Irma Soriano se define como una mujer con carisma y muy positiva, una fuerza que emana en cada entrevista que concede. Además, destaca que la genética ha sido muy generosa con ella, permitiéndole lucir espectacular a su edad.
La Maternidad en la Vida de Irma Soriano

Irma Soriano se ha convertido en madre a una edad avanzada, una experiencia que para ella ha sido profundamente gratificante. Como ella misma expresa con emotivas palabras: «La maternidad a mi edad es muy emocionante, se disfruta absolutamente, te sientes una mujer especial, mimada por el Universo». En el ámbito de los rostros populares, cabe recordar que Ana Rosa Quintana también fue madre de gemelos a una edad avanzada. La esperanza de vida de la mujer ha avanzado mucho en las últimas décadas, superando la barrera de los 80 años, lo que permite a muchas posponer la maternidad. Por ello, la prioridad de Irma Soriano es ahora cuidarse para poder disfrutar de su familia durante mucho tiempo. Reconoce que la presión del reloj biológico causa un gran sufrimiento a muchas mujeres, quienes a menudo posponen la maternidad en busca de estabilidad laboral tras años de formación y un currículum impresionante.
Con cuatro hijos y una notable diferencia de edades entre ellos, Irma reflexiona sobre las distintas facetas de la maternidad. Si bien la mujer es la misma, sus circunstancias cambian con el tiempo. Con su hija mayor, Triana, se veía mucho menos, pues la dejaba dormida al irse a trabajar y la encontraba dormida al volver. En contraste, sus hijos pequeños la han visto mucho más. En cuanto a la experiencia, afirma que se gana en ella, pero que los miedos siguen siendo los mismos: «Los pequeños no me dejan dormir y los mayores me quitan el sueño». Sobre sus hábitos personales, confiesa: "Me encanta el café de siempre, pero después de amamantar a mis dos últimos hijos, ya era una necesidad tomarlo".
Trayectoria Profesional en Televisión
Su nombre completo es María Inmaculada Soriano Bolívar, y enfatiza que Irma no es un nombre artístico, sino un apodo cariñoso de un tío que falleció. Para muchos, sigue siendo la "Señorita Soriano", apelativo que le puso el inolvidable Jesús Hermida. Considera una suerte este reconocimiento y desea que siempre la vean así. «No viviré el suficiente tiempo para agradecerle a Jesús Hermida cuánto me enseñó y lo generoso que fue conmigo. Otros no te dejan aprender, pero con él hasta servir el café, era una suerte».

Sus inicios profesionales se remontan a 40 Principales en Jaén. Un día recibió una llamada de televisión para el informativo regional. Mientras realizaba una entrevista a la cantante Nana Mouskouri, Jesús Hermida apareció con otras personas que iban al estudio. Al preguntarle si también iba a hacer un casting, ella respondió que no, pero le entregaron un número y así comenzó su andadura en televisión con el maestro.
La fama de Jesús Hermida era de ser muy duro y estricto, una experiencia que Irma Soriano recuerda con cierta dificultad inicial. «Era muy duro. Yo he llegado a llorar de la impotencia por no entenderlo. Me sentía frustrada y me iba a casa muy mal porque tenía 20 años y sentía que era la oportunidad de mi vida». A diferencia de Nieves Herrero o Consuelo Berlanga, que ya venían de trabajar con él en Antena 3 Radio y comprendían sus indicaciones con una mirada, Irma tuvo un comienzo más difícil al no conseguir entenderle.
Sobre la supuesta rivalidad entre las "Chicas Hermida" (Nieves Herrero, Mariló Montero, Teresa Campos, entre otras), Irma Soriano niega haberla sentido. «Él sabía cómo picarnos más o menos. Pero nunca sentí que fuéramos rivales. Él lo hacía muy bien: muchísimas veces nos íbamos a comer todos juntos, preparábamos especiales con figuras internacionales y toda esa ilusión nos unía».
Un Momento Crucial y la Televisión Actual
Ana Orantes, 40 años sufriendo violencia machista. La vida no vivida
Al preguntarle por el momento más duro de su carrera televisiva, Irma Soriano no duda en señalar uno en particular: la entrevista a Ana Orantes. «Veinte años se cumplen ahora del asesinato de Ana Orantes, la mujer a la que su exmarido quemó viva. Ella con su valentía y fuerza hizo que pudiera modificar el Código Penal». Fue la primera vez que en un juicio se aceptó una entrevista como prueba, lo que en aquel momento significó una revolución. Recuerda ese encuentro: «Yo le di dos besos cuando llegó, estuvimos hablando pero casi no tuve ni que hacerle preguntas. Ana Orantes consiguió una segunda oportunidad para muchas mujeres e hijos. Pero todavía hay mucho machismo, la sociedad lo es». El Ministro del Interior llegó a decir que era un caso aislado, pero ella subraya que no fue cierto.
Actualmente, se le puede ver presentando Cine Western en 13TV. Para ella, el secreto para no parar de trabajar es la humildad: «No hay teles grandes ni pequeñas, es trabajo». Ha estado en grandes cadenas con programas importantes y en televisiones más pequeñas con otro tipo de formatos, siempre valorando la oportunidad de trabajar: «Tener ese trabajo es un tesoro. He tenido mucha suerte, etapas con mucho trabajo donde sentí cada día de mi vida el respeto como profesional».
La televisión, según Irma, ha cambiado lógicamente a lo largo de los años. Rememora sus inicios en Madrid, cuando se hacían programas familiares, sencillos, de comunicación directa. Ahora, aunque hay ofertas para todos los públicos, parece que un formato más agresivo tiene más éxito, quizá debido a la demanda del público. No obstante, considera que se debería dar más tiempo a otros tipos de formatos para que la gente tenga la posibilidad de elegir.
La Experiencia en GH VIP
Su participación en GH VIP sorprendió a muchos, pero para ella fue una maravillosa oportunidad profesional. «He podido llegar a otras generaciones que no me conocían y ahora me han visto cada día. Ha sido una experiencia que muy pocas personas tienen al año. Es un trabajo profesional brutal». A pesar de los beneficios, reconoce el coste personal: «Cuando volví a mi casa era un trimestre que me había perdido en la vida de mis hijos». La polémica también rodeó su paso por el programa, cuando su marido fue condenado por agredir a Aida Nízar. Este incidente le causó un gran daño: «Me ha hecho muchísimo daño porque ha hecho sufrir a mi familia: a mi madre, a mis hermanos, a mis hijos que tres de ellos son menores, a mi marido». Aunque no estuvo presente en plató ese día, afirma conocer a ambas partes implicadas.
Vida Personal y Afectiva

