A pesar de que Ágatha Ruiz de la Prada es una de las mujeres más mediáticas de nuestro país, todo lo que tiene que ver con sus hijos, Tristán y Cósima, siempre ha sido un auténtico misterio. Nacidos de la relación de la diseñadora con Pedro J. Ramírez, ambos han optado en general por la discreción. Fue hace unos años cuando Cósima decidió comenzar una vida más pública, participando en varios programas de televisión y dándose a conocer. Mientras tanto, su hermano Tristán ha preferido mantenerse en un segundo plano, sin dar demasiado que hablar y centrándose en su labor dentro de la empresa de su madre.

Tristán Ramírez: El Heredero Discreto
Primeros Años y Formación
Tristán Ramírez es el hijo primogénito de Ágatha Ruiz de la Prada y del periodista Pedro J. Ramírez, nacido en 1987. Aunque proviene de un entorno muy mediático, Tristán ha optado por mantener un perfil reservado. Cuando llegó la hora de empezar a formarse, Tristán decidió estudiar Historia. Se formó fuera de España y ha centrado su carrera profesional en el mundo de la moda, trabajando durante más de seis años en Inditex en India y China.
Carrera Profesional y Liderazgo en la Marca
Desde 2015, Tristán ocupa el cargo de CEO de la marca de su madre, Ágatha Ruiz de la Prada (ARDLP), poniéndose al frente de la empresa familiar. En este rol, se ha volcado en la promoción de la marca en redes sociales, en la potenciación de la venta a través de Internet y en el relanzamiento de los desfiles de su madre. Ha contribuido a que los desfiles resulten ahora mucho más calmados, trabajando en el taller todo el año y produciendo muchísimo.
La diseñadora, su madre, se muestra feliz porque la empresa "va a ser suya y de su hermana", y cree que "cuanto antes aprendan, mejor lo harán". Tristán describe su trabajo como "muy divertido" debido a la mezcla de cultura, diseño y negocio que hay constantemente. Cree que la incertidumbre no ha hecho que pierda confianza en su proyecto, asegurando que la marca familiar tiene mucho que aportar en una época de noticias negativas, ya que "el universo de Ágatha, que es muy naíf, muy colorista, hace más ilusión que nunca".
Vida Personal y Paternidad
En abril de 2024, Tristán se convirtió en padre por primera vez de una niña llamada Deva. Su pareja es una reputada científica vasca de 35 años que, actualmente, trabaja como investigadora en una universidad y prefiere vivir en el anonimato. La noticia de su paternidad se mantuvo en privado hasta hace poco, siendo un ejemplo de la discreción que Tristán ha mantenido deliberadamente en su vida personal.
Una de las primeras apariciones públicas de la pareja con su hija Deva fue en la boda de Fernando Palazuelo, hermano de Sofía Palazuelo, en Extremadura. Los cuatro lucieron trajes de Ágatha Ruiz de la Prada con estampados de colores y corazones. La joven se decantó por un vestido que mezclaba azul, celeste y blanco, combinando puntos con curvas y un estilo más recto.
Tristán ha hablado públicamente de lo que la paternidad ha supuesto para él, de cómo su vida no es la misma y de cómo cambia la identidad de cada uno al asumirla. Reconoció que, aunque en un primer momento esta situación podría haber sido "un poco violenta", en la práctica, la entrada en la paternidad ha sido gradual y más llevadera de lo que esperaba.
El joven valora mucho su espacio personal, y ha compartido que tiene un "rincón favorito" en casa -el despacho antiguo de su padre- repleto de libros, objetos con identidad, muebles de diseño y colores vibrantes.
Relación con su Familia
Tristán mantiene una excelente relación con su madre, con quien no solamente comparte trabajo sino también pasiones conjuntas. También tiene una estupenda relación con ambos progenitores, asumiendo la faceta de abuelos de sus padres con alegría. Tristán ha contado cómo vivió el divorcio de sus padres, algo que fue un auténtico "shock" en su vida. Asegura que tanto él como Cósima cerraron filas en torno a su madre, cuidando de ella y ayudando en todo lo posible, tanto en lo personal como en lo profesional. Ambos apoyan a su madre en sus desfiles, incluso ayudando como relaciones públicas y cediendo sus asientos en el front row para sentarse orgullosos en el suelo.
La diseñadora ha señalado que Tristán le aporta mucha calma. En cuanto a cómo lo definiría como madre, Tristán la describe como "muy liberal en algunos aspectos y poco liberal en otros". Asegura que su madre le ha enseñado "a no tener miedo a ser yo mismo".

