Medina del Campo es una de las tres cabeceras de Partido Judicial de la provincia de Valladolid y, tras la capital, la población más importante. La localidad, que ha sido declarada Conjunto Histórico-Artístico, cuenta con un magnífico compendio de monumentos y bellos rincones.

Historia Milenaria y Esplendor Medieval
Recorrer Medina del Campo es despertar en plena Edad de Hierro con los primeros vestigios de asentamientos humanos en estas tierras. Siglos después, primero con la dominación romana y después con la árabe, el lugar adquirió entidad como poblamiento estable. De los romanos quedan restos arqueológicos en una loma llamada “las peñas”, y de los árabes ha quedado el nombre de “Medina”. Todos han dejado huella en una villa que, desde que Fernando IV convocara por primera vez las Cortes de Medina, ha visto cómo prácticamente todos los reyes o gobernantes españoles han pasado alguna vez por sus calles.
Las calles de Medina del Campo recibieron el reconocimiento internacional a la llegada de las Ferias y que se marchó con ellas. Pero aquel esplendor vivió varios sobresaltos, primero en 1492, cuando un incendio fortuito arrasó 260 edificios, fruto del cual nació la “Ordenanza de fuegos” de la Reina Católica.
Otro incendio, provocado por las tropas de Carlos I veintiocho años después, redujo a cenizas más de 900 casas. Este hecho heroico y doloroso de la historia de la Villa fue consecuencia de la resistencia que los vecinos opusieron al ejército de Carlos I durante la Guerra de las Comunidades, cuando se negaron a entregar la artillería con la que los imperiales pretendían arrasar la vecina ciudad de Segovia.
Con el paso de los años, el censo de población comenzó a subir, pasando de 2.760 habitantes en 1850 a más de 20.000 en la actualidad, a pesar de que durante los siglos XV y XVI se levantaron la mayor parte de los edificios civiles, religiosos y militares de la Villa. Sin embargo, ganó en población y perdió en riqueza artística y monumental, al desaparecer con el tiempo algunas importantes construcciones como las murallas y sus puertas, algunos palacios y una docena de iglesias, conventos y monasterios.
Principales Recursos Patrimoniales
Medina del Campo es conocida en toda Europa gracias a sus Ferias; aquella riqueza de los siglos XV y XVI fue poblando las calles de la villa con magníficos edificios civiles y religiosos que hicieron y hacen de Medina uno de los más completos y complejos conjuntos históricos y artísticos de España.
Castillo de la Mota: La Gran Torre de Castilla
Su silueta se recorta sobre el cielo de Medina del Campo, siendo uno de los castillos con mayores dimensiones de Castilla. Fue utilizado como fortaleza y en su tiempo fue un centro estratégico militar. El Castillo de la Mota, del siglo XV, se presenta con una entrada principal dotada de un puente fijo -antaño levadizo-. Cruzado el puente, se levanta la cabeza a la historia y se observa un arco con dos torretas y el escudo real de los Reyes Católicos.

El interior está compuesto por cuatro torres con un patio, en el que se distribuyen las estancias de la edificación. Fue archivo de la Corona en el reinado de Enrique IV, aunque también se le dio un uso militar y como almacén de artillería, dadas sus enormes dimensiones. Por sus rincones pasaron personajes ilustres de los siglos XVI y XVII, incluyendo a Juana la Loca.
Fue Juan II quien comenzó con la construcción del castillo tal y como hoy lo podemos ver. Las obras terminaron bajo el reinado de Enrique IV, y fueron los Reyes Católicos quienes añadieron una gran barrera defensiva al castillo. Esa barrera, formada por un gran foso y una galería de tiro subterránea (se puede recorrer con una visita guiada), convirtieron a este castillo vallisoletano en una referencia entre las fortalezas europeas de la época.
