Hipoglucemia Neonatal Recurrente: Información Detallada

La hipoglucemia neonatal, o nivel bajo de azúcar en la sangre en los bebés recién nacidos, es la alteración metabólica más común que ocurre en el período neonatal. Se refiere a un nivel bajo de glucosa en la sangre en los primeros días después del nacimiento.

Los bebés necesitan azúcar (glucosa) en la sangre para obtener energía, y la mayor parte de esa glucosa es empleada por el cerebro. El equilibrio euglucémico depende de un ajuste entre el consumo periférico y la producción de glucosa en el hígado. Las concentraciones séricas están reguladas principalmente por dos tipos de hormonas: las contrarreguladoras (glucagón, cortisol, hormona de crecimiento y catecolaminas), que se encargan del aumento sérico de la glucosa en respuesta a la ausencia de un aporte externo, y las hormonas reguladoras, como la insulina.

Definición y Clasificación de la Hipoglucemia Neonatal

La definición de hipoglucemia representa un desafío debido a su gran variabilidad entre pacientes y la dificultad de identificar un valor exacto. No puede definirse por un valor particular de glucosa en el plasma; existen varias definiciones y hay controversia debido a la falta de correlación entre las concentraciones de glucosa en el plasma, la clínica y las secuelas derivadas. Las recomendaciones difieren en cuanto al nivel más bajo de glucosa que es aceptable y cuándo es necesaria la intervención.

Valores Umbral y Clasificaciones

  • La Academia Americana de Pediatría (AAP) la define con índices de glucosa sérica por debajo de 60 mg/dl después de las primeras 48 horas de vida. Recomienda niveles de glucosa en sangre iguales o superiores a 45 mg/dL antes de las alimentaciones de rutina, e intervención para glucosa en sangre <40 mg/dL en las primeras 4 horas de vida y <45 mg/dL en 4 a 24 horas de vida.
  • La Pediatric Endocrine Society (PES) define la hipoglucemia neonatal transitoria como aquella en la que los niveles de glucosa son menores de 50 mg/dl en las primeras 24 horas de vida y menores de 60 mg/dl a partir de las 48 horas de vida.
  • La Asociación Canadiense de Pediatría estableció valores inferiores a 47 mg/dl después de las primeras 72 horas de vida.
  • El umbral más aceptado durante la época neonatal ronda 45-50 mg/dl. Durante las 2-4 primeras horas de vida se consideran fisiológicas glucemias de hasta 35 mg/dl.

Las concentraciones normales de glucosa en la sangre dentro de las primeras horas del nacimiento pueden variar entre un rango de 25 y 110 mg/dl. Dichas concentraciones empiezan a aumentar durante las primeras horas y días de vida, dado que este proceso fisiológico es fundamental en la homeostasis de glucosa en la vida posnatal, pues las bajas cantidades activan los procesos de glucogenólisis y gluconeogénesis.

Hipoglucemia Transitoria vs. Persistente

  • La hipoglucemia neonatal transitoria se resuelve en los primeros días de vida y es la más común, presentándose en el 70% de los casos.
  • La hipoglucemia neonatal persistente o permanente es aquella que requiere infusiones de glucosa mayores a 10 mg/kg/min y persiste más allá de 48-72 horas de vida, o incluso más allá de los primeros 7 días de vida según algunas definiciones. La Asociación Sueca de Neonatología, por ejemplo, la define como un requerimiento de infusión de carbohidratos mayores a 10 mg/kg/min después de las 48 horas de vida.

Factores de Riesgo y Causas de la Hipoglucemia Neonatal

La hipoglucemia neonatal ocurre cuando el nivel de glucosa del recién nacido provoca síntomas o está por debajo del nivel considerado seguro para la edad del bebé. Se presenta aproximadamente en 1 a 3 de cada 1,000 nacimientos y es más probable en los recién nacidos con uno o más de los siguientes factores de riesgo:

  • Que nacieron prematuros (incidencia del 3,2%-14,7% en prematuros).
  • Tener una infección grave o necesitar oxígeno inmediatamente después del parto.
  • Cuya madre tiene diabetes (84% de los casos en un estudio).
  • Que crezcan en el útero durante el embarazo más lentamente de lo que se espera (restricción del crecimiento intrauterino - RCIU, 49% en un estudio).
  • Que son más pequeños o más grandes de lo normal para su edad gestacional (grande para la edad gestacional - GEG, 20% en un estudio).
  • Asfixia perinatal.
infografía sobre los factores de riesgo de hipoglucemia neonatal

