La familia Hachuel, encabezada por el empresario Jacques Hachuel, es una estirpe de figuras influyentes en el ámbito de los negocios, la sociedad y el arte. Con una historia que abarca el comercio internacional, el coleccionismo de arte y vínculos con personalidades destacadas, los Hachuel han dejado una huella significativa en España y más allá.
Jacques Hachuel Moreno: El Mercader Cosmopolita
La biografía de Jacques Hachuel Moreno (Tánger, 4 de noviembre de 1929), hijo de padre argentino y madre española, es tan caudalosa y apasionante que lo avala como uno de esos personajes que los anglosajones califican como "más grande que la vida". Este mercader cosmopolita de origen judío, señor del petróleo y coleccionista de arte contemporáneo, ha sido un personaje clave en diversos ámbitos.
Afincado desde hace años en París, sus múltiples actividades le obligan a vivir prácticamente en un avión. Sin embargo, siempre encuentra tiempo para visitar a su madre en Madrid y recordar los tiempos de la Movida madrileña. A sus 96 años, el empresario confiesa que "es mucho más fácil llegar a ser un centenario manteniéndose activo". Jacques, junto a su tercera esposa, Marta, su "burgalesa", como él la llama, pasa temporadas en la finca marbellí cuando no está en París o Madrid, y "todos los días me doy mis largos paseos con mi bicicleta por la Loma de Oro de Istán".
Su historia de vida es compleja y diversa. "Aquí seguimos, dando conferencias por el mundo. Nunca me olvido de que yo soy un señor que compra y vende. Así de sencillo. Mira, lo último que me han solicitado es que haga de negociador en Níger en los asuntos que tienen de Estado", subraya Jacques. Fue asesor del Che Guevara, socio de Marc Rich y Mario Conde, y a su vez se erigió como pigmalión de las primeras películas de Pedro Almodóvar.
Inicios y Trayectoria Profesional
Jacques Hachuel llegó a España en 1959, desde Tánger, cuando la ciudad fue recuperada por Marruecos y sus medios de vida se limitaban a un concesionario de automóviles de la marca Citroën regentado por la familia. Su fascinación por los coches se remonta a los tiempos en los que trabajaba como ayudante en el taller de automóviles que su familia tenía en Tánger. Más tarde, empezó a vender autos, primero en Tánger y luego en España, donde contribuyó a la instalación de Citroën en Vigo.
Entró en el negocio de las «commodities» (tráfico de materias primas) trabajando para José Gomendio. Posteriormente, fundó MARC RICH AG, domiciliada en Zug, Suiza, junto a Marc Rich y otros socios de PHILIPP BROTHERS.
En los años 80, tras vender su participación en Marc Rich & Co., y coincidiendo con la victoria del PSOE de Felipe González, hizo fuertes inversiones en España: compró los grandes almacenes Celso García, la inmobiliaria Urbis, y periódicos como ‘El Independiente’. En 1987, a través de H CAPITAL, se lanzó a la compra de los almacenes «Celso García». A finales de los 80 ya había comenzado a alcanzar cierta notoriedad en España y especialmente en Madrid. Desde 1987 preside la petrolera H-Oil, una compañía privada de exploración y producción de petróleo, gas y minerales, con base en Angola.
Relación con Marc Rich y Controversias
Otro de los nombres que aparecen sostenidamente unidos a Marc Rich es el de Jacques Hachuel Moreno. Los dos, Rich y Hachuel, abandonaron PHILIPP BROTHERS en 1973 y, en unión con otros socios, entre ellos Pincus (Pinky) Green, fundaron MARC RICH AG, domiciliada en Zug, Suiza. A partir de entonces fue cuando Rich se hizo un nombre internacionalmente conocido, traficando con el petróleo iraní durante el embargo, con la Sudáfrica del apartheid, con las embargadas Cuba y Libia.
Una parte de ese dinero, aproximadamente unos 400 millones de Pts., fue domiciliado en la isla de Gran Caimán, paraíso fiscal por excelencia. Las comisiones de esta compraventa fueron pagadas por las sociedades holandesas TUVOR BV y BELEGGIUSMAATCHAPPIJ BV. "Dicho pago se efectuó mediante el procedimiento de ‘blanquear’ cuatro cheques al portador, emitidos por las firmas autorizadas contra una cuenta corriente de Nueva York vinculada a las operaciones mercantiles de Marc Rich, empresario que controlaba las dos sociedades compradoras".
