Un embarazo ectópico, también conocido como embarazo extrauterino, se produce cuando un óvulo fecundado se implanta y comienza a desarrollarse fuera de la cavidad principal del útero. En un embarazo normal, el óvulo fecundado se desplaza a través de las trompas de Falopio y se anida en el revestimiento del útero, donde el feto puede crecer y desarrollarse. Sin embargo, en un embarazo ectópico, el óvulo se implanta en un lugar inadecuado, lo que impide el progreso normal del embarazo y puede suponer un grave riesgo para la salud de la mujer.

¿Qué es un Embarazo Ectópico?
En un embarazo normal, el óvulo fecundado se implanta y se desarrolla dentro del útero. En los embarazos ectópicos, el óvulo anida en un lugar distinto del útero, a menudo en las trompas de Falopio. Por eso, los embarazos ectópicos también se conocen como “embarazos tubáricos”. El óvulo fecundado también se puede implantar en un ovario, el abdomen o el cuello del útero. Ninguna de estas áreas dispone de suficiente espacio ni de suficiente tejido nutricional para que se pueda desarrollar un embarazo. Y, a medida que vaya creciendo el feto, acabará haciendo estallar al órgano que lo contenga. Esto puede provocar importantes hemorragias y poner en peligro la vida de la mujer.
El embarazo ectópico ocurre cuando el óvulo fertilizado no puede llegar al útero para su implantación. El cigoto debe viajar desde la trompa de Falopio hasta el útero, el lugar idóneo para anidar. Ese viaje ocurre porque la trompa se mueve, ya que el cigoto es inmóvil. Por eso no es correcto hablar de embarazo extrauterino, sino de ectópico, ya que el embrión se puede implantar en el mismo cuello del útero.
La incidencia del embarazo ectópico se estima en torno a un 1-2% de los embarazos, siendo la causa más frecuente de muerte materna durante el primer trimestre de gestación. El 98% de los embarazos ectópicos se localizan en la trompa, más frecuentemente en su porción ampular (80%). Otras localizaciones más raras incluyen el ovario, el cérvix, la cavidad abdominal y la cicatriz de cesárea.
Tipos de Embarazo Ectópico
Los tipos de embarazo ectópico se clasifican en función de la ubicación en la que implanta el embrión. La localización más frecuente de un embarazo ectópico es la trompa de Falopio debido a que el embrión realiza este trayecto en su camino al útero.
- Embarazo ectópico tubárico o ampular: el embrión anida en las trompas de Falopio. Produce inflamación y obstrucción tubárica.
- Embarazo ectópico ístmico: la implantación tiene lugar en el istmo, al final de la trompa de Falopio.
- Embarazo ectópico ovárico: el embrión implanta en el ovario y puede confundirse con un quiste.
- Embarazo ectópico cervical: la anidación tiene lugar en el cuello uterino o cérvix.
- Embarazo ectópico abdominal: el embrión implanta dentro de la cavidad peritoneal, aunque es muy infrecuente.
- Embarazo ectópico intramural: se localiza en el miometrio, la capa muscular interna del útero y es el tipo más raro de todos.
También cabe la posibilidad de que se produzca un embarazo ectópico heterotópico. Eso significa que, al mismo tiempo, tienen lugar un embarazo normal y uno extrauterino.
Causas y Factores de Riesgo del Embarazo Ectópico
Un embarazo ectópico suele ocurrir porque un óvulo fecundado no se puede desplazar lo bastante deprisa a lo largo de las trompas de Falopio hasta llegar al útero. Es posible que una infección o una inflamación en las trompas de Falopio obstruya parcial o totalmente el avance del óvulo.
Existen una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer un embarazo ectópico. Entre ellos están los siguientes:
- Embarazo ectópico previo: Las mujeres que han tenido un embarazo ectópico anterior tienen un riesgo mayor de experimentar otro.
- Infecciones de transmisión sexual (ITS) y enfermedad inflamatoria pélvica (EIP): Infecciones como la clamidia o la gonorrea pueden causar inflamación y cicatrices en las trompas de Falopio.
- Cirugía tubárica: Las intervenciones quirúrgicas previas en las trompas, especialmente las que involucran las trompas de Falopio, como la ligadura de trompas o la cirugía para revertir una ligadura de trompas, pueden aumentar el riesgo.
- Endometriosis.
- Defectos congénitos en trompas de Falopio.
- Edad materna mayor de 35 años.
- Tabaquismo: El consumo de tabaco ha sido asociado con un mayor riesgo de embarazo ectópico.
- Dispositivo intrauterino (DIU): Aunque no es lo habitual, los embarazos ectópicos pueden ocurrir en mujeres que usan un dispositivo intrauterino anticonceptivo. Si una mujer se queda embarazada a pesar de utilizar un DIU, tendrá más probabilidades de que su embarazo sea ectópico.