Causas Específicas

Las causas más comunes tienen dos clasificaciones principales:

Condiciones que disminuyen la producción de glucosa hepática:

  • Restricción del crecimiento intrauterino (RCIU): Estos neonatos presentan un mayor riesgo de hipoglucemia debido a la deficiencia de depósitos de glucógeno y otros sustratos energéticos, retraso de la gluconeogénesis, hiperinsulinemia relativa y/o aumento de sensibilidad a la insulina.
  • Prematuridad: Los neonatos pretérmino tienen limitaciones en enzimas clave, menor concentración de sustratos alternativos y depósitos de glucógeno y grasa, y una respuesta contrarreguladora incompleta, lo que incrementa el riesgo de hipoglucemia prolongada.
  • Hipoxia, sepsis o cardiopatía congénita: Estas situaciones confieren un mayor riesgo para presentar hipoglucemia neonatal persistente. La enfermedad hipóxico-isquémica se correlaciona con la severidad de la hipoglucemia, y la hipoglucemia en sí misma puede empeorar el daño cerebral.

Condiciones que aumentan el consumo de glucosa o alteran la regulación:

  • Hiperinsulinismo:
    • Transitorio: Ocurre con mayor frecuencia en bebés de madres con diabetes (por exposición fetal a niveles elevados de glucosa y consiguiente aumento de insulina fetal) y en lactantes que experimentan estrés fisiológico y son pequeños para la edad gestacional. La interrupción brusca de una infusión IV de dextrosa también puede causarlo.
    • Hiperinsulinismo congénito (HIC): Es la causa más frecuente de hipoglucemia grave, recurrente y persistente en el periodo neonatal. Se debe a mutaciones de proteínas que forman parte del canal de K+ (genes ABCC8 y KCNJ11), lo que altera la sensibilidad de las células β para liberar insulina. Los recién nacidos suelen ser macrosomas y presentan episodios persistentes que precisan altos aportes de glucosa.
  • Hijos de madres con diabetes mellitus (gestacional o pregestacional): La diabetes materna mal controlada puede provocar hiperplasia de las células β, condicionando hiperinsulinismo con macrosomía y episodios de hipoglucemia en el recién nacido.
  • Neonatos con peso elevado para la edad gestacional (macrosomía): Presentan un riesgo superior de hipoglucemia, posiblemente por hiperinsulinismo transitorio, incluso sin antecedente materno de diabetes.
  • Déficit de hormonas contrarreguladoras: Cualquier condición que interfiera con la secreción adecuada de hormona de crecimiento, cortisol, glucagón o catecolaminas puede ocasionar hipoglucemia.
  • Errores innatos del metabolismo: Mutaciones que dan lugar a alteraciones enzimáticas de la síntesis o degradación del glucógeno, de la gluconeogénesis, o del metabolismo de aminoácidos o ácidos grasos, pueden manifestarse como hipoglucemia.

Manifestaciones Clínicas y Diagnóstico

Es posible que los bebés con hipoglucemia no presenten síntomas (asintomáticos). Si el bebé tiene uno de los factores de riesgo, el personal de enfermería del hospital revisará los niveles de azúcar en su sangre, incluso si no hay síntomas.

Síntomas de Hipoglucemia

Si la hipoglucemia es prolongada o grave, los recién nacidos pueden presentar signos adrenérgicos y neuroglucopénicos. El nivel bajo de azúcar en la sangre se revisa usualmente para bebés con estos síntomas:

  • Piel de color azulado o pálido.
  • Problemas respiratorios, como pausas en la respiración (apnea), respiración rápida o sonidos de gruñidos.
  • Irritabilidad o desgano, letargo o debilidad.
  • Músculos flojos o flácidos (hipotonía).
  • Alimentación deficiente o vómitos.
  • Problemas para mantener el calor corporal (hipotermia).
  • Temblores, escalofríos, sudoración o convulsiones.
  • Taquicardia.

Todos estos signos son inespecíficos y también aparecen en recién nacidos con asfixia, sepsis o hipocalcemia, o con abstinencia de opiáceos.