El contacto de Mario Conde con Marc Rich fue facilitado por Jacques Hachuel. Jacobo Hachuel era miembro del equipo directivo de Mario Conde al frente de BANESTO y hombre de su confianza, tan de su confianza que acabó condenado y preso junto a aquél cuando el Caso Banesto llegó a los tribunales.
En octubre de 1990 saltó a la prensa lo que se llamó el «caso del fraude del IVA». Más de 142 grandes empresas habrían defraudado unos 5.000 millones de Pts de las de entonces comprando facturas falsas. Los abogados de los detenidos declararon que sus representados habían vendido facturas falsas a, entre otras empresas, H CAPITAL, dominada por Hachuel. El mismo día en que se hizo pública la noticia, la sede de esta empresa fue registrada por la policía judicial.
Peor suerte corrió el socio de Marc Rich cuando se desencadenó el «Caso Banesto«. Su implicación resultó considerablemente compleja. En cualquier caso, Jacques Hachuel Moreno fue condenado a cuatro años de prisión menor y la accesoria de suspensión de todo cargo público durante el tiempo de la condena. También resultó obligado a pagar a BANESTO una indemnización de 1.344 millones de Pts.
En 1983, al estallar los problemas de Marc Rich AG con el mercado norteamericano, Hachuel decidió abandonar la sociedad y continuar su andadura en solitario. En un evento benéfico del Karen Hayesod en Marbella, Jacques Hachuel y Marc Rich "ni siquiera se miraron", evidenciando la ruptura de su relación.

Conexiones y Legado Cultural
En los 80, su casa de Puerta de Hierro se convirtió en punto de reunión de la ‘beautiful people’. Por entonces, "invitábamos a financieros, al cura de Vallecas, a grupos como Alaska y los Pegamoides o a cineastas como Pedro Almodóvar". Hospedó a Warhol y agitó los años de la Movida. Se codeó con Mario Conde en la era de la gomina y el pelotazo. Y a Almodóvar lo sacó de Telefónica para producir su cine ‘underground’. Su productora Tesauro financió las primeras películas del director: Pepi Luci Bom y otras chicas del montón (1980) y Entre tinieblas (1983), que se rodó a escasos metros de la casa en la que viven hoy.
La vivienda de Hachuel, repleta de cuadros, libros y pianos, es un zoco exquisito que refleja el alma de este Marco Polo posmoderno. De las paredes cuelgan cuadros de Andy Warhol, Keith Hering y Jean Michel Basquiat, entre otros. Warhol vivió en esta casa un año antes de morir. Aquí pintó parte de su serie ‘Pistolas, Cuchillos, Cruces’. Originalmente, la Colección Hachuel de arte contemporáneo fue una de las mejores del mundo.
En el ámbito de la seguridad, el 10 de octubre de 1989 «El País» publicó un artículo titulado «Una compañía israelí de alta seguridad opera ilegalmente en España con cobertura de Hachuel«. La empresa de «alta seguridad» era ICTS y esa cobertura, en realidad, se daba a través de H SEGURIDAD. Algunos de los más significativos clientes de ICTS estaban relacionados con Hachuel y con Marc Rich.
Jacques Hachuel se ha casado en tres ocasiones y es padre de siete hijos cuyas edades oscilan entre los 66 años del mayor y los 34 de los pequeños, los gemelos Jacobo y Pelayo. Los Hachuel, discretos en cuanto a su vida personal y descritos por sus amistades como personas de trato y exquisitos modales, no les gusta aparecer en los medios.
"MENUDA MOVIDA". Un documental sobre la Movida Madrileña
Hijos de Jacques Hachuel y sus Vidas
Leticia Hachuel: Negocios y Pasiones Personales
Leticia Hachuel, la primogénita de Jacques Hachuel, pertenece a esa estirpe de mujeres que se aleja conscientemente de las guapas mundanas habituales. Escasas son sus apariciones en el papel cuché a pesar de ser muy bella, inteligente, llevar los negocios del imperio de su padre y, para colmo, ser rica y tener un guapo marido empresario libanés que quiere ser torero. La heredera del imperio Hachuel es mucho más cercana desde que se casó hace tres años con Imad Mardini, al que conoció en Londres y con el que comparte negocios empresariales.
