella en el palacete que le había regalado en el exquisito distrito de Chamberí. Era vox populi la pasión que sentía el rey por la actriz. De aquel amor nacieron dos hijos: María Teresa, nacida en Florencia en junio de 1925 y fallecida tempranamente en 1965, y Leandro Alfonso, nacido en Madrid el 26 de abril de 1929 en un chalet de la madrileña avenida del Valle, donde Alfonso y Carmen tenían su nido de amor clandestino.
Infancia y Educación
La gran perdición para estas criaturas es que jamás fueron reconocidas por el bisabuelo de Felipe VI. Los recuerdos que Leandro conservaba de su regio padre eran difusos, ya que apenas tenía dos años cuando el monarca tuvo que partir al exilio en 1931 al proclamarse la Segunda República. Él se acordaba de un señor trajeado que le llamaba "Alfonsete" y le daba medio marrón glacé o una violeta escarchada. Tras el advenimiento de la República y el fallecimiento de Carmen Moragas a consecuencia de un cáncer en junio de 1936, un mes antes del estallido de la guerra civil, ambos niños sobrevivieron un tanto precariamente gracias al amparo de sus abuelos maternos. Sin embargo, al terminar la contienda, su suerte cambió: su padre, el Rey, desde Roma, les nombró un tutor, el conde de los Andes, para que supervisara su educación, otorgándoles además una pensión en secreto que llegaba puntualmente desde una cuenta suiza. Gracias a ello, Leandro pudo ingresar como alumno en el Real Colegio Alfonso XII de los Agustinos del Monasterio de El Escorial, donde cursó el bachiller y estudió derecho en la universidad María Cristina de esta localidad. Tras realizar el servicio militar en el ejército del aire, concluyó su formación militar haciéndose también piloto. En 1955 le dieron parte de la herencia que le correspondía de su padre.
La Lucha por el Reconocimiento y la Relación con la Corona
Numerosos rumores circularon durante el Franquismo sobre los hijos ilegítimos de Alfonso XIII, pero bajo la batuta del dictador había que tener sumo cuidado. A medida que don Leandro crecía, aquellos dimes y diretes le zumbaban en la cabeza. Sin embargo, no fue hasta 1984 que el historiador británico Gerard Noël sacó a relucir a "la otra familia" de Alfonso XIII, dejando patente que entre el monarca y la actriz habían tenido una relación de casi 15 años.
Acercamientos y Deterioro con la Familia Real
Don Juan, conde de Barcelona, no solo estaba al tanto de la existencia de un hermano bastardo, sino que siempre fue contemporizador con Leandro. Incluso tuvo con él ciertas deferencias, como invitarle a algunas celebraciones familiares, entre ellas sus bodas de oro, seguramente para evitar el escándalo de que se conociera la existencia de este Borbón ilegítimo. Un comportamiento que también exhibió su hijo Juan Carlos sobre todo al principio de su reinado, según reconocía el propio Leandro, especialmente en el periodo en que Sabino Fernández Campo ejerció como Jefe de Su Casa. "Cuando nos encontramos le doy un abrazo, me llama tío e incluso cuando las infantas Elena y Cristina eran pequeñas, fui a Zarzuela para conocerlas y el Rey les dijo: «Niñas, dad un beso a vuestro tío Leandro»".

Pero sus cordiales relaciones con la familia real se torcieron a raíz de fallecer Doña María, madre del monarca, en enero de 2002, ya que según el propio Leandro, mandó un telegrama de pésame que jamás hicieron llegar a Don Juan Carlos. Sintiéndose ninguneado, el entonces "bastardo regio" mantuvo una tensa conversación con Fernando Almansa, sucesor de Fernández Campo, donde le manifestó su intención de obtener un reconocimiento tácito de su condición: "Me dais el tratamiento de Alteza y zanjamos el asunto", algo a lo que el entonces Jefe de la Casa Real se cerró en banda.
El Reconocimiento Legal y las Aspiraciones
Leandro decidió entonces desenterrar el hacha de guerra, publicando ese mismo mes de junio de 2002 un jugoso libro de memorias, donde relataba con todo lujo de detalles la pasión clandestina entre su madre y el Rey Alfonso XIII, cuyo fruto fueron él y su hermana Teresa. No contento con esto, acudió también al despacho de un prestigioso abogado madrileño, Miguel Martín Rabadán, para completar su ofensiva en los tribunales, presentando una demanda de filiación y amenazando incluso con desenterrar los restos de Alfonso XIII y el conde de Barcelona si era necesario. La sangre no llegó al río y un año después, en mayo de 2003, fue reconocido como hijo de Alfonso XIII por los tribunales españoles, cambiando su apellido Ruiz Moragas por de Borbón, "con todos los derechos que le fueran favorables" y "sin necesidad de ninguna prueba de ADN". Su nuevo nombre sería Leandro Alfonso de Borbón Ruiz. Don Leandro, como le llamaban, falleció en 2016 a los ochenta y siete años sin ver cumplido su otro gran sueño: llevar el título de Infante de España y el tratamiento de Alteza Real. "El tratamiento que se me tiene que dar, a partir de ahora, es el de Alteza y, por supuesto, mis herederos son Excelencias. Soy Alteza de Rey, hermano de Rey e Infante de España. No quiero otros boatos ni escoltas, sino continuar con la misma plácida vida que he llevado hasta ahora”, dijo el antes Leandro Alfonso Ruiz Moragas. "A pesar de mi nueva condición, no voy a cambiar mi forma de vida. No soy de la jet ni de la nuit. Vivo en una casa de alquiler y a lo que aspiro es a retirarme tranquilamente a un pisito que tenemos en Alicante", dijo, junto a su esposa, Concepción de Mora, y su único hijo, Leandro Julio. "No pretendo hacer daño a la Corona, tienen mis mismos genes. Los adoro, a todos. Pienso muy bien del Príncipe, el mejor preparado de Europa".