Diagnóstico y Monitorización

A los recién nacidos en riesgo de sufrir hipoglucemia se les deben hacer exámenes de sangre para medir los niveles de azúcar en sangre con frecuencia después del nacimiento. Esto se hace mediante una punción en el talón. Las concentraciones anormalmente bajas detectadas con una tira reactiva de glucemia capilar (BMT) deben confirmarse mediante una muestra venosa. El proveedor de atención médica debe seguir practicando los exámenes de sangre hasta que el nivel de azúcar en la sangre del bebé permanezca normal durante aproximadamente 12 a 24 horas.

foto de enfermera realizando punción en el talón a un recién nacido

Muestra Crítica

Para la hipoglucemia persistente, se requiere un examen físico riguroso y la realización de una muestra crítica, tomada en la sangre durante el período de hipoglucemia. Esta muestra hace referencia a una serie de laboratorios en sangre que deben realizarse para descartar trastornos metabólicos y endocrinológicos asociados. Inicialmente, la muestra debe incluir:

  • Cortisol.
  • Insulina sérica.
  • Beta-hidroxibutirato.
  • Hormona de crecimiento.

Puede ampliarse con otros laboratorios que incluyan lactato, bicarbonato, péptido C, ácidos grasos, corticotropina, entre otros. Las guías suecas recomiendan que, en situaciones en las cuales no puede realizarse la muestra crítica, se emplee la prueba del ayuno previo al egreso. Otros posibles exámenes incluyen el examen de detección de trastornos metabólicos en el recién nacido, como análisis de sangre y orina.

Códigos de Clasificación

En el contexto hospitalario, se utilizan códigos de la décima Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) para el diagnóstico de hipoglucemia, incluyendo:

  • E161: Otras hipoglucemias.
  • E162: Hipoglucemia no especificada.
  • P703: Hipoglucemia neonatal iatrogénica.
  • P704: Otras hipoglucemias neonatales.
  • E748: Otros trastornos especificados del metabolismo de los carbohidratos.
  • E749: Trastornos especificados del metabolismo de los carbohidratos, no especificados.
  • P708: Otros trastornos transitorios del metabolismo de los carbohidratos en el feto y el recién nacido.
  • P709: Trastorno transitorio no especificado del metabolismo de los carbohidratos en el feto y el recién nacido.

Enfoque Terapéutico para la Hipoglucemia Neonatal

El tratamiento de la hipoglucemia neonatal debe iniciar con la identificación del riesgo y la documentación de la glucosa sérica para confirmar la hipoglucemia. El objetivo principal es prevenir la hipoglucemia recurrente, que aumenta el riesgo de episodios hipoglucémicos posteriores que pueden no reconocerse.

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Intervenciones Iniciales

Para la mayoría de los recién nacidos de alto riesgo, está indicado el tratamiento preventivo. Para los bebés con riesgo de hipoglucemia neonatal, la AAP recomienda iniciar la alimentación dentro de la primera hora de vida. Los bebés con un nivel bajo de azúcar en la sangre necesitarán recibir alimentaciones extras con leche materna o fórmula. Los bebés amamantados posiblemente necesiten recibir fórmula extra si la madre no puede producir suficiente leche. La lactancia artificial es a menudo la opción para la hipoglucemia neonatal asintomática en los recién nacidos prematuros tardíos y de término, ya que la fórmula es económica, fácil de administrar y rica en carbohidratos, lo que resulta en un rápido aumento de las concentraciones de glucosa en sangre.

Se puede proporcionar un gel azucarado por vía oral (dextrosa al 200 mg/kg administrada en la mucosa bucal) temporalmente si no hay suficiente leche o como alternativa eficaz en recién nacidos a término y prematuros tardíos asintomáticos. Este gel es relativamente económico, se tolera bien y ha demostrado reducir las admisiones a la unidad de cuidados intensivos neonatales al sustituir la administración de dextrosa intravenosa.

Terapia con Dextrosa Intravenosa (IV)

El bebé puede necesitar una solución azucarada administrada a través de una vena (por vía intravenosa) si es incapaz de alimentarse por vía oral, si el nivel de azúcar en la sangre no mejora con la alimentación o si el nivel de azúcar en la sangre está muy bajo. Se recomienda la glucosa intravenosa para lactantes asintomáticos en riesgo con concentraciones de glucosa en sangre extremadamente bajas (<25 mg/dl en las primeras 4 horas de vida o <35 mg/dl entre las 4 y las 24 horas de vida).

La glucosa intravenosa se administra como un bolo de 200 mg/kg (dextrosa al 10% a 2 ml/kg), seguida de una infusión continua de dextrosa al 10% a 5 a 8 mg/kg por minuto (80 a 100 ml/kg por día) para mantener niveles de glucosa en sangre de 40 a 50 mg/dL. En los bebés de madres diabéticas, se pueden usar velocidades de infusión de glucosa más bajas de 3 a 5 mg/kg/minuto para minimizar la estimulación pancreática y la secreción de insulina endógena.