Imad Mardini, el hombre que le robó el corazón, se mueve en los mismos círculos financieros que ella. Lo suyo fue un flechazo. Y él se españolizó tanto que se hizo incondicional del mundo del toro. "Ya me he vestido de corto muchas veces y he toreado vaquillas. Nadie se lo cree, pero es verdad que quiero ser torero. El libanés torero. Y es más, todo empezó en la finca de Pedro Trapote. Él me metió el gusanillo en el cuerpo del mundo del toro y desde entonces hago todo lo que puedo", revela Imad a LOC. Cuando está en Marbella, Imad visita siempre que puede al maestro José Tomás, que reside habitualmente en Estepona con su hijo: "Allí toco el cielo con el maestro, al que le tengo gran admiración. Luego he hecho tentaderos con Fran Rivera, con Cayetano y Manuel El Cordobés. El arte del capote es algo único".
Leticia suele acompañarle. "A ella le hace gracia el mundo en el que me he metido. Es una distracción que te relaja mucho del estrés de los negocios en que nos movemos". La pareja se casó hace tres años en la finca de La Concepción en una boda cristiana. "Este lugar es especial para nosotros -señala Imad-. Jacques, mi suegro, bautizó esta finca en Marbella con el nombre de mi mujer y le puso Laeticia. Ella es su ojito derecho y somos muy felices cuando pasamos días en este mágico lugar."
La Concepción, propiedad de la familia, es la finca de moda donde se dan el sí quiero muchos famosos. La histórica finca, que fue una de las primeras fundiciones de hierro en España, se ha convertido también en el lugar de relax de su dueño, el nonagenario Jacques Hachuel. Leticia e Imad no tienen hijos, pero al matrimonio le encantan los animales y dar largos paseos por la finca con su perro Coco. "Este muñeco es como nuestro bebé y lo llevamos a todas partes con nosotros", cuentan.
Imad señala que desde que su suegro tiene glaucoma y se va haciendo más mayor, vienen dos veces al mes a España "para que Leticia pueda estar con su padre el máximo tiempo posible".
Antes de casarse con Imad, la presencia de Leticia lo llenaba todo en los cenáculos marbellíes, cuando fue novia de Francisco Ortiz, el hijo de Gunilla von Bismarck, con el que mantuvo un romance que finalizó cuando el empresario conoció a Lis Dutu, que ahora es su esposa y madre de sus hijos.

Álvaro Hachuel: Matrimonio y Vínculos con el Mundo de la Moda
Álvaro Hachuel es otro de los hijos de Jacques Hachuel. Está casado con Bárbara Martelo, una de las mujeres más elegantes de España y figura influyente en la industria de la moda. Bárbara Martelo es nuera del multimillonario Jacques Hachuel. Su trayectoria tiene mucho que ver con la carrera de Olivia Palermo, ya que ambas han sacado su propia línea de calzado y son responsables de muchas tendencias.
Bárbara nació en Madrid, pero enseguida se mudó al norte de España por motivos relacionados con el trabajo de su padre, el prestigioso cirujano plástico José Martelo. En la actualidad, su base de operaciones está en Madrid, pero sus viajes son continuos y poco a poco se ha convertido en un rostro fundamental para entender la industria de la moda. La nuera de Jacques Hachuel se rodea de rostros tan influyentes como el fotógrafo Tommy Ton o el diseñador Anthony Vaccarrello.
La Imparable Trayectoria de Bárbara Martelo
En la actualidad, Bárbara Martelo es una de las españolas más importantes del mundo de la moda. Su nombre figura en las listas de los mejores desfiles, de ahí que haya sido retratada por The Sartorialist. La experta se licenció en Derecho en ICADE, un centro universitario situado en Madrid. Durante un tiempo estuvo trabajando en el departamento de Recursos Humanos del grupo Inditex, pero enseguida se dio cuenta de que aquello no era su verdadera pasión.
Bárbara Martelo optó por perseguir su sueño, un consejo que recibió directamente de Amancio Ortega: "Si no quieres ser miserable el resto de tu vida, persigue tu sueño”. “Lo que me dijo el señor Ortega me marcó”, reconoce hoy Bárbara Martelo. Pensó que viajar a Nueva York para estudiar moda era una buena opción. Sin embargo, la revista Telva llamó a su puerta y le hizo una oferta para empezar a trabajar de estilista. Estuvo seis años allí, su buena reputación aumentó considerablemente y dio el salto a Vogue España, pero en 2007 empezó a trabajar por su cuenta.
Martelo ha colaborado con medios tan destacados como Vanity Fair o Harper’s Bazaar. Su cuenta de Instagram acumula 139.000 seguidores y los looks que muestra no tardan en convertirse en tendencia. Isabel Marant, Balmain y Givenchy son tres firmas muy habituales dentro del armario de la estilista. Su vestimenta recuerda a la mítica Emmanuelle Alt, la directora de Vogue Paris.