Leandro vivía en un pequeño piso de un modesto barrio madrileño, lejos de cualquier clase de fastuosidad o lujo. Eso sí, en las paredes del salón de su casa colgaban numerosas fotos de Alfonso XIII, así como de don Juan, del rey don Juan Carlos y también del príncipe Felipe, evidenciando que el inquilino de esta vivienda no olvidaba su entronque con los Borbones.
Los Hijos de Leandro de Borbón y las Disputas Familiares
Leandro de Borbón contrajo matrimonio en dos ocasiones, teniendo hijos de ambas uniones. Estas relaciones familiares, sin embargo, estuvieron lejos de ser idílicas, especialmente en lo referente a la herencia y el reconocimiento.
Primer Matrimonio con María del Rosario Vidal y de Bárnola
En 1952, Leandro contrajo matrimonio con María del Rosario Vidal y de Bárnola. De esta unión nacieron seis hijos: María Cristina, Alfonso Javier, Blanca Isabel, Eduardo Leandro, Luisa María (fallecida) y María de las Mercedes. Leandro y María del Rosario se divorciaron en 1981.
Segundo Matrimonio con María Concepción de Mora y Ruiz
En julio de 1982, Leandro se casó en segundas nupcias con María Concepción de Mora y Ruiz. De esta unión nació un único hijo, Leandro Julio de Borbón y de Mora, en 1973. Este hijo fue considerado por su padre como su "hijo preferido".
El Testamento y la Herencia: Un Conflicto Latente
Leandro de Borbón y Ruiz decidió nombrar en su testamento a su hijo Leandro Julio de Borbón y de Mora como heredero universal. Este testamento, calificado por su hija Blanca como "detestable y repugnante", contenía puntos muy duros:
- Prohibición absoluta de que cualquiera de los hijos de su primer matrimonio fuera enterrado junto a su padre, Don Leandro.
- Institución como heredero universal a D. Leandro de Borbón de Mora, quien recibiría, además de la legítima que como heredero forzoso le corresponde, todos los bienes, muebles, joyas y objetos de valor que hubieran pertenecido a D. Leandro.
- D. Leandro de Borbón de Mora también recibiría cualesquiera bienes y derechos que hubiera debido recibir su padre como herencia de su augusto padre el Rey D. Alfonso de Borbón y Austria (Alfonso XIII).
Blanca de Borbón ha expresado su dolor y ha declarado: "Fue una cabronada, a nosotros nos desheredó a los cinco. Como él vivió con su hijo toda la vida y a nosotros nos abandonó cuando éramos muy pequeños, consideró que no tenemos derecho a nada. Leandro vendió lo que le dio la gana y creo que todavía vive de lo que le dejó su padre. Nosotros, cero, tanto de la familia real como de mi propio padre". Además, les negó la legítima, "algo que nos corresponde por el mero hecho de ser hijos suyos", y la posibilidad de ser enterrados en su misma tumba. La titularidad de la sepultura del cementerio de La Almudena, donde descansa su padre, no está a nombre de los hijos, sino de la segunda esposa de don Leandro, Concepción de Mora. En esa sepultura están enterrados casi todos los miembros de la rama Borbón-Moragas, incluyendo al propio don Leandro, su madre Carmen Ruiz Moragas, los abuelos paternos de Blanca y su fallecida hermana Luisa María.
Blanca también añadió que su tía María Teresa, única hermana de su padre y también reconocida por Alfonso XIII, les dejó un dinero en testamento cuando ella se casó con un millonario italiano, del cual solo vieron una pequeña parte (100.000 pesetas a cada hermano), evaporándose el resto. "Mi padre nos ha desheredado ya dos veces. Pero esta vez nos niega la legítima. Es intolerable", sentenció.
Las Voces de los Hijos
Blanca de Borbón: La Hija "Rebelde" y Crítica
Blanca Isabel de Borbón, hija del primer matrimonio de Leandro, siempre ha sido descrita como la "rebelde" y "díscola". Ha descrito con anterioridad su distante relación con su padre, las infidelidades que sufrió su madre y las carencias afectivas que derivaron de esta situación. "Mi padre pasó olímpicamente de nosotros, es la pura verdad. A Cristina, Alfonso y a mí nos metió internos cuando se separó de mi madre y nos dejó tirados". A pesar de todo, en su última etapa vital hubo ciertos acercamientos. "Nos terminamos reconciliando públicamente, tras veinte años sin dirigirnos la palabra".