- Tratamientos de reproducción asistida: Técnicas como la fecundación in vitro (FIV) pueden estar relacionadas con un riesgo ligeramente mayor.
- Cirugía pélvica o abdominal previas.
- Historial de esterilidad previa.
Aunque es complicado determinar las causas de un embarazo ectópico concreto, se ha demostrado que estos factores de riesgo pueden influir negativamente en la viabilidad de los embarazos. En algunos casos, es difícil conocer la causa e incluso es posible que las hormonas jueguen un papel importante.
La frecuencia de los embarazos ectópicos ha aumentado en los últimos 20 años debido, en primer lugar, a los nuevos métodos clínicos para el diagnóstico y, a continuación, por la aparición de nuevos factores de riesgo, como el desarrollo de las técnicas de reproducción asistida.
EMBARAZO ECTÓPICO o EXTRAUTERINO: QUÉ ES, RIESGOS, TRATAMIENTO... - Ginecología y Obstetricia -
Síntomas del Embarazo Ectópico
Un embarazo ectópico puede ser complicado de diagnosticar porque sus síntomas suelen ser los propios de la etapa inicial de un embarazo normal. Los síntomas de un embarazo ectópico pueden variar considerablemente de una mujer a otra, y algunas mujeres pueden no experimentar ningún síntoma en las etapas iniciales. Sin embargo, es crucial estar alerta a las posibles señales de advertencia, ya que un embarazo ectópico no tratado puede ser una emergencia médica.
Los primeros signos de alarma de un embarazo ectópico suelen ser el dolor o el sangrado vaginal. Puede haber dolor en la pelvis, el abdomen o incluso en los hombros o el cuello (si la sangre procedente del embarazo ectópico se acumula e irrita ciertos nervios). El dolor puede ser de leve y sordo a intenso y agudo. Se puede sentir en un solo lado de la pelvis o en toda la pelvis en su conjunto. Dolor en la zona lumbar.
Otros síntomas comunes incluyen:
- Dolor abdominal o pélvico intenso: uno de los síntomas más comunes. Puede variar de leve a intenso, y a menudo se describe como un dolor agudo, punzante o calambres en un lado del abdomen.
- Sangrado vaginal anormal: puede ser ligero o abundante, y puede ser diferente al sangrado menstrual normal.
- Mareos o sensación de desmayo: pueden indicar una hemorragia interna grave.
- Dolor en el hombro (cuando hay hemorragia interna).
- Presión intensa en el recto.
- Palidez y tensión baja.
Generalmente, los primeros signos del embarazo ectópico se manifiestan entre la semana 4 y 10 de gestación. No obstante, algunos embarazos ectópicos pueden no presentar síntomas hasta que la situación se vuelve grave. Cuando una mujer sufre un aborto espontáneo en los primeros tres meses de embarazo es frecuente que el médico realice un legrado para extraer el embrión. Así el útero se prepara para el siguiente embarazo. El embrión de seis semanas de gestación mide 5 milímetros y se independiza del saco vitelino. El tubo neural del bebé empieza a cerrarse a estas alturas del embarazo. La semana 6 de embarazo es importantísima: El latido del corazón del bebé se ve muy claro en la ecografía y su tubo neural ya empieza a cerrarse. De ahí la importancia de la suplementación de ácido fólico en el embarazo. Al comienzo de la semana 5 de embarazo el embrión mide aproximadamente 2 milímetros. En este tiempo, el tamaño embrionario se estima midiendo su longitud total.
Si la zona alrededor del embarazo anormal presenta ruptura y sangra, los síntomas pueden empeorar significativamente.
Diagnóstico del Embarazo Ectópico
Si una mujer podría tener un embarazo ectópico, es posible que su médico le haga una ecografía para ver dónde se encuentra el feto en proceso de desarrollo. A menudo, los fetos son demasiado pequeños para que se puedan detectar en una ecografía hasta 5 o 6 semanas después de la última menstruación.
El diagnóstico se realiza mediante:
- Ecografía transvaginal: la prueba más precisa para diagnosticar un embarazo ectópico. En un embarazo normal, el saco gestacional (donde se desarrolla el embrión) se visualiza dentro del útero. Si el saco gestacional no se encuentra en el útero, se sospecha de un embarazo ectópico. A veces, la ecografía puede mostrar el embrión implantado fuera del útero, confirmando el diagnóstico.
- Análisis de sangre: miden los niveles de la hormona del embarazo (gonadotropina coriónica humana o hCG). En un embarazo ectópico, los niveles de hCG pueden aumentar más lentamente de lo normal o no duplicarse cada 48-72 horas, como se espera en un embarazo intrauterino. La medición de la hormona β-hCG en sangre es una prueba cuantitativa que informa a las mujeres de una posible gestación en función de las semanas de embarazo. Se realiza sobre todo a las pacientes sometidas a una técnica de reproducción asistida. Ante la sospecha de gestación ectópica debe acudir a su ginecólogo para valoración y realización si precisa de una ecografía transvaginal y si hay sospecha de embarazo extrauterino se realizará un test de gestación en sangre para medición de los niveles de beta HCG. El embarazo ectópico no siempre cursa con dolor, aunque en los casos que sí lo presenta, este puede aparecer de forma aguda o de manera más insidiosa.