Los bebés que reciben infusiones intravenosas de dextrosa requieren un control estricto con mediciones frecuentes de los niveles de glucosa en sangre, cada hora durante las primeras 12 horas, luego con menor frecuencia, para alcanzar los valores de glucosa objetivo. El tratamiento se continuará hasta que el bebé pueda mantener su nivel de azúcar en la sangre, lo cual puede tardar horas o días. Los bebés que nacieron prematuros o con bajo peso, cuyas madres tenían diabetes o que tenían otras complicaciones o problemas pueden necesitar tratamiento durante un período de tiempo más prolongado. La infusión IV de dextrosa siempre debe disminuirse en forma gradual, porque la suspensión brusca puede causar hipoglucemia.

Terapias de Segunda Línea y Manejo de la Hipoglucemia Persistente

Si el nivel bajo de azúcar en la sangre continúa, en pocas ocasiones, el bebé también puede recibir medicamento para aumentar su nivel de azúcar en la sangre. Las terapias de segunda línea para el tratamiento de la hipoglucemia persistente incluyen:

  • Corticosteroides: Aumentan las concentraciones de glucosa en sangre al disminuir la utilización periférica de glucosa y se administran como hidrocortisona de 5 a 15 mg/kg por día o prednisona 2 mg/kg por día. Estimulan la gluconeogénesis a partir de proteínas.
  • Glucagón: Es una hormona que estimula la producción endógena de glucosa a través de la glucogenólisis y la gluconeogénesis; por tanto, su eficacia depende de que el lactante tenga reservas adecuadas de glucógeno. Es más útil en bebés nacidos a término y bebés de madres diabéticas.
  • Diazóxido: Es el fármaco de primera línea para el hiperinsulinismo. Las infusiones de diazóxido de 10 a 15 mg/kg por día pueden usarse en lactantes con hiperinsulinismo congénito para inhibir las secreciones de insulina. Se recomienda para prevenir las consecuencias a largo plazo en el desarrollo neurológico. Su uso se ha asociado con efectos adversos como retención de líquidos, descompensación respiratoria, hipertensión pulmonar y enterocolitis necrotizante.
  • Otros medicamentos como octreótida, sirólimus y nifedipina también se han descrito.

Para los bebés con hipoglucemia persistente y sospecha de hiperinsulinismo, el objetivo del tratamiento es prevenir episodios recurrentes de niveles bajos de glucosa en sangre. Para los recién nacidos con errores congénitos del metabolismo y producción de glucosa endógena alterada, el objetivo del tratamiento es prevenir la acidosis metabólica y la subsiguiente falla del crecimiento. La PES recomienda administrar glucosa exógena para mantener los niveles de glucosa en sangre >70 mg/dL en estos bebés.

Recurrencia y Complicaciones a Largo Plazo

El pronóstico es bueno para los recién nacidos que no tienen síntomas o que responden bien al tratamiento. Sin embargo, el bajo nivel de azúcar en la sangre puede retornar en una cantidad pequeña de bebés después del tratamiento, por lo cual se medirán los niveles después de que termine el tratamiento. Es más probable que la afección retorne cuando a los bebés se les quiten los líquidos administrados por una vena antes de que estén totalmente listos para ingerir alimentos por vía oral.

Impacto en el Neurodesarrollo

La hipoglucemia es una de las complicaciones más comunes durante la etapa neonatal, y si esta es grave, prolongada o recurrente puede provocar daño cerebral. Los niveles bajos de azúcar en sangre durante mucho tiempo pueden causar problemas con el desarrollo cerebral a largo plazo. Esto es más frecuente en bebés con un peso inferior al promedio o cuyas madres tuvieron diabetes u otras complicaciones o problemas. El nivel de hipoglucemia grave o persistente puede afectar la función mental del bebé. En casos poco frecuentes, se puede presentar insuficiencia cardíaca o convulsiones.

A pesar de que no hay unas concentraciones de glucosa sanguínea establecidas que se correlacionen con el daño neuronal, se ha descrito que cuando la hipoglucemia es precoz, severa, prolongada y con episodios convulsivos, estos recién nacidos no van a tener una adecuada respuesta al tratamiento y será incierto su pronóstico neurológico. La hipoglucemia en sí misma disminuye la respuesta cerebrovascular a la hipoxia e incrementa la producción cerebral de radicales superóxido, lo que resulta en necrosis neuronal.