Blanca se ha mostrado muy combativa en defensa de la memoria de su padre y en la denuncia de las injusticias. Ha verbalizado el deseo incumplido de su padre de mantener un encuentro con Juan Carlos I antes de morir. También ha subrayado la injusticia de que a su padre "no le hayan concedido el Toisón de Oro, como a todos los infantes de España, que están enterrados en el Pabellón de Infantes en la basílica de San Lorenzo de El Escorial". Ella sostiene: "Sus restos deberían reposar en San Lorenzo de El Escorial, donde estuvo el pobre interno durante más de quince años. No me cabe en la cabeza que hayan hecho esa injusticia con mi padre". Ha criticado a Felipe VI por no haber reconocido aún a su tío con el Toisón de Oro y por no haber trasladado sus restos desde el cementerio de La Almudena al Pabellón de Infantes. En una entrevista, Blanca de Borbón señaló también a la reina Sofía que no había contribuido al deshielo de las relaciones familiares: "Su influencia no ha sido ni buena ni mala, se ha abstenido. Éramos la familia real y la familia irreal, la de la puerta chica. No se han preocupado, sobre todo don Juan Carlos y don Felipe, de leernos el testamento y los cuadernos particionales de la herencia de Alfonso XIII. Entramos igual que cualquier nieto, jamás nos han dicho si nos pertenece algo".
Blanca de Borbón se prepara para lanzar su primer libro, "El bastardo que me parió", que versa sobre su progenitor y en cuya escritura está inmersa, incluso tras sufrir un "tumor salvaje en la nuca" en 2013 que la dejó parapléjica y la llevó a una dura etapa de recuperación en Toledo. En este libro, además de las disputas familiares y el testamento de su padre, también rendirá homenaje a su madre, María del Rosario Vidal y de Bárnola, quien permaneció en la sombra y sufrió las infidelidades. "Mi madre fue una mujer de los pies a la cabeza. Aristócrata, fina, buena, elegante, maravillosa… Se ocupó de sus cinco hijos desde el día que nacimos". Además, en su obra hablará del romance de un año de su padre con Sara Montiel y del encuentro "bochornoso" que ella tuvo con la pareja en un restaurante madrileño.
Blanca, que aún está en shock por el testamento de su padre, quiere que su libro sirva para su hijo. "Soy madre y él es el único sentido de mi vida a día de hoy. En este libro hablo de su maravilloso padre y de su abuelo, que solo le vio en tres ocasiones y que supongo le tendría algo de cariño. Estoy luchando y trabajaré duro para que se sienta orgulloso de su pasado. Como lucharé hasta la muerte por la herencia de Leandro de Borbón que también le corresponde a mi hijo y por la herencia de mi abuelo Alfonso XIII, la que nunca pudo conseguir mi padre". Debido a sus propias experiencias y a su lucha, Blanca ha gestado junto con otros compañeros la Fundación Proyectos de la Vida, que tiene la idea de montar una clínica de fisioterapia en Madrid para ayudar en la costosa recuperación.
Leandro Julio de Borbón y de Mora: El Heredero Universal
Leandro Julio de Borbón y de Mora, nieto del Rey Alfonso XIII y primo de Don Juan Carlos y tío segundo de Felipe VI, fue el heredero universal nombrado por su padre. A pesar de su parentesco con la Familia Real, no mantiene ningún tipo de relación con sus primos o sobrinos reales, quienes fueron los grandes ausentes en su boda en Menorca. Los seis hermanos mayores del novio, entre los que se encuentra la mediática Blanca de Borbón, tampoco asistieron a la ceremonia, lo que refleja la tensa relación entre las dos ramas familiares. El propio Leandro Julio declinó la propuesta de hablar con la prensa sobre la figura de su padre, afirmando: "No me interesa, gracias".

Fallecimiento de Leandro de Borbón
Leandro de Borbón falleció la madrugada del 18 de junio de 2016 a los 87 años de edad. Llevaba cuatro años viviendo en una residencia de tercera edad, donde pidió ingresar voluntariamente a raíz de que su esposa "Concha", muy delicada de salud, fuera trasladada allí. Su estado de salud era delicado desde hacía tiempo y se había agravado en los últimos meses después de sufrir una neumonía a comienzos de año. Su cuerpo fue trasladado al Tanatorio de San Isidro de Madrid, donde se instaló la capilla ardiente.
Los Reyes Felipe VI y Letizia enviaron un telegrama a la familia de Leandro de Borbón para manifestar sus condolencias por su fallecimiento, al igual que el Rey Juan Carlos y la reina Sofía. Además, tanto ellos como los actuales reyes hicieron llegar sendas coronas de flores hasta el tanatorio donde fue velado. Sus restos recibieron sepultura en el cementerio de La Almudena. A pesar de haber cumplido su sueño de ser reconocido como hijo del Rey Alfonso XIII, lo que nunca pudo lograr Leandro fue obtener la dignidad de Infante de España ni el tratamiento de Alteza Real que siempre ansió.