La lactancia es una etapa caracterizada por importantes cambios fisiológicos. Al igual que durante el embarazo, los nutrientes que ingiere la madre llegan al bebé a través de la leche materna. Por este motivo, es fundamental mantener un control sobre los alimentos, bebidas y sustancias que consumimos. Una de las dudas más frecuentes en las madres lactantes es qué infusiones son seguras y cómo manejar la retención de líquidos de manera responsable.

Precauciones generales al consumir infusiones
Es un error común pensar que todo lo natural es inocuo. Las plantas contienen principios activos potentes que pueden atravesar la leche materna. Para un consumo seguro, se recomienda:
- Priorizar fuentes fiables: Optar siempre por productos envasados con etiquetado claro.
- Evitar el exceso: El consumo excesivo de plantas puede provocar intoxicaciones o actuar como disruptores endocrinos.
- Consultar especialistas: Nunca inicies un tratamiento con plantas medicinales sin la supervisión de tu ginecólogo, pediatra o especialista en lactancia.
- Recurrir a evidencia científica: La web e-lactancia (APILAM) es la herramienta de referencia para consultar la compatibilidad de cualquier sustancia.
Infusiones clasificadas según su seguridad
La seguridad de las infusiones se mide por el riesgo de toxicidad y la falta de estudios concluyentes sobre su paso a la leche materna.
Riesgo muy bajo (Consumo moderado compatible)
- Manzanilla: Sin toxicidad a dosis habituales.
- Tomillo: Utilizado como condimento y expectorante.
- Tila: Posee propiedades antioxidantes y relajantes.
- Jengibre: Seguro para uso digestivo o antiemético.
- Rooibos: No contiene cafeína ni xantinas estimulantes.
Riesgo bajo
- Té (en general): Contiene cafeína y taninos. Su consumo debe ser limitado (menos de 4-5 tazas al día) para evitar irritabilidad en el lactante.
- Anís: Consumo ocasional moderado. No se recomienda su uso en menores de 12 años por posibles efectos neurotóxicos a dosis elevadas.
Riesgo alto (A evitar)
- Poleo menta: Por su toxicidad hepática.
- Anís estrellado: Relacionado con intoxicaciones graves en lactantes.
- Hinojo: Aunque se cree que ayuda a la lactancia, no hay pruebas científicas; su consumo elevado puede ser neurotóxico.
- Regaliz: Puede producir letargia en los bebés.

El consumo de cafeína y teína
Si eres amante del café o el té, puedes incluirlos, pero siempre bajo moderación. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar los 300 mg de cafeína al día.
| Producto | Contenido aproximado de cafeína |
|---|---|
| Café | 103 mg por taza |
| Té negro | 40 mg por taza |
| Refresco de cola | 41 mg por taza |
| Descafeinado | 1-7 mg por taza |
Es importante contabilizar todas las fuentes (chocolate, mate, refrescos) y considerar que grandes dosis de cafeína pueden provocar insomnio, temblores e irritabilidad en el lactante.
Manejo de la retención de líquidos
Muchas plantas poseen propiedades diuréticas que ayudan a eliminar la hinchazón. No obstante, al estar en periodo de lactancia, el uso de diuréticos debe ser muy cauto para evitar desequilibrios minerales en la madre y el lactante.
Algunas opciones mencionadas tradicionalmente incluyen:
- Perejil: Contiene flavonoides que aumentan la producción de orina.
- Diente de león: Rico en potasio, favorece la función renal.
- Cola de caballo: Requiere precaución; limitar su uso a un máximo de 7 días para evitar desequilibrios electrolíticos.
- Té de hibisco: Aumenta la diuresis de forma significativa.
Cuidado con estas infusiones en la lactancia | Con la lactancia ojo con esto | Nutrición infantil
Es crucial recordar que la mejor forma de combatir la retención de líquidos durante la lactancia es mantener una hidratación abundante con agua a lo largo de todo el día, antes que recurrir a infusiones diuréticas sin supervisión médica.
tags: #infusiones #retencion #liquidos #lactancia