La matrona es un profesional sanitario con competencias específicas en salud sexual, reproductiva, materna y neonatal, que desempeña un papel fundamental en los sistemas de salud tanto a nivel clínico como en salud pública. Su intervención se extiende más allá de la atención individualizada en el embarazo, parto y puerperio, involucrándose en actividades de promoción de la salud, prevención de enfermedades, educación sanitaria, reducción de desigualdades y mejora de los resultados poblacionales.
La literatura científica destaca que las matronas, con un enfoque basado en evidencia, contribuyen significativamente a la disminución de mortalidad perinatal, la promoción de conductas saludables y la mejora de los indicadores de salud comunitaria, actuando como agentes clave para lograr estrategias de salud pública eficaces y sostenibles. Las fuentes incluyeron artículos originales, revisiones, documentos de posicionamiento profesional y marcos conceptuales relevantes publicados en inglés y español. Se seleccionaron estudios que examinaron intervenciones de matronas con impacto en salud poblacional, educación sanitaria y prevención de morbilidad y mortalidad relacionadas con la salud materna y reproductiva. Dada la heterogeneidad de los diseños metodológicos, los hallazgos se sintetizaron narrativamente para proporcionar una visión integradora del papel de la matrona en el contexto de salud pública.

Competencias de la Matrona en Salud Pública
La definición contemporánea de matrona incluye competencias directas en promoción, prevención, educación para la salud y asesoramiento a mujeres, familias y comunidades. Según la Confederación Internacional de Matronas, esta profesional trabaja en asociación con mujeres para proporcionar apoyo integral durante el embarazo, parto y puerperio, e incluir medidas preventivas y de promoción para mejorar la salud reproductiva y neonatal.
Las funciones de la matrona se alinean estrechamente con las funciones esenciales de salud pública, como la vigilancia de salud, educación para la salud, promoción de conductas saludables y reducción de inequidades. La atención que brindan no solo se limita a procesos individuales, sino que también incluye estrategias de intervención poblacional, como programas educativos, actividades de detección precoz y campañas de salud comunitaria.
Impacto en Resultados de Salud Materna y Neonatal
La literatura indica que la intervención de las matronas tiene un impacto positivo en los resultados de salud materna y neonatal. Por ejemplo, intervenciones de matronas basadas en evidencia han demostrado su efectividad en la reducción de muertes fetales cuando se enfocan en educación para la salud, detección y modificación de factores de riesgo, e intervención precoz en periodos críticos como la preconcepción y el embarazo. Además, estas estrategias se consideran costo-efectivas en comparación con enfoques no especializados.
Las matronas están también vinculadas a mejoras en indicadores de salud sexual y reproductiva, como el aumento de la adherencia a prácticas saludables (abandono de tabaco y otros riesgos), fomento de la lactancia materna y reducción de complicaciones perinatales, contribuyendo así a estrategias más amplias de salud pública.

Estrategias Efectivas de Promoción y Educación para la Salud
Las matronas desempeñan un papel activo en la educación sanitaria y la promoción de la salud en diversos contextos comunitarios. Esto incluye la organización de actividades educativas para mujeres, familias y grupos comunitarios, orientación sobre estilos de vida saludables y liderazgo en campañas de salud pública que abordan determinantes sociales de la salud. Su posicionamiento único como agentes de confianza facilita la transmisión de información relevante y la adopción de comportamientos saludables.
Intervenciones educativas lideradas por matronas, especialmente en atención primaria, se han relacionado con mayores tasas de participación en programas preventivos, empoderamiento de las mujeres para tomar decisiones informadas y, en algunos contextos, reducción de desigualdades en salud.
Barreras y Facilitadores para la Implementación
A pesar de los beneficios identificados, existen barreras estructurales que dificultan la plena integración de las matronas en roles de salud pública. Entre ellas se incluye la escasez de profesionales, falta de continuidad asistencial, limitaciones en formación específica sobre determinantes socioculturales de salud y la percepción tradicional de la matrona centrada exclusivamente en el trabajo clínico asistencial en lugar de comunitario.
Facilitadores incluyen el reconocimiento institucional de las matronas como profesionales esenciales en salud pública, programas de formación continuada, apoyo de las políticas sanitarias para integrar estrategias preventivas y recursos suficientes para la acción comunitaria.
Una Matrona en Atención Primaria
La Matrona en Contextos de Crisis y Emergencias
Las matronas y matrones están en la primera línea de respuesta en contextos humanitarios, emergencias y crisis que afectan a las Américas. Su capacidad de brindar hasta el 90% de los servicios esenciales de salud sexual, reproductiva, materna y neonatal, incluso en escenarios de infraestructura mínima, las convierte en protagonistas indiscutibles.