Con la maison Dior es, sin duda, con la que mantiene una relación más estrecha. Su vestido de novia -está a punto de celebrar su vigésimo aniversario de boda con el banquero y empresario Álvaro Hachuel- lleva la firma de John Galliano. Lo guarda en su vestidor de Madrid como un auténtico tesoro. También un bolso Saddle en tejido vaquero de 2003. “Estaba obsesionada con aquellas campañas de la casa protagonizadas por Gisele y fotografiadas por Nick Knight”, comenta. Su historia de amor con la firma se remonta a esa década, “la de los desfiles de alta costura en el Teatro de la Ópera del Palais Garnier, con todas las supermodelos”. El más memorable de todos, el del 60º aniversario de la maison en Versalles. “Fue increíble... El setting, los vestidos, el casting, con absolutamente todas las top models presentes, el after party... Abandonar el palacio casi al amanecer fue una experiencia única, irrepetible”, cuenta.

Constanza Hachuel: La Próxima Generación
La hija de Álvaro Hachuel y Bárbara Martelo, Constanza Hachuel (Madrid, 2005), aunque no pretende dedicarse a la moda -empezará este año la carrera universitaria en relaciones internacionales-, no cabe duda de que se ha criado en un ambiente propicio para ello. La joven, que no ha posado antes en medios, lleva tiempo acompañando a su madre a desfiles de moda. El último, el de la colección crucero que Dior presentó en Sevilla en junio del año pasado. “Fue maravilloso, uno de los más impresionantes a los que he asistido”, asegura.
Constanza comenta que su estética “es bastante diferente, más minimalista y contemporánea, a la de mis padres”. Admira el estilo de su madre y ha tomado inspiración de algunas de sus piezas clásicas. Para Constanza, la casa Dior representa “la elegancia y la sofisticación. La palabra Dior me transporta de inmediato a la Avenue Montaigne, evoca imágenes de diseños clásicos y atemporales atesorados por mujeres de todo el mundo”, reflexiona la joven, que ha heredado el carácter cosmopolita de su familia paterna. “Me apasiona aprender sobre diferentes culturas y trabajar en iniciativas que fomenten la colaboración y el entendimiento entre países”.
Es probable que siga los pasos de su abuelo Jacques, que estudió Economía y Política en París. Pronto Constanza dejará ese hogar familiar -un palacete en uno de los barrios más bulliciosos de Madrid- para estudiar en Estados Unidos. Echara de menos a sus perritos, dos simpáticos teckel que se llaman Cinco y Siete a quienes adora pasear por el vecindario. En su tiempo libre lee y ve series de los noventa como Friends y películas románticas. También sale de tiendas con su madre. Con ella hizo su primera compra importante: un bolso de Prada.

Marbella y la Jet Set Hachuel
Hubo un tiempo en que Marbella era famosa en el mundo por el lujo de unas fiestas que reunían a los hombres más ricos y a las mujeres más bellas. De vez en cuando, sin embargo, el espíritu de esa perdida Marbella de glamour se rebela contra su propia derrota. Los supervivientes de aquellas noches estelares, y sus herederos en el privilegiado disfrute de una ciudad única que aún se resiste a perder la magia del pasado, se conjuran en ocasiones al calor de alguna cita especial para reavivar los rescoldos cenicientos del caduco brillo de antaño.
En el acto benéfico del Karen Hayesod de la comunidad judía de España, con la presencia del Dan Meridor, el viceprimer ministro del Estado de Israel, Marbella se convirtió en una ciudad ‘ocupada’ por más de un centenar de agentes del Mossad, así como por la Policía Nacional y Local, que montaron un fuerte dispositivo en las inmediaciones del hotel Incosol en prevención de cualquier incidente terrorista. El evento contó con la presencia de Rafael Schutz, embajador de Israel en España, así como los conocidos empresarios Jacques Hachuel y el multimillonario Marc Rich. Los Hachuel, Jacques y Marta con sus hijos, fueron de los que no faltaron a la cita. Este año, la familia está más integrada que nunca con la jet set marbellí, el idilio de su hija Leticia y Francisco Ortiz les han puesto en el punto de mira. “No escribáis mucho de ella. Mi hija es muy discreta y no le gusta salir. Aunque quiero daros las gracias por el cariño con que la tratáis cuando habláis de ella”, expresó Jacques Hachuel.