Las lesiones no intencionadas, comúnmente conocidas como accidentes, representan la primera causa de muerte y discapacidad en la infancia en la Unión Europea. La mayoría de estos sucesos, que incluyen caídas, quemaduras o atragantamientos, son prevenibles mediante una adecuada vigilancia y formación. La Dra. Lucía Galán Bertrand, conocida como "Lucía, mi pediatra", subraya que la información es la herramienta más poderosa para evitar situaciones de riesgo en el hogar.

Golpes en la cabeza: ¿qué hacer ante un traumatismo craneoencefálico?
Los golpes en la cabeza o traumatismos craneoencefálicos (TCE) son muy frecuentes. Aunque la gran mayoría son leves y no producen lesiones a corto o largo plazo, es natural que los padres sientan preocupación. Es fundamental mantener la calma y seguir las pautas de observación.
Cuándo acudir a Urgencias
Debes buscar atención médica inmediata en los siguientes casos:
- Si el niño es menor de 6 meses.
- Si la caída es desde una altura superior a un metro.
- Si hay pérdida de conocimiento, aunque sea breve.
- Si el niño presenta vómitos repetidos, dolor de cabeza intenso o llanto incontrolable.
- Si muestra un comportamiento extraño, somnolencia inusual o dificultad para despertarse.
- Si aparecen movimientos anormales en ojos o extremidades, o si sale sangre o líquido por nariz u oídos.
- Si presenta una herida abierta que requiere puntos o un "chichón" de gran tamaño.
Mitos y realidades sobre los golpes
Un mito muy extendido es que "no se debe dejar dormir al niño". Esto es falso: el sueño no es malo tras un golpe. Lo que se recomienda es comprobar su estado cada 3 o 4 horas: muévelo un poco, fíjate si te mira, si intenta responderte o si se mueve normalmente. Si responde a estos estímulos, puedes estar tranquilo.
Para aliviar el dolor o el chichón, puedes aplicar frío local (hielo envuelto en un paño) en sesiones cortas de 5 minutos, descansando otros 5 minutos entre aplicaciones. Las barritas de árnica no han demostrado eficacia médica para evitar el chichón o reducir el dolor.

Prevención de accidentes en el hogar
La prevención comienza con medidas sencillas pero efectivas:
- Cambiadores: Nunca apartes las manos del bebé. Si necesitas algo, llévatelo contigo. El día menos pensado puede darse la vuelta y caerse.
- Cunas: Deben cumplir la normativa europea. Asegúrate de que no haya huecos entre el colchón y los barrotes.
- Bañeras: Nunca dejes al niño solo, ni siquiera un minuto. Vacía la bañera inmediatamente después de usarla.
- Objetos peligrosos: Mantén fuera del alcance pilas de botón, imanes, productos de limpieza y medicamentos.
- Seguridad activa: Instala barreras en escaleras y protege enchufes y esquinas.
Atragantamientos y RCP: la importancia de formarse
Los atragantamientos ocurren en segundos y suelen ser silenciosos. Es vital evitar alimentos de riesgo (frutos secos enteros, uvas sin cortar) en menores de 5 años. Ante una emergencia, la formación en RCP (Reanimación Cardiopulmonar) marca la diferencia.
Cómo hacer RCP en bebés y niños | Doctor Negrete
La Dra. Lucía Galán insiste en que los padres deben conocer las maniobras básicas: si el niño está consciente y tose, anímale a seguir haciéndolo; si la tos deja de ser efectiva, inicia las maniobras de desobstrucción según la edad (golpes interescapulares en bebés o maniobra de Heimlich en mayores de un año) y llama al 112.