Los contextos humanitarios, las emergencias sanitarias y las múltiples crisis que atraviesan las Américas -desde desastres naturales hasta pandemias y desplazamientos forzados- ponen en riesgo de manera desproporcionada la salud sexual, reproductiva, materna, neonatal y adolescente (SRMNA). La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han reiterado que estos servicios no pueden interrumpirse en tiempos de crisis: los partos continúan, las mujeres requieren acceso a anticoncepción y las complicaciones obstétricas no esperan. En este escenario, las matronas y matrones desempeñan un rol protagónico, aportando cuidados seguros, continuos, culturalmente pertinentes y sostenibles, incluso en condiciones de extrema vulnerabilidad.
Las Américas enfrentan un panorama complejo en materia de salud sexual, reproductiva, materna y neonatal (SRMNA), donde emergencias sanitarias, crisis humanitarias y desastres naturales profundizan desigualdades estructurales. La OPS advierte que, pese a los avances regionales, aún mueren más de 7,400 mujeres cada año por causas relacionadas con el embarazo y el parto en la región de las Américas, en su mayoría prevenibles. En contextos de crisis, estas cifras tienden a agravarse debido a la interrupción de servicios, la falta de acceso a anticoncepción, los nacimientos fuera de establecimientos de salud y la escasez de personal entrenado.
Las matronas y matrones, reconocidas por la OMS como capaces de cubrir hasta el 90% de las necesidades esenciales en SRMNA, son actores clave para garantizar la continuidad de la atención en escenarios de alta vulnerabilidad. Durante emergencias como los terremotos en Haití, los huracanes en Centroamérica o las inundaciones en regiones del Cono Sur, las matronas y matrones han sostenido redes comunitarias de apoyo y ofrecido cuidados con recursos limitados.

El Impacto del Cambio Climático en la Salud Materna y Neonatal
El cambio climático emerge como una amenaza creciente: olas de calor, inundaciones y desplazamientos forzados impactan directamente en los embarazos, aumentando el riesgo de parto prematuro, hemorragias y complicaciones hipertensivas. Un estudio reciente de la ICM reveló que más del 75% de las matronas encuestadas en distintos continentes ya perciben cómo la crisis climática afecta la salud de las comunidades que atienden, y muchas de ellas reportan que las mujeres se ven obligadas a tener sus partos sin asistencia por inaccesibilidad de los servicios.
Innovación y Continuidad de la Atención Durante la Pandemia de COVID-19
Existen evidencias previas en el trabajo regional de las matronas, que permitió sistematizar 22 iniciativas dirigidas por matronas en toda la región de América Latina y el Caribe durante la pandemia de COVID-19 de 2020-2021. Ilustra cómo las matronas profesionales de países como Chile, Argentina y México mantuvieron los servicios esenciales de salud sexual y reproductiva frente a los confinamientos y el desvío de recursos. Las matronas se posicionaron en el centro de la respuesta para garantizar la continuidad de la atención prenatal, el parto, el posparto y la anticoncepción. El informe destaca las innovaciones (atención prenatal a distancia, protocolos de parto en el hogar, etc.) y pide que se refuerce la partería en los planes de emergencia sanitaria.

El Rol Integral de la Matrona en la Resiliencia Comunitaria
En toda la región, las matronas y matrones no solo proveen cuidados clínicos, sino que además educan, acompañan y fortalecen la resiliencia de las comunidades. Su rol va más allá de la atención del parto: son líderes en salud pública, defensoras de derechos y agentes estratégicos en la construcción de sistemas de salud preparados para cualquier crisis. La evidencia es clara: sin matronas y matrones no es posible garantizar la continuidad de la atención en contextos de crisis. Traducir este conocimiento en acción exige fortalecer tanto sus competencias como los sistemas de salud donde se insertan.
Fortalecimiento del Rol de la Matrona en la Salud Pública
En primer lugar, es urgente que los países de América Latina y el Caribe integren explícitamente a las matronas y matrones en sus planes nacionales de preparación y respuesta a emergencias. Esto incluye protocolos claros de derivación, acceso a transporte en situaciones críticas y provisión de insumos esenciales para atender partos y emergencias obstétricas en condiciones adversas.
La formación profesional también debe adaptarse. Las Competencias Esenciales para la Práctica de la Partería de ICM (2024) ofrecen un marco para incorporar habilidades en gestión de emergencias, respuesta humanitaria y cuidados culturalmente pertinentes en la educación inicial y continua. Este enfoque asegura que las matronas y matrones puedan brindar atención segura no solo en hospitales, sino también en albergues temporales, comunidades aisladas o zonas afectadas por desastres.