Durante mucho tiempo se pensó que Isabel la Católica falleció en este castillo, pero no fue así. Solamente hay constancia de que la reina estuviera una vez en el Castillo de la Mota. Fue para ver a su hija Juana, quien estuvo encerrada ocho meses en el castillo en un intento de evitar que siguiera a su marido a Flandes. En esa reunión entre madre e hija, ambas discutieron. Juana finalmente marchó a Flandes e Isabel, muy enferma, no pudo regresar a Segovia, falleciendo seis meses más tarde en el palacio testamentario.
El Castillo de la Mota ha pasado por momentos de esplendor, pero también de olvido. En 1904 fue declarado Monumento Nacional, comenzando con la restauración de los espacios que habían desaparecido con el paso del tiempo. En los años 40, aquí estuvo la escuela de mandos de la Sección Femenina (se conservan algunas de las salas que utilizaron). Actualmente cuenta con espacios que se utilizan para diversas actividades culturales y otros abiertos a las visitas turísticas.
Horario del Castillo de la Mota
- El castillo abre todos los días, pero los lunes no hay visitas guiadas ni abre el Centro de Visitantes.
- Lunes a sábado: de 11:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 18:00 horas (hasta las 19:00 horas del 1 de abril al 30 de septiembre).
- Domingos y festivos: horario solamente de mañana.
Para información y reserva de todas las visitas guiadas al Castillo de la Mota, se puede contactar con el teléfono: 983 81 00 63.
Subir a la Torre del Homenaje
Si bien hay parte del castillo que se puede visitar por libre, tanto en la zona interior como exterior, la subida a la torre es guiada. Es un recorrido que comienza en lo que fue el patio de armas del castillo y que continúa, escaleras arriba, hasta lo alto de la Torre del Homenaje.
Durante el ascenso se hacen paradas en distintas salas. Algunas son las que utilizó la Sección Femenina. En una de ellas está el llamado Mirador de la Reina, el único lugar del castillo en el que se conserva parte de la policromía original de los techos.
Más arriba, tras subir varios escalones (más altos de lo normal, la subida no es apta para todos), se hace una parada en la llamada Sala Borgia. En ese lugar estuvo la cárcel del castillo, no para cualquier delincuente, sino para personajes como Rodrigo Calderón, mano derecha del Duque de Lerma, o César Borgia, quien da nombre a la sala.
La visita termina en lo alto de la torre. Desde ahí se tiene una buena panorámica de Medina del Campo y del entorno del propio castillo.
El Legado de Isabel la Católica: Palacio Real Testamentario
El Palacio Real Testamentario es un recurso patrimonial importante. Aunque el palacio original, que ya existía en el siglo XIV, era de inspiración mudéjar, la importancia del palacio original radica en que allí dictó su testamento y falleció la reina Isabel I “la Católica” de Castilla en noviembre de 1504.

Este palacio fue una de las residencias habituales de la reina. No solamente la reina católica está ligada a este emblemático edificio; su padre, Juan II, nació en él, y Fernando de Antequera se proclamó rey de Aragón en el palacio. En cuanto a los Reyes Católicos, acudían a Medina del Campo y se alojaban en este palacio habitualmente en Semana Santa, Navidad o en verano.
El último acontecimiento relacionado con la realeza que tuvo lugar entre los muros del Palacio Real de Medina del Campo fue la coronación de Juana I como reina de Castilla. Acto al que ella no asistió pues se encontraba en Flandes.
Las salas del palacio se han convertido en un espacio museístico en el que, a través de cuadros, paneles y otros medios informativos, el visitante puede ir desgranando los distintos acontecimientos que tuvieron lugar entre sus muros. Y también la historia de la reina Isabel y de su relación con Medina del Campo, con dos salas dedicadas al testamento y al codicilo de la reina castellana, cuyos originales se conservan en el Archivo General de Simancas y en la Biblioteca Nacional de Madrid, respectivamente.
Colegiata de San Antolín: Patrón de Medina del Campo
A pocos metros del palacio se encuentra la entrada al gran templo católico de la villa, la Colegiata de San Antolín. Sus orígenes se remontan a una pequeña iglesia fundada por repobladores procedentes de Palencia y dedicada al patrón de su ciudad.
