La disponibilidad de agua potable y accesible es un componente esencial para la salud y el bienestar de los ciudadanos en la vida urbana contemporánea. Las fuentes para beber agua se han convertido en un elemento crucial de los espacios públicos, ofreciendo a las personas una opción conveniente y gratuita para mantenerse hidratadas.
La Importancia Global del Agua Potable
La escasez de agua es un problema global de gran envergadura. En 2021, más de 2000 millones de personas vivían en países con esta problemática, una situación que se prevé que empeore debido al cambio climático y al crecimiento demográfico. La contaminación microbiana del agua potable, a menudo causada por la presencia de heces, representa el mayor riesgo para la salud. En 2022, al menos 1700 millones de personas consumían agua de fuentes contaminadas. Si bien los principales contaminantes químicos de riesgo incluyen el arsénico, los fluoruros y los nitratos, nuevos contaminantes como fármacos, plaguicidas, moléculas perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, y microplásticos también presentan peligros significativos.
El acceso a cantidades suficientes de agua salubre es fundamental para una buena higiene, la cual es clave en la prevención de enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias agudas y numerosas enfermedades tropicales desatendidas. El agua contaminada con microbios puede transmitir enfermedades graves como el cólera, la disentería, la fiebre tifoidea y la poliomielitis, causando aproximadamente 505 000 muertes anuales por enfermedades diarreicas.

El Derecho Humano al Agua y el Objetivo de Desarrollo Sostenible
En 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al abastecimiento de agua y al saneamiento. Todas las personas tienen derecho a disponer de forma continuada de cantidades suficientes de agua salubre, físicamente accesible, asequible y de una calidad aceptable para el uso personal y doméstico.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6.1 busca proporcionar acceso universal y equitativo a agua potable salubre y asequible. El seguimiento de esta meta se realiza a través del indicador de servicios de suministro de agua potable gestionados de manera segura. En 2022, 5600 millones de personas se beneficiaban de estos servicios, que implican agua potable procedente de una fuente mejorada ubicada en el lugar de uso, disponible cuando se necesita y libre de contaminación fecal o química.
Desafíos en el Acceso al Agua Potable
A pesar de los avances, en 2022 aún existían 2200 millones de personas sin servicios de agua gestionados de forma segura. Estos incluían:
- 1500 millones de personas con servicios básicos (fuente mejorada a menos de 30 minutos de distancia).
- 292 millones de personas con servicios limitados (fuente mejorada a más de 30 minutos de distancia).
- 296 millones de personas que utilizaban pozos y manantiales no protegidos.
- 115 millones de personas que recogían agua superficial no tratada de ríos, lagos o arroyos.
Existen grandes desigualdades geográficas, socioculturales y económicas en el acceso al agua, tanto entre zonas rurales y urbanas como dentro de las propias ciudades, especialmente en asentamientos informales o de bajos ingresos.
Agua y Salud: La Prevención de Enfermedades
El agua contaminada y el saneamiento deficiente son vectores de enfermedades como el cólera, la disentería, la hepatitis A, la fiebre tifoidea y la poliomielitis. La falta o gestión inadecuada de los servicios de agua y saneamiento expone a la población a riesgos prevenibles. En establecimientos de salud sin estos servicios, tanto pacientes como personal corren un mayor riesgo de contraer infecciones.
La gestión inadecuada de las aguas residuales urbanas, industriales y agrícolas provoca que millones de personas consuman agua con contaminación biológica o química. El agua de subsuelo, en particular, puede contener contaminantes como arsénico y fluoruros, además de plomo por la lixiviación de tuberías.
Se estima que cerca de un millón de personas fallecen anualmente por enfermedades diarreicas asociadas a la insalubridad del agua, saneamiento deficiente o mala higiene de manos. Abordar estos factores de riesgo podría salvar la vida de unos 395 000 niños menores de cinco años cada año. En áreas con poco acceso al agua potable, la falta de higiene de manos puede facilitar la propagación de enfermedades.