Sobre su marido, Mariano, Irma lo describe con admiración: «Mariano es agua clara, no tiene una doblez. Lo ves venir. Es todo generosidad, tiene muchísima paciencia, es un padre que juega tanto con ellos, nunca tiene pereza y tira de mí». Se conocieron cuando él vino a sustituir a un compañero cámara en el programa que ella presentaba en Valladolid. Lo tuvo enfrente como su cámara de primer plano y notaba que le hacía gracia. Ella lo buscó y encontró en él la claridad que siempre agradecerá. Para ella, la familia es «La vida. Tengo a Triana que es mi vida, Antonio que es mi tesoro, a Carmen que es mi cielo y al pequeño que es el mundo. Creo que tendría que volver a vivir para hacer el resto de cosas porque esta vida me ocupa la maternidad».
Irma se ha casado dos veces y, como dice Falete, «amar duele, pero vivir sin amor no se puede». Ha disfrutado y disfruta mucho por amor, pero también ha sufrido. Una ruptura es una marca, un fracaso personal, especialmente cuando hay hijos. Siempre ha deseado mantener una buena relación con sus exparejas, no solo por los hijos, sino por lo vivido y compartido, aunque reconoce que cada uno lo vive a su manera. Por su parte, nunca ha cerrado la puerta al amor.
Infancia y Raíces
Se recuerda como una niña feliz, con vívidos recuerdos de Andújar, las golondrinas y los veranos con su tía María. Málaga también ha estado muy presente en su vida. Su abuela le regaló sus primeros palillos de plástico negro, lo que denota su pasión por el flamenco. De hecho, en su segunda boda, el traje de Petro Valverde que lució estaba inspirado en una biznaga, lleno de jazmines. Evoca a un padre maravilloso, guapo, alto y moreno, con quien jugaba al baloncesto por las mañanas. Su infancia, según cuenta, estuvo llena de besos y cariño.

Echa de menos a su abuela paterna y a su padre, sintiéndolos como una misma persona. También a su abuelo, huérfano de guerra, quien no llegó a conocer a su padre, una carencia que lo convirtió en un amigo entregado a sus amistades. «Yo cada día los busco, cuando no sabes cuándo hacer las cosas bien».
Sueños y Compromiso Social
Su sueño profesional es «Lo próximo que esté por llegar. Yo no pido trabajo, yo ofrezco mi trabajo», y se siente feliz en 13TV. A nivel personal, su mayor anhelo es poder sentarse un día con sus cuatro hijos y que le digan que son felices. «Esa será la medalla, la razón de mi paso por esta vida».
Irma Soriano también se emociona al hablar de su colaboración con el Padre Ángel y su equipo, quienes realizan una labor extraordinaria en momentos delicados. «Me emocionó que contaran conmigo porque supone ayudar a mucha gente en todo el mundo». Destaca las necesidades en España, algo impensable hace unos años, y el compromiso de personas como el Padre Ángel con niños y ancianos a nivel global. Para ella, que una cena solidaria se celebre en Jaén, en su "casa", de la mano de estas personas maravillosas, es fuente de emoción y nervios. Subraya la importancia de la solidaridad en tiempos difíciles: «Ahora es cuando tenemos que dar el do de pecho. Cuando menos tienes o debes guardarlo por si acaso, es cuando la gente, de verdad, sabe que las necesidades son ciertas y no duda». Reconoce el trabajo de otras organizaciones en España y la necesidad de organizarse para abordar la desequilibrada situación del mundo.
tags: #irma #soriano #amamantando