Introducción
Anualmente, alrededor de 4 000 000 de recién nacidos mueren en el mundo, lo que representa entre el 45 y el 75 % de toda la mortalidad infantil. La mortalidad neonatal, el componente más difícil de reducir de la mortalidad infantil, requiere considerables inversiones y recursos, ya que está estrechamente ligada al bajo peso, la inmadurez, la hipoxia, las malformaciones congénitas y las enfermedades maternas que influyen en el feto.
La mortalidad neonatal, que expresa el riesgo de fallecer o las expectativas de supervivencia de los recién nacidos durante los primeros 28 días de vida, es un indicador de amplio uso que revela las condiciones del embarazo, el parto y la calidad de la atención de los servicios de salud de una población. En Cuba, antes de 1959, la tasa de mortalidad infantil era de 70 por cada 1 000 nacidos vivos. Sin embargo, gracias a la prioridad que el Estado ha dado al sector de la salud, especialmente a la Salud Materno-Infantil, esta cifra se redujo a 4,6 por cada 1 000 nacidos vivos entre 1959 y 2012. Con una tasa de mortalidad infantil muy baja, Cuba se encuentra entre los 10 países con menor mortalidad infantil en el mundo, comparable con naciones desarrolladas como Japón, Finlandia y Suecia.
Con el objetivo de caracterizar la mortalidad neonatal en el Servicio de Neonatología del Hospital Ginecobstétrico “Eusebio Hernández Pérez” e identificar las principales causas que influyeron en ella, se realizó esta investigación para trazar estrategias de trabajo que permitan continuar disminuyéndola.
Métodos
Se llevó a cabo un estudio descriptivo, longitudinal y retrospectivo que abarcó todas las defunciones neonatales ocurridas en el Servicio de Neonatología del Hospital Ginecoobstétrico “Eusebio Hernández Pérez” entre enero de 2001 y diciembre de 2012. La muestra estuvo constituida por 172 recién nacidos fallecidos durante este período. Se excluyeron del estudio aquellos recién nacidos que, debido a su enfermedad, fueron trasladados a otros servicios. Las variables analizadas fueron la edad gestacional, el peso al nacer y la causa de muerte.
Para la realización de esta investigación, se efectuó una revisión bibliográfica exhaustiva utilizando fuentes de primer nivel disponibles en el país y las redes de Infomed. Se creó una base de datos en el programa Excel, donde los datos se analizaron y resumieron mediante técnicas de estadística descriptiva, calculando porcentajes y tasas. La recolección de la información se basó en el Registro de Mortalidad del Servicio de Neonatología del Hospital (no oficial), los protocolos de necropsias y las series cronológicas anuales, obtenidos en el departamento de registros médicos del centro.
Resultados
Durante el período de estudio, se registraron un total de 52 352 nacimientos y 172 defunciones neonatales, lo que resultó en una tasa de mortalidad neonatal de 3,3 por cada 1 000 nacidos vivos. El año con la tasa más alta fue 2001, con 5,8 por cada 1 000 nacidos vivos, observándose un descenso progresivo y sostenido de las tasas de mortalidad neonatal a lo largo de los años.

El grupo más afectado correspondió a los recién nacidos con peso inferior a 1 000 gramos, representando el 48,6 % de los fallecidos. Aunque en los dos últimos cuatrienios se ha observado una mejora en la supervivencia de este grupo, el peso al nacer sigue siendo un factor de riesgo determinante.

La prematuridad se confirmó como un factor de riesgo crucial para la mortalidad neonatal, ya que el 73 % de los fallecidos eran menores de 37 semanas de gestación. La incidencia de la prematuridad no ha logrado reducirse significativamente, a pesar de los avances en el cuidado intensivo y la atención hospitalaria del parto prematuro en países desarrollados.

Las causas más frecuentes de defunción en los años analizados fueron las infecciones (37,2 %), seguidas de la enfermedad de membrana hialina (18,6 %) y la asfixia (13,4 %). Estas causas coinciden con las reportadas por diversos autores.

Discusión
Los resultados de este estudio muestran un descenso progresivo y sostenido de la mortalidad neonatal en el período analizado. La mejora en el seguimiento del embarazo, las prácticas perinatológicas y la actualización de los protocolos de conducta en el Servicio de Neonatología han contribuido a esta mejoría. Diversos estudios reportan tasas de mortalidad neonatal variables, pero la tendencia general en Cuba ha sido a la reducción.
El peso al nacer es un factor de riesgo con un impacto significativo en la mortalidad neonatal. El riesgo de morir aumenta considerablemente a medida que el peso al nacer disminuye. Los recién nacidos con peso inferior a 1 500 gramos, aunque representan un pequeño porcentaje de los nacimientos, contribuyen a un alto porcentaje de las muertes neonatales. Los datos de este estudio concuerdan con esta tendencia, aunque se observa una mejora en la supervivencia de este grupo en los últimos años.
La prematuridad sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial, y se relaciona directamente con la mortalidad y secuelas neonatales e infantiles. A pesar de los avances en el cuidado intensivo y la atención hospitalaria, la reducción de la mortalidad en prematuros sigue siendo un desafío, especialmente para aquellos con muy bajo peso al nacer y menos de 30 semanas de gestación.
Las principales causas de muerte, como las infecciones, la enfermedad de membrana hialina y la asfixia, coinciden con hallazgos de otros investigadores. Las infecciones neonatales continúan siendo una causa importante de mortalidad, a pesar de los avances en la terapia antibiótica y las medidas de soporte. La Organización Mundial de la Salud estima que anualmente mueren 1,6 millones de neonatos por infección. La mortalidad por enfermedad de membrana hialina ha disminuido considerablemente gracias a los avances en el cuidado, la asistencia respiratoria mecánica y el uso de surfactante exógeno.
Conclusiones
- La mortalidad neonatal ha experimentado un descenso progresivo y sostenido en los últimos cuatrienios.
- Los recién nacidos con peso inferior a 1 500 gramos y menores de 37 semanas de gestación representaron el mayor número de fallecidos.
- Las infecciones, la enfermedad de membrana hialina y la asfixia constituyeron las principales causas de muerte neonatal.