Cósima Ramírez: Espíritu Libre y Voz Pública
Infancia y Educación
Cósima Ramírez de la Prada, la hija menor, nació en Madrid en 1990. Como hija de periodista y diseñadora, pasó mucha parte de su vida fuera de España. Estudió en el St. Mary School en Reino Unido, un centro al que también asistieron las infantas Elena y Cristina y Ana Botín. Posteriormente se licenció en Historia por la Universidad de Brown en Estados Unidos, y en el otoño de 2020, se mudó a Londres para estudiar un máster en Literatura comparada en la University College, donde incluso comenzó a escribir un libro.
Cuando cumplió los 18 años, Cósima hizo su debut en la alta sociedad en el Baile de Debutantes de París, luciendo un espectacular diseño de Christian Lacroix.
Rol en la Empresa y Presencia Pública
Desde julio de 2013, Cósima trabaja en la empresa de su madre y hoy es la responsable de Relaciones Internacionales de la marca. A la par que trabajaba para la firma, comenzó a expandirse como influencer, contando con más de 48 mil seguidores en Instagram y siendo considerada la perfecta imagen de marca de su madre. La hemos visto juntas en photocalls, programas de televisión e incluso pasarelas.
Cósima también ha participado en programas de televisión como Bake Off: Famosos al Horno, mostrando un espíritu competitivo y haciendo todo lo posible para hacerse con el triunfo. A pesar de su participación mediática, ha comentado que en el trabajo madre e hija funcionan como jefa y empleada, haciendo lo que la diseñadora veterana decida.
Personalidad y Perspectivas
Rodeada del espíritu de Ágatha Ruiz de la Prada y de su universo lleno de color, Cósima también tuvo una época de rebeldía en la que solo quería vestir de negro. "Lo único que quería era escaparme, volar y ser normal, vestirme de beige, de negro… Pero era simplemente porque estaba en esa edad en la que te da mucha vergüenza todo. Pero cuando se me pasó la vergüenza volví a los colores y me di cuenta de que tiene bastante morbo utilizar la ropa como un arma", explicaba a Vanity Fair. Afirma que su madre es muy optimista, lo que le da mucha energía en el día a día.
En una entrevista para Vogue, la joven aseguró que su familia "es mucho más convencional" de lo que parece: "Mi madre parece una mujer supermoderna, luego es más clásica, snob incluso... Mi padre es más suave, empático, accesible. Un trozo de pan. Ella es mucho más dura, él mucho más liberal".
Futura Aristócrata
Por la vía materna, Cósima heredará el marquesado de Castelldosrius y la baronía de Santa Pau, al igual que su hermano Tristán, quien es el actual CEO de la marca de moda de su madre.

La Dinámica Familiar: Entre la Creatividad y la Discreción
Origen de sus Nombres
En una entrevista, Tristán y Cósima desvelaron el motivo de sus nombres. "Mi madre quería que tocásemos el violín y que diésemos muchas clases, pero nosotros torturábamos los instrumentos. Parte del nombre venía con esperanzas de que fuéramos músicos", dice Tristán entre risas. Cósima añadió: "Yo creo que el nombre surge de su amistad con Umbral", refiriéndose a la estrecha relación de Ágatha con Francisco Umbral y otros intelectuales. Ágatha aclaró que "Tristán, que puede ser Tristán Tzara o puede ser wagneriano", es también un nombre familiar, ya que tiene un primo hermano llamado Tristán Semenat. En cuanto a Cósima, explicó que hay una prima de su madre que se casó con un primo suyo, Javier Güell, y tuvieron una hija "mimadísima y estupenda que se llama Cósima".
Valores y Lecciones Aprendidas
De Ágatha Ruiz de la Prada, sus hijos aseguran haber heredado su sentido del humor, su optimismo y la capacidad de adaptarse a cualquier situación. También han hecho suyo su refrán preferido: "Ande yo caliente, y ríase la gente". De Pedro J. Ramírez, heredaron el gusto por lo intelectual y la historia. Tristán destaca que su madre le enseñó "a no tener miedo a ser yo mismo", recordando una anécdota en la que Ágatha se arrodilló frente a un cuadro de Rothko en una exposición, algo que en su adolescencia le daba vergüenza, pero que le ayudó a sentirse bien en su propia piel. Por su parte, Ágatha afirma que lo más valioso que le ha enseñado Tristán es "que siempre tiene razón".
Ambos hermanos creen que no han dado demasiados problemas a sus padres, asegurando que "han tenido suerte con nosotros". Tristán ha vivido muchos años fuera de España, desde los 9 años. Valora mucho que sus padres no les inculcaran la "seguridad" de querer ser funcionarios, ya que "una cierta inseguridad siempre te pone mucho las pilas".
La Paternidad de Ágatha y el Divorcio
Ágatha Ruiz de la Prada tiene un punto de vista insólito sobre la maternidad, convencida de que "estar con papá y mamá todo el día no es lo mejor para los niños" y que ha sido una madre "demasiado omnipresente, aunque muchos dijeran que no estaba nunca". Ella sabía que no hacía la "mejor tortilla francesa", y que "el hecho de que solamente estés bien con tus padres te limita muchísimo". Su objetivo era enseñarles a ser libres. Tristán asumía las ausencias de su madre como lo normal, ya que "siempre me dejaban en casa de amigos de mi madre y fue una época muy divertida". Ágatha gestionó la intimidad de sus hijos durante su infancia llevándolos a vivir a París y luego a Inglaterra internos, de modo que "nunca tuvieron mucha impresión de celebridad".
Los hijos de la diseñadora, Tristán y Cósima, han estado a su lado en los momentos buenos y malos, incluyendo el fin del matrimonio de sus padres. Han mantenido una estupenda relación con ambos progenitores, asumiendo su faceta de abuelos con alegría. Tristán y Cósima dieron su visto bueno a la relación de su madre con Luis Miguel Rodríguez, confesando que la veían "muy contenta" y que habían logrado que "Luis vista con más color".
Gracias a las profesiones de sus padres, Tristán ha conocido a muchos personajes célebres del mundo de la política, el arte e intelectuales. Siempre ha visto su lado humano con naturalidad, al estar en estas situaciones desde pequeño.