Las enfermedades transmitidas por alimentos o agua contaminados cursan frecuentemente con diarrea. En 2021, más de 251 millones de personas necesitaron tratamiento preventivo para la esquistosomiasis, una enfermedad causada por helmintos y contraída por exposición a agua infestado.
Los insectos vectores, como los que transmiten el dengue, también representan un riesgo. Estos insectos pueden criar en depósitos domésticos de agua, incluso no contaminada. Cubrir adecuadamente estos depósitos puede reducir la cría de vectores y la contaminación fecal del agua en los hogares.
Consecuencias Económicas y Sociales del Acceso al Agua
El acceso a fuentes de agua mejoradas y accesibles reduce el tiempo y esfuerzo dedicado a su recolección, liberando tiempo para otras actividades productivas. Esto también mejora la seguridad personal y reduce los trastornos osteomusculares asociados a viajes largos o peligrosos.
La mejora de las fuentes de abastecimiento también disminuye el gasto sanitario, al reducir la incidencia de enfermedades y, por ende, los gastos médicos. Una población más sana goza de mayor productividad.
Para los niños, el acceso a fuentes de agua mejoradas contribuye a mejorar su salud, permitiéndoles asistir a la escuela sin interrupciones y obteniendo beneficios a largo plazo.
Retos Futuros y Estrategias de Gestión del Agua
Para alcanzar la cobertura universal de servicios básicos de agua potable en 2030, es necesario duplicar las tasas de progreso actuales. Para los servicios gestionados de forma segura, las tasas de progreso tendrían que multiplicarse por seis.
La mejora de los sistemas de abastecimiento debe considerar el cambio climático, la creciente escasez de agua, el crecimiento demográfico, los cambios demográficos y la urbanización. La reutilización de aguas residuales es una estrategia importante para recuperar agua, nutrientes y energía. Si bien esta práctica está extendida, a menudo se realiza sin los controles adecuados, lo que puede suponer riesgos para la salud y el medio ambiente. Una gestión correcta de las aguas residuales y lodos puede aportar beneficios significativos, como el aumento de la producción de alimentos y una mayor resiliencia a la escasez de agua.
Las fuentes de agua potable y para riego seguirán evolucionando, con un uso creciente de aguas subterráneas y fuentes alternativas como las aguas residuales. El cambio climático aumentará las fluctuaciones en la cantidad de lluvia, haciendo necesaria una gestión más eficaz de los recursos hídricos para garantizar el abastecimiento y la calidad del agua.
COMO FUNCIONA UNA PTAR - PLANTA DE TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES
La Respuesta de la OMS y las Directrices para la Calidad del Agua
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lidera los esfuerzos mundiales para prevenir las enfermedades transmitidas por el agua y asesora a los gobiernos en el establecimiento de metas y regulaciones sanitarias. La OMS elabora directrices sobre la calidad del agua, incluyendo para consumo humano, el uso seguro de aguas residuales y la calidad del agua para fines recreativos.
Las Guías para la calidad del agua de consumo humano, basadas en la gestión de riesgos, establecen un marco para el uso del agua potable. Recomiendan metas basadas en la salud, planes de salubridad por parte de los proveedores de servicios de agua para identificar y mitigar riesgos, y una vigilancia independiente para asegurar la eficacia de estos planes.
La OMS apoya la aplicación de estas directrices mediante materiales de orientación práctica, apoyo directo, elaboración de normativas locales y el fortalecimiento de las prácticas de vigilancia.
Plan Internacional de Evaluación de las Tecnologías de Tratamiento del Agua Doméstica
Desde 2014, la OMS evalúa productos para el tratamiento de aguas domésticas a través de su Plan Internacional de Evaluación de las Tecnologías de Tratamiento del Agua Doméstica. El objetivo es asegurar que estos productos protejan a los usuarios de patógenos causantes de enfermedades diarreicas y refuercen los mecanismos regulatorios y de monitoreo en los países.
Colaboración con UNICEF y la Herramienta WASH FIT
La OMS colabora estrechamente con el UNICEF en temas de agua, saneamiento e higiene (WASH), especialmente en establecimientos de atención de salud. En 2015, desarrollaron conjuntamente la herramienta WASH FIT (Water and Sanitation for Health Facility Improvement Tool), que ayuda a pequeños establecimientos de atención primaria en países de ingresos bajos y medianos a mejorar sus servicios de forma continua.

Fuentes de Agua en el Entorno Urbano
En el contexto urbano, las fuentes para beber agua son elementos de mobiliario urbano estratégicamente ubicados en espacios públicos como parques y plazas. Su diseño debe ser accesible para personas de todas las edades y capacidades, y su mantenimiento regular es fundamental para asegurar su funcionalidad e higiene.
La presencia de fuentes de agua potable en las ciudades:
- Promueve la hidratación, especialmente en climas cálidos.
- Reduce el uso de botellas de plástico, contribuyendo a la disminución de residuos y a prácticas más sostenibles.
- Estimula la actividad física y la vida al aire libre, al saber que se cuenta con acceso a agua potable.
- Favorece la inclusión social al ofrecer un recurso gratuito y accesible.
Existen diversos modelos de fuentes, algunas con una larga historia, como algunas versiones en Madrid que datan del año 1869. La ciudad de Madrid, por ejemplo, cuenta con una aplicación que ofrece información sobre la ubicación, estado, recorrido y reseñas históricas de sus fuentes.
La instalación de fuentes de agua en entornos urbanos no es solo una cuestión de conveniencia, sino una inversión en salud pública, bienestar social y sostenibilidad ambiental.

Fuentes de Origen del Agua y Sistemas de Suministro
El agua de origen se refiere a los cuerpos de agua que abastecen los suministros públicos de agua potable y los pozos privados. Estos pueden incluir ríos, riachuelos, lagos, reservorios, manantiales y agua subterránea. El agua subterránea se encuentra bajo la superficie terrestre en espacios entre rocas y tierra.
En Estados Unidos, 9 de cada 10 personas obtienen agua de sistemas de agua públicos, los cuales se abastecen mayoritariamente de agua superficial o subterránea. Las ciudades grandes suelen utilizar suministros de agua superficial o una combinación de ambos, mientras que algunas comunidades rurales dependen exclusivamente de agua subterránea.
El agua subterránea, al ser filtrada naturalmente, puede eliminar algunos microbios y sustancias químicas. Sin embargo, se recomienda analizar el agua de pozos privados o sistemas de recolección de agua de lluvia al menos una vez al año para asegurar su potabilidad.
Todos vivimos en una cuenca hidrográfica, un área de terreno que drena hacia un cuerpo de agua común. Lo que sucede en una cuenca afecta directamente la calidad y cantidad del agua disponible.
Usos Específicos de las Fuentes de Agua
Las fuentes de agua son relevantes en diversos ámbitos:
- Oficinas: Fomentar el consumo de agua en la oficina puede hacerse de forma económica, promoviendo la hidratación y el bienestar de los empleados.
- Gimnasios: La hidratación es fundamental durante la práctica deportiva, y contar con fuentes de agua facilita este proceso.
- Colegios: Las fuentes de agua en los colegios son esenciales para luchar contra la obesidad infantil y promover hábitos saludables.
- Cafeterías o Heladerías: Son un elemento útil e indispensable para ofrecer agua a los clientes.
La historia de las fuentes de agua es vasta, habiendo ocupado siempre un lugar protagonista en las poblaciones como elemento vital para la vida.