Sobre esa iglesia, en el siglo XVI, se comenzó a levantar la actual colegiata de ladrillo en estilo neogótico. El atrio de la fachada principal recuerda la jurisdicción eclesiástica del templo como sede de la abadía. También en la fachada principal se puede ver uno de los elementos más singulares de la colegiata: el Balcón del Pópulo. Se trata de una capilla abierta a la Plaza Mayor, antecedente de las conocidas como “capillas de indios” de América. En ella se daba misa durante las ferias para que de ese modo los comerciantes no tuvieran que dejar desatendidos sus puestos. Actualmente es un museo de escultura.
En el interior del templo, bajo las cubiertas góticas, se reparten varias capillas. Destaca la Capilla Mayor, donde se conserva un gran retablo, considerado el mayor tesoro artístico del templo. La Capilla de Nuestra Señora de las Angustias, a los pies del templo, destaca por su gran tamaño y su cúpula semiesférica de estilo barroco sobre el espacio octogonal de la cabecera.
Vistas desde la Torre del Reloj
Aunque cueste un pequeño esfuerzo, subir los 158 escalones de la torre de la Colegiata es sin duda una de las cosas imprescindibles que hacer en Medina del Campo. El acceso se hace siempre en visitas guiadas, parando en distintos niveles en los que el guía cuenta la historia de la construcción, del templo y de los objetos que van apareciendo durante la subida.
La torre se divide en cinco cuerpos. En el de las campanas se encuentra la gran campana Santa Bárbara (popularmente conocida como “campana María”), rodeada de un tipo de campanas llamadas esquilones. También se pasa por el cuerpo en el que está el mecanismo del reloj de la torre, adornado por dos carneros originales del siglo XVI.
La gran recompensa de la subida a la Torre del Reloj de Medina del Campo son las vistas que se tienen desde el cuerpo superior. La plaza aparece a los pies del visitante, y por todas partes, tejados rojizos y muchas iglesias que ver en Medina del Campo. Y al fondo, el magnífico Castillo de la Mota.
Horario de las visitas guiadas a la Torre del Reloj
- Martes a sábado a las 10:30 y 16:00 horas.
- Domingo a las 10:30 horas.
La reserva de esta actividad debe hacerse con un mínimo de 24 horas de antelación en el teléfono 983 81 00 63.
La Plaza Mayor: Corazón de las Ferias
La Plaza Mayor de Medina del Campo, con sus 14.000 m², es la más grande de España. En ella se pueden visitar algunos de los edificios más destacados de la villa, pasear bajo sus soportales, tomar un café en las mesas que los bares y restaurantes sacan a la plaza, o sencillamente caminar por ella encontrando pequeños detalles que nos van descubriendo la historia y la importancia que este espacio tuvo en el pasado.

A Medina del Campo se la conoce como la “Villa de las Ferias”, y esta plaza tiene mucho que ver precisamente con esas ferias que hicieron famosa a esta localidad de Valladolid. Fue en ella y en las calles colindantes donde, durante casi 200 años, se instalaban los comerciantes que llegaban a la villa para realizar sus negocios. En el suelo del centro de la plaza, se pueden ver algunas placas que indican qué comerciantes se situaban en cada zona de la misma.
Paseando por la plaza, hay que fijarse en los soportales que la rodean. Estos se deben precisamente a la necesidad de los comerciantes de protegerse del sol, la lluvia y esas aguas sucias que se lanzaban desde las ventanas de las viviendas. Esos pórticos convierten a Medina del Campo en un antecedente de las posteriores plazas porticadas que podemos encontrar repartidas por toda nuestra geografía. En esta plaza tampoco nos podemos perder la Colegiada, el Palacio Real Testamentario ni el Ayuntamiento; iglesia, corona y municipio uno al lado del otros.