En algunos casos, si no es posible confirmar el embarazo ectópico con ecografía y análisis, puede requerirse una laparoscopia diagnóstica.

Tratamiento del Embarazo Ectópico
Un embarazo ectópico no tratado puede tener consecuencias graves para la salud de la mujer, incluso poniendo en peligro su vida. El diagnóstico precoz es fundamental para establecer el tratamiento del embarazo ectópico, ya que la gran mayoría de los casos puede ser resuelto mediante tratamiento médico.
El tratamiento depende del estado del embarazo y la salud de la paciente:
- Método expectante: si el embarazo ectópico está detenido y los niveles hormonales bajan, puede optarse por un seguimiento sin intervención.
- Tratamiento farmacológico: A veces, los embarazos ectópicos que ocurren muy al principio del embarazo se pueden tratar con una inyección de metotrexato, que detiene el crecimiento del embrión. Para dicho tratamiento se administra un medicamento llamada metotrexato, la cual detiene el crecimiento celular.
- Tratamiento quirúrgico: mediante laparoscopia para retirar el tejido ectópico. En casos graves, puede ser necesaria la extirpación de la trompa (procedimiento llamado salpingectomía). En el caso de un embarazo ectópico alojado en una trompa de Falopio, el médico generalmente remueve la trompa afectada con el tejido embrionario y evalúa el daño causado por el embarazo. En algunos casos de detección tardía, el daño puede ser mayor causando la ruptura de una trompa de Falopio u otro órgano provocando una hemorragia interna.
Independientemente del tratamiento que reciba una mujer, su médico la verá con regularidad para asegurarse de que las concentraciones de la hormona del embarazo bajan a cero. Este proceso se puede alargar varias semanas. Una concentración elevada de esta hormona podría indicar que quedó por extraer alguna parte del tejido ectópico.
En el supuesto grave de rotura de la trompa y shock, será necesario llevar a cabo otras intervenciones como la transfusión de sangre e incluso una salpingectomía si la trompa estuviera muy dañada.
Embarazos Futuros y Fertilidad
La mayoría de las mujeres que han tenido un embarazo ectópico puede tener embarazos normales en el futuro. Sin embargo, el hecho de haber tenido un embarazo ectópico aumenta las probabilidades de que una mujer tenga otro embarazo ectópico.
Sí. Muchas mujeres logran un embarazo exitoso tras un ectópico. No obstante, las posibilidades pueden variar según el tratamiento recibido, el estado de las trompas de Falopio y otros factores individuales.
Si ya has tenido un embarazo ectópico los riesgos de tener otro aumentan. Es por eso que te recomendamos que realices consultas constantes a tu médico de cabecera.
Si se extirpa la trompa de Falopio, la mujer aún puede quedar embarazada con la otra trompa. Es importante hablar con tu médico sobre tus opciones y las posibles consecuencias para tu fertilidad después de un embarazo ectópico.
Dependiendo del estado de las trompas y del historial médico, se pueden valorar distintas opciones:
- Embarazo natural: si al menos una trompa permanece funcional, existe la posibilidad de concepción natural, aunque las probabilidades pueden verse reducidas, especialmente si se ha retirado una trompa debido a un embarazo ectópico previo. En estos casos, es importante tener en cuenta que si el embarazo vuelve a producirse en la trompa restante, el riesgo se repite.
- Fecundación in vitro (FIV): es la opción más recomendada en casos de daño tubárico bilateral o tras una salpingectomía. Permite evitar completamente las trompas, reduciendo el riesgo de un nuevo embarazo ectópico y mejorando las tasas de éxito.
Perder un embarazo es devastador, a menudo se aconseja el acompañamiento de un profesional que ayude a transitar este doloroso camino. Muchas mujeres después de un embarazo ectópico deciden seguir adelante en la búsqueda de un embarazo sano.
¿Cuándo Debería Llamar al Médico?
Cualquier mujer puede tener un embarazo ectópico. Hay algunos métodos anticonceptivos que también pueden aumentar el riesgo de tener un embarazo ectópico. Si cree que usted corre un riesgo elevado de tener un embarazo ectópico, consulte a su médico para comentar las distintas opciones antes de quedarse embarazada.
Si está embarazada y le preocupa la posibilidad de que se trate de un embarazo ectópico, hable con su médico; es importante asegurarse de que los embarazos ectópicos se detectan pronto.
Es importante acudir de inmediato a urgencias si se presentan estos síntomas, especialmente tras un test de embarazo positivo.