Ecografía Transfontanelar en Neonatos: Indicaciones y Aplicaciones

¿Qué es la Ecografía Transfontanelar?

La ecografía es una prueba diagnóstica que utiliza sonidos de muy alta frecuencia, conocidos como ultrasonidos, para obtener imágenes del interior del cuerpo. Estos ultrasonidos son emitidos por una sonda o transductor, que se adapta a cada parte o zona a estudiar. Las imágenes obtenidas permiten a los profesionales valorar el aspecto de los diferentes órganos o aparatos del cuerpo.

Una ecografía transfontanelar consiste en realizar un estudio ecográfico a través de las fontanelas, que son espacios blandos entre los huesos del cráneo de recién nacidos y lactantes. Estas fontanelas actúan como "ventanas" que permiten visualizar el interior del cráneo.

La fontanela anterior, localizada en la parte superior de la cabeza, es la que más información aporta debido a su mayor tamaño y accesibilidad. Sin embargo, también es posible utilizar otras fontanelas, como la posterior (en la parte trasera de la cabeza) y las laterales (mastoidea y esfenoidal, detrás de las orejas), para explorar regiones de más difícil acceso como la fosa posterior o la región temporal.

Con la sonda de ecografía adecuada y a través de las diferentes fontanelas, se pueden estudiar estructuras como el cerebro, el cerebelo, sus arterias y venas, las meninges (membranas que protegen el cerebro) y los ventrículos (espacios cerebrales que contienen líquido).

Esquema de las fontanelas en el cráneo de un neonato

Ventajas y Limitaciones de la Técnica

La ecografía transfontanelar es una prueba rápida, disponible, económica y carente de radiación ionizante, lo que la convierte en una técnica idónea y segura para el periodo lactante, siempre y cuando la fontanela anterior no se haya cerrado. Es una técnica incruenta, cómoda y que puede realizarse a la cabecera del niño sin ninguna preparación especial, sin requerir anestesia ni tener efectos secundarios demostrados. Además, los ecógrafos son cada vez más precisos y pequeños, facilitando su transporte a donde se necesite, especialmente en servicios de neonatología o urgencias pediátricas.

Sin embargo, la ecografía transfontanelar presenta ciertas limitaciones: es operador-dependiente, lo que puede generar dudas en radiólogos inexpertos. La calidad de la imagen también depende de la ventana acústica y la colaboración del paciente. Puede no ser útil si hay problemas derivados de partos complicados, malformaciones complejas o lesiones en partes concretas del cerebro que requieran un estudio más detallado con resonancia magnética (RM).

Técnica de Adquisición de Imágenes

Un adecuado estudio de ecografía transfontanelar debe incluir imágenes en modo B (con al menos 6 planos coronales y 5 sagitales) y Doppler, evaluando tanto las estructuras encefálicas como el espacio extracraneal y los senos cerebrales. Para realizar el examen, el paciente neonatal o lactante se coloca generalmente en posición supina para mayor comodidad. Se aplica un gel conductor a base de agua en el área a estudiar para facilitar la transmisión de las ondas sonoras.

Se utilizan transductores curvos y lineales de 3-20 MHz, con una profundidad que incluya hasta el foramen magno, realizando barridos coronales-sagitales que se graban (cineloop) para evitar la detección de pseudolesiones. Es absolutamente vital la correcta realización de esta técnica, de alto nivel, en la que es inexcusable conseguir la simetría entre ambos hemisferios cerebrales con el fin de localizar asimetrías que puedan indicar patología cerebral.

Planos coronales y sagitales típicos en ecografía transfontanelar

Sesión de Alfabetización Visual: Ultrasonido Transfontanelar: Método y Diagnósticos Más Comunes

Indicaciones Clínicas de la Ecografía Transfontanelar

La ecografía transfontanelar es la primera técnica de imagen a realizar ante la sospecha de afectación neurológica en neonatos, y es fundamental en la evaluación de patología neurológica en recién nacidos y lactantes.

Screening y Seguimiento Rutinario

  • Screening en prematuros: Es una indicación común debido al alto riesgo de complicaciones intracraneales en este grupo.
  • Control de complicaciones: Se realiza rutinariamente en las unidades neonatales con recién nacidos prematuros o con problemas de salud para vigilar y seguir en el tiempo posibles complicaciones.
  • Control de alteraciones prenatales: Para controlar anomalías o pequeños quistes detectados en ecografías realizadas durante el embarazo.
  • Control de la función del shunt: En hidrocefalias derivadas con válvula.