Museo de las Ferias: Cuna de la Banca Moderna
El Museo de las Ferias ocupa lo que antaño fue la Iglesia de San Martín, templo levantado por encargo del matrimonio Pedro de Ribera y María de Medina para que les sirviera de enterramiento. De dicho templo se conserva el artesonado mudéjar de la capilla mayor, que ahora cubre interesantes obras de arte.
En su interior, el museo ofrece un recorrido por la Medina del Campo de aquel tiempo en el que las ferias la convirtieron en el centro del mundo. Llegó a tener tal importancia la economía de esta villa española, que en Lisboa se decía que “cuando tiembla la banca de Medina, tiembla el mundo”.
Las ferias que se celebraron en Medina del Campo durante casi dos siglos no eran ferias de ganado, sino que a la villa llegaban comerciantes de todo el mundo con sus joyas, telas y obras de arte para poner a la venta. También se realizaban múltiples negocios financieros que se anotaban en un libro borrador. Más tarde, todos los préstamos, cambios de moneda o pagos de letras realizados durante el día, se pasaban a un segundo libro que servía de base para el registro final en el libro de caja. Estaba naciendo la banca tal y como la conocemos hoy. También en Medina del Campo nació el término “bancarrota”.
Horario y precios del Museo de las Ferias
- Martes a sábado: de 10:00 a 13:30 y de 16:00 a 19:00 horas.
- Domingos, festivos y días 24 y 31 de diciembre: de 11:00 a 14:00 horas.
- El museo cierra los lunes y los días 1 y 6 de enero, 23 de abril, 2 de septiembre, 6 y 25 de diciembre.
- Entrada general: 2 €.
Otros Puntos de Interés
- Las Reales Carnicerías: un ejemplo único de edificio destinado a mercado que conserva tanto su estructura como su función original, construido cuando sus ferias eran de las más importantes de toda Europa.
- Palacio de las Dueñas: Rodrigo de Dueñas mandó construirlo en el siglo XVI al arquitecto del rey Carlos I, Luis de Vega. Destaca su torre, fachada de ladrillo y un patio central de dos pisos. Actualmente, es sede de un Instituto de Enseñanza Secundaria, Centro de Profesores y de la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
- Centro de Interpretación Huellas de Pasión: Se levanta sobre el solar del antiguo hospital del Amparo y su capilla. Propone un viaje en el tiempo profundizando en las tallas, tradiciones, ritos y costumbres de la Semana Santa Medinense. El “espacio cofrade” es lugar de encuentro de Hermandades de toda España.
- Medina se encuentra bañada por las aguas del río Zapardiel, aunque con escasez de caudal, en algunas ocasiones se ha visto desbordado. También cuenta con las Lagunas Reales, que resurgieron con fuerza el año pasado debido a las lluvias y nevadas.
- Un camino de interés ecológico es la Cañada Real de las Mostrencas o Cordel de Extremadura, vía pecuaria que recorre parte de las provincias de Ávila, Salamanca y Valladolid, donde pueden observarse aves esteparias como avutardas, sisones, rapaces, ortegas, etc.
Gastronomía y Vinos de la Tierra
Medina del Campo atesora más sorpresas, y más allá de los regios episodios históricos, se esconde un mundo subterráneo de galerías en forma de bodegas excavadas hace cientos de años, siendo algunas visitables. En esta parte de nuestro país se come mucho y bien, se disfruta de buenas sobremesas y de ratos de charla con una buena copa de vino.

Degustación de Quesos del Mundo
Justo frente al edificio de las Reales Carnicerías, el mercado de abastos más antiguo de España, está Los Quesos de Juan. Una quesería que abrió sus puertas hace casi una década y que ofrece quesos artesanos de distintos lugares del mundo, vinos de la zona y otros productos perfectos para acompañar al queso. La tienda es en sí misma una nevera, el lugar perfecto por humedad y temperatura para conservar los productos a la venta.