Además, es necesario reconocer que el trabajo de las matronas y matrones trasciende lo clínico. En crisis humanitarias, ellas y ellos brindan apoyo psicosocial, ayudan a restablecer la confianza comunitaria y actúan como vínculo entre los servicios de salud y las familias. En comunidades desplazadas o afectadas por el cambio climático, su rol en salud sexual y reproductiva -incluyendo acceso a anticoncepción, prevención de infecciones de transmisión sexual y apoyo a la lactancia- resulta vital para reducir riesgos a largo plazo.
Finalmente, invertir en matronas y matrones es una estrategia costo-efectiva y sostenible. Las matronas y matrones son protagonistas silenciosas en medio de crisis humanitarias, desastres naturales y emergencias sanitarias. Su capacidad de brindar cuidados seguros, culturalmente pertinentes y costo-efectivos, incluso en condiciones de extrema vulnerabilidad, las posiciona como un recurso estratégico imprescindible para la resiliencia de los sistemas de salud en América Latina y el Caribe.
La OPS y la OMS han hecho reiterados llamados a garantizar la continuidad de la atención SRMNAH en toda circunstancia, y la Confederación Internacional de Matronas (ICM) ha enfatizado que sin matronas no hay cobertura universal ni equidad.
Definición, Formación y Competencias de la Matrona en Diferentes Contextos
La matrona es el profesional sanitario de referencia en relación con el cuidado de la mujer, y su acceso y formación viene regulada a nivel internacional, europeo y español. Debido a que en la actualidad una matrona formada en otros países puede ejercer en España su profesión, surge la necesidad de analizar la definición de este profesional en los diferentes contextos, así como las normativas de acceso a la formación y la estructura del programa formativo de la matrona.
Para lo cual se llevó a cabo un análisis documental y se analizó la coherencia entre los documentos normativos vigentes en relación con la definición de la matrona, acceso y programa formativo a nivel internacional, europeo y nacional. En este estudio se detectan ligeras diferencias en la definición de este profesional, así como se identifican dos modelos de acceso a la formación que condicionan un itinerario formativo más o menos extenso. Se contempla una modalidad de formación específica independiente y otra modalidad como especialidad enfermera tras la formación como enfermero generalista. Así mismo, se detecta que la matrona tiene reconocidas más competencias de las que actualmente ejerce en el sistema nacional de salud español.
Definición de Matrona: Evolución y Diferencias Contextuales
La definición de matrona ha ido evolucionando a lo largo de los años. Actualmente, las definiciones tomadas como referencia en España son dos. La definición desarrollada a nivel internacional, publicada en 2005 por el Consejo de la ICM, fue aceptada posteriormente por la Asociación Europea de Matronas y la Federación de Asociaciones de Matrona de España, considerándose la definición actual a nivel internacional. Pocos años después, a nivel nacional, se aprueba y publica mediante la Orden SAS/1349/2009, de 6 de mayo, el programa formativo de la especialidad de Enfermería Obstétrico-Ginecológica (matrona).
Ambas definiciones tienen en común la referencia a que la matrona se dedica al cuidado de la mujer, de su familia y de los neonatos. En relación a la atención al niño, cabe destacar una diferencia: la definición internacional hace referencia a que la matrona proporciona cuidados al lactante, y a nivel nacional se cita exclusivamente al periodo neonatal, que se refiere al periodo desde el nacimiento hasta los 28 días de vida.
También en ambas definiciones se reconoce que la matrona puede ejercer en diferentes ámbitos y, respecto a su campo de actuación, destaca la atención integral que proporciona en materia de salud sexual, salud reproductiva y maternal. Entre las funciones de la matrona en ambas definiciones se reconocen las de: prevención, promoción, atención, recuperación, asesoramiento y educación para la salud. Estas funciones son coherentes con las reconocidas a los profesionales de la enfermería en la Ley 44/2003 de Ordenación de profesiones sanitarias.
En la definición internacional destaca que la matrona "trabaja en asociación con las mujeres", aspecto no reflejado de forma específica en la definición española.
Acceso a la Formación de Matrona: Modelos Internacionales y Nacionales
A nivel internacional, el acceso a la formación de matrona es muy heterogéneo, teniendo en común que se enmarca en el contexto de estudios universitarios. Las Normas globales internacionales para la formación en partería publicadas en 2010 por la ICM destacan la referencia a contar con políticas específicas de admisión al programa de formación, siendo requisito necesario contar con unos estudios previos de educación secundaria y disponer de un proceso de admisión a la formación de matrona que sea transparente.
A nivel europeo, el acceso a la formación de matrona viene regulado a través de la Directiva 2005/36/CE, modificada por la Directiva 2013/55/CE, y reconoce dos vías de acceso a la formación: acceso directo a estudios teórico-prácticos independientes de matrona, para lo cual es necesario, por lo menos, 12 años de enseñanza general básica o la posesión de un certificado que acredite la superación de un examen de nivel equivalente para la admisión en una escuela de matronas; o la posesión de un título de formación de enfermero responsable de cuidados generales.