Evidencia Científica y Controversias

La implicación de la hipoglucemia asintomática en las primeras 48 horas de vida en los resultados del desarrollo neurológico a largo plazo aún no está bien establecida. Un influyente estudio de 1988 por Lucas et al. sugirió que la hipoglucemia neonatal moderada recurrente se correlacionaba con deficiencias motoras y mentales graves a los 18 meses de edad corregida, lo que llevó a la creencia de que incluso la hipoglucemia asintomática temprana podría dañar el desarrollo a largo plazo.

No obstante, revisiones sistemáticas posteriores encontraron que la mayoría de los estudios eran de mala calidad o con metodologías heterogéneas. El estudio de seguimiento a 15 años de recién nacidos prematuros con hipoglucemia recurrente por Tin et al. (2012) no encontró diferencias en el desarrollo o la discapacidad física a los 2 años ni en las puntuaciones de CI a los 15 años, concluyendo que los niveles bajos de glucosa en sangre recurrentes en los primeros 10 días de vida no representaban un peligro para los bebés prematuros. El estudio CHYLD también mostró que el tratamiento de la hipoglucemia neonatal para mantener la glucosa en sangre >47 mg/dL no se correlacionó con un mayor riesgo de deterioro neurosensorial a los 4,5 años de edad, e incluso, la hiperglucemia moderada se correlacionó con un mayor riesgo de funcionamiento visomotor y ejecutivo deficiente.

Los bebés con causas congénitas de hipoglucemia persistente tienen tasas significativamente más altas de morbilidad y mortalidad: del 25 al 50% tienen discapacidades del desarrollo. Sin embargo, el tejido nervioso puede sobrevivir largos períodos de niveles bajos de glucosa en sangre utilizando sustratos energéticos alternativos (cetonas, aminoácidos, lactato) para satisfacer sus demandas metabólicas. Se hipotetiza que la utilización de estos metabolitos alternativos puede tener un efecto neuroprotector en el cerebro neonatal inmaduro.

Epidemiología y Datos de Incidencia

La hipoglucemia neonatal es una patología frecuente en las unidades neonatales, cuya incidencia se cree que ha ido en ascenso a medida que aumenta la supervivencia de los pacientes con factores de riesgo. Su incidencia general en los recién nacidos a término es del 5%-7%.

Estudio en un Hospital de Colombia (2016-2021)

Un estudio realizado en la unidad de recién nacidos del Hospital San Ignacio entre 2016 y 2021 analizó 6452 recién nacidos hospitalizados. De ellos, 390 (6%) fueron diagnosticados con hipoglucemia. De estos, 17 (una incidencia acumulada del 4,3% del total con hipoglucemia) presentaron hipoglucemia persistente.

Los datos específicos del estudio revelaron:

  • La incidencia anual de hipoglucemia persistente osciló entre el 2% y el 11%.
  • De los 17 recién nacidos con hipoglucemia persistente, 8 (47%) eran de sexo femenino, 8 (47%) masculino y 1 (6%) indeterminado.
  • 4 (24%) nacieron pretérmino, con una mediana de edad gestacional de 37 semanas (mín.-máx.: 32-40).
  • 5 (29%) tuvieron bajo peso al nacer, con una mediana de 2255 g (mín.-máx.: 620-2410).
  • 12 fueron a término con peso mayor a 2500 g, con una mediana de 2939 g (mín.-máx.: 2500-4100).
  • Respecto a antecedentes, un paciente era hijo de madre con diabetes gestacional (6%) y 6 (29%) tenían restricción del crecimiento intrauterino.
  • 11 (65%) nacieron por cesárea.
  • Dos pacientes (12%) tuvieron asfixia y reanimación neonatal avanzada, y 4 (24%) presentaron sepsis neonatal.
  • La mediana de edad al momento del diagnóstico de hipoglucemia persistente fue de 90 horas (mín. 51 horas, máx. 408 horas).
  • Solo a 7 de los 17 niños (41%) se les tomó la muestra crítica.
  • En estos pacientes, la mediana de glucosa estuvo en 37 mg/dl (mín. 25 mg/dl, máx. 45 mg/dl).
  • Solo 3 resultados de la muestra crítica fueron anormales en cortisol y hormona de crecimiento.
  • Ningún paciente fue tratado con glucagón o diazóxido; solo un niño recibió hidrocortisona por insuficiencia suprarrenal.
gráfico de barras sobre la incidencia anual de hipoglucemia neonatal persistente

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