Puedes comprar varios de ellos y hacer tu propia degustación en casa, o mejor aún, reservar la experiencia y pasar un agradable rato en la sala de catas de la propia tienda. Paloma, la dueña del negocio, además de organizar con mucho mimo la mesa y los quesos que se van a probar, acompaña a los clientes en la cata, explicando la peculiaridad de cada queso: su composición, elaboración y origen. Un recorrido por el mundo del queso que se ha convertido en una de las mejores cosas que hacer en Medina del Campo.
Tradición Vinícola: D.O. Rueda
Después de 1.100 años de tradición vinícola, desde que el rey Alfonso VI repoblase estas tierras con gentes de otras latitudes, entre los que se encontraban mozárabes a quienes se les atribuye la incorporación del cultivo de esta variedad en este rincón de la meseta, han hecho que la variedad Verdejo y que la DO Rueda tengan un reconocimiento mundial por la altísima calidad de sus vinos blancos. Tal es la calidad del fruto de esta tierra cascajosa que el famoso “dorado” de Rueda se convirtió con Isabel la Católica y Carlos V en el vino blanco más demandado y consumido por todos los estamentos sociales de la época, obligando al Estado a dictar unas normas y establecer unos aranceles que asegurasen el abastecimiento.
Sabores Tradicionales de Castilla
La cocina tradicional tiene hoy aires renovados con reconocimientos en forma de Estrellas Michelin y Soles Repsol. En los fogones de la Ruta los protagonistas son las materias primas de primera calidad y el conocimiento. El lechazo y el cochinillo asado en horno de leña son dos señas de identidad, al igual que los platos de cuchara tan sabrosos, entrañables y recurrentes en los fríos días del invierno castellano. En repostería destacan las cocadas, las variedades empiñonadas y los hojaldres.
Actividades y Eventos
A lo largo del año, hay diversos eventos que añaden atractivo a las cosas que hacer en Medina del Campo. Su festival de cine, la Feria Imperiales y Comuneros o las fiestas de San Antolín son algunos de los acontecimientos que tienen lugar en la villa a lo largo del año. Sin olvidar por supuesto la Semana Santa, de Interés Turístico Internacional.
Recorrer los caminos que vertebran el suelo de la DO Rueda al encuentro de cada pueblo es caminar por las páginas de la historia, del arte y de la arquitectura. Esta gran arteria fluvial abre todo un mundo de propuestas de turismo de naturaleza, dando vida al único parque natural de la provincia de Valladolid: las Riberas de Castronuño con sus magníficas choperas ideales para paseos o para el avistamiento de aves. Una oferta que la Ruta del Vino de Rueda, una de las más deseadas a nivel nacional, enriquece también con otras rutas senderistas, de cicloturismo o ecuestres que, a través de los 40 km de recorrido entre viñedos, castillos y campos de labor, unen las localidades de Medina del Campo, Rueda y La Seca.
Cómo Llegar y Consejos Prácticos
Medina del Campo goza de una excelente situación geográfica, ubicada en la zona sudoeste de la provincia de Valladolid, de cuya capital dista 45 Km y a tan solo 155 de Madrid, por la N-VI, Autovía de La Coruña. Cualquier momento del año es bueno para conocer esta población que más de uno habrá visto mientras circulaba por la A-6. No os quedéis con la imagen del castillo desde la carretera. Parar en Medina del Campo porque os aseguro que merece y mucho la pena conocerla.
Lo primero que os quiero decir es que, aunque el Castillo de la Mota es sin duda el monumento más destacado que ver en Medina del Campo, no os vayáis de la ciudad sin invertir tiempo en conocer el resto de su patrimonio, de su gastronomía y de su historia. Gracias a un casco histórico pequeño, el centro de la ciudad, a unos 15 minutos a pie del castillo, se puede recorrer perfectamente caminando. Es así como durante el paseo van apareciendo plazas, iglesias y antiguas fachadas que recuerdan el pasado de una ciudad en la que el comercio y la cultura atraían a gentes de toda Europa.