A nivel nacional, la formación de matrona se articula exclusivamente como una especialidad enfermera en el contexto de la formación sanitaria especializada, considerándose que es requisito imprescindible estar en posesión del título de Diplomado o Grado en Enfermería. La prueba de acceso, denominada enfermero interno residente, es una prueba de acceso a nivel nacional común para el acceso a las diferentes especialidades enfermeras entre las que se encuentra enfermería obstétrico-ginecológica (matrona).
Programa Formativo de Matrona: Estructura y Duración
A nivel internacional, la Confederación Internacional de Matronas (ICM) especifica que el plan de estudios de partería incluye tanto elementos teóricos como prácticos, con un mínimo de 40% de teoría y 50% de práctica.
A nivel europeo, se regula a través de la Directiva 2005/36/CE, modificada por la Directiva 2013/55/CE, que señala que la formación de matrona, al menos, debe comprender una de las formaciones siguientes: una formación específica a tiempo completo como matrona de, por lo menos, 3 años de estudios teóricos y prácticos; o una formación específica a tiempo completo de matrona, de al menos, 18 meses, supeditada a tener formación como enfermero.
En España, el programa formativo de la matrona se estructura en 2 años mediante el sistema de residencia. Según la Orden SAS 1349/2009, se contempla una dedicación mínima a actividades docentes-asistenciales de 3.600 horas. La dedicación del residente a la adquisición de conocimientos teóricos debe suponer el 26% del total de la duración del programa formativo. También especifica que entre el 60-70% de la formación clínica se realizará en atención especializada, y entre 40-30% en atención primaria y comunitaria.
Discusión y Retos en el Ejercicio Profesional de la Matrona
La definición de la matrona en España, así como el sistema de acceso a su formación y su programa formativo se ajustan a las normas establecidas a nivel europeo e internacional. No obstante, en relación con las definiciones actualmente vigentes a los diferentes niveles, destaca una controversia en el periodo específico en el cual la matrona es competente en relación con la atención al recién nacido. A nivel internacional, se reconoce la competencia en su cuidado desde el nacimiento y durante el periodo lactante, y a nivel nacional solo se reconoce durante el periodo neonatal.
En España, la titulación de matrona se obtiene tras haber obtenido previamente su título universitario diplomado o graduado en enfermería y haberse especializado mediante una formación de 2 años como residente de matrona. Por tanto, su formación supera los 18 meses mínimos de formación exigidos a nivel europeo para enfermeros generalistas. No obstante, debido a las normativas de reconocimiento de cualificaciones profesionales vigentes aplicables en el territorio español, también pueden ejercer profesionales como matrona en España titulados en otros países que no hayan obtenido estudios previos como enfermeros generalistas, aunque en España sí se considere requisito previo para acceder a dicha formación.
Por último, cabe destacar que en España se detectan tres incongruencias entre la definición de la matrona, su formación que supera los mínimos exigidos a nivel europeo y la gestión sanitaria para el ejercicio de la profesión de la matrona en la práctica asistencial en el sistema nacional de salud español para el desarrollo de sus competencias:
- En relación a la atención al neonato, reconocida como cuidado a brindar por la matrona en su propia definición nacional e internacional, destaca que las unidades de atención al neonato en España no son atendidas por enfermeras especialistas en enfermería obstétrico-ginecológica (matrona); en la actualidad son atendidas por enfermeras generalistas y, en menor medida, por enfermeras especialistas en pediatría.
- A pesar de que se reconoce que la matrona es el profesional de referencia para el diagnóstico, control y asistencia durante el embarazo normal, y en muchos países lo lleva a cabo; en España sigue sin realizar estas tareas de forma autónoma e independiente. Actualmente sigue interviniendo el médico obstetra en el seguimiento del embarazo normal, en mayor o menor medida dependiendo de la comunidad autónoma y el hospital de referencia, y en algunas comunidades como Andalucía es el médico de familia el encargado del seguimiento.
- Aunque la definición de la matrona reconoce que está especializada en la atención de la mujer en el puerperio, en la actualidad, la atención puerperal en el ámbito hospitalario en la mayoría de los centros sanitarios públicos y privados se presta por parte de enfermeras generalistas.
- A pesar del proceso de especialización, muy pocas comunidades autónomas reconocen la especialidad con una retribución económica específica y es mínima en las comunidades que se reconoce.
Un estudio previo apunta a la presión asistencial y a la escasez de profesionales como una posible causa de que la matrona no ejerza todas sus funciones recogidas en su definición y perfil competencial, reconocidas a...