Sospecha de Patología Neurológica

El pediatra puede indicar una ecografía transfontanelar en los primeros meses de vida si se sospecha algún problema. Las indicaciones principales son:

  • Hallazgos clínicos:
    • Mal estado de origen desconocido, acompañado de palidez.
    • Fontanela a tensión o abombada.
    • Suturas de los huesos craneales muy abiertas.
    • Síntomas neurológicos (vómitos, somnolencia, irritabilidad, limitación de la mirada vertical).
    • Perímetro craneal fuera de límites normales para la edad (macrocefalia progresiva).
  • Eventos perinatales: Asfixia perinatal, parto traumático o complicado.
  • Infecciones: Sepsis/meningitis.
  • Anomalías del desarrollo: Aspecto displásico, síndromes malformativos, aberraciones cromosómicas.
  • Traumatismo craneoencefálico: Sospecha de fracturas o colecciones extracraneales.
  • Sospecha de maltrato.
  • Enfermedades oncológicas.
  • Problemas periorbitarios.
  • Cribado de ictus: En niños con anemia falciforme, el Doppler transcraneal es el pilar del cribado de complicaciones vasculares. Una velocidad media de flujo en la arteria cerebral media (ACM) o el sifón carotídeo mayor de 200 cm/s identifica a niños con alto riesgo de ictus.

Principales Hallazgos Diagnósticos y Patologías

En un estudio urgente de ecografía transfontanelar se puede encontrar patología muy variada, de gran utilidad tanto en la detección como en el seguimiento de patologías intracraneales en neonatos.

Hemorragias Intracraneales

La ecografía detecta con relativa facilidad si hay líquido donde no debe haberlo, por lo que es la técnica de diagnóstico ideal para identificar sangrado dentro del cráneo o aumento anormal de líquido. Las hemorragias cerebrales habitualmente observadas son intraventriculares (HIV) y de la matriz germinal (HMG). La fase aguda se manifiesta como un foco hiperecogénico en el surco caudadotalámico, con extensión y dilatación ventricular crecientes según el grado.

La Hemorragia de la matriz germinal (HMG) se gradúa según la extensión del sangrado, con implicaciones pronósticas a corto y largo plazo. La gradación de Papile de la gravedad de la hemorragia intracraneal establece cuatro grados:

  • Grado 1: Hemorragia confinada a la matriz germinal.
  • Grado 2: Hemorragia intraventricular sin dilatación ventricular.
  • Grado 3: Hemorragia intraventricular con dilatación ventricular aguda.
  • Grado 4: Hemorragia intraventricular con extensión parenquimatosa (generalmente infarto hemorrágico periventricular).

Cabe aclarar que la Asociación Española de Pediatría en sus protocolos de 2008 desdobla el grado 3 en dos (grado 3A y 3B), en lugar de cuatro como otras literaturas. Siempre debe inspeccionarse la fosa posterior en busca de hemorragia cerebelosa asociada y los senos transversos y sagital para trombosis.

Imagen ecográfica de hemorragia intraventricular grado IV

Encefalopatía Hipóxico-Isquémica (EHI) e Infartos Isquémicos

En la EHI difusa en el recién nacido a término, los hallazgos ecográficos pueden incluir hiperecogenicidad de la corteza, los tálamos o los ganglios basales, pobre definición córtico-subcortical y ventrículos colapsados. La hiperecogenicidad tálamo-basal precoz, la diferenciación exagerada gris-blanca y un índice de resistencia vascular (RI) inferior a 0.55 pronostican mala evolución. En la fase crónica predominan la leucomalacia periventricular (hiperecogenicidad de la sustancia blanca profunda periventricular, simétrica o asimétrica, que en casos graves evoluciona a leucomalacia quística y atrofia cerebral) y la dilatación ex vacuo. La EHI perinatal puede evolucionar a parálisis cerebral (PC).

Hidrocefalia y Dilatación Ventricular

La ecografía es de enorme utilidad en la identificación y seguimiento de la hidrocefalia de cualquier causa, que puede ser identificada en ecografías prenatales o detectada ante macrocefalia, fontanela abombada, o signos neurológicos específicos/inespecíficos. Permite el diagnóstico y el seguimiento de la dilatación del sistema ventricular.

Ecografía transfontanelar mostrando hidrocefalia severa

Malformaciones Intracraneales

Permite el diagnóstico, directo o por signos indirectos, de la mayor parte de las malformaciones intracraneales:

  • Malformación de la vena de Galeno: Se manifiesta como una cavidad hipoecogénica de flujo arterializado.
  • Agenesia de cuerpo calloso: Se busca el signo del "Texas longhorn" o cabeza de alce, que se refiere al aspecto de los ventrículos laterales en proyección coronal, con el giro cingulado evertido y los haces callosos longitudinales de Probst.
  • Holoprosencefalia: Varía desde la forma lobar, con fusión frontal inferior, hasta la alobar con dilatación monoventricular y quiste dorsal.
  • Espectro Dandy-Walker: Caracterizado por quiste del IV ventrículo, vermis hipoplásico y tórcula elevada.
  • Otras: Trastornos difusos de la migración neuronal (lisencefalia y hemimegaencefalia), esquisencefalias, porencefalias e hidranencefalias, y anomalía de Chiari II (frecuentemente asociada al mielomeningocele).

Infecciones Intracraneales

Es útil en el estudio y seguimiento de infecciones adquiridas intracraneales, como el espectro TORCH y la meningitis bacteriana. Posibles hallazgos ecográficos son parénquima y surcos ecogénicos, signos de ventriculitis y colecciones subdurales.

  • Infección congénita por CMV: La tríada de calcificaciones periventriculares, quistes subependimarios temporo-occipitales y mineralización lenticuloestriada, a menudo acompañada de ventriculomegalia y polimicrogiria.
  • Toxoplasmosis: Añade calcificación difusa y dilatación ventricular.
  • Virus Zika: Produce microcefalia con calcificación en la unión sustancia gris-blanca.

Otras Patologías

  • Traumatismos craneoencefálicos: Fracturas y colecciones extracraneales.
  • Tumores y quistes: La ecografía detecta otras alteraciones como tumores, malformaciones e incluso trombos o coágulos dentro de las arterias.
  • Trombosis senovenosa cerebral.

Comparación con Otras Técnicas de Neuroimagen

La ecografía transfontanelar sirve también para determinar qué bebés pueden necesitar otras pruebas diagnósticas más específicas, como la Resonancia Magnética (RM) o la Tomografía Computarizada (TC), las cuales ofrecen información más detallada en ciertos casos.

  • Tomografía Computarizada (TC): Conlleva radiación ionizante, que debe evitarse, especialmente en niños pequeños. Su indicación ha quedado relegada a situaciones de urgencia por su mayor disponibilidad y rapidez, especialmente en casos de traumatismos craneoencefálicos (TCE), encefalopatía aguda, sospechas de accidente cerebrovascular isquémico o hemorrágico, y disfunción valvular. Puede precisar sedación.
  • Resonancia Magnética (RM): No usa radiación. Permite una muy buena representación anatómica y tiene gran sensibilidad en la identificación de patología caracterizada por predominio de agua en las regiones afectadas (desmielinización, isquemia, necrosis o patología tumoral). Ofrece información más detallada en casos de falta de oxígeno, malformaciones complejas o lesiones específicas. La desventaja de la RM es que no identifica calcificaciones pequeñas y puede requerir sedación.
Comparativa entre ecografía y TC cerebral para identificar hidrocefalia

Seguridad y Confort del Bebé

La ecografía transfontanelar no causa daño al ser humano, ya que no utiliza radiación ionizante. Es una prueba ideal para bebés prematuros, recién nacidos y lactantes. No duele, la sonda se apoya suavemente sobre la fontanela sin causar molestias. Por tanto, no necesita ningún tipo de calmante, anestesia, ni preparación previa (medicación o contraste).

Este tipo de ecografía se podrá realizar mientras las fontanelas estén abiertas. La fontanela posterior se cierra en el primer o segundo mes de vida, mientras que la anterior, de mayor tamaño y utilidad, se mantiene abierta por un periodo más